Los datos de empleo baten récord cada mes, y julio no ha sido una excepción: España ya cuenta con 22,5 millones de afiliados tras aumentar en 41.727 la ocupación en el mes y 642.562 en los últimos doce meses. Detrás de los resultados del séptimo mes del año está, por un lado, una temporada turística récord impulsada por el sector servicios. Y, por otro, el tirón del trabajo extranjero, favorecido por el proceso de regularización, que también provoco el alza más elevada del paro desde 2008 en un mes de julio. Los nuevos puestos fueron, en términos netos, generados todos por inmigrantes: se ganaron 66.045 cotizantes extranjeros, frente a una pérdida de 24.318 afiliados españoles. En un año el número de desempleados ha caído en 93.107, hasta los 2.311.499, según Trabajo, lo que no evita que España siga en los puestos de cabeza del paro europeo . El aumento de 19.517 parados en julio, el primer incremento en ese mes desde 2022, podría explicarse por el hecho de que muchos inmigrantes, tras conseguir el permiso de trabajo, se apuntaran a las listas del SEPE . Respecto a junio, el desempleo crece especialmente en el sector servicios, con 8.221 parados más, seguido de construcción, que suma 2.433, y del colectivo sin empleo anterior, con 8.268 desempleados más. En cualquier caso, los resultados del mercado de trabajo que se vienen conociendo en los últimos años ya apuntan a que la inmigración va a reforzar su papel como motor de la creación de empleo en España. Tras superar los 3,5 millones de ocupados la ocupación de extranjeros ya copa el 15,6% de los puestos de trabajo . El proceso de regularización llegó cuando la contribución de este grupo a la evolución del empleo ya estaba en máximos. Desde CEOE se ha pedido cautela con el impacto en el empleo de este proceso . La patronal insiste en que parte de la población extranjera pueden estar incorporándose a las estadísticas de paro para acceder a programas de inserción laboral o facilitar su contratación mediante incentivos y bonificaciones en las cotizaciones sociales. Una circunstancia que, en su opinión, condiciona la comparación con los datos de afiliación y paro con ejercicios anteriores y debe tenerse en cuenta a la hora de valorar la evolución del mercado laboral, como sucede con la incidencia que están teniendo los incendios.Economía y políticaEl ritmo anual de creación de empleo es del 2,9%, lo que vuelve a demostrar que la economía camina al margen de la política y de la sucesión de escándalos de corrupción que afectan al Gobierno. La estadística de la Seguridad Social refleja que los ocupados del régimen general , en el que cotizan ocho de cada diez afiliados, ganó 75.465 trabajadores en julio. Pero esta cantidad se vio mermada por la destrucción de 40.605 empleos en régimen especial agrario, que sigue sin levantar cabeza, aunque fue la educación la que lideró la caídas de empleo, con 124.506 afiliaciones menos que en junio por el fin del curso escolar. El comercio y la hostelería encabezaron las ganancias de ocupación, con 50.100 y 24.000 asalariados más, respectivamente. El régimen de autónomos perdió 103 trabajadores y educación 124.506 afiliacionesMalas noticias llegan también de sectores punteros, como las actividades profesionales científicas y técnicas que perdieron casi 5.000 afiliaciones en julio y el sector de las telecomunicaciones y consultoría informática, con otros 2.177 menos. El transporte y la logística sólo ganó 3.600 afiliaciones.No todo son, por tanto, batir marcas para bien. La estadística tiene muchas lecturas, y dibuja también una realidad que dista de las grandes cifras. Hoy se hacen muchos más contratos indefinidos que antes de la reforma laboral de 2022 -el 38,9% de los realizados en julio fueron estables-, pero hay más precariedad laboral que nunca, con empleos de muy corta duración, con poco más de 40 días , y trabajos estables que se cortan de raíz antes de poder desarrollarse, con sueldos que hacen pobres a muchos trabajadores. Si hay una señal de alarma son