«Serán unas semanas, unas semanas». La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda del Gobierno de España, María Jesús Montero, se esforzaba este jueves en remarcar la naturaleza transitoria del enésimo retraso en la presentación del prometido proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el año 2026. La hoja de ruta inicial avanzada por el Ejecutivo marcaba el inicio de la improbable -no tiene los apoyos parlamentarios suficientes- tramitación parlamentaria del potencial primer proyecto presupuestario de la legislatura para el primer trimestre, un plazo que se ha revelado demasiado exigente y cuyo incumplimiento vuelve a meter los Presupuestos en ese limbo gris que los dos últimos años ha acabado por llevárselos por delante.La situación, por repetida, se vive con especial disgusto en la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos y de forma muy singular en la Dirección General de Presupuestos, cuyos funcionarios llevan tres años cumplimentando el farragoso y abrumador trámite interno que exige la elaboración de un proyecto presupuestario sin que su trabajo haya llegado hasta la fecha a ningún puerto.«Elaborar unos Presupuestos es un trabajo de meses. La gente está frustrada e indignada», dice un ex funcionario del área presupuestaria de Hacienda«La gente está entre frustrada e indignada después de tres años con esta situación», asegura a ABC un alto funcionario del Ministerio de Hacienda, que hasta hace unos meses trabajaba en el área presupuestaria. «Elaborar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado exige mucho trabajo, mucho esfuerzo, que se prolonga durante varios meses. Ver año tras año como por unas razones u otras ya no es que no se apruebe sino que ni siquiera se presenta tiene a mucha gente muy enfadada», admite.Noticia relacionada No No El Gobierno enfrenta un 2026 sin Presupuestos, con la financiación pendiente y bloqueado en el Congreso Daniel Caballero y Bruno PérezLa propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quiso este jueves agradecer el «impresionante» trabajo realizado estos meses por los funcionarios de la Secretaría de Estado de Presupuestos, el mismo día en que confirmaba que como pronto el proyecto no se llevará a las Cortes hasta el segundo trimestre del año. Tampoco aclaró gran cosa sobre la posibilidades futuras de que los PGE 2026 vean la luz. Por un lado, insistió en que la voluntad del Gobierno es presentarlos, en que prefiere cien veces tener unos presupuestos aprobados con meses de retraso que no tenerlos y en que confía en suscitar la mayoría suficiente como para conseguirlo; pero por otro dijo también que no presentará el proyecto «sin tener la confianza de que se vayan a aprobar», lo que devuelve el proceso al mismo punto en que se estancó los dos años anteriores.Fuentes del Ministerio de Hacienda insisten en que el trabajo interno para tener listos los Presupuestosen caso de que se abra una ventana de oportunidad está hecho. Aseguran que desde que se publicara la orden que regula la elaboración del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026 el pasado mes de septiembre se ha recibido la información de los ministerios, se han mantenido numerosas reuniones bilaterales para pulir detalles y se ha reunido la Comisión de Análisis de Programas, el órgano que se encarga de que propuestas de gasto tienen o no cabida en el proyecto presupuestario que se está elaborando. En el marco de este proceso los funcionarios de la Dirección General de Presupuestos habrían examinado ya, según datos proporcionados por el Ministerio, 426 propuestas normativas realizadas por los ministerios para ser incluidas en el proyecto.Hacienda dice haber recibido 426 propuestas normativas de los ministerios para incluir en los Presupuestos de 2026El punto de cocción del proyecto es similar al que se había alcanzado en 2025 y en 2024, sin que en ninguno de los dos casos los Presupuestos llegaran siquiera a presentarse. En los trabajos previos a la elaboración del proyecto de Presupuestos de 2025 los funcionarios del área presupuestaria de Hacienda llegaron a examinar 375 propuestas ministeriales.Condicionados por la políticaInformes internos del Ministerio de Hacienda muestran hasta qué punto los tiempos de la política han condicionado la normal operativa del área de Presupuestos en los últimos años. En 2024 los contactos bilaterales entre Hacienda y los ministerios se suspendieron de forma abrupta el 8 de marzo de 2024, cuando se produjo la última transmisión de datos a la Oficina Presupuestario de la Dirección General de Presupuestos, apenas unos días antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara de forma oficial la renuncia del Ejecutivo a tramitar el proyecto para ese año.En 2025 los trabajos se dilataron durante algunos meses más, principalmente porque la orden de elaboración de los presupuestos se emitió antes, en junio, y cesaron nuevamente cuando el Gobierno decidió