“Prometo y juro gobernar el Reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes. ¡Que Dios Todopoderoso y Omnisciente me ayude!”. Esta ha sido la fórmula, extraída del Artículo 9 de la Carta Magna, leída por Haakon VIII en su proclamación como nuevo rey. La ceremonia ha tenido lugar en el Parlamento, en Oslo, y su esposa, la reina Mette-Marit no lo ha acompañado debido a complicaciones derivadas del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio pasado. La hija de ambos, la princesa Ingrid Alexandra, ha arropado al nuevo soberano. La joven, de 22 años, ha pasado a ser heredera y también ha prestado juramento, aunque por escrito y en Palacio. Su hermano, el príncipe Sverre Magnus, y la reina viuda Sonia, madre de Haakon, han estado a su vez presentes en el acto.
El nuevo soberano sube al trono sin su esposa, la reina Mette-Marit, por complicaciones en su trasplante de pulmón
“Prometo y juro gobernar el Reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes. ¡Que Dios Todopoderoso y Omnisciente me ayude!”. Esta ha sido la fórmula, extraída del Artículo 9 de la Carta Magna, leída por Haakon VIII en su proclamación como nuevo rey. La ceremonia ha tenido lugar en el Parlamento, en Oslo, y su esposa, la reina Mette-Marit no lo ha acompañado debido a complicaciones derivadas del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio pasado. La hija de ambos, la princesa Ingrid Alexandra, ha arropado al nuevo soberano. La joven, de 22 años, ha pasado a ser heredera y también ha prestado juramento, aunque por escrito y en Palacio. Su hermano, el príncipe Sverre Magnus, y la reina viuda Sonia, madre de Haakon, han estado a su vez presentes en el acto.
Noruega es una monarquía constitucional, y el juramento es la demostración de que tanto el poder como la autoridad del soberano están regulados por la ley. La propia web de la Casa Real hace hincapié en este extremo. Haakon VIII ha llegado al Parlamento en el mismo coche descapotable que utilizaron sus padres, el fallecido rey Harald V y Sonia, cuando se casaron en 1968. En un discurso pronunciado durante la ceremonia, ha expresado su esperanza en que “la buena relación que ha existido” entre el Parlamento y su padre, el rey Harald, su abuelo, el rey Olaf, y su bisabuelo, el rey Haakon, “pueda mantenerse y desarrollarse de acuerdo con las tareas que el país afrontará en el futuro”. Confirmó a su vez que tanto él como la reina “están disponibles para cumplir sus deberes con el país y el pueblo”. Su madre, viuda, conserva el título de reina.
El presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, ha contestado al rey recordándole que asume “una herencia importante y única”. “Sus majestades”, ha continuado, “han heredado el Reino de Noruega y esto conlleva grandes expectativas”. La sesión extraordinaria ha durado 30 minutos. Tanto la ruta camino del Parlamento como las zonas preparadas con grandes pantallas para seguir la reunión se han llenado de gente. La última encuesta publicada el fin de semana posterior a la muerte del rey Harald, para la Radiotelevisión pública (NRK), reflejaba que el 72% de los noruegos apoya la monarquía como forma de gobierno. Un 20% prefiere una república, y un 8% dice que no lo sabe. El apoyo a la monarquía ha aumentado ocho puntos porcentuales, desde un 64%, con respectoa mayo pasado.
La caída de popularidad el año pasado se debió al escándalo por el estrecho vínculo entre la entonces princesa Mette-Marit y el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, así como a la condena de cuatro años de prisión por dos violaciones impuesta a su hijo mayor, Marius Borg Høiby, fallo que actualmente se encuentra en fase de apelación.
Ingrid Alexandra estudia en Sídney (Australia), pero ha comenzado un programa de intercambio académico en la Universidad de Oslo para estar más cerca de su familia. Es posible que desempeñe un papel algo más activo a partir de ahora, debido a la enfermedad de su madre. La reina Mette-Marit convalece desde junio de un trasplante de pulmón, y el servicio de información del palacio ha indicado que participará en menos actos oficiales. En cuanto a la reina viuda Sonia, tiene 89 años y colaborará en la medida de sus posibilidades.
A partir de este martes, la capilla del Palacio Real permanecerá abierta todos los días —de 10.00 a 18.00 horas— para el velatorio público del rey Harald. El féretro será llevado luego en procesión hasta la catedral de Oslo, donde el próximo 9 de septiembre se celebrará el funeral de Estado. El ataúd será enterrado en la cripta situada bajo la iglesia de la fortaleza de Akershus. Fundada en la Edad Media junto al fiordo de Oslo, servía también como residencia real.
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