los despidos que se producen en los últimos días de cada mes. Los datos de afiliación reflejan que en los últimos cuatro días hábiles de julio se destruyeron 273.315 puestos de trabajo. Una dinámica a la que siguen contrataciones masivas. El baile de altas y bajas se mantiene y con este la inestabilidad. Mientras, los pequeños negocios se desangran y pierden empleadores y ocupados, lastrados por los costes laborales y los impuestos. Buena cuenta de ello lo dio la última EPA, con 100.000 ocupados por cuenta propia menos en un año y con 42.500 de ellos con asalariados a su cargo borrados del mapa en un trimestre. En esta línea se comportaron las afiliaciones de autónomos en julio, de las que se cayeron 103, si bien en el último año la estadística ganó 57.984.«Es cierto que el empleo crece. Crece en las grandes empresas, en las medianas empresas, pero se mantiene prácticamente plano en el ámbito de las microempresas y se destruye empleo en las empresas de uno a dos trabajadores. Hoy por hoy vemos autónomos, según datos de Seguridad Social, que llegan a final de mes a su casa por debajo del SMI. El 68% de los autónomos tiene unos ingresos mensuales inferiores al SMI: lo que siempre habíamos venido a decir, hay autónomos que llevan a su casa a final de mes menos que su propio trabajador», señala Lorenzo Amor, presidente de ATA . Los datos de empleo baten récord cada mes, y julio no ha sido una excepción: España ya cuenta con 22,5 millones de afiliados tras aumentar en 41.727 la ocupación en el mes y 642.562 en los últimos doce meses. Detrás de los resultados del séptimo mes del año está, por un lado, una temporada turística récord impulsada por el sector servicios. Y, por otro, el tirón del trabajo extranjero, favorecido por el proceso de regularización, que también provoco el alza más elevada del paro desde 2008 en un mes de julio. Los nuevos puestos fueron, en términos netos, generados todos por inmigrantes: se ganaron 66.045 cotizantes extranjeros, frente a una pérdida de 24.318 afiliados españoles. En un año el número de desempleados ha caído en 93.107, hasta los 2.311.499, según Trabajo, lo que no evita que España siga en los puestos de cabeza del paro europeo . El aumento de 19.517 parados en julio, el primer incremento en ese mes desde 2022, podría explicarse por el hecho de que muchos inmigrantes, tras conseguir el permiso de trabajo, se apuntaran a las listas del SEPE . Respecto a junio, el desempleo crece especialmente en el sector servicios, con 8.221 parados más, seguido de construcción, que suma 2.433, y del colectivo sin empleo anterior, con 8.268 desempleados más. En cualquier caso, los resultados del mercado de trabajo que se vienen conociendo en los últimos años ya apuntan a que la inmigración va a reforzar su papel como motor de la creación de empleo en España. Tras superar los 3,5 millones de ocupados la ocupación de extranjeros ya copa el 15,6% de los puestos de trabajo . El proceso de regularización llegó cuando la contribución de este grupo a la evolución del empleo ya estaba en máximos. Desde CEOE se ha pedido cautela con el impacto en el empleo de este proceso . La patronal insiste en que parte de la población extranjera pueden estar incorporándose a las estadísticas de paro para acceder a programas de inserción laboral o facilitar su contratación mediante incentivos y bonificaciones en las cotizaciones sociales. Una circunstancia que, en su opinión, condiciona la comparación con los datos de afiliación y paro con ejercicios anteriores y debe tenerse en cuenta a la hora de valorar la evolución del mercado laboral, como sucede con la incidencia que están teniendo los incendios.Economía y políticaEl ritmo anual de creación de empleo es del 2,9%, lo que vuelve a demostrar que la economía camina al margen de la política y de la sucesión de escándalos de corrupción que afectan al Gobierno. La estadística de la Seguridad Social refleja que los ocupados del régimen general , en el que cotizan ocho de cada diez afiliados, ganó 75.465 