Los demócratas tenían que sumar al menos cuatro escaños en el Senado y otros tantos en la Cámara de Representantes para hacerse con el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense. Algo que parecía un sueño a comienzos de año. Lo han conseguido, y con creces: no solo las principales batallas electorales se han inclinado de su lado; también han arrancado triunfos en carreras que apenas habían figurado en las quinielas, desde Carolina del Sur, donde la médica Annie Andrews ha desbancado a la senadora Darline Graham —hermana del senador fallecido Lindsey Graham—, hasta Texas, donde Gina Hinojosa será la próxima gobernadora del Estado.
La derrota de la senadora republicana Darline Graham en Carolina del Sur y el triunfo de Gina Hinojosa, la próxima gobernadora de Texas, son algunas de las principales sorpresas de una noche de ensueño para la oposición
Los demócratas tenían que sumar al menos cuatro escaños en el Senado y otros tantos en la Cámara de Representantes para hacerse con el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense. Algo que parecía un sueño a comienzos de año. Lo han conseguido, y con creces: no solo las principales batallas electorales se han inclinado de su lado; también han arrancado triunfos en carreras que apenas habían figurado en las quinielas, desde Carolina del Sur, donde la médica Annie Andrews ha desbancado a la senadora Darline Graham —hermana del senador fallecido Lindsey Graham—, hasta Texas, donde Gina Hinojosa será la próxima gobernadora del Estado.
Estas han sido las principales batallas (y sorpresas) en esta noche electoral, a la espera de los resultados en algunos:
Carolina del Sur: La gran sorpresa de la noche. Andrews se ha impuesto en ese Estado, muy conservador, para derrotar a Darline Graham. Es un fuerte varapalo de los votantes contra Donald Trump, que había propuesto personalmente a la republicana para reemplazar a su hermano tras el inesperado fallecimiento de Lindsey Graham en julio, y que la persuadió para intentar renovar el asiento por otros seis años en estas elecciones. El presidente estadounidense se había volcado en apoyo de Graham. Pero las encuestas habían indicado en los últimos días un aumento de la intención de voto a favor de Andrews y la posibilidad de una sorpresa en un Estado que no tenía un senador demócrata desde hace más de veinte años.

Andrews, médica de profesión, hizo una campaña competente, en la que trató de marcar distancias con el establishment demócrata, muy poco popular en ese Estado. Pero en este caso, el voto parece menos un respaldo a la demócrata que un voto de censura a Graham, cuya inexperiencia quedó de manifiesto desde las primarias en las que derrotó, con el apoyo de la maquinaria pro-Trump, a su principal rival, el político profesional Ralph Norman. En agosto, Graham respondía que “no sabía mucho” de cuestiones de seguridad nacional —una de las especialidades de su hermano— a una pregunta en un debate durante las primarias.
Kansas: Otro de los Estados que no aparecían en la tarjeta de bingo de casi nadie hace solo unos meses. El pastor demócrata Adam Hamilton es el primer candidato de su partido al Senado que gana en Kansas desde hace casi un siglo. En pleno centro del país, es un Estado rural y de inclinación conservadora, donde las subidas de los precios del diésel y los aranceles han afectado especialmente a la economía local. El gran acierto de los demócratas fue designar como candidato al predicador, muy popular en el Estado como fundador y director de una de las mayores congregaciones religiosas del país, la Iglesia metodista de la Resurrección. Hamilton, de filiación republicana hasta este mismo año, mantiene posiciones muy moderadas.

