El excelente comportamiento del Ibex 35 el ejercicio pasado no fue un hecho aislado. No se trató solo de un año bueno. Es algo que se ha convertido casi en la nueva normalidad del selectivo español, que este 2026 se ha consolidado en la parte alta de las mejores Bolsas occidentales con una subida del 15,8% en lo que va de año. Por encima del 8,5% del DAX alemán, del 3,1% del CAC francés, del 9% del FT 100 de Londres, del 11,4% del Dow Jones americano y del 12,9% del SP500 también estadounidense. Solo se ve superado, pero muy en línea, por el 17,4% del Nasdaq americano y el 17,1% de la Bolsa italiana. En 2025 ya venía de apuntarse una revalorización de casi el 50%, el segundo mejor ejercicio de su historia. Fue la Bolsa de Occidente con mejor comportamiento de todas. En 2023 también se revalorizó un 22,7% y en 2024 casi un 15%, todo ello al calor de la recuperación económica tras el Covid-19 y pese a la crisis de inflación.Ahí se empezaron a sentar las bases de un Ibex 35 de éxito continuo y este 2026, pese a tener la guerra de Irán de por medio, con la inflación de nuevo amenazando y con una crisis política enorme en España, el parqué español continúa brillando más que sus comparables europeos y americanos.Javier Molina, analista de mercados de eToro, explica que no hay un solo motivo detrás del buen comportamiento del selectivo. «España ha crecido claramente por encima de la eurozona y el Ibex tenía precisamente la composición adecuada para aprovechar este ciclo, con mucho peso en banca, ‘utilities’ e infraestructuras. La banca ha sido decisiva, explicando más del 65% de la subida acumulada gracias a unos tipos elevados, una fuerte rentabilidad y una elevada remuneración al accionista. A partir de ahí, los dividendos y las recompras han mantenido el atractivo para el inversor, mientras el nuevo ciclo de inversión en infraestructuras, redes y electrificación ha ampliado la subida hacia otros sectores», destaca. Lo cierto es que el peso de la banca jugó durante muchos años en contra del Ibex y ahora supone un beneficio para la Bolsa española ya que las entidades financieras llevan volando en los mercados desde 2022-2023. Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Bankinter, Unicaja … todos ellos han brillado estos años hasta alcanzar en algún caso, como el del Sabadell, casi un 500% de revalorización en el último lustro.El buen comportamiento del Ibex no es exclusivo de 2026. En 2025 marcó su mejor segundo año de la historia con una revalorización de casi el 50%Las entidades venían de una década con tipos de interés cero y negativos. Pero cuando tras el Covid los bancos centrales comenzaron a subir tipos, todo cambió. Empezaron a dar resultados récord, ingresos nunca vistos y dividendos muy jugosos. Ese cóctel, con un negocio que no para de crecer, ha provocado que todos los bancos se disparen. Y su enorme peso en el selectivo (especialmente los tres grandes) ha impulsado todo. «El Ibex 35 tiene una gran dependencia del sector bancario, ya que tiene una ponderación que actualmente supera el 30%. Esto había lastrado al índice porque la banca estaba en pleno periodo de tipos de interés negativos en la eurozona. Un sector bancario con unos pobres resultados se trasladaba a un mal rendimiento en Bolsa, perjudicando al Ibex 35 y también contagiando probablemente de esa negatividad a otros valores del selectivo», recuerda Javier Cabrera, analista de XTB.Bajo el contexto actual, las grandes empresas españolas han sorteado y dejado de lado casi totalmente la crisis política que vive España , con múltiples casos de corrupción que afectan al Gobierno de Pedro Sánchez y al Partido Socialista. En este caso, la política va por un lado y el comportamiento de las compañías por otro. Y esto también se explica por varios factores.Es habitual leer a los analistas de mercados destacar desde hace años, y aún hoy, que la Bolsa española, y también la europea, cotizan a unos múltiplos de valoración bajos. Es decir, que todavía está barata. Eso ha impulsado una gran entrada de dinero en el Ibex en los últimos años, frente a valoraciones mucho más elevadas que se ven por ejemplo en EE.UU.Pero también se da un elemento clave que a menudo no se menciona en los análisis: la empresa es cada vez menos española y más internacional, lo que ha dado buenos resultados al tejido productivo. La economista Judith Arnal, investigadora asociada de Fedea y consejera del Banco de España, recientemente ha publicado un análisis sobre la marcha de la Bolsa en el que apunta precisamente a este factor, entre