
Los dos jóvenes detenidos por el homicidio de un hombre en Manresa (Barcelona) el pasado martes en una pelea estaban en libertad vigilada. Con 15 y 16 años, Pere O. y Otman A. acumulaban cuatro y tres detenciones respectivamente por los Mossos d’Esquadra vinculadas a robos violentos, lesiones e incluso tentativa de homicidio. La Generalitat recuerda que la libertad vigilada, cuando se trata de menores de edad, se basa en medidas terapéuticas, de seguimiento, que se ajustan al perfil de las afectados para lograr la reinserción.
Los jóvenes, de solo 15 y 16 años, acumulaban entre ambos siete detenciones
Los dos jóvenes detenidos por el homicidio de un hombre en Manresa (Barcelona) el pasado martes en una pelea estaban en libertad vigilada. Con 15 y 16 años, Pere O. y Otman A. acumulaban cuatro y tres detenciones respectivamente por los Mossos d’Esquadra vinculadas a robos violentos, lesiones e incluso tentativa de homicidio. La Generalitat recuerda que la libertad vigilada, cuando se trata de menores de edad, se basa en medidas terapéuticas, de seguimiento, que se ajustan al perfil de las afectados para lograr la reinserción.
La Fiscalía ha confirmado a este diario que los dos menores se encontraban “en seguimiento con una medida de libertad vigilada” por un delito previo que “no tiene nada que ver con la detención del homicidio”, ha detallado el ministerio público. En el caso de Pere O., permaneció ingresado en un centro de menores del principios de mayo hasta finales de julio, acusado de un robo violento y de una tentativa de homicidio. El juez decretó posteriormente su libertad vigilada. Desde el jueves, los dos están ingresados en un centro cerrado acusados del homicidio de Carles Vilajosana, de 45 años, en una pelea en Manresa. Para uno de los dos, el juez ha decretado además medidas terapéuticas.
Fuentes policiales especializadas en el ámbito penal de menores explican que la medida de libertad vigilada no implica una vigilancia policial sobre esas personas. Entre otras cosas porque, por falta de medios, sería imposible. La libertad vigilada faculta a los policías para ponerse en contacto con los menores e incluso presentarse en sus domicilios para interesarse por su situación. Pero en menores, donde el énfasis en la rehabilitación es todavía mayor que en adultos, la libertad vigilada tiene ante todo un enfoque terapéutico: en ocasiones consiste en acudir a algún tipo de trabajo social o a una visita con un profesional, como un educador social o un psicólogo.
Pese a su juventud, los dos jóvenes detenidos son viejos conocidos de los Mossos d’Esquadra. Otman A., presunto autor de la cuchillada que mató a Vilajosana, ha sido detenido en tres ocasiones, por robo de motocicletas y por un robo violento de un teléfono móvil. Hijo de padres marroquíes, después del homicidio de Vilajosana, los Mossos le arrestaron en la casa ocupada del municipio donde pasa buena parte del tiempo con otros jóvenes. “Carece de un entorno familiar sólido”, explican fuentes policiales, sobre el perfil del joven.
Pere A. fue arrestado en el mismo local ocupado, donde también hace vida. Nacido en 2010, pero todavía con 15 años, cuenta ya con cuatro detenciones a sus espaldas, por robo de vehículo y conducir sin carnet, lesiones y tentativa de homicidio. Uno de las víctimas fue el camarero de un bar de la ciudad, que contó a este diario cómo le atacó con un destornillador en un hombro cuando les recriminó su actitud incívica. El caso está pendiente de juicio.
El 28 de agosto, solo cuatro días antes del homicidio de Vilajosana, los Mossos volvieron a detener a Pere O. Fue acusado de un herir a un hombre con un destornillador en un intento de robo, explican fuentes policiales. Pero la víctima no le reconoció ante el juez, y fue puesto de nuevo en libertad, según esas mismas fuentes. Tanto él como Otman A. acumulan además sanciones administrativas por tenencia de drogas.
Este viernes se ha celebrado el funeral de Carles Vilajosana. El hombre, de 45 años, era una persona muy conocida en la zona del Bages y muy querida. Jardinero de profesión, tenía dos hijos gemelos menores de edad. El acto ha reunido a centenares de personas. La muerte de Vilajosana ha sido aprovechada por la ultraderecha para tratar de agitar la convivencia en Manresa con la falsa idea de que los dos detenidos son menores extranjeros no acompañados, cuando la realidad es que ambos son de nacionalidad española. El suceso ha conmocionado esta localidad del interior de Cataluña de 80.000 habitantes. Los vecinos han expresado, en distintas concentraciones y manifestaciones estos días, su solidaridad con la familia de la víctima, su rechazo a la violencia y su preocupación ante una creciente sensación de inseguridad que atribuyen a grupos de jóvenes desarraigados.
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