Al mismo tiempo, el candidato republicano, el senador Roger Marshall, se había confiado y tardó en montar su campaña. Para cuando quiso hacerlo, estaba ya a la defensiva en las encuestas. En septiembre le había estallado entre las manos un escándalo que parece haber sido crucial: una investigación de The New York Times encontró que, durante su etapa en ejercicio como ginecólogo, su consulta había demandado por impago a cerca de 700 pacientes, la mayoría de escasos recursos en zonas rurales, y había impuesto recargos del 18% a las facturas en descubierto. Ochenta fueron detenidas por no comparecer a sus citaciones judiciales. Una polémica que le obligó a defenderse hasta el último momento, sin éxito.
Texas: El candidato demócrata James Talarico ganó la batalla por el Senado en Texas al republicano Ken Paxton, fiscal general del Estado, en lo que ha supuesto la primera victoria de su partido a nivel estatal en más de tres décadas. El seminarista se ha impuesto con claridad: con el 66,1% escrutado, se adelantaba con un 59,4% de los votos a un rival profundamente impopular y que se ha visto lastrado por escándalos de corrupción en uno de los Estados más afectados por la política migratoria de la Administración de Trump.

Talarico, un progresista moderado y seminarista presbiteriano, había sido objeto de una dura campaña republicana, encabezada por el propio Trump, que le apodaba “Tala-freako” (“Tala-tarado”). Pero su manera cálida y su excelente retórica, en la que mezcla el programa demócrata con los valores cristianos, hizo que su campaña avanzara y lograra donaciones que superaron los 139 millones de dólares.
El triunfo de Talarico ha dado alas también a Gina Hinojosa, que se ha impuesto por sorpresa en su propia batalla por la gobernación del Estado. Hinojosa será la primera latina al frente de un Estado que hasta hace pocas semanas parecía abocado a un cuarto mandato del republicano Greg Abbott.
Ohio: La campaña más sucia de estas elecciones le ha salido por la culata a Vivek Ramswamy, el candidato republicano a gobernador de este Estado, donde Trump había ganado en 2024 por 11 puntos porcentuales. Su rival, la médica Amy Acton, se ha impuesto con mucha comodidad, arrastrada por la ola de simpatía que desencadenó el anuncio de televisión grabado por el equipo del aliado del presidente.

En él, la madre de la demócrata, Donna Arthur, acusaba a su hija de ser una mentirosa compulsiva: la realidad era que Acton había sido víctima de los abusos sexuales de su padrastro en su infancia y Arthur se había puesto del lado de él, hasta el punto de que huyó con el hombre para no afrontar un juicio, y perdió la custodia de la niña y su otro hijo. El anuncio causó consternación en el Estado, y varios políticos republicanos lo condenaron públicamente. Ramaswamy no lo retiró de las ondas hasta la víspera de la cita electoral.
Quizá ese efecto simpatía ayudó al candidato demócrata al Senado, Sherrod Brown, a imponerse en su propia batalla contra el actual titular, el republicano Jon Husted. Este senador había hecho una campaña gris y había pasado desapercibido entre muchos de sus conciudadanos. Hasta que Trump empezó a estudiar con atención su físico tras enterarse de que había jugado al fútbol americano en la universidad. “Nunca había hecho algo así con un hombre”, afirmó. “Examiné su culo y luego me fijé en sus hombros. Miré sus pies, sus manos, la mandíbula. Lo estudié. Tiene una buena mandíbula”, dijo en un mitin.
Iowa: El demócrata Josh Turek, un candidato inesperado, ha podido aprovechar los vientos a favor de su partido para imponerse contra su rival Ashley Hinson, fotogénica y excelente oradora, una de las mejores representantes del Partido Republicano en estas elecciones. Turek, de 47 años, se mueve en silla de ruedas desde que era un niño, debido a su espina bífida. Pero ha ofrecido una imagen de resistencia y empatía que encaja muy bien en el Midwest estadounidense, donde se encuentra Iowa.

Maine: El recuento continuaba aún en este Estado de Nueva Inglaterra y los grandes medios aún no se habían atrevido a adjudicarlo. Pero la senadora republicana Susan Collins, superviviente de mil batallas electorales, telefoneaba a su adversario, Troy Jackson, para reconocer que esta vez sí, había quedado derrotada y perdía su escaño.
Feed MRSS-S Noticias