otros, como uno de los principales a tener en cuenta para explicar por qué incluso el comportamiento bursátil va mucho más allá de la economía nacional.Los analistas destacan la presencia internacional de las empresas españolas y que en la actualidad cotizan aún a precios baratos«En el primer semestre de 2026, las 28 empresas del Ibex que desglosaron su negocio por geografías obtuvieron en el exterior alrededor del 64% de su facturación, unos 160.700 millones de euros. A finales de los noventa, esa proporción rondaba el 20%», expone en su artículo, para mostrar que la Bolsa no siempre refleja la marcha de la economía de un país y pueden tomar caminos diferentes. Esto explica también en parte cómo algunas compañías, gracias al negocio en el extranjero, han disparado mucho más su actividad de lo que realmente les correspondería por su economía nacional.Más allá de ello, los analistas apuntan a que el alza del Ibex no solo tiene que ver con la banca sino que otros sectores también han servido como impulso. «Tenemos que señalar que no solo ha sido la banca, sino que se han unido algunos valores que han vivido un cambio de narrativa. Indra se ha involucrado ampliamente en el sector defensa. Su cotización se ha multiplicado por seis desde finales del 2022. ACS es otra compañía que ha vivido un cambio fundamental con su apuesta por la construcción de centros de datos; en este caso su precio en Bolsa se ha multiplicado por cuatro en el periodo mencionado. Y también se han sumado en este 2026 las acereras, ArcelorMittal y Acerinox», comenta Cabrera, de XTB.Final de año¿Y qué esperar de cara a la última parte del año? Pues los expertos parecen ser todos optimistas, aunque con algunos matices. «Nosotros pensamos que la tendencia puede seguir siendo positiva en los próximos meses, aunque no sabemos si alcanzará hasta final de año y dependerá de muchos factores. Uno de ellos es la guerra en Oriente Próximo, y no por la exposición, sino por el impacto que puede tener la inflación en los mercados internacionales», afirma este último analista.Más allá de la banca, los expertos ponen el foco en el buen desempeño presente y futuro de otros sectores como el de infraestructuras o el energéticoMolina, de eToro, ve también que la tendencia sigue siendo alcista, aunque tras las subidas de los últimos años cree que hay que ser «bastante más selectivo» a la hora de apostar por la Bolsa española. Asimismo, considera que «el liderazgo puede ampliarse más allá de la banca, que conserva buenos fundamentales, pero difícilmente puede mantener indefinidamente la velocidad de los últimos años». En este sentido, hay sectores como los de infraestructuras o las energéticas, con Iberdrola, Endesa y Naturgy, que también han experimentado fuertes subidas y podrían ser los nuevos focos de crecimiento tras el ‘boom’ de la banca estos años.La ventaja del buen comportamiento en BolsaBajo este marco, realmente, ¿de qué sirve subir en Bolsa? ¿Cómo afecta a las empresas? Analistas de mercados consultados por este periódico explican que «cuando las Bolsas suben, y por tanto aumenta la capitalización de las compañías cotizadas, normalmente refleja que los inversores tienen expectativas positivas sobre el futuro de las empresas y la economía». Aunque a veces sirve como una mera señal. « Muchas veces la Bolsa sube antes de que la economía mejore o al contrario . Normalmente se considera que los mercados descuentan en la actualidad lo que creen que pasará en los próximos meses en la economía», sentencian.Aunque la clave de todo es lo que generan estas subidas. Los analistas aseguran que «con una mayor capitalización, la empresa accede a financiación en mejores condiciones, por importes más altos y con más opciones de estructuración, lo que le permite asegurar recursos más estables para crecer». Además, señalan que «cotizar y alcanzar una mayor capitalización suele traducirse en más inversión, más ventas y mayores beneficios que en las empresas no cotizadas. En la práctica, la capitalización se convierte en una referencia de valoración en rondas de inversión, fusiones o adquisiciones ».En este sentido, subir o bajar en Bolsa tiene una importancia esencial para las empresas. Según señalan los expertos, cotizar «obliga a más transparencia y mejor gobierno corporativo, y eso refuerza la reputación ante mercado, proveedores y clientes. Las empresas de alta capitalización se perciben como un ‘sello de calidad’ donde hay menos asimetría de información y resultan más fiables en cualquier negociación comercial o financiera». El