Elon Musk, dueño de la red social X y el hombre más rico del mundo según Forbes, había sido convocado este lunes por la Fiscalía de París dentro de una investigación a su plataforma por una posible violación de la legislación francesa en el funcionamiento de los algoritmos, aunque, como se preveía, no ha acudido a la cita. Como se trata de una audiencia voluntaria, no estaba obligado. Consciente de que no iría, la Fiscalía de París había aclarado que las pesquisas seguirán adelante, con o sin su colaboración.
El multimillonario había sido convocado por la Fiscalía este lunes por la presunta manipulación de los algoritmos de la red social
Elon Musk, dueño de la red social X y el hombre más rico del mundo según Forbes, había sido convocado este lunes por la Fiscalía de París dentro de una investigación a su plataforma por una posible violación de la legislación francesa en el funcionamiento de los algoritmos, aunque, como se preveía, no ha acudido a la cita. Como se trata de una audiencia voluntaria, no estaba obligado. Consciente de que no iría, la Fiscalía de París había aclarado que las pesquisas seguirán adelante, con o sin su colaboración.
Según el diario The Wall Street Journal, que cita al Ministerio de Justicia estadounidense, el empresario, también dueño de Tesla, “no tiene intención de colaborar con la justicia francesa”, pues considera que la investigación “pretende utilizar el sistema penal francés para regular un espacio público destinado a la libre expresión de ideas y opiniones”.
La investigación se inició en enero del año pasado ante la sospecha de una manipulación de los algoritmos de la red social para interferir en el debate político en Francia y por difusión de mensajes que niegan el Holocausto. La voz de alerta la dio un diputado del partido Renacimiento, Eric Bothorel. Denunciaba un cambio en el funcionamiento del algoritmo que favorecía determinados contenidos desde que Elon Musk adquirió la plataforma en 2022.
Poco después, las pesquisas se ampliaron tras las denuncias por el funcionamiento del chatbot Grok, la herramienta de IA integrada en la plataforma, que permitía la difusión de contenidos de carácter pornográfico y deepfakes sexuales, vídeos e imágenes de contenido sexual elaborados por la IA, sobre todo de menores y mujeres.
En febrero, la justicia registró las oficinas de X en París en el marco de esta investigación y fue entonces cuando citó a declarar a Elon Musk, así como a la ex directora general de la red, Linda Yaccarino, para explicarse. En un mensaje, la citada plataforma, que niega cualquier irregularidad en su actividad, calificó a los jueces franceses de “retrasados mentales”.
Además, Reporteros sin Fronteras ha interpuesto una nueva denuncia por “la proliferación de contenidos que conducen a la desinformación”. “Las campañas de desinformación inundan X (…) aunque los equipos de la plataforma de Elon Musk son conscientes de la situación, se han negado a eliminar los contenidos en cuestión”, denuncia la organización.
Esta semana se había citado también a trabajadores de la plataforma para que declaren en calidad de testigos, aunque también de manera voluntaria y con pocas esperanzas de que vayan a aparecer. Como en el caso de Musk, su ausencia no supondrá una obstrucción a la investigación. Según la fiscal de París, Laure Beccuau, se busca “garantizar que X cumple con la legislación francesa y estas audiciones voluntarias permitirán explicar su postura sobre los hechos”.
La Fiscalía recuerda que no es sólo Francia, sino que otras autoridades judiciales en Europa han abierto también investigaciones contra X, como es el caso de Reino Unido.
Hace dos años, después de que el multimillonario hubiese adquirido X, el presidente Emmanuel Macron, recibía en el Palacio de Versalles con todos los honores a Musk y otros empresarios para el evento Choose France, que se organiza cada año para atraer inversores extranjeros. Ahora, Musk ha arremetido contra la investigación judicial ―que dice que tiene “motivaciones políticas”―, además de llamar “retrasados mentales” a los jueces franceses.
La investigación se produce en un momento en el que Francia tramita una ley para prohibir las redes sociales a menores de 15 años y aumenta la presión judicial sobre las poderosas plataformas digitales para tratar de regular su actividad y poner fin a lo que el Gobierno llama el “far west digital”. En los últimos meses, se han abierto investigaciones contra la empresa china Shein por la venta de productos sexualizados y también contra Telegram.
El fundador de esta última, Pavel Duroc, fue acusado en agosto de 2024 por una docena de delitos, entre ellos complicidad en la distribución organizada y puesta a disposición de imágenes pornográficas de menores en la red Telegram. Duroc ha salido este lunes en defensa de Elon Musk: “La Francia de Macron pierde su legitimidad cuando usa investigaciones penales como arma para restringir la libertad de expresión y contra la vida privada (…) En la Francia de Macron que te investiguen es la nueva Legión de Honor”, ironizó en sus redes sociales.
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