Después de tres años de afanosa recuperación del poder adquisitivo perdido en la espiral inflacionista que golpeó a España, y al resto de Europa, especialmente durante al año 2022, los salarios de los españoles vuelven a verse desbordados por la escalada de los precios. Los últimos datos obtenidos por la Agencia Tributaria de las retenciones que aplican las empresas sobre las nóminas de sus empleados desvelan una subida salarial media en el arranque del año del 2,5%, insuficiente para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto en el que los efectos del ataque de Israel y Estados Unidos sobre Irán han llevado la inflación hasta el 3,3% .El encadenamiento de tres ejercicios consecutivos en que las retribuciones medias de los trabajadores crecieron por encima de la inflación (ver gráfico), 2023, 2024 y 2025, permitió recuperar el poder adquisitivo perdido en el shock de 2022 , en que la subida descontrolada de los precios energéticos y de los alimentos erosionó de forma sustancial el poder de compra de los salarios de los españoles. Sin embargo, no fue suficiente para devolver el poder adquisitivo al nivel que tenía en 2019, justo antes de la pandemia. Al cierre de 2025 aún restaba un punto de poder adquisitivo por recuperar para volver al nivel de 2019.El cambio de tendencia detectado a partir de los datos difundidos por la Agencia Tributaria y por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el arranque del año acontece, además, en medio de un animado debate político y académico en torno a la discutida transferencia real del crecimiento económico que muestran las grandes cifras macro al bienestar de los ciudadanos vía salarios.Mientras que el flamante nuevo vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, cifra en un 30% el crecimiento de la remuneración por asalariado desde 2018 y en un 3,5% la ganancia real de poder adquisitivo acumulada en ese mismo periodo; desde el Partido Popular se esgrimen otros datos diferentes que subrayan que la evolución de los salarios respecto a la inflación no ha permitido ganar ni una migaja de poder adquisitivo en todos estos años y que a la erosión generada por la inflación hay que sumar también la derivada del incremento real de la presión fiscal sobre los salarios.Noticia relacionada general No No La presión fiscal sobre las rentas de los hogares se ha disparado más de un 20% con el Gobierno de Sánchez Bruno PérezComo informó ABC en su edición del pasado 10 de abril la presión fiscal sobre las rentas de los hogares se ha incrementado nada menos que un 20% desde el año 2018. En ese lapso de tiempo la presión fiscal sobre los salarios se ha incrementado hasta niveles sin precedentes en España de forma que mientras que un salario medio pagaba cuando el Gobierno de Pedro Sánchez llegó al poder un 15,5% de Impuesto sobre la Renta (IRPF), más o menos lo mismo de lo que pagaba en 1996, el año pasado pagó un 17,5% de IRPF. Cuando Sánchez llegó al poder los sueldos pagaban de media un 15,5% de IRPF, lo mismo que en 1996, en 2025 la carga fiscal se había elevado al 17,5%El Gobierno atribuye este incremento de la presión fiscal sobre los salarios al efecto natural en un impuesto progresivo de que las condiciones retributivas de la población hayan mejorado, pero el Registro de Asesores Fiscales (REAF) que lleva años estudiando el impacto sobre los impuestos que pagan los ciudadanos del hecho de no haber adaptado las grandes cifras del IRPF a la evolución de la inflación sostiene que este año los contribuyentes de rentas medias -entendidos como los que declaran entre 30.000 y 70.000 euros- pagarán entre 250 y 770 euros más a Hacienda de lo que deberían por la negativa del Ministerio a adaptar las tarifas que marcan los cambios de tramo en el impuesto y los mínimos exentos al IPC. Después de tres años de afanosa recuperación del poder adquisitivo perdido en la espiral inflacionista que golpeó a España, y al resto de Europa, especialmente durante al año 2022, los salarios de los españoles vuelven a verse desbordados por la escalada de los precios. Los últimos datos obtenidos por la Agencia Tributaria de las retenciones que aplican las empresas sobre las nóminas de sus empleados desvelan una subida salarial media en el arranque del año del 2,5%, insuficiente para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto en el que los efectos del ataque de Israel y Estados Unidos sobre Irán han llevado la inflación hasta el 3,3% .El encadenamiento de tres ejercicios consecutivos en que las retribuciones medias de los trabajadores crecieron por encima de la inflación (ver gráfico), 2023, 2024 y 2025, permitió recuperar el poder adquisitivo perdido en el shock de 2022 , en que la subida descontrolada de los precios energéticos y de los alimentos erosionó de forma sustancial el poder de compra de los salarios de los españoles. Sin embargo, no fue suficiente para devolver el poder adquisitivo al nivel que tenía en 2019, justo antes de la pandemia. Al cierre de 2025 aún restaba un punto de poder adquisitivo por recuperar para volver al nivel de 2019.El cambio de tendencia detectado a partir de los datos difundidos por la Agencia Tributaria y por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el arranque del año acontece, además, en medio de un animado debate político y académico en torno a la discutida transferencia real del crecimiento económico que muestran las grandes cifras macro al bienestar de los ciudadanos vía salarios.Mientras que el flamante nuevo vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, cifra en un 30% el crecimiento de la remuneración por asalariado desde 2018 y en un 3,5% la ganancia real de poder adquisitivo acumulada en ese mismo periodo; desde el Partido Popular se esgrimen otros datos diferentes que subrayan que la evolución de los salarios respecto a la inflación no ha permitido ganar ni una migaja de poder adquisitivo en todos estos años y que a la erosión generada por la inflación hay que sumar también la derivada del incremento real de la presión fiscal sobre los salarios.Noticia relacionada general No No La presión fiscal sobre las rentas de los hogares se ha disparado más de un 20% con el Gobierno de Sánchez Bruno PérezComo informó ABC en su edición del pasado 10 de abril la presión fiscal sobre las rentas de los hogares se ha incrementado nada menos que un 20% desde el año 2018. En ese lapso de tiempo la presión fiscal sobre los salarios se ha incrementado hasta niveles sin precedentes en España de forma que mientras que un salario medio pagaba cuando el Gobierno de Pedro Sánchez llegó al poder un 15,5% de Impuesto sobre la Renta (IRPF), más o menos lo mismo de lo que pagaba en 1996, el año pasado pagó un 17,5% de IRPF. Cuando Sánchez llegó al poder los sueldos pagaban de media un 15,5% de IRPF, lo mismo que en 1996, en 2025 la carga fiscal se había elevado al 17,5%El Gobierno atribuye este incremento de la presión fiscal sobre los salarios al efecto natural en un impuesto progresivo de que las condiciones retributivas de la población hayan mejorado, pero el Registro de Asesores Fiscales (REAF) que lleva años estudiando el impacto sobre los impuestos que pagan los ciudadanos del hecho de no haber adaptado las grandes cifras del IRPF a la evolución de la inflación sostiene que este año los contribuyentes de rentas medias -entendidos como los que declaran entre 30.000 y 70.000 euros- pagarán entre 250 y 770 euros más a Hacienda de lo que deberían por la negativa del Ministerio a adaptar las tarifas que marcan los cambios de tramo en el impuesto y los mínimos exentos al IPC.
Después de tres años de afanosa recuperación del poder adquisitivo perdido en la espiral inflacionista que golpeó a España, y al resto de Europa, especialmente durante al año 2022, los salarios de los españoles vuelven a verse desbordados por la escalada de los precios. … Los últimos datos obtenidos por la Agencia Tributaria de las retenciones que aplican las empresas sobre las nóminas de sus empleados desvelan una subida salarial media en el arranque del año del 2,5%, insuficiente para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto en el que los efectos del ataque de Israel y Estados Unidos sobre Irán han llevado la inflación hasta el 3,3%.
El encadenamiento de tres ejercicios consecutivos en que las retribuciones medias de los trabajadores crecieron por encima de la inflación (ver gráfico), 2023, 2024 y 2025, permitió recuperar el poder adquisitivo perdido en el shock de 2022, en que la subida descontrolada de los precios energéticos y de los alimentos erosionó de forma sustancial el poder de compra de los salarios de los españoles. Sin embargo, no fue suficiente para devolver el poder adquisitivo al nivel que tenía en 2019, justo antes de la pandemia. Al cierre de 2025 aún restaba un punto de poder adquisitivo por recuperar para volver al nivel de 2019.
Evolución del salario
medio frente a la inflación
Variación porcentual
Salario Medio
Fuente:Agencia Tributaria e INE / ABC
Evolución del salario medio frente a la inflación
Variación porcentual
Salario Medio
Fuente:Agencia Tributaria e INE / ABC
El cambio de tendencia detectado a partir de los datos difundidos por la Agencia Tributaria y por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el arranque del año acontece, además, en medio de un animado debate político y académico en torno a la discutida transferencia real del crecimiento económico que muestran las grandes cifras macro al bienestar de los ciudadanos vía salarios.
Mientras que el flamante nuevo vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, cifra en un 30% el crecimiento de la remuneración por asalariado desde 2018 y en un 3,5% la ganancia real de poder adquisitivo acumulada en ese mismo periodo; desde el Partido Popular se esgrimen otros datos diferentes que subrayan que la evolución de los salarios respecto a la inflación no ha permitido ganar ni una migaja de poder adquisitivo en todos estos años y que a la erosión generada por la inflación hay que sumar también la derivada del incremento real de la presión fiscal sobre los salarios.
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Como informó ABC en su edición del pasado 10 de abril la presión fiscal sobre las rentas de los hogares se ha incrementado nada menos que un 20% desde el año 2018. En ese lapso de tiempo la presión fiscal sobre los salarios se ha incrementado hasta niveles sin precedentes en España de forma que mientras que un salario medio pagaba cuando el Gobierno de Pedro Sánchez llegó al poder un 15,5% de Impuesto sobre la Renta (IRPF), más o menos lo mismo de lo que pagaba en 1996, el año pasado pagó un 17,5% de IRPF.
Cuando Sánchez llegó al poder los sueldos pagaban de media un 15,5% de IRPF, lo mismo que en 1996, en 2025 la carga fiscal se había elevado al 17,5%
El Gobierno atribuye este incremento de la presión fiscal sobre los salarios al efecto natural en un impuesto progresivo de que las condiciones retributivas de la población hayan mejorado, pero el Registro de Asesores Fiscales (REAF) que lleva años estudiando el impacto sobre los impuestos que pagan los ciudadanos del hecho de no haber adaptado las grandes cifras del IRPF a la evolución de la inflación sostiene que este año los contribuyentes de rentas medias -entendidos como los que declaran entre 30.000 y 70.000 euros- pagarán entre 250 y 770 euros más a Hacienda de lo que deberían por la negativa del Ministerio a adaptar las tarifas que marcan los cambios de tramo en el impuesto y los mínimos exentos al IPC.
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