Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha aprovechado su comparecencia esta mañana en Sevilla para hablar de vivienda, quizá el gran tema de la inminente campaña electoral. Entre promesas de construcción y compromisos de rebajas fiscales, el líder popular no ha dejado pasar la oportunidad de mencionar la okupación —uno de los ejes vertebradores de la posición del partido sobre el problema de la vivienda— y ha afirmado: “Hay propietarios con miedo. Porque si un okupa llega con un papel de haber pedido una pizza, ya nadie le puede sacar hasta dentro de varios años”. ¿Se puede acreditar que uno es el legítimo morador de una vivienda por haber pedido una pizza? No.
Sánchez responde al presidente del PP con una broma sobre la “pizza cojonuda” y desata un intercambio en redes entre el Gobierno y los populares
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha aprovechado su comparecencia esta mañana en Sevilla para hablar de vivienda, quizá el gran tema de la inminente campaña electoral. Entre promesas de construcción y compromisos de rebajas fiscales, el líder popular no ha dejado pasar la oportunidad de mencionar la okupación —uno de los ejes vertebradores de la posición del partido sobre el problema de la vivienda— y ha afirmado: “Hay propietarios con miedo. Porque si un okupa llega con un papel de haber pedido una pizza, ya nadie le puede sacar hasta dentro de varios años”. ¿Se puede acreditar que uno es el legítimo morador de una vivienda por haber pedido una pizza? No.
La okupación consiste en la entrada a la fuerza en un inmueble deshabitado, y puede resolverse por la vía civil o penal, como un delito de usurpación. La entrada en una primera o segunda vivienda (ambas se consideran moradas), sin embargo, es un delito de allanamiento de morada, que el Código Penal castiga con penas de prisión de entre seis meses y dos años en su tipo básico, que se puede ir hasta los cuatro años en su tipo agravado, con violencia o intimidación.
En el segundo de los casos (esto es, que la vivienda constituye una morada), de acuerdo con una instrucción redactada por el Ministerio de Interior —y constatado por cualquier vía un allanamiento—, el protocolo establece que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) “podrán proceder, sin necesidad de solicitar medidas judiciales, caso de delito flagrante, directamente y de forma inmediata al desalojo e identificación de los ocupantes, así como a su detención si procede”.
Con su afirmación, el presidente del PP insinúa que la prueba de que uno es el morador de una vivienda —lo que lo protege contra un procedimiento rápido y sin intervención judicial de desalojo por haber allanado una vivienda— es tan simple como presentar el recibo de haber pedido una pizza a domicilio. En la práctica, sin embargo, la carga de la prueba de que una casa es su morada es mucho mayor que presentar un ticket. Tanto, que ni acreditar la propiedad demuestra que la vivienda es su primera o segunda residencia, sino solo su titularidad. Hasta las facturas de los consumos pueden inducir a error sobre quién es el verdadero morador, toda vez que un propietario puede hacerse cargo de ellas y luego cobrárselas a su inquilino, quien es quien vive realmente en la vivienda.
A la boutade de Feijóo ha respondido en X —además de varios usuarios que ironizaban con qué tipo de pizza (¿carbonara? ¿con o sin piña?)— el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, citando una famosa publicación suya de 2010 donde recomendaba la “cojonuda” pizza del restaurante Luna Rosa de Madrid. El tono no ha tardado en abroncarse: Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, ha replicado a Sánchez con una referencia a la cercanía de dicho restaurante con la sauna de la que era dueño el padre de la esposa del presidente, Begoña Gómez, y que ella califica como el “prostíbulo familiar”. La propia cuenta oficial del partido se ha sumado a esta línea, publicando un montaje de Sánchez y Gómez besándose delante de la sauna.
“Feijóo está tan desesperado que se pone a propagar el clásico bulo de internet de que es posible okupar viviendas con un ticket de Telepizza. Nadie con un nivel tan infantiloide o con tanta mala fe puede presidir este país”, ha afirmado por su parte el ministro para la Transformación Digital, Óscar López. El titular de Transportes, Óscar Puente, ha optado por su parte por la ironía: “Quiero matizar estas palabras de Feijóo. No vale cualquier ticket de pizza para poder estar años en una vivienda si la has okupado. Es indispensable que la pizza ¡NO LLEVE PIÑA!» .
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