“Fuera del armario; orgullo no binario. Persona NB, ni hombre ni mujer”. Una treintena de personas, la mayoría jóvenes, se ha concentrado este jueves frente a la sede del Registro Civil en Madrid, en la calle Montera. Otros tantos lo han hecho a las puertas del mismo organismo en Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Valladolid, Murcia, Santander, Tortosa, Huelva y Vic. En total, una decena de protestas con el mismo lema (Existimos, resistimos) para reclamar los derechos de las personas no binarias, aquellas cuyas identidades y/o expresiones sexuales o de género no encajan en las categorías tradicionales de hombre o mujer, de masculino o femenino.
La primera movilización de este colectivo, convocada por la Red Estatal Enebé, se ha realizado en las sedes del Registro Civil de una decena de ciudades
“Fuera del armario; orgullo no binario. Persona NB, ni hombre ni mujer”. Una treintena de personas, la mayoría jóvenes, se ha concentrado este jueves frente a la sede del Registro Civil en Madrid, en la calle Montera. Otros tantos lo han hecho a las puertas del mismo organismo en Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Valladolid, Murcia, Santander, Tortosa, Huelva y Vic. En total, una decena de protestas con el mismo lema (Existimos, resistimos) para reclamar los derechos de las personas no binarias, aquellas cuyas identidades y/o expresiones sexuales o de género no encajan en las categorías tradicionales de hombre o mujer, de masculino o femenino.
“La situación en España es inaceptable. La falta de reconocimiento de nuestras identidades afecta a nuestra integridad física y mental, la privacidad y el acceso a la salud o al trabajo, y por ende el acceso pleno a derechos fundamentales y a una vida digna”, ha denunciado Arka, de 25 años, de la Red Estatal Enebé (no binarie), desde la concentración de Madrid. “No nos toman en serio. Pero no somos una moda, somos una realidad política y humana”, ha agregado.
La reivindicación de este jueves es la primera convocada a nivel nacional por las personas no binarias en solitario y llega tres años después de que asistieran a cómo la Ley trans (la 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI) las dejara fuera de su ámbito de aplicación. “Ley trans estatal, binarismo colonial”, han clamado los manifestantes en Madrid. Para los colectivos de la Red Estatal Enebé, “la ley de 2023, celebrada como un avance hacia la autodeterminación de género, dejó fuera a las identidades no binarias, limitando la autodeterminación a dos opciones: hombre o mujer. Eso no es autodeterminación real”.
“El reconocimiento de las identidades no binarias es un derecho fundamental respaldado por la ONU”, han remarcado en el manifiesto de la protesta. En julio del año pasado, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas mostró su “preocupación” porque la Ley trans no reconociera a las personas no binarias, pues las expone a “situaciones de discriminación laboral, educativa, sanitaria, o en el espacio público”.
“Se están violando nuestros derechos garantizados tanto en la Constitución Española como en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”, han insistido desde Enebé, que se fundó en 2024. Así, reclaman a los Gobiernos que ofrezcan opciones de género alternativas ―como X o el denominado tercer género―, como ya hacen Argentina, Canadá, Alemania, Dinamarca o algunos Estados de EE UU. En resumen, piden un reconocimiento pleno de su realidad en todos los ámbitos legales y administrativos; la no imposición de marcadores de género en el certificado de nacimiento; o el establecimiento de un proceso administrativo que permita añadir otra opción que no sea ni hombre ni mujer.
“Hace tres años, la política nos dejó de lado, pero también, de alguna manera, los colectivos LGT”, ha lamentado Alana Speck, de 61 años. “Dijeron que no iban a dejar a nadie atrás y al final nos ocurrió a nosotres. Nos sentimos abandonades”, ha agregado en conversación telefónica desde Sevilla, donde se ha manifestado. Speck, de origen alemán ha coordinado la protesta en la capital andaluza, tiene reconocido ese tercer género en sus documentos. No solo en su país de origen, sino también en España. “Sin embargo, no me la reconocen en la Seguridad Social o en la sanidad”, ha matizado.
“Sufrimos muchísimas discriminaciones en nuestra vida cotidiana y también violencias. Además, tenemos necesidades específicas y al no haber datos ni estadísticas sobre nosotres, quedan olvidadas”, ha remarcado Speck, “si no existimos legalmente, somos invisibles en todos los aspectos”. Ante los huecos dejados por la Ley trans, en abril del año pasado, Sumar presentó una Proposición de Ley en el Congreso para que se reconocieran los derechos de las personas intersexuales y no binarias. La coalición de izquierdas, socia minoritaria del Gobierno, planteó la modificación de 15 artículos de esa norma. La iniciativa quedó ahí.
“Es alarmante que más del 80% de las personas no binarias evitemos espacios por miedo a ser discriminades, acosades o a sufrir violencias. Esto nos obliga a escondernos para protegernos”, ha ahondado Arka desde Madrid. Casi nueve de cada diez personas no binarias ocultan su identidad ―practican el cispassing; es decir, se codifican como hombre o mujer― en el ámbito sanitario. Además, un 32% ha sufrido discriminación laboral, según datos de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
“En el fondo, estamos cuestionando el sistema binario género, algo que es clave en esta sociedad”, ha explicado Speck. “Cuando tú miras a una persona, lo primero que haces es ubicarla como hombre o mujer, con todo el peso, discriminaciones y jerarquía que eso conlleva. Nosotres rompemos ese binarismo y planteamos un cambio social profundo. Eso hace que sea más difícil que se nos reconozca”, ha incidido. “Ya que desde otros colectivos no se nos ha representado adecuadamente, hemos tenido que organizarnos nosotres. Que haya habido convocatorias en diez ciudades ya me parece todo un éxito”.
Feed MRSS-S Noticias