trabajadores en julio. Pero esta cantidad se vio mermada por la destrucción de 40.605 empleos en régimen especial agrario, que sigue sin levantar cabeza, aunque fue la educación la que lideró la caídas de empleo, con 124.506 afiliaciones menos que en junio por el fin del curso escolar. El comercio y la hostelería encabezaron las ganancias de ocupación, con 50.100 y 24.000 asalariados más, respectivamente. El régimen de autónomos perdió 103 trabajadores y educación 124.506 afiliacionesMalas noticias llegan también de sectores punteros, como las actividades profesionales científicas y técnicas que perdieron casi 5.000 afiliaciones en julio y el sector de las telecomunicaciones y consultoría informática, con otros 2.177 menos. El transporte y la logística sólo ganó 3.600 afiliaciones.No todo son, por tanto, batir marcas para bien. La estadística tiene muchas lecturas, y dibuja también una realidad que dista de las grandes cifras. Hoy se hacen muchos más contratos indefinidos que antes de la reforma laboral de 2022 -el 38,9% de los realizados en julio fueron estables-, pero hay más precariedad laboral que nunca, con empleos de muy corta duración, con poco más de 40 días , y trabajos estables que se cortan de raíz antes de poder desarrollarse, con sueldos que hacen pobres a muchos trabajadores. Si hay una señal de alarma son los despidos que se producen en los últimos días de cada mes. Los datos de afiliación reflejan que en los últimos cuatro días hábiles de julio se destruyeron 273.315 puestos de trabajo. Una dinámica a la que siguen contrataciones masivas. El baile de altas y bajas se mantiene y con este la inestabilidad. Mientras, los pequeños negocios se desangran y pierden empleadores y ocupados, lastrados por los costes laborales y los impuestos. Buena cuenta de ello lo dio la última EPA, con 100.000 ocupados por cuenta propia menos en un año y con 42.500 de ellos con asalariados a su cargo borrados del mapa en un trimestre. En esta línea se comportaron las afiliaciones de autónomos en julio, de las que se cayeron 103, si bien en el último año la estadística ganó 57.984.«Es cierto que el empleo crece. Crece en las grandes empresas, en las medianas empresas, pero se mantiene prácticamente plano en el ámbito de las microempresas y se destruye empleo en las empresas de uno a dos trabajadores. Hoy por hoy vemos autónomos, según datos de Seguridad Social, que llegan a final de mes a su casa por debajo del SMI. El 68% de los autónomos tiene unos ingresos mensuales inferiores al SMI: lo que siempre habíamos venido a decir, hay autónomos que llevan a su casa a final de mes menos que su propio trabajador», señala Lorenzo Amor, presidente de ATA .
Los datos de empleo baten récord cada mes, y julio no ha sido una excepción: España ya cuenta con 22,5 millones de afiliados tras aumentar en 41.727 la ocupación en el mes y 642.562 en el último año. Detrás de los … resultados del séptimo mes del año está, por un lado, una temporada turística récord impulsada por el sector servicios. Y, por otro, el tirón del empleo extranjero favorecido por el proceso de regularización, que también provoco el alza más elevada del paro desde 2008 en un mes de julio. Los nuevos puestos fueron, en términos netos, todos generados por inmigrantes, ya que se registraron 66.045 cotizantes más, frente a una pérdida de 24.318 afiliados españoles.
Los datos de Trabajo reflejan que en un año el número de desempleados ha caído en 93.107, hasta los 2.311.499, lo que no evita que España siga en los puestos de cabeza del paro europeo. El aumento fue de 19.517 personas en julio, el primer incremento en ese mes desde 2022, lo que podría explicarse por el hecho de que muchos inmigrantes tras conseguir el permiso de trabajo se apuntaran a las listas del SEPE, como ha reconocido Trabajo. Respecto a junio, el desempleo crece especialmente en el sector servicios, con 8.221 parados más, seguido de construcción, que suma 2.433 más, y del colectivo sin empleo anterior, con 8.268 desempleados más.
