El presidente de la gran patronal CEOE, Antonio Garamendi, ha puesto encima de la mesa la necesidad de atajar la deriva que ha tomado el problema de la incapacidad temporal con una propuesta que aboga porque la Seguridad Social asuma el coste de las bajas que ahora abonan las empresas en los 15 primeros días de ausencia , así como a las cotizaciones de los contratos que se hacen para cubrir la baja de un trabajador. Garamendi considera urgente que el Estado comience a actuar después de meses de inacción, un periodo en el que la factura de la IT ya supera los 33.000 millones de euros al año. Con la mesa de negociación tripartita completamente paralizada desde mediados de abril, y sin visos de ninguna medida por parte del Gobierno, el líder de la CEOE apuesta por trasladar el coste de las bajas a la Seguridad Social: «Que nadie piense que es una queja de empresas que quieren pagar menos. Es la llamada de atención de las empresas en favor de la salud y la economía de todos», ha enfatizado en un encuentro sobre absentismo.La posibilidad de que el Estado asuma el pago íntegro de los primeros 15 días de los procesos de IT por contingencias comunes implicaría, de facto, que las empresas no tengan que cargar con ese abono, del que se hacen responsables entre los días 4 y 15 de la baja. Los tres primeros no tienen prestación, salvo que el convenio determine lo contrario. Y a partir del decimosexto día, lo asume la Seguridad Social o la mutua, en distintos porcentajes a medida que transcurren las jornadas. Los empresarios se escudan en que el 69% de las bajas actuales duran menos de 15 días y en ellas el coste recae exclusivamente sobre los hombros de las empresas.En la batería de propuestas para intentar desencallar un problema de dimensiones cada vez mayores -económicas, pero también sanitarias y laborales-, Garamendi ha pedido exonerar del 100% de las cotizaciones empresariales en los contratos de duración determinada que se firmen para sustituir a trabajadores que se encuentren en situación de incapacidad temporal. Asimismo, ha exigido que las empresas no paguen la cotización que les corresponde por contingencias comunes en todos los procesos que duren más de 365 días, dado que se han duplicado en los últimos seis años «debido al cuello de botella» de la Seguridad Social.Más controles, más mutuasLa patronal ha recordado medidas que llevan meses planeando en las negociaciones con los sindicatos, pero que el Gobierno no termina de aplicar: potenciar las competencias de las mutuas ; adelantar los controles al trabajador de baja por su Inspección Médica, que actualmente comienzan a partir de los 365 días, incorporando, al menos, una evaluación a los 3, 6 y 9 meses de duración de cada proceso; o que la inspección asuma el control en procesos cuya duración sea superior a la habitual.El último informe de la Airef, publicado el pasado febrero, apuntaba el coste de las bajas médicas alcanza ya los 33.000 millones de euros al año , que se reparten a partes casi iguales entre las empresas y la Seguridad Social. Además, la incidencia de este fenómeno se ha incrementado un 60% desde 2018 y la duración se ha incrementado un 15%. El presidente de la gran patronal CEOE, Antonio Garamendi, ha puesto encima de la mesa la necesidad de atajar la deriva que ha tomado el problema de la incapacidad temporal con una propuesta que aboga porque la Seguridad Social asuma el coste de las bajas que ahora abonan las empresas en los 15 primeros días de ausencia , así como a las cotizaciones de los contratos que se hacen para cubrir la baja de un trabajador. Garamendi considera urgente que el Estado comience a actuar después de meses de inacción, un periodo en el que la factura de la IT ya supera los 33.000 millones de euros al año. Con la mesa de negociación tripartita completamente paralizada desde mediados de abril, y sin visos de ninguna medida por parte del Gobierno, el líder de la CEOE apuesta por trasladar el coste de las bajas a la Seguridad Social: «Que nadie piense que es una queja de empresas que quieren pagar menos. Es la llamada de atención de las empresas en favor de la salud y la economía de todos», ha enfatizado en un encuentro sobre absentismo.La posibilidad de que el Estado asuma el pago íntegro de los primeros 15 días de los procesos de IT por contingencias comunes implicaría, de facto, que las empresas no tengan que cargar con ese abono, del que se hacen responsables entre los días 4 y 15 de la baja. Los tres primeros no tienen prestación, salvo que el convenio determine lo contrario. Y a partir del decimosexto día, lo asume la Seguridad Social o la mutua, en distintos porcentajes a medida que transcurren las jornadas. Los empresarios se escudan en que el 69% de las bajas actuales duran menos de 15 