En medio del agitado debate sobre el nivel de presión fiscal en España que se ha desencadenado a partir de la decisión de Alberto Núñez Feijóo de situar el asunto del «infierno fiscal del Gobierno de Sánchez» como uno de los arietes del PP contra el Ejecutivo, la OCDE ha difundido este jueves un informe de recomendaciones para impulsar el crecimiento y la productividad en el que precisamente insta al Gobierno de España a bajar los impuestos sobre los salarios para mejorar la eficacia de su sistema tributario.La conclusión a la que han llegado los analistas del organismo internacional es que el sistema impositivo español «adolece de varias deficiencias que obstaculizan la productividad y el rendimiento de los ingresos públicos» y que uno de los más relevantes es el elevado tipo marginal que soportan los salarios más bajos que se sitúan por encima del perímetro de influencia del Salario Mínimo, especialmente en los casos de trabajadores con cargas familiares y que tienen más de un pagador.Noticia relacionada No No Un cambio legal de Yolanda Díaz obligará a unos 100.000 parados a pagar más impuestos Bruno PérezLa problemática está identificada desde hace años como una de las grandes anomalías del Impuesto sobre la Renta , ya que somete a tipos marginales de hasta el 45% las mejoras retributivas que consiguen los trabajadores en tramos salariales bajos, recibiendo un trato similar sobre esas mejoras equiparable al que el sistema tributa a las rentas más altas. El Gobierno ha maniobrado para suavizar este efecto sobre los perceptores del Salario Mínimo a través de un mecanismo de devolución que alcanza a las rentas de hasta 20.000 euros, pero no ha corregido ese efecto para los que se sitúan por encima de ese umbral, lo que ha hecho que la OCDE continúe denunciando la situación, que según subraya en el capítulo dedicado a España de su informe para mejorar el crecimiento y la productividad «merma los incentivos para trabajar».No es la primera vez que el organismo internacional denuncia esta situación y no es la primera vez tampoco que ofrece la misma solución: que los ingresos que se pierdan reduciendo la imposición directa sobre el trabajo a través del IRPF se compensen incrementando los ingresos del IVA, reduciendo el inventario de bienes y servicios que operan con tipos reducidos y superreducidos.43% Mejoras amargas Las mejoras retributivas que obtienen los trabajadores con rentas bajas llegan a estar gravadas a un tipo marginal del 43%, según denunció el Libro Blanco para la Reforma Fiscal, una anomalía que la OCDE lleva años reclamando que se corrija.El catálogo de recomendaciones a España para mejorar su potencial de crecimiento y su competitividad alcanza a más áreas. La OCDE entiende que España tiene margen para mejorar el marco regulatorio de la I+D, simplificando el acceso a las ayudas y estimulando el acceso a la innovación tecnológicas de las pymes ofreciéndoles financiación y asesoramiento.También considera que se puede avanzar en la formación del capital humano. En este sentido aconseja actuar en el sistema educativo para ofrecer planes de estudios adaptados a los estudiantes que abandonan su formación antes de completar sus estudios, haciendo itinerarios personalizados de formación e inserción laboral a aquellos que no tienen una formación específica y prestando también especial atención a la formación de los trabajadores de más edad.El organismo internacional entiende, asimismo, que España tiene que hacer un esfuerzo inversor para mejorar las infraestructuras que le permitan evitar o prevenir catástrofes y mejorar su red energética, tanto las interconexiones como los propios nodos locales para evitar saturación y posibles episodios como el de hace un año. En medio del agitado debate sobre el nivel de presión fiscal en España que se ha desencadenado a partir de la decisión de Alberto Núñez Feijóo de situar el asunto del «infierno fiscal del Gobierno de Sánchez» como uno de los arietes del PP contra el Ejecutivo, la OCDE ha difundido este jueves un informe de recomendaciones para impulsar el crecimiento y la productividad en el que precisamente insta al Gobierno de España a bajar los impuestos sobre los salarios para mejorar la eficacia de su sistema tributario.La conclusión a la que han llegado los analistas del organismo internacional es que el sistema impositivo español «adolece de varias deficiencias que obstaculizan la productividad y el rendimiento de los ingresos públicos» y que uno de los más relevantes es el elevado tipo marginal que soportan los salarios más bajos que se sitúan por encima del perímetro de influencia del Salario Mínimo, especialmente en los casos de trabajadores con cargas familiares y que tienen más de un pagador.Noticia relacionada No No Un cambio legal de Yolanda Díaz obligará a unos 100.000 parados a pagar más impuestos Bruno PérezLa problemática está identificada desde hace años como una de las grandes anomalías del Impuesto sobre la Renta , ya que somete a tipos marginales de hasta el 45% las mejoras retributivas que consiguen los trabajadores en tramos salariales bajos, recibiendo un trato similar sobre esas mejoras equiparable al que el sistema tributa a las rentas más altas. El Gobierno ha maniobrado para suavizar este efecto sobre los perceptores del Salario Mínimo a través de un mecanismo de devolución que alcanza a las rentas de hasta 20.000 euros, pero no ha corregido ese efecto para los que se sitúan por encima de ese umbral, lo que ha hecho que la OCDE continúe denunciando la situación, que según subraya en el capítulo