
Lourdes Reyzábal (Madrid, 53 años), psicóloga de formación, creó hace tres décadas la Fundación Raíces, que ha atendido a más de 5.000 niños sin protección familiar, la mayoría de los cuales arriesgaron sus vidas para llegar a España. En 2008, su marido, el abogado Nacho de la Mata, logró dos sentencias clave del Tribunal Constitucional tras presentar sendos recursos en un momento en el que se repatriaba a menores a sus países de origen sin escucharles y sin contactar, en algunos casos, con sus familias. De la Mata falleció en 2012, de un tumor cerebral, y un premio de Derechos Humanos, el que otorga el Consejo General de la Abogacía, lleva hoy su nombre. Uno de los niños a los que había ayudado, Anouar, que entró en España con 13 años escondido en el bajo de un camión, volvió años después a casa de Reyzábal y De la Mata para cuidarlo en sus últimos días.
La presidenta de la Fundación Raíces, que lleva 30 años asistiendo a menores como los que han llegado a Ceuta, pone en duda la versión oficial y lamenta la “instrumentalización” partidista
Lourdes Reyzábal (Madrid, 53 años), psicóloga de formación, creó hace tres décadas la Fundación Raíces, que ha atendido a más de 5.000 niños sin protección familiar, la mayoría de los cuales arriesgaron sus vidas para llegar a España. En 2008, su marido, el abogado Nacho de la Mata, logró dos sentencias clave del Tribunal Constitucional tras presentar sendos recursos en un momento en el que se repatriaba a menores a sus países de origen sin escucharles y sin contactar, en algunos casos, con sus familias. De la Mata falleció en 2012, de un tumor cerebral, y un premio de Derechos Humanos, el que otorga el Consejo General de la Abogacía, lleva hoy su nombre. Uno de los niños a los que había ayudado, Anouar, que entró en España con 13 años escondido en el bajo de un camión, volvió años después a casa de Reyzábal y De la Mata para cuidarlo en sus últimos días.
Pregunta. ¿Han tenido contacto con los menores llegados a Ceuta? ¿Qué les han contado de las razones para salir de su país y del día elegido para intentarlo?
Respuesta. Tenemos contacto con algunos de ellos a través de sus hermanos, jóvenes que atendemos en nuestra fundación; también por profesionales de nuestra entidad y de otras organizaciones que trabajan en Ceuta, y por las peticiones de ayuda que nos llegan. Hay quienes arrastran meses de tránsito huyendo de países en conflicto; niñas huyendo de matrimonios forzosos y hombres y mujeres huyendo de otras formas de violencia o persecución. Algunos llevaban meses, incluso años, intentando llegar a Europa para ponerse a salvo y solicitar protección internacional. Muchos de los jóvenes que provienen de Marruecos son los mismos que hace meses alzaban su voz contra un régimen que ningunea sus derechos. Pero esta vez, como de alguna manera también ocurrió en 2021, entre las más de 60.000 personas que se calcula que entraron se suman miles de niños que no se habían planteado migrar y que fueron arrastrados por ese mensaje de que la puerta estaba abierta que corrió como la pólvora por las redes sociales. Según algunos niños, la propia policía marroquí los animaba.
P. La derecha ha vinculado lo ocurrido en Ceuta a la regularización de inmigrantes, a la que no podían acogerse los recién llegados. ¿Qué cree que motivó el reciente aluvión de llegadas a Ceuta?
R. Hay dos grandes mentiras que están sirviendo de excusa a los dos Estados [España y Marruecos] para eximirse de sus responsabilidades: la sentencia del Supremo [que determinó que no se puede devolver en caliente a quienes entren a nado en Ceuta y Melilla] y las mafias, pero ni lo uno ni lo otro. Nadie pagaría a ninguna mafia para entrar por una puerta que estaba abierta. La pregunta que nos debemos hacer es qué ha pretendido Marruecos abriendo esa puerta y alentando a su población a arriesgar sus vidas.