excelente comportamiento del Ibex 35 el ejercicio pasado no fue un hecho aislado. No se trató solo de un año bueno. Es algo que se ha convertido casi en la nueva normalidad del selectivo español, que este 2026 se ha consolidado en la parte alta de las mejores Bolsas occidentales con una subida del 15,8% en lo que va de año. Por encima del 8,5% del DAX alemán, del 3,1% del CAC francés, del 9% del FT 100 de Londres, del 11,4% del Dow Jones americano y del 12,9% del SP500 también estadounidense. Solo se ve superado, pero muy en línea, por el 17,4% del Nasdaq americano y el 17,1% de la Bolsa italiana. En 2025 ya venía de apuntarse una revalorización de casi el 50%, el segundo mejor ejercicio de su historia. Fue la Bolsa de Occidente con mejor comportamiento de todas. En 2023 también se revalorizó un 22,7% y en 2024 casi un 15%, todo ello al calor de la recuperación económica tras el Covid-19 y pese a la crisis de inflación.Ahí se empezaron a sentar las bases de un Ibex 35 de éxito continuo y este 2026, pese a tener la guerra de Irán de por medio, con la inflación de nuevo amenazando y con una crisis política enorme en España, el parqué español continúa brillando más que sus comparables europeos y americanos.Javier Molina, analista de mercados de eToro, explica que no hay un solo motivo detrás del buen comportamiento del selectivo. «España ha crecido claramente por encima de la eurozona y el Ibex tenía precisamente la composición adecuada para aprovechar este ciclo, con mucho peso en banca, ‘utilities’ e infraestructuras. La banca ha sido decisiva, explicando más del 65% de la subida acumulada gracias a unos tipos elevados, una fuerte rentabilidad y una elevada remuneración al accionista. A partir de ahí, los dividendos y las recompras han mantenido el atractivo para el inversor, mientras el nuevo ciclo de inversión en infraestructuras, redes y electrificación ha ampliado la subida hacia otros sectores», destaca. Lo cierto es que el peso de la banca jugó durante muchos años en contra del Ibex y ahora supone un beneficio para la Bolsa española ya que las entidades financieras llevan volando en los mercados desde 2022-2023. Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Bankinter, Unicaja … todos ellos han brillado estos años hasta alcanzar en algún caso, como el del Sabadell, casi un 500% de revalorización en el último lustro.El buen comportamiento del Ibex no es exclusivo de 2026. En 2025 marcó su mejor segundo año de la historia con una revalorización de casi el 50%Las entidades venían de una década con tipos de interés cero y negativos. Pero cuando tras el Covid los bancos centrales comenzaron a subir tipos, todo cambió. Empezaron a dar resultados récord, ingresos nunca vistos y dividendos muy jugosos. Ese cóctel, con un negocio que no para de crecer, ha provocado que todos los bancos se disparen. Y su enorme peso en el selectivo (especialmente los tres grandes) ha impulsado todo. «El Ibex 35 tiene una gran dependencia del sector bancario, ya que tiene una ponderación que actualmente supera el 30%. Esto había lastrado al índice porque la banca estaba en pleno periodo de tipos de interés negativos en la eurozona. Un sector bancario con unos pobres resultados se trasladaba a un mal rendimiento en Bolsa, perjudicando al Ibex 35 y también contagiando probablemente de esa negatividad a otros valores del selectivo», recuerda Javier Cabrera, analista de XTB.Bajo el contexto actual, las grandes empresas españolas han sorteado y dejado de lado casi totalmente la crisis política que vive España , con múltiples casos de corrupción que afectan al Gobierno de Pedro Sánchez y al Partido Socialista. En este caso, la política va por un lado y el comportamiento de las compañías por otro. Y esto también se explica por varios factores.Es habitual leer a los analistas de mercados destacar desde hace años, y aún hoy, que la Bolsa española, y también la europea, cotizan a unos múltiplos de valoración bajos. Es decir, que todavía está barata. Eso ha impulsado una gran entrada de dinero en el Ibex en los últimos años, frente a valoraciones mucho más elevadas que se ven por ejemplo en EE.UU.Pero también se da un elemento clave que a menudo no se menciona en los análisis: la empresa es cada vez menos española y más internacional, lo que ha dado buenos resultados al tejido productivo. La economista Judith Arnal, investigadora asociada de Fedea y consejera del Banco de España, recientemente ha publicado un análisis sobre la marcha de la Bolsa en el que apunta precisamente a este factor, entre