El Informe sobre el futuro del empleo 2025 del Foro Económico Mundial es contundente: la transformación estructural de mercado laboral hasta 2030 —derivada de cuestiones como el cambio demográfico, la sostenibilidad o la implantación de la inteligencia artificial (IA)— afectará a un 22% de los empleos. De ese total —268 millones de empleos en todo el mundo —, 170 millones serán de nueva creación y 92 millones desaparecerán.
El cambio demográfico, la IA o la sostenibilidad marcarán las tendencias de los nuevos empleos: se renovarán hasta un 22% de los que se generen hasta 2030. La actualización constante en competencias será fundamental, y la formación ‘online’ será una herramienta clave
El Informe sobre el futuro del empleo 2025 del Foro Económico Mundial es contundente: la transformación estructural de mercado laboral hasta 2030 —derivada de cuestiones como el cambio demográfico, la sostenibilidad o la implantación de la inteligencia artificial (IA)— afectará a un 22% de los empleos. De ese total —268 millones de empleos en todo el mundo —, 170 millones serán de nueva creación y 92 millones desaparecerán.
Para muchos profesionales el aprendizaje será la manera más efectiva de adaptarse a lo que viene, ya que no solo es la puerta de entrada al mercado laboral, sino que también permite mejorar competencias o ascender. El periodo formativo, que antes concluía normalmente antes de llegar a los 30 años, se ha alargado, como defiende Jaime Martín, director de Comunicación y Marketing de Educa Edtech, grupo especializado en formación online. “Los anteriores paradigmas educativos han muerto”, sentencia. “Es el momento de entender que, si queremos permanecer relevantes en el ámbito laboral, vamos a necesitar estar constantemente actualizados”.
El empleo del mañana
El Foro Económico Mundial preguntó a más de 1.000 empleadores de todo el mundo distintas cuestiones para recoger cómo sería el futuro del mercado laboral en 2030
Perspectivas de formación y recalificación de los empleados
Según los empleadores encuestados, las principales innovaciones tecnológicas que impulsarán esta transformación son las siguientes, ordenadas por nivel de influencia percibida
IA y tecnologías de procesamiento de la información
Robots y sistemas autónomos
Energía (generación, almacenamiento y distribución)
Fuente: Informe sobre el futuro del empleo 2025, del Foro Económico Mundial.
La clave está en la rápida transformación tecnológica que afecta al mercado laboral, incluida la irrupción de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA) según el informe del Foro Económico Mundial. “La IA se normalizará en nuestras vidas y será tan básica como en su momento lo fue internet, una herramienta más que se dará por sentado que los trabajadores saben manejar en función de sus necesidades”, insiste Martín.
Un algoritmo que calcula, un pensamiento que crea
El buen uso de la IA puede beneficiar a cualquier sector, secunda Francisco Navarro, doctor en Ciencias Aplicadas al Medio Ambiente, pero es fundamental la aportación humana. “La tecnología procesa la información de forma impecable, pero carece de contexto social, de ética y de empatía”, adelanta. En su trabajo —además de ser consultor y perito ambiental, gestiona un equipo multidisciplinar de docentes en la Academic Board Euroinnova, institución educativa perteneciente a Educa Edtech, incide en el pensamiento crítico y la resolución de conflictos reales. “El algoritmo puede calcular en segundos el impacto de la huella hídrica de un proyecto, pero la creatividad, la capacidad para negociar con las comunidades locales y la flexibilidad para adaptar ese proyecto a la realidad normativa dependen exclusivamente de la mente humana”.
Como indica el informe del Foro, las tendencias climáticas harán que crezca la demanda de puestos como ingenieros de energías renovables, ingenieros medioambientales y especialistas en vehículos eléctricos y autónomos. También se espera que impulsen la gestión medioambiental, que ha entrado por primera vez en la lista de las 10 habilidades de más rápido crecimiento del informe. Además, como asegura Navarro, los sistemas energéticos son un punto esencial: “Su transformación está siendo el motor del cambio”. De hecho, la generación, almacenamiento y distribución energética son unas de las tendencias tecnológicas que ya impulsan la transformación empresarial, como recoge la gráfica de arriba.
La apuesta por la sostenibilidad y el uso de la IA, que provoca un elevado consumo de energía, puede resultar contradictoria. No obstante, Navarro sostiene que la tecnología permite optimizar procesos, avanzar y mejorar todo tipo de servicios: “Nos permite personalizar el aprendizaje y alcanzar las necesidades de los estudiantes, pero debe estar estrechamente ligada a una política que fomente el bienestar social y ambiental”. El reto es desarrollar las herramientas digitales para que sean accesibles y útiles, cuenta el docente.
Los empleos con mayor crecimiento a nivel mundial de 2025 a 2030 (en millones)
Entre los beneficios de la formación online (disponible en cualquier dispositivo, flexible en cuanto a horarios y sin límites geográficos), Navarro destaca uno que atañe a su área de conocimiento: puede disminuir la brecha de especialización. Pone como ejemplo el sector primario: “Las nuevas explotaciones demandan perfiles capaces de integrar las nuevas tecnologías para programar riegos de precisión, interpretar modelos climáticos y aplicar principios estrictos de economía circular”. Según el informe, la lista de empleos que vivirán un mayor crecimiento hasta 2030 la encabezan precisamente empleos dentro del sector agrícola.
La tecnología que amplifica la presencia humana
Enseñar y cuidar serán dos verbos fundamentales en el mercado laboral del futuro. Los trabajos dedicados a formar a profesionales, universitarios y adolescentes aumentarán, también los dedicados al bienestar, como los de enfermería. Marianela Segura, farmacéutica y docente de Educa Edtech, ve la evolución especialmente en la salud, la investigación clínica, la industria farmacéutica o la dermofarmacia. “Cada vez hay más personas interesadas en especializarse, reciclarse profesionalmente o ampliar sus competencias porque son conscientes de que el sector sanitario está evolucionando muy rápido”, observa.
Los motivos los atribuye al entorno. Los cambios demográficos, el aumento de enfermedades crónicas, el desarrollo de nuevas terapias, la digitalización o incluso la IA aplicada a la salud… Todo ello exige que los profesionales se actualicen. “La formación continua ya no es algo opcional, sino prácticamente una necesidad. Tener una titulación es solo el punto de partida”, reflexiona, y añade que, al hacerla online, facilita procesos a los profesionales que ya están trabajando y necesitan seguir formándose sin dejar su empleo o su vida familiar.
La demanda de profesionales vinculados al ámbito educativo también ha aumentado, según Paula Jiménez, docente del área en Educa Edtech, especialmente lo percibe en lo relacionado con la atención a la diversidad, la inclusión educativa, la intervención psicopedagógica y el apoyo emocional del alumnado. “Cada vez existen más necesidades dentro de las aulas y perfiles que requieren profesionales preparados y especializados”, describe. Esta adaptación tiene mucho que ver con la propia esencia de la educación: “Es una profesión de influencia humana, desarrollo y toma de decisiones constantes sobre personas en proceso de crecimiento”.
Aunque suene contradictorio, sectores como el de la educación no terminan de decantarse por la formación puramente virtual. Esto se debe que históricamente ha estado vinculada a la interacción presencial y a que muchas competencias requieren observación directa, la práctica en el aula y el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas. “Sin embargo, la online tiene otros beneficios, como la adaptación al ritmo de aprendizaje de cada persona”, señala Jiménez. “Favorece el crecimiento profesional y el personal, aumenta la motivación, la confianza y las oportunidades de desarrollo dentro de cualquier sector”.
Tipo de formación predominante por sector (%)
No hay que renunciar a lo humano ni a lo emocional a través de las pantallas. Las habilidades blandas, como el liderazgo, la inteligencia emocional o el trabajo en equipo, también se pueden adquirir mediante formación virtual. Según el estudio El papel de la educación ‘online’ en las oportunidades laborales de España y América Latina, publicado por la Fundación Educa EdTech en 2025, casi la mitad de los profesionales de Recursos Humanos, el 49,68%, considera que se adquieren de forma muy efectiva a través de esta metodología. Jaime Martín insiste en derribar los clichés: “Es un dato que desmonta un prejuicio muy extendido: que lo digital es frío, individualista y poco propicio para desarrollar competencias interpersonales”.
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