días y en ellas el coste recae exclusivamente sobre los hombros de las empresas.En la batería de propuestas para intentar desencallar un problema de dimensiones cada vez mayores -económicas, pero también sanitarias y laborales-, Garamendi ha pedido exonerar del 100% de las cotizaciones empresariales en los contratos de duración determinada que se firmen para sustituir a trabajadores que se encuentren en situación de incapacidad temporal. Asimismo, ha exigido que las empresas no paguen la cotización que les corresponde por contingencias comunes en todos los procesos que duren más de 365 días, dado que se han duplicado en los últimos seis años «debido al cuello de botella» de la Seguridad Social.Más controles, más mutuasLa patronal ha recordado medidas que llevan meses planeando en las negociaciones con los sindicatos, pero que el Gobierno no termina de aplicar: potenciar las competencias de las mutuas ; adelantar los controles al trabajador de baja por su Inspección Médica, que actualmente comienzan a partir de los 365 días, incorporando, al menos, una evaluación a los 3, 6 y 9 meses de duración de cada proceso; o que la inspección asuma el control en procesos cuya duración sea superior a la habitual.El último informe de la Airef, publicado el pasado febrero, apuntaba el coste de las bajas médicas alcanza ya los 33.000 millones de euros al año , que se reparten a partes casi iguales entre las empresas y la Seguridad Social. Además, la incidencia de este fenómeno se ha incrementado un 60% desde 2018 y la duración se ha incrementado un 15%.
El presidente de la gran patronal CEOE, Antonio Garamendi, ha puesto encima de la mesa la necesidad de atajar la deriva que ha tomado el problema de la incapacidad temporal con una propuesta que aboga porque la Seguridad Social asuma el coste de las bajas … que ahora abonan las empresas en los 15 primeros días de ausencia, así como a la hora de cubrir la baja de un trabajador con contrato temporal.
Garamendi considera urgente que el Estado comience a actuar después de meses de inacción, un periodo en el que la factura de la IT ya supera los 33.000 millones de euros al año. Con la mesa de negociación tripartita completamente paralizada desde mediados de abril, y sin visos de ninguna medida por parte del Gobierno, el líder de la CEOE apuesta por trasladar el coste de las bajas a la Seguridad Social: «Que nadie piense que es una queja de empresas que quieren pagar menos. Es la llamada de atención de las empresas en favor de la salud y la economía de todos», ha enfatizado en un encuentro sobre absentismo.
La posibilidad de que el Estado asuma el pago íntegro de los primeros 15 días de los procesos de IT por contingencias comunes implicaría, de facto, que las empresas no tengan que cargar con ese abono, del que se hacen responsables entre los días 4 y 15 de la baja. Los tres primeros no tienen prestación, salvo que el convenio determine lo contrario. Y a partir del decimosexto día, lo asume la Seguridad Social o la mutua, en distintos porcentajes a medida que transcurren las jornadas. Los empresarios se escudan en que el 69% de las bajas actuales duran menos de 15 días y en ellas el coste recae exclusivamente sobre los hombros de las empresas.
En la batería de propuestas para intentar desencallar un problema de dimensiones cada vez mayores -económicas, pero también sanitarias y laborales-, Garamendi ha pedido exonerar del 100% de las cotizaciones empresariales en los contratos de duración determinada que se firmen para sustituir a trabajadores que se encuentren en situación de incapacidad temporal. Asimismo, ha exigido que las empresas no paguen la cotización que les corresponde por contingencias comunes en todos los procesos que duren más de 365 días, dado que se han duplicado en los últimos seis años «debido al cuello de botella» de la Seguridad Social.
Más controles, más mutuas
La patronal ha recordado medidas que llevan meses planeando en las negociaciones con los sindicatos, pero que el Gobierno no termina de aplicar: potenciar las competencias de las mutuas; adelantar los controles al trabajador de baja por su Inspección Médica, que actualmente comienzan a partir de los 365 días, incorporando, al menos, una evaluación a los 3, 6 y 9 meses de duración de cada proceso; o que la inspección asuma el control en procesos cuya duración sea superior a la habitual.
El último informe de la Airef, publicado el pasado febrero, apuntaba el coste de las bajas médicas alcanza ya los 33.000 millones de euros al año, que se reparten a partes casi iguales entre las empresas y la Seguridad Social. Además, la incidencia de este fenómeno se ha incrementado un 60% desde 2018 y la duración se ha incrementado un 15%.
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