otros, como uno de los principales a tener en cuenta para explicar por qué incluso el comportamiento bursátil va mucho más allá de la economía nacional.Los analistas destacan la presencia internacional de las empresas españolas y que en la actualidad cotizan aún a precios baratos«En el primer semestre de 2026, las 28 empresas del Ibex que desglosaron su negocio por geografías obtuvieron en el exterior alrededor del 64% de su facturación, unos 160.700 millones de euros. A finales de los noventa, esa proporción rondaba el 20%», expone en su artículo, para mostrar que la Bolsa no siempre refleja la marcha de la economía de un país y pueden tomar caminos diferentes. Esto explica también en parte cómo algunas compañías, gracias al negocio en el extranjero, han disparado mucho más su actividad de lo que realmente les correspondería por su economía nacional.Más allá de ello, los analistas apuntan a que el alza del Ibex no solo tiene que ver con la banca sino que otros sectores también han servido como impulso. «Tenemos que señalar que no solo ha sido la banca, sino que se han unido algunos valores que han vivido un cambio de narrativa. Indra se ha involucrado ampliamente en el sector defensa. Su cotización se ha multiplicado por seis desde finales del 2022. ACS es otra compañía que ha vivido un cambio fundamental con su apuesta por la construcción de centros de datos; en este caso su precio en Bolsa se ha multiplicado por cuatro en el periodo mencionado. Y también se han sumado en este 2026 las acereras, ArcelorMittal y Acerinox», comenta Cabrera, de XTB.Final de año¿Y qué esperar de cara a la última parte del año? Pues los expertos parecen ser todos optimistas, aunque con algunos matices. «Nosotros pensamos que la tendencia puede seguir siendo positiva en los próximos meses, aunque no sabemos si alcanzará hasta final de año y dependerá de muchos factores. Uno de ellos es la guerra en Oriente Próximo, y no por la exposición, sino por el impacto que puede tener la inflación en los mercados internacionales», afirma este último analista.Más allá de la banca, los expertos ponen el foco en el buen desempeño presente y futuro de otros sectores como el de infraestructuras o el energéticoMolina, de eToro, ve también que la tendencia sigue siendo alcista, aunque tras las subidas de los últimos años cree que hay que ser «bastante más selectivo» a la hora de apostar por la Bolsa española. Asimismo, considera que «el liderazgo puede ampliarse más allá de la banca, que conserva buenos fundamentales, pero difícilmente puede mantener indefinidamente la velocidad de los últimos años». En este sentido, hay sectores como los de infraestructuras o las energéticas, con Iberdrola, Endesa y Naturgy, que también han experimentado fuertes subidas y podrían ser los nuevos focos de crecimiento tras el ‘boom’ de la banca estos años.La ventaja del buen comportamiento en BolsaBajo este marco, realmente, ¿de qué sirve subir en Bolsa? ¿Cómo afecta a las empresas? Analistas de mercados consultados por este periódico explican que «cuando las Bolsas suben, y por tanto aumenta la capitalización de las compañías cotizadas, normalmente refleja que los inversores tienen expectativas positivas sobre el futuro de las empresas y la economía». Aunque a veces sirve como una mera señal. « Muchas veces la Bolsa sube antes de que la economía mejore o al contrario . Normalmente se considera que los mercados descuentan en la actualidad lo que creen que pasará en los próximos meses en la economía», sentencian.Aunque la clave de todo es lo que generan estas subidas. Los analistas aseguran que «con una mayor capitalización, la empresa accede a financiación en mejores condiciones, por importes más altos y con más opciones de estructuración, lo que le permite asegurar recursos más estables para crecer». Además, señalan que «cotizar y alcanzar una mayor capitalización suele traducirse en más inversión, más ventas y mayores beneficios que en las empresas no cotizadas. En la práctica, la capitalización se convierte en una referencia de valoración en rondas de inversión, fusiones o adquisiciones ».En este sentido, subir o bajar en Bolsa tiene una importancia esencial para las empresas. Según señalan los expertos, cotizar «obliga a más transparencia y mejor gobierno corporativo, y eso refuerza la reputación ante mercado, proveedores y clientes. Las empresas de alta capitalización se perciben como un ‘sello de calidad’ donde hay menos asimetría de información y resultan más fiables en cualquier negociación comercial o financiera».
El excelente comportamiento del Ibex 35 el ejercicio pasado no fue un hecho aislado. No se trató solo de un año bueno. Es algo que se ha convertido casi en la nueva normalidad del selectivo español, que este 2026 se ha consolidado en la … parte alta de las mejores Bolsas occidentales con una subida del 15,8% en lo que va de año. Por encima del 8,5% del DAX alemán, del 3,1% del CAC francés, del 9% del FT 100 de Londres, del 11,4% del Dow Jones americano y del 12,9% del SP500 también estadounidense. Solo se ve superado, pero muy en línea, por el 17,4% del Nasdaq americano y el 17,1% de la Bolsa italiana.
En 2025 ya venía de apuntarse una revalorización de casi el 50%, el segundo mejor ejercicio de su historia. Fue la Bolsa de Occidente con mejor comportamiento de todas. En 2023 también se revalorizó un 22,7% y en 2024 casi un 15%, todo ello al calor de la recuperación económica tras el Covid-19 y pese a la crisis de inflación.
Ahí se empezaron a sentar las bases de un Ibex 35 de éxito continuo y este 2026, pese a tener la guerra de Irán de por medio, con la inflación de nuevo amenazando y con una crisis política enorme en España, el parqué español continúa brillando más que sus comparables europeos y americanos.
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Javier Molina, analista de mercados de eToro, explica que no hay un solo motivo detrás del buen comportamiento del selectivo. «España ha crecido claramente por encima de la eurozona y el Ibex tenía precisamente la composición adecuada para aprovechar este ciclo, con mucho peso en banca, ‘utilities’ e infraestructuras. La banca ha sido decisiva, explicando más del 65% de la subida acumulada gracias a unos tipos elevados, una fuerte rentabilidad y una elevada remuneración al accionista. A partir de ahí, los dividendos y las recompras han mantenido el atractivo para el inversor, mientras el nuevo ciclo de inversión en infraestructuras, redes y electrificación ha ampliado la subida hacia otros sectores», destaca.
Lo cierto es que el peso de la banca jugó durante muchos años en contra del Ibex y ahora supone un beneficio para la Bolsa española ya que las entidades financieras llevan volando en los mercados desde 2022-2023. Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Bankinter, Unicaja… todos ellos han brillado estos años hasta alcanzar en algún caso, como el del Sabadell, casi un 500% de revalorización en el último lustro.
El buen comportamiento del Ibex no es exclusivo de 2026. En 2025 marcó su mejor segundo año de la historia con una revalorización de casi el 50%
Las entidades venían de una década con tipos de interés cero y negativos. Pero cuando tras el Covid los bancos centrales comenzaron a subir tipos, todo cambió. Empezaron a dar resultados récord, ingresos nunca vistos y dividendos muy jugosos. Ese cóctel, con un negocio que no para de crecer, ha provocado que todos los bancos se disparen. Y su enorme peso en el selectivo (especialmente los tres grandes) ha impulsado todo. «El Ibex 35 tiene una gran dependencia del sector bancario, ya que tiene una ponderación que actualmente supera el 30%. Esto había lastrado al índice porque la banca estaba en pleno periodo de tipos de interés negativos en la eurozona. Un sector bancario con unos pobres resultados se trasladaba a un mal rendimiento en Bolsa, perjudicando al Ibex 35 y también contagiando probablemente de esa negatividad a otros valores del selectivo», recuerda Javier Cabrera, analista de XTB.
Bajo el contexto actual, las grandes empresas españolas han sorteado y dejado de lado casi totalmente la crisis política que vive España, con múltiples casos de corrupción que afectan al Gobierno de Pedro Sánchez y al Partido Socialista. En este caso, la política va por un lado y el comportamiento de las compañías por otro. Y esto también se explica por varios factores.
Es habitual leer a los analistas de mercados destacar desde hace años, y aún hoy, que la Bolsa española, y también la europea, cotizan a unos múltiplos de valoración bajos. Es decir, que todavía está barata. Eso ha impulsado una gran entrada de dinero en el Ibex en los últimos años, frente a valoraciones mucho más elevadas que se ven por ejemplo en EE.UU.
Pero también se da un elemento clave que a menudo no se menciona en los análisis: la empresa es cada vez menos española y más internacional, lo que ha dado buenos resultados al tejido productivo. La economista Judith Arnal, investigadora asociada de Fedea y consejera del Banco de España, recientemente ha publicado un análisis sobre la marcha de la Bolsa en el que apunta precisamente a este factor, entre otros, como uno de los principales a tener en cuenta para explicar por qué incluso el comportamiento bursátil va mucho más allá de la economía nacional.