dedicado a España de su informe para mejorar el crecimiento y la productividad «merma los incentivos para trabajar».No es la primera vez que el organismo internacional denuncia esta situación y no es la primera vez tampoco que ofrece la misma solución: que los ingresos que se pierdan reduciendo la imposición directa sobre el trabajo a través del IRPF se compensen incrementando los ingresos del IVA, reduciendo el inventario de bienes y servicios que operan con tipos reducidos y superreducidos.43% Mejoras amargas Las mejoras retributivas que obtienen los trabajadores con rentas bajas llegan a estar gravadas a un tipo marginal del 43%, según denunció el Libro Blanco para la Reforma Fiscal, una anomalía que la OCDE lleva años reclamando que se corrija.El catálogo de recomendaciones a España para mejorar su potencial de crecimiento y su competitividad alcanza a más áreas. La OCDE entiende que España tiene margen para mejorar el marco regulatorio de la I+D, simplificando el acceso a las ayudas y estimulando el acceso a la innovación tecnológicas de las pymes ofreciéndoles financiación y asesoramiento.También considera que se puede avanzar en la formación del capital humano. En este sentido aconseja actuar en el sistema educativo para ofrecer planes de estudios adaptados a los estudiantes que abandonan su formación antes de completar sus estudios, haciendo itinerarios personalizados de formación e inserción laboral a aquellos que no tienen una formación específica y prestando también especial atención a la formación de los trabajadores de más edad.El organismo internacional entiende, asimismo, que España tiene que hacer un esfuerzo inversor para mejorar las infraestructuras que le permitan evitar o prevenir catástrofes y mejorar su red energética, tanto las interconexiones como los propios nodos locales para evitar saturación y posibles episodios como el de hace un año.
En medio del agitado debate sobre el nivel de presión fiscal en España que se ha desencadenado a partir de la decisión de Alberto Núñez Feijóo de situar el asunto del «infierno fiscal del Gobierno de Sánchez» como uno de los arietes del PP … contra el Ejecutivo, la OCDE ha difundido este jueves un informe de recomendaciones para impulsar el crecimiento y la productividad en el que precisamente insta al Gobierno de España a bajar los impuestos sobre los salarios para mejorar la eficacia de su sistema tributario.
La conclusión a la que han llegado los analistas del organismo internacional es que el sistema impositivo español «adolece de varias deficiencias que obstaculizan la productividad y el rendimiento de los ingresos públicos» y que uno de los más relevantes es el elevado tipo marginal que soportan los salarios más bajos que se sitúan por encima del perímetro de influencia del Salario Mínimo, especialmente en los casos de trabajadores con cargas familiares y que tienen más de un pagador.
La problemática está identificada desde hace años como una de las grandes anomalías del Impuesto sobre la Renta, ya que somete a tipos marginales de hasta el 45% las mejoras retributivas que consiguen los trabajadores en tramos salariales bajos, recibiendo un trato similar sobre esas mejoras equiparable al que el sistema tributa a las rentas más altas.
El Gobierno ha maniobrado para suavizar este efecto sobre los perceptores del Salario Mínimo a través de un mecanismo de devolución que alcanza a las rentas de hasta 20.000 euros, pero no ha corregido ese efecto para los que se sitúan por encima de ese umbral, lo que ha hecho que la OCDE continúe denunciando la situación, que según subraya en el capítulo dedicado a España de su informe para mejorar el crecimiento y la productividad «merma los incentivos para trabajar».
No es la primera vez que el organismo internacional denuncia esta situación y no es la primera vez tampoco que ofrece la misma solución: que los ingresos que se pierdan reduciendo la imposición directa sobre el trabajo a través del IRPF se compensen incrementando los ingresos del IVA, reduciendo el inventario de bienes y servicios que operan con tipos reducidos y superreducidos.
43%
Mejoras amargas
Las mejoras retributivas que obtienen los trabajadores con rentas bajas llegan a estar gravadas a un tipo marginal del 43%, según denunció el Libro Blanco para la Reforma Fiscal, una anomalía que la OCDE lleva años reclamando que se corrija.
El catálogo de recomendaciones a España para mejorar su potencial de crecimiento y su competitividad alcanza a más áreas. La OCDE entiende que España tiene margen para mejorar el marco regulatorio de la I+D, simplificando el acceso a las ayudas y estimulando el acceso a la innovación tecnológicas de las pymes ofreciéndoles financiación y asesoramiento.
También considera que se puede avanzar en la formación del capital humano. En este sentido aconseja actuar en el sistema educativo para ofrecer planes de estudios adaptados a los estudiantes que abandonan su formación antes de completar sus estudios, haciendo itinerarios personalizados de formación e inserción laboral a aquellos que no tienen una formación específica y prestando también especial atención a la formación de los trabajadores de más edad.
El organismo internacional entiende, asimismo, que España tiene que hacer un esfuerzo inversor para mejorar las infraestructuras que le permitan evitar o prevenir catástrofes y mejorar su red energética, tanto las interconexiones como los propios nodos locales para evitar saturación y posibles episodios como el de hace un año.
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