La Reserva Federal decidió este martes mantener los tipos de interés en su umbral actual de entre el 3,5 y el 3,75%, una medida que se daba por descontada en los mercados. Lo que no estaba del todo previsto fue el anuncio que hizo poco después el todavía presidente del banco central de EE.UU.: Jerome Powell aseguró que seguirá como gobernador de la Fed pese a que su mandato como presidente concluya el mes que viene, lo que apunta a ahondar la guerra declarada contra él por Donald Trump.El órgano que dirige la Fed es su Consejo de Gobernadores, que cuenta con siete miembros, todos ellos nombrados por el presidente de EE.UU. De entre ellos se elige al presidente de la Fed, una prerrogativa que también recae en el presidente de EE.UU. Los mandatos de los gobernadores duran catorce años y el de Powell no acaba hasta enero de 2028. Es habitual que el presidente de la Fed renuncie al resto de su mandato cuando acaba su labor como presidente del banco central.Powell, sin embargo, ha decidido que no se marcha. Lo dijo durante la tradicional rueda de prensa posterior a la decisión sobre política monetaria del Comité de Mercado Abierto de la Fed, la última para él al frente de la institución. La razón es evidente: Powell, que ha sufrido una investigación criminal por parte de la Administración, no se fía de las intenciones del presidente.La semana pasada, el Departamento de Justicia anunció que retiraba la investigación contra Powell, que Trump alentó y justificó por el gasto de Powell en la renovación de la sede de la Fed. La realidad era que el presidente buscaba castigar al líder de la Fed por no cumplir con sus exigencias en política monetaria: bajar los tipos de interés a más velocidad para echar combustible a la economía de EE.UU.La retirada de esa investigación era la condición que puso un senador republicano clave, Thom Tillis, para dar su visto bueno al sustituto de Powell en la presidencia de la Fed a partir del mes que viene, Kevin Warsh. En la misma mañana del miércoles, el Senado dio su primera luz verde para la confirmación de Warsh en el cargo.Pero todo apunta a que Powell cree que el Departamento de Justicia puede reabrir esa investigación, una vez hecho el relevo. Y considera que su permanencia en la Fed como gobernador le ayuda a blindarse. El mes pasado dijo que haría «lo mejor para la institución y para el pueblo al que servimos». El miércoles aseguró que seguirá como gobernador durante un tiempo indeterminado y que mantendrá un «perfil bajo».La permanencia de Powell en la Fed será un nuevo desafío para Warsh, que heredará un banco central roto por la división. En la decisión de este miércoles hubo cuatro disensiones en la decisión sobre tipos, algo que no ocurría desde 1992.Tres de ellas tenían que ver con una perspectiva menos favorable a bajar tipos que la que la Fed mostró en su comunicado. Un cuarto miembro del comité, el gobernador Stephen Miran, nombrado por Trump el año pasado y un defensor acérrimo de las bajadas de tipos, expresó la opinión contraria.Pero Warsh estará a partir del mes que viene entre la espada y la pared. El banco central mostró su preocupación por la evolución de la inflación en lo que queda de año. Sobre todo, por el «alto nivel de incertidumbre» en la economía, que deriva en buena parte de la guerra de Irán, su impacto en los precios energéticos en todo el mundo y su repercusión para los precios en EE.UU.Al mismo tiempo, Trump aseguró que solo eligiría a un nuevo presidente que siguiera sus exigencias de recortes de tipos, lo que será difícil de cumplir para Warsh si las presiones inflacionistas se mantienen. Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información La Reserva Federal decidió este martes mantener los tipos de interés en su umbral actual de entre el 3,5 y el 3,75%, una medida que se daba por descontada en los mercados. Lo que no estaba del todo previsto fue el anuncio que hizo poco después el todavía presidente del banco central de EE.UU.: Jerome Powell aseguró que seguirá como gobernador de la Fed pese a que su mandato como presidente concluya el mes que viene, lo que apunta a ahondar la guerra declarada contra él por Donald Trump.El órgano que dirige la Fed es su Consejo de Gobernadores, que cuenta con siete miembros, todos ellos nombrados por el presidente de EE.UU. De entre ellos se elige al presidente de la Fed, una prerrogativa que también recae en el presidente de EE.UU. Los mandatos de los gobernadores duran catorce años y el de Powell no acaba hasta enero de 2028. Es habitual que el presidente de la Fed renuncie al resto de su mandato cuando acaba su labor como presidente del banco central.Powell, sin embargo, ha decidido que no se marcha. Lo dijo durante la tradicional rueda de prensa posterior a la decisión sobre política monetaria del Comité de Mercado Abierto de la Fed, la última para él al frente de la institución. La razón es evidente: Powell, que ha sufrido una investigación criminal por parte de la Administración, no se fía de las intenciones del presidente.La semana pasada, el Departamento de Justicia anunció que retiraba la investigación contra Powell, que Trump alentó y justificó por el gasto de Powell en la renovación de la sede de la Fed. La realidad era que el presidente buscaba castigar al líder de la Fed por no cumplir con sus exigencias en política monetaria: bajar los tipos de interés a más velocidad para echar combustible a la economía de EE.UU.La retirada de esa investigación era la condición que puso un senador republicano clave, Thom Tillis, para dar su visto bueno al sustituto de Powell en la presidencia de la Fed a partir del mes que viene, Kevin Warsh. En la misma mañana del miércoles, el Senado dio su primera luz verde para la confirmación de Warsh en el cargo.Pero todo apunta a que Powell cree que el Departamento de Justicia puede reabrir esa investigación, una vez hecho el relevo. Y considera que su permanencia en la Fed como gobernador le ayuda a blindarse. El mes pasado dijo que haría «lo mejor para la institución y para el pueblo al que servimos». El miércoles aseguró que seguirá como gobernador durante un tiempo indeterminado y que mantendrá un «perfil bajo».La permanencia de Powell en la Fed será un nuevo desafío para Warsh, que heredará un banco central roto por la división. En la decisión de este miércoles hubo cuatro disensiones en la decisión sobre tipos, algo que no ocurría desde 1992.Tres de ellas tenían que ver con una perspectiva menos favorable a bajar tipos que la que la Fed mostró en su comunicado. Un cuarto miembro del comité, el gobernador Stephen Miran, nombrado por Trump el año pasado y un defensor acérrimo de las bajadas de tipos, expresó la opinión contraria.Pero Warsh estará a partir del mes que viene entre la espada y la pared. El banco central mostró su preocupación por la evolución de la inflación en lo que queda de año. Sobre todo, por el «alto nivel de incertidumbre» en la economía, que deriva en buena parte de la guerra de Irán, su impacto en los precios energéticos en todo el mundo y su repercusión para los precios en EE.UU.Al mismo tiempo, Trump aseguró que solo eligiría a un nuevo presidente que siguiera sus exigencias de recortes de tipos, lo que será difícil de cumplir para Warsh si las presiones inflacionistas se mantienen. Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información
Una Reserva Federal de EE.UU. dividida ha mantenido los tipos de interés sin cambios por tercera vez consecutiva este miércoles, ante la gran incertidumbre derivada de la guerra en Oriente Próximo, en la que probablemente ha sido la última reunión sobre política monetaria … presidida por Jerome Powell.
«La inflación es elevada, reflejando en parte el reciente aumento de los precios mundiales de la energía», ha señalado el banco central al mantener los tipos en un rango comprendido entre el 3,50% y el 3,75%. «Los indicadores recientes sugieren que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido. La creación de empleo se ha mantenido baja, en promedio, y la tasa de desempleo apenas ha variado en los últimos meses», ha explicado la entidad en un comunicado.
Sin embargo, cuatro de los doce miembros con derecho a voto se han opuesto a la decisión, mientras que tres responsables de política monetaria han apoyado la pausa, pero sin mostrar ninguna inclinación a bajar los tipos de interés en el futuro.
La nota de la Fed ha indicado que las consecuencias por el conflicto en Oriente Próximo elevan la incertidumbre sobre las perspectivas económicas en el país norteamericano.
Donald Trump, que ha abroncado públicamente y en varias ocasiones a Powell por no plegarse a su criterio de bajada de tipos indiscriminada, ha vuelto a mencionar en la tarde de este miércoles que «sería un gran momento para una bajada de tipos».
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