que las condiciones políticas no eran las idóneas para seguir adelante.Una práctica de riesgoLos vaivenes del Gobierno con el asunto se ven con desagrado de puertas para adentro. Funcionarios con varios trienios de experiencia en el área del gasto del Ministerio de Hacienda admiten que no encuentran precedentes de una situación similar, advierten de que gestionar de esta forma genera un riesgo elevadísimo de incurrir en irregularidades y recalcan que los Presupuestos del Estado no son una potestad del Gobierno, como este se empeña en sostener en los últimos años, sino una obligación constitucional, cuyo incumplimiento podría provocar un auténtico seísmo si algún tribunal acertara a declararlo como ilegal.La posición de Hacienda al respecto fue expuesta con mucha claridad en la contestación que transmitió a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), cuando la institución instó al Gobierno a poner fin a la anomalía de gestionar los dineros del Estado sin apoyarse en unos Presupuestos Generales del Estado. En la nota, el Ministerio de Hacienda dice ser plenamente consciente de la importancia de los Presupuestos, pero apela al argumento de que «hay factores excepcionales que han aconsejado prudencia en su definición y tramitación».¿Cuáles? Pues una lista larga, que si los aranceles de Trump -ahora anulados-, que si las nuevas exigencias de gasto en defensa, la evolución de los precios energéticos o los eventos asociados al cambio climático, que según al Gobierno aconsejan enfocar con la máxima prudencia la fijación de los escenarios fiscales. «Serán unas semanas, unas semanas». La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda del Gobierno de España, María Jesús Montero, se esforzaba este jueves en remarcar la naturaleza transitoria del enésimo retraso en la presentación del prometido proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el año 2026. La hoja de ruta inicial avanzada por el Ejecutivo marcaba el inicio de la improbable -no tiene los apoyos parlamentarios suficientes- tramitación parlamentaria del potencial primer proyecto presupuestario de la legislatura para el primer trimestre, un plazo que se ha revelado demasiado exigente y cuyo incumplimiento vuelve a meter los Presupuestos en ese limbo gris que los dos últimos años ha acabado por llevárselos por delante.La situación, por repetida, se vive con especial disgusto en la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos y de forma muy singular en la Dirección General de Presupuestos, cuyos funcionarios llevan tres años cumplimentando el farragoso y abrumador trámite interno que exige la elaboración de un proyecto presupuestario sin que su trabajo haya llegado hasta la fecha a ningún puerto.«Elaborar unos Presupuestos es un trabajo de meses. La gente está frustrada e indignada», dice un ex funcionario del área presupuestaria de Hacienda«La gente está entre frustrada e indignada después de tres años con esta situación», asegura a ABC un alto funcionario del Ministerio de Hacienda, que hasta hace unos meses trabajaba en el área presupuestaria. «Elaborar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado exige mucho trabajo, mucho esfuerzo, que se prolonga durante varios meses. Ver año tras año como por unas razones u otras ya no es que no se apruebe sino que ni siquiera se presenta tiene a mucha gente muy enfadada», admite.Noticia relacionada No No El Gobierno enfrenta un 2026 sin Presupuestos, con la financiación pendiente y bloqueado en el Congreso Daniel Caballero y Bruno PérezLa propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quiso este jueves agradecer el «impresionante» trabajo realizado estos meses por los funcionarios de la Secretaría de Estado de Presupuestos, el mismo día en que confirmaba que como pronto el proyecto no se llevará a las Cortes hasta el segundo trimestre del año. Tampoco aclaró gran cosa sobre la posibilidades futuras de que los PGE 2026 vean la luz. Por un lado, insistió en que la voluntad del Gobierno es presentarlos, en que prefiere cien veces tener unos presupuestos aprobados con meses de retraso que no tenerlos y en que confía en suscitar la mayoría suficiente como para conseguirlo; pero por otro dijo también que no presentará el proyecto «sin tener la confianza de que se vayan a aprobar», lo que devuelve el proceso al mismo punto en que se estancó los dos años anteriores.Fuentes del Ministerio de Hacienda insisten en que el trabajo interno para tener listos los Presupuestosen caso de que se abra una ventana de oportunidad está hecho. Aseguran que desde que se publicara la orden que regula la elaboración del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026 el pasado mes de septiembre se ha recibido la información de los ministerios, se han mantenido numerosas reuniones bilaterales para pulir detalles y se ha reunido la Comisión de Análisis de Programas, el órgano que se encarga de que propuestas de gasto tienen o no cabida en el proyecto presupuestario que se está elaborando. En el marco de este proceso los funcionarios de la Dirección General de Presupuestos habrían examinado ya, según datos proporcionados por el Ministerio, 426 propuestas normativas realizadas por los ministerios para ser incluidas en el proyecto.Hacienda dice haber recibido 426 propuestas normativas de los ministerios para incluir en los Presupuestos de 2026El punto de cocción del proyecto es similar al que se había alcanzado en 2025 y en 2024, sin que en ninguno de los dos casos los Presupuestos llegaran siquiera a presentarse. En los trabajos previos a la elaboración del proyecto de Presupuestos de 2025 los funcionarios del área presupuestaria de Hacienda llegaron a examinar 375 propuestas ministeriales.Condicionados por la políticaInformes internos del Ministerio de Hacienda muestran hasta qué punto los tiempos de la política han condicionado la normal operativa del área de Presupuestos en los últimos años. En 2024 los contactos bilaterales entre Hacienda y los ministerios se suspendieron de forma abrupta el 8 de marzo de 2024, cuando se produjo la última transmisión de datos a la Oficina Presupuestario de la Dirección General de Presupuestos, apenas unos días antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara de forma oficial la renuncia del Ejecutivo a tramitar el proyecto para ese año.En 2025 los trabajos se dilataron durante algunos meses más, principalmente porque la orden de elaboración de los presupuestos se emitió antes, en junio, y cesaron nuevamente cuando el Gobierno decidió que las condiciones políticas no eran las idóneas para seguir adelante.Una práctica de riesgoLos vaivenes del Gobierno con el asunto se ven con desagrado de puertas para adentro. Funcionarios con varios trienios de experiencia en el área del gasto del Ministerio de Hacienda admiten que no encuentran precedentes de una situación similar, advierten de que gestionar de esta forma genera un riesgo elevadísimo de incurrir en irregularidades y recalcan que los Presupuestos del Estado no son una potestad del Gobierno, como este se empeña en sostener en los últimos años, sino una obligación constitucional, cuyo incumplimiento podría provocar un auténtico seísmo si algún tribunal acertara a declararlo como ilegal.La posición de Hacienda al respecto fue expuesta con mucha claridad en la contestación que transmitió a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), cuando la institución instó al Gobierno a poner fin a la anomalía de gestionar los dineros del Estado sin apoyarse en unos Presupuestos Generales del Estado. En la nota, el Ministerio de Hacienda dice ser plenamente consciente de la importancia de los Presupuestos, pero apela al argumento de que «hay factores excepcionales que han aconsejado prudencia en su definición y tramitación».¿Cuáles? Pues una lista larga, que si los aranceles de Trump -ahora anulados-, que si las nuevas exigencias de gasto en defensa, la evolución de los precios energéticos o los eventos asociados al cambio climático, que según al Gobierno aconsejan enfocar con la máxima prudencia la fijación de los escenarios fiscales.
«Serán unas semanas, unas semanas». La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda del Gobierno de España, María Jesús Montero, se esforzaba este jueves en remarcar la naturaleza transitoria del enésimo retraso en la presentación del prometido proyecto de Presupuestos Generales del Estado para … el año 2026. La hoja de ruta inicial avanzada por el Ejecutivo marcaba el inicio de la improbable -no tiene los apoyos parlamentarios suficientes- tramitación parlamentaria del potencial primer proyecto presupuestario de la legislatura para el primer trimestre, un plazo que se ha revelado demasiado exigente y cuyo incumplimiento vuelve a meter los Presupuestos en ese limbo gris que los dos últimos años ha acabado por llevárselos por delante.
La situación, por repetida, se vive con especial disgusto en la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos y de forma muy singular en la Dirección General de Presupuestos, cuyos funcionarios llevan tres años cumplimentando el farragoso y abrumador trámite interno que exige la elaboración de un proyecto presupuestario sin que su trabajo haya llegado hasta la fecha a ningún puerto.
«Elaborar unos Presupuestos es un trabajo de meses. La gente está frustrada e indignada», dice un ex funcionario del área presupuestaria de Hacienda
«La gente está entre frustrada e indignada después de tres años con esta situación», asegura a ABC un alto funcionario del Ministerio de Hacienda, que hasta hace unos meses trabajaba en el área presupuestaria. «Elaborar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado exige mucho trabajo, mucho esfuerzo, que se prolonga durante varios meses. Ver año tras año como por unas razones u otras ya no es que no se apruebe sino que ni siquiera se presenta tiene a mucha gente muy enfadada», admite.
La propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quiso este jueves agradecer el «impresionante» trabajo realizado estos meses por los funcionarios de la Secretaría de Estado de Presupuestos, el mismo día en que confirmaba que como pronto el proyecto no se llevará a las Cortes hasta el segundo trimestre del año. Tampoco aclaró gran cosa sobre la posibilidades futuras de que los PGE 2026 vean la luz. Por un lado, insistió en que la voluntad del Gobierno es presentarlos, en que prefiere cien veces tener unos presupuestos aprobados con meses de retraso que no tenerlos y en que confía en suscitar la mayoría suficiente como para conseguirlo; pero por otro dijo también que no presentará el proyecto «sin tener la confianza de que se vayan a aprobar», lo que devuelve el proceso al mismo punto en que se estancó los dos años anteriores.
Fuentes del Ministerio de Hacienda insisten en que el trabajo interno para tener listos los Presupuestosen caso de que se abra una ventana de oportunidad está hecho. Aseguran que desde que se publicara la orden que regula la elaboración del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026 el pasado mes de septiembre se ha recibido la información de los ministerios, se han mantenido numerosas reuniones bilaterales para pulir detalles y se ha reunido la Comisión de Análisis de Programas, el órgano que se encarga de que propuestas de gasto tienen o no cabida en el proyecto presupuestario que se está elaborando. En el marco de este proceso los funcionarios de la Dirección General de Presupuestos habrían examinado ya, según datos proporcionados por el Ministerio, 426 propuestas normativas realizadas por los ministerios para ser incluidas en el proyecto.
Hacienda dice haber recibido 426 propuestas normativas de los ministerios para incluir en los Presupuestos de 2026
El punto de cocción del proyecto es similar al que se había alcanzado en 2025 y en 2024, sin que en ninguno de los dos casos los Presupuestos llegaran siquiera a presentarse. En los trabajos previos a la elaboración del proyecto de Presupuestos de 2025 los funcionarios del área presupuestaria de Hacienda llegaron a examinar 375 propuestas ministeriales.
Condicionados por la política
Informes internos del Ministerio de Hacienda muestran hasta qué punto los tiempos de la política han condicionado la normal operativa del área de Presupuestos en los últimos años. En 2024 los contactos bilaterales entre Hacienda y los ministerios se suspendieron de forma abrupta el 8 de marzo de 2024, cuando se produjo la última transmisión de datos a la Oficina Presupuestario de la Dirección General de Presupuestos, apenas unos días antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara de forma oficial la renuncia del Ejecutivo a tramitar el proyecto para ese año.
En 2025 los trabajos se dilataron durante algunos meses más, principalmente porque la orden de elaboración de los presupuestos se emitió antes, en junio, y cesaron nuevamente cuando el Gobierno decidió que las condiciones políticas no eran las idóneas para seguir adelante.
Una práctica de riesgo
Los vaivenes del Gobierno con el asunto se ven con desagrado de puertas para adentro. Funcionarios con varios trienios de experiencia en el área del gasto del Ministerio de Hacienda admiten que no encuentran precedentes de una situación similar, advierten de que gestionar de esta forma genera un riesgo elevadísimo de incurrir en irregularidades y recalcan que los Presupuestos del Estado no son una potestad del Gobierno, como este se empeña en sostener en los últimos años, sino una obligación constitucional, cuyo incumplimiento podría provocar un auténtico seísmo si algún tribunal acertara a declararlo como ilegal.
La posición de Hacienda al respecto fue expuesta con mucha claridad en la contestación que transmitió a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), cuando la institución instó al Gobierno a poner fin a la anomalía de gestionar los dineros del Estado sin apoyarse en unos Presupuestos Generales del Estado. En la nota, el Ministerio de Hacienda dice ser plenamente consciente de la importancia de los Presupuestos, pero apela al argumento de que «hay factores excepcionales que han aconsejado prudencia en su definición y tramitación».
¿Cuáles? Pues una lista larga, que si los aranceles de Trump -ahora anulados-, que si las nuevas exigencias de gasto en defensa, la evolución de los precios energéticos o los eventos asociados al cambio climático, que según al Gobierno aconsejan enfocar con la máxima prudencia la fijación de los escenarios fiscales.
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