Los analistas destacan la presencia internacional de las empresas españolas y que en la actualidad cotizan aún a precios baratos
«En el primer semestre de 2026, las 28 empresas del Ibex que desglosaron su negocio por geografías obtuvieron en el exterior alrededor del 64% de su facturación, unos 160.700 millones de euros. A finales de los noventa, esa proporción rondaba el 20%», expone en su artículo, para mostrar que la Bolsa no siempre refleja la marcha de la economía de un país y pueden tomar caminos diferentes. Esto explica también en parte cómo algunas compañías, gracias al negocio en el extranjero, han disparado mucho más su actividad de lo que realmente les correspondería por su economía nacional.
Más allá de ello, los analistas apuntan a que el alza del Ibex no solo tiene que ver con la banca sino que otros sectores también han servido como impulso. «Tenemos que señalar que no solo ha sido la banca, sino que se han unido algunos valores que han vivido un cambio de narrativa. Indra se ha involucrado ampliamente en el sector defensa. Su cotización se ha multiplicado por seis desde finales del 2022. ACS es otra compañía que ha vivido un cambio fundamental con su apuesta por la construcción de centros de datos; en este caso su precio en Bolsa se ha multiplicado por cuatro en el periodo mencionado. Y también se han sumado en este 2026 las acereras, ArcelorMittal y Acerinox», comenta Cabrera, de XTB.
Final de año
¿Y qué esperar de cara a la última parte del año? Pues los expertos parecen ser todos optimistas, aunque con algunos matices. «Nosotros pensamos que la tendencia puede seguir siendo positiva en los próximos meses, aunque no sabemos si alcanzará hasta final de año y dependerá de muchos factores. Uno de ellos es la guerra en Oriente Próximo, y no por la exposición, sino por el impacto que puede tener la inflación en los mercados internacionales», afirma este último analista.
Más allá de la banca, los expertos ponen el foco en el buen desempeño presente y futuro de otros sectores como el de infraestructuras o el energético
Molina, de eToro, ve también que la tendencia sigue siendo alcista, aunque tras las subidas de los últimos años cree que hay que ser «bastante más selectivo» a la hora de apostar por la Bolsa española. Asimismo, considera que «el liderazgo puede ampliarse más allá de la banca, que conserva buenos fundamentales, pero difícilmente puede mantener indefinidamente la velocidad de los últimos años». En este sentido, hay sectores como los de infraestructuras o las energéticas, con Iberdrola, Endesa y Naturgy, que también han experimentado fuertes subidas y podrían ser los nuevos focos de crecimiento tras el ‘boom’ de la banca estos años.
La ventaja del buen comportamiento en Bolsa
Bajo este marco, realmente, ¿de qué sirve subir en Bolsa? ¿Cómo afecta a las empresas? Analistas de mercados consultados por este periódico explican que «cuando las Bolsas suben, y por tanto aumenta la capitalización de las compañías cotizadas, normalmente refleja que los inversores tienen expectativas positivas sobre el futuro de las empresas y la economía». Aunque a veces sirve como una mera señal. «Muchas veces la Bolsa sube antes de que la economía mejore o al contrario. Normalmente se considera que los mercados descuentan en la actualidad lo que creen que pasará en los próximos meses en la economía», sentencian.
Aunque la clave de todo es lo que generan estas subidas. Los analistas aseguran que «con una mayor capitalización, la empresa accede a financiación en mejores condiciones, por importes más altos y con más opciones de estructuración, lo que le permite asegurar recursos más estables para crecer». Además, señalan que «cotizar y alcanzar una mayor capitalización suele traducirse en más inversión, más ventas y mayores beneficios que en las empresas no cotizadas. En la práctica, la capitalización se convierte en una referencia de valoración en rondas de inversión, fusiones o adquisiciones».
En este sentido, subir o bajar en Bolsa tiene una importancia esencial para las empresas. Según señalan los expertos, cotizar «obliga a más transparencia y mejor gobierno corporativo, y eso refuerza la reputación ante mercado, proveedores y clientes. Las empresas de alta capitalización se perciben como un ‘sello de calidad’ donde hay menos asimetría de información y resultan más fiables en cualquier negociación comercial o financiera».
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