P. ¿Cuál es el procedimiento legal para atajar la situación en Ceuta: qué se puede hacer y qué no?
R. Los pasos a seguir en materia de repatriación de menores están establecidos por nuestro ordenamiento jurídico. Los equipos técnicos especializados de la administración o de la sociedad civil deben evaluar de forma rigurosa el interés superior del menor para detectar posibles solicitantes de protección, víctimas de trata o explotación. Es obligatorio garantizar su derecho a ser oídos, con intérprete y asistencia letrada. Todos los menores identificados en situación de desamparo deben ser inscritos en el Registro Central de Menores Extranjeros No Acompañados, especificando de forma clara la medida de tutela o guarda que haya adoptado la comunidad correspondiente. Según la doctrina asentada por el Supremo, el proceso de determinación de la edad solo debe iniciarse si existen dudas reales sobre la minoría de edad y siempre con asistencia jurídica.
P. ¿Y se está siguiendo ese procedimiento? ¿Les consta que se haya devuelto algún menor sin las garantías que exige la ley?
R. Todos hemos visto al Ejército y a la Policía Local de Ceuta llevando en camiones y en coches a jóvenes, entre ellos menores de edad, a la frontera. España se ha saltado la legalidad devolviendo a personas sin realizar previamente una correcta identificación. Es muy grave que se estén realizando devoluciones sumarias a Marruecos sin garantías, como en 2021. El Tribunal Constitucional exige una evaluación individualizada y el Tribunal Supremo sentenció en 2024 que los procedimientos de rechazo en frontera y devolución no están legalmente previstos para menores de edad, motivo por el que fue condenada la Delegación de Gobierno.
P. Vox, que los llama despectivamente menas, sostiene que como mejor están los menores extranjeros no acompañados es “con sus padres”. ¿Por qué eso no siempre es así?
R. ¿Quién no puede estar de acuerdo en que, como norma general, con quien mejor están los niños y niñas es con sus familias? Si hay deseo de retorno voluntario y las familias están localizadas, debemos poner todos nuestros esfuerzos en que vuelvan con ellas. Pero esta reunificación familiar no debe consistir en la mera entrega a las autoridades marroquíes. No debe buscarse el retorno si existe un riesgo razonable de violación de sus derechos humanos.
P. ¿Están las autoridades incumpliendo ya la legislación vigente al no amparar a los menores que siguen deambulando por Ceuta?
R. Cientos de menores se encuentran en este momento fuera del sistema de acogida, durmiendo en las calles de Ceuta o escondidos. El área de menores de la ciudad autónoma no puede garantizar, por sí sola, la protección de todos los niños que han llegado y muchos están quedando en absoluta situación de desamparo. Algunos tienen tanto miedo y están tan exhaustos que permanecen en sus escondites expuestos a morir de hambre o ser víctimas de cualquier forma de violencia o explotación. Si hay deseo de retorno voluntario y las familias están localizadas, el menor debe estar bajo el sistema de protección hasta la reunificación, sin embargo, nos consta que algunos niños han sido repatriados en contra de su voluntad y sin que se respete el procedimiento legalmente establecido. Algunos de ellos relatan haber sufrido violencia al ser devueltos a las autoridades marroquíes. Nuestra experiencia nos dice que, en general, los niños querrán quedarse en España para poder construir un futuro mejor para ellos y sus familias si las tienen.
P. El PP ha firmado acuerdos de coalición con Vox en los que se compromete a no aceptar a esos menores. ¿Les preocupa un boicot de esas comunidades a la acogida?
R. Es obligación de todas las administraciones asegurar la correcta protección de todos los niños más allá del lugar al que hayan llegado. España y todos los países de la Unión Europea son miembros de Naciones Unidas y firmantes de la Convención de Derechos del Niño, pero los tratados internacionales están quedando en papel mojado y los Estados están incumpliendo la legislación vigente. Nos preocupa enormemente que los partidos políticos que aspiran a gobernar no tengan claro que estamos obligados a priorizar la protección a la infancia. Nos preocupa que se repitan los mismos errores: la falta de previsión del Gobierno; el abandono de niños; la falta de garantías en el acceso al procedimiento de asilo; las vulneraciones de derechos en los supuestos retornos voluntarios y de repatriación de menores; la falta de solidaridad interterritorial; la instrumentalización política que se hace de los niños; los discursos de odio…
P. Santiago Abascal escribió en sus redes sociales: “No vienen huyendo de ninguna guerra, ni de la pobreza. Es una invasión. Son hombres en edad militar llamados por el Gobierno corrupto de Sánchez para que asalten nuestras fronteras para que después deambulen por las calles de España diciendo ‘viva Pedro Sánchez’. De cada violación, de cada puñalada, y de cada sablazo al bolsillo de los españoles para mantenerlos… hay un culpable directo, el jefe de la mafia llamando desesperadamente a más sicarios para mantenerse en el poder”. ¿Han percibido los chavales con los que trabajan habitualmente las consecuencias de ese discurso de odio que genera la extrema derecha?
R. De nuevo, los Estados han usado a las personas como moneda de cambio con fines económicos y políticos y especialmente a niños en situación de mayor vulnerabilidad, esta vez hasta el punto de hacerlo con más de 60.000 personas y provocando la muerte de al menos 141 seres humanos [el dato que ofrecen las ONG presentes en el territorio]. Las terribles consecuencias que están viviendo nuestros chavales no son solo las de los discursos de odio que los criminalizan, sino, fundamentalmente, las de unas políticas de extranjería que se anteponen a las de protección y que pisotean los derechos humanos, obligándoles a poner en riesgo sus vidas.
P. ¿Y a ustedes les ha afectado? Vox acusa a las ONG y organizaciones que ayudan a los inmigrantes de cómplices de las mafias y este martes se jactaban de haber suspendido en los gobiernos autonómicos en los que están presentes las ayudas a las asociaciones que colaboren “con la invasión”. ¿Han recibido amenazas o algún tipo de presión?
R. Tenemos que evitar por todos los medios ser utilizados como coartada de la instrumentalización política. En nuestros 30 años de existencia hemos recibido amenazas de grupos de la ultraderecha que hemos tenido que denunciar y en alguna ocasión hemos tenido que pedir protección, pero, en alguna ocasión, la presión también la hemos recibido en el marco del ejercicio de la defensa letrada de los niños que atendemos por parte de distintas administraciones e instituciones que han intentado desprestigiar nuestro trabajo, acusándonos de mala fe, intenciones espurias o incluso cuestiones más serias. Los tribunales siempre lo han inadmitido de plano.
P. Hace unos años se produjo una situación similar con Bielorrusia, pero la Unión Europea reaccionó de una manera muy diferente a la de ahora: censurando el intento de un aliado de Putin de desestabilizar un país usando la inmigración como arma. ¿A qué cree que obedece el cambio?
R. En los últimos años está habiendo un claro endurecimiento de la política migratoria. Los Gobiernos de la Unión Europea han virado hacia posturas notablemente más restrictivas respecto a la inmigración, y sus líderes, y con ellos, la opinión pública, han asumido discursos y políticas de control fronterizo mucho más severas. Lo que antes generaba debate sobre los derechos humanos de los migrantes hoy ya parece no tener cabida.
P. Más recientemente, hace apenas unas semanas, todos los partidos, incluidos el PP y Vox, aplaudieron en el Congreso al Papa, que había pedido tratar a los inmigrantes como seres humanos. ¿Hay mucha hipocresía en el debate migratorio?
R. Yo prefiero hablar de contradicciones. Nuestra democracia se ha dado la vuelta, el interés general ha quedado soterrado bajo los intereses políticos. El pensamiento individual está preso de las ideologías y la manipulación ha llegado hasta el punto de tratar de instrumentalizar el mensaje del Papa, igual que hacen con la vida de los más vulnerables. Es terrