La Universidad Complutense de Madrid (UCM) afronta años con unos “presupuestos de guerra” para devolver al Gobierno de Ayuso un préstamo de 34,5 millones de euros (más cuatro millones de intereses) que tuvo que pedir a finales de 2025 para pagar los salarios y algunos gastos. Con la nueva financiación, presentada el pasado martes, los plazos han mejorado: antes del acuerdo contaban con tres de carencia y dos para devolver el principal, y ahora serán dos años de carencia y cuatro para integrar el principal. Y eso les da un mínimo alivio.
El rector aclara que necesitan 700 millones solo para mantener los edificios, equivalente a más de todo el dinero para infraestructuras en las seis universidades públicas
La Universidad Complutense de Madrid (UCM) afronta años con unos “presupuestos de guerra” para devolver al Gobierno de Ayuso un préstamo de 34,5 millones de euros (más cuatro millones de intereses) que tuvo que pedir a finales de 2025 para pagar los salarios y algunos gastos. Con la nueva financiación, presentada el pasado martes, los plazos han mejorado: antes del acuerdo contaban con tres de carencia y dos para devolver el principal, y ahora serán dos años de carencia y cuatro para integrar el principal. Y eso les da un mínimo alivio.
El rector de la UCM, Joaquín Goyache, ha alabado el “cambio sustancial de actitud” con la llegada de la nueva consejera, Mercedes Zarzalejo en el Consejo de Gobierno extraordinario de la Universidad celebrado este lunes. La financiación básica estructural, que integra las transferencias corrientes, crecerá un 23,4% en los próximos seis años. Y habrá un fondo de convergencia destinado a corregir desequilibrios y facilitar la adaptación progresiva al nuevo modelo. De esta partida no ha dado cifras.
Goyache, presionado por los consejeros, no ha descartado ir a los tribunales si el acuerdo no se cumple. Ya ganaron dos veces ante el Tribunal Supremo al Gobierno de Esperanza Aguirre, que incumplió dos planes de financiación de inversiones: 43,3 millones (más intereses) por el programa de 2007-2011 y 19 millones por el de 2013. Aunque Goyache ha reconocido que, de vencer en los tribunales, la sentencia tardaría unos 10 años en llegar. La UCM, como todas las universidades públicas de Madrid, arrastra 15 años de infrafinanciación.
En esta línea, la Junta de Facultad de Ciencias Políticas y Sociología publicó en febrero una carta abierta al rector en la que se le pedía que reclamase judicialmente a la Comunidad de Madrid “por el daño derivado de la falta de financiación, que supone tanto un daño económico como reputacional a la UCM”. La misiva ahora es pública y la han firmado cuatro sindicatos (CGT, Comisiones Obreras, UGT y CNT), casi 25 grupos de investigación y un millar de trabajadores.
“Los créditos de devolución no nos evitan tener que seguir siendo muy rigurosos”, ha admitido el rector. Seguirán sin relevar a los jubilados y no habrá presupuestos en 2026, como él había planteado en el consejo anterior. Sí habrá en 2027 y aprobarán un nuevo Programa Económico Financiero (PEF) al mejorar los plazos para devolver el crédito. “Probablemente”, además, contarán con “un fondo extraordinario” el curso que viene para invertir en alojamiento. En 2028 notarán la bajada de la carga salarial por la salida de los profesores más antiguos sin relevo.
“Tenemos una bombona pequeña de oxígeno para seguir respirando”, ha descrito Goyache. El rector ha reconocido también que hay laboratorios con condiciones “lamentables” de seguridad, por lo que la inversión en infraestructuras “será clave”. “Es mi obsesión”.
El responsable de la UCM admite que es “imposible” solventar una falta de financiación en infraestructuras “de décadas”. Necesitarían, calcula, 700 millones “para poner en orden los edificios, no para ponerlos bonitos”; y eso no es factible, porque supondría más que todo el presupuesto en inversiones para las seis instituciones (no reconoce la cifra) hasta 2031. “Hay edificios que no se tocan desde 1945. Ha habido una falta de inversión brutal, pero vemos una buena voluntad”.
“En 2027 empezaremos a salir del hoyo”, ha asegurado Goyache. El rectorado estima que el equilibrio presupuestario llegará en 2028, porque no generarán estos años más déficit por la nueva inyección presupuestaria. En 2031, los campus madrileños se alinearán en financiación con los campus andaluces, que hasta ahora han sido su referencia. Estos, enclavados en la autonomía con peor renta per cápita de España (24.500 euros en 2024), se quejan ya de sus medios. Madrid estaba ese la cabeza, con 44.700 euros, y sigue. Ahora, con los nuevos fondos, debería de dejar de ser la autonomía que peor financia por estudiante del país.
Goyache ha reconocido el cerrojazo informativo y se ha disculpado ante los consejeros que no han visto el acuerdo antes de reunirse este lunes. Ha admitido que la Comunidad les ha pedido que esperen a que el pacto se apruebe en su Consejo de Gobierno. “Van a decirme que es claramente insuficiente [la financiación], pero mejoramos”, les ha avanzado.
Las cuentas del Ejecutivo están infladas: en los discursos se ha mezclado el dinero invertido por la Comunidad, con los 2.500 millones que conseguirán las universidades por sus medios y los 2.300 millones en matrículas y tasas que pagan las familias. Quizá por eso, en la agradecida carta de los rectores a la consejera, no hay ni una cifra.
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