En cualquier caso, los resultados del mercado de trabajo que se vienen conociendo en los últimos años ya apuntan a que la inmigración va a reforzar su papel como motor de la creación de empleo en España. Tras superar los 3,5 millones de ocupados ya cubren el 15,6% de los puestos de trabajo. El proceso de regularización llegó cuando la contribución de este grupo a la evolución del empleo ya estaba en máximos.
Desde CEOE se pedido cautela con el impacto en el empleo de este proceso. La patronal insiste en que parte de la población extranjera pueden estar incorporándose a las estadísticas de paro para acceder a programas de inserción laboral o facilitar su contratación mediante incentivos y bonificaciones en las cotizaciones sociales. Una circunstancia que, en su opinión, condiciona la comparación con los datos de afiliación y paro con ejercicios anteriores y debe tenerse en cuenta a la hora de valorar la evolución del mercado laboral, como sucede con la incidencia que están teniendo los incendios.
Economía y política
El ritmo anual de creación de empleo es del 2,9%, lo que vuelve a demostrar que la economía camina al margen de la política y de la sucesión de escándalos de corrupción que afectan al Gobierno. La estadística de la Seguridad Social refleja que los ocupados del régimen general, en el que cotizan ocho de cada diez afiliados, ganó 75.465 trabajadores en julio. Pero esta cantidad se vio mermada por la destrucción de 40.605 empleos en régimen especial agrario, que sigue sin levantar cabeza, aunque fue la educación la que lideró la caídas de empleo, con 124.506 afiliaciones menos que en junio por el fin del curso escolar. El comercio y la hostelería encabezaron las ganancias de ocupación, con 50.100 y 24.000 asalariados más, respectivamente, según la estadística de la Seguridad Social.
El régimen de autónomos perdió 103 trabajadores y educación 124.506 afiliaciones
Malas noticias llegan también de sectores punteros, como las actividades profesionales científicas y técnicas que perdieron casi 5.000 afiliaciones en julio y el sector de las telecomunicaciones y consultoría informática, con otros 2.177 menos. El transporte y la logística sólo ganó 3.600 afiliaciones.
No todo son, por tanto, batir marcas para bien. La estadística tiene muchas lecturas, y dibuja también una realidad que dista de las grandes cifras. Hoy se hacen muchos más contratos indefinidos que antes de la reforma laboral de 2022 -el 38,9% de los realizados en julio fueron estables-, pero hay más precariedad laboral que nunca, con empleos de muy corta duración, con poco más de 40 días, y trabajos estables que se cortan de raíz antes de poder desarrollarse, con sueldos que hacen pobres a muchos trabajadores.
Si hay una señal de alarma son los despidos que se producen en los últimos días de cada mes. Los datos de afiliación reflejan que en los últimos cuatro días hábiles de julio se destruyeron 273.315 puestos de trabajo. Una dinámica a la que siguen contrataciones masivas. El baile de altas y bajas se mantiene y con el la inestabilidad.
Mientras, los pequeños negocios se desangran, pierden empleadores y ocupados, lastrados por los costes laborales y los impuestos. Buena cuenta de ello lo dio la última EPA, que reflejó 100.000 trabajadores por cuenta propia menos en un año y en solo tres meses desaparecieron del mapa empresarial 42.500 trabajadores por cuenta propia con asalariados a su cargo. La estadística de la Seguridad Social refleja la perdida de 103 trabajadores por cuenta propia en julio, si bien en el último año ganó 57.984.
«Es cierto que el empleo crece. Crece en las grandes empresas, en las medianas empresas, pero se mantiene prácticamente plano en el ámbito de las microempresas y se destruye empleo en las empresas de uno a dos trabajadores. Hoy por hoy vemos autónomos, según datos de Seguridad Social, que llegan a final de mes a su casa por debajo del SMI. El 68% de los autónomos tiene unos ingresos mensuales inferiores al SMI: lo que siempre habíamos venido a decir, hay autónomos que llevan a su casa a final de mes menos que su propio trabajador», señala Lorenzo Amor, presidente de ATA.
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