El PSOE no ha incluido a Francisco Martín, delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, en sus listas de la región madrileña al Congreso y el Senado de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. Esa decisión ha causado sorpresa internamente por múltiples motivos. Primero, porque Martín es lo que se conoce como un “sanchista de pata negra”, ya que apoyó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en sus horas más bajas, al impulsar la asociación Bancal de Rosas, que aglutinó las donaciones populares con las que el líder financió gran parte de su campaña para las primarias a la secretaría general de los socialistas. Segundo, porque eso le deja sin la potencial protección del aforamiento como diputado, ahora que Vox ha anunciado una querella contra él por permitir la acampada de Sol en favor del derecho de la vivienda, motivo por el que el PP también estudia acciones judiciales. Y tercero, y no es un dato menor, porque él quería optar a un escaño en la Cámara Baja, según dos fuentes socialistas.
La decisión causa sorpresa internamente y deja a Francisco Martín sin aforamiento en medio de su pulso político y judicial con el PP y Vox
El PSOE no ha incluido a Francisco Martín, delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, en sus listas de la región madrileña al Congreso y el Senado de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. Esa decisión ha causado sorpresa internamente por múltiples motivos. Primero, porque Martín es lo que se conoce como un “sanchista de pata negra”, ya que apoyó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en sus horas más bajas, al impulsar la asociación Bancal de Rosas, que aglutinó las donaciones populares con las que el líder financió gran parte de su campaña para las primarias a la secretaría general de los socialistas. Segundo, porque eso le deja sin la potencial protección del aforamiento como diputado, ahora que Vox ha anunciado una querella contra él por permitir la acampada de Sol en favor del derecho de la vivienda, motivo por el que el PP también estudia acciones judiciales. Y tercero, y no es un dato menor, porque él quería optar a un escaño en la Cámara Baja, según dos fuentes socialistas.
“Ha sido una sorpresa”, resume un interlocutor del PSOE que conoce las entrañas del partido y está conectado tanto con las bases como con los despachos en los que se toman las decisiones. “Martín había sido uno de los candidatos más propuestos por las agrupaciones, lo que, por otra parte, es normal dado el cargo que ocupa, que le da proyección pública”, añade. “Si hay alguien que lo ha dado todo por Pedro Sánchez, y siempre, es él”, recalca. “Él quería ir al Congreso. Al no llevarle, le dejan desprotegido frente a la amenaza de querella de Vox y del PP. Hay alcaldes que están preguntando, porque no lo entienden”.
Martín ha sido la cara del Gobierno en la Comunidad de Madrid desde hace casi cuatro años. En un momento de choque institucional sin precedentes entre el ejecutivo nacional y el regional, eso ha supuesto un gran desgaste que también le ha permitido multiplicar su proyección pública, convirtiéndose en uno de los referentes del PSOE en la región. No obstante, la dirección madrileña, encabezada por el también ministro Óscar López, y la general, que lidera Sánchez, no le han incluido en las listas para el Congreso, donde sí figuran otros nombres reconocibles del PSOE de Madrid, como su secretaria de organización, Pilar Sánchez Acera, o la diputada regional Lorena Morales.
¿A qué se debe esa ausencia? Nadie en el PSOE da respuestas concretas. Sí es conocido que Martín no vio con malos ojos que la edil Enma López diera el paso de enfrentarse a Reyes Maroto como candidata a la alcaldía de Madrid en las municipales de 2027. Un movimiento que disgustó en extremo a Óscar López. Tras ser derrotada, Enma López fue apartada de la dirección municipal de los socialistas. Su futuro político, tras apostar por liderar al PSOE en la capital, para lo que encontró apoyos en la propia Moncloa, es una incógnita.
“No hay ningún roce”, aseguran en el PSOE de Madrid sobre la relación entre Óscar López y Francisco Martín. “El delegado del Gobierno está al frente de una institución muy importante en estos momentos”, sigue. “Las listas se aprobaron ayer [por el miércoles] por unanimidad”, añade.
La importancia del puesto que ocupa Martín se refleja en que le permite confrontar a Ayuso y su gobierno con una asiduidad de la que no disfruta Óscar López. Los dos últimos ejemplos han venido casi de la mano.
Uno se centra en la acampada en Sol, que ha convertido a Martín en objeto de cartas, críticas públicas y anuncios de acciones judiciales por parte de PP y Vox al negarse al desalojo, decisión que ha avalado hasta ahora la justicia, subrayando, además, que no ha existido “inactividad” por parte de la Delegación.
Según un portavoz de esta institución, una querella de Manos Limpias en ese sentido (acusaba al delegado de la presunta comisión de un delito de prevaricación administrativa) ya ha sido archivada. Por su parte, Vox dijo haber registrado el martes otra querella, en este caso por la presunta comisión de los delitos de omisión del deber de perseguir delitos y de prevaricación administrativa por omisión.
El otro choque reciente del delegado con la comunidad ha sido por las cargas policiales contra la huelga educativa en Madrid, que la comunidad ha defendido y el delegado ha reprochado, anunciando una investigación interna en la Policía para determinar si hubo un uso proporcionado de la fuerza.
Huérfano de un escaño en el Congreso por decisión del propio PSOE, que Martín mantenga esa presencia pública dependerá ahora de dos hitos que escapan a su control: que los socialistas mantengan el Gobierno de España tras las elecciones del 29N y, en ese caso, que el presidente le mantenga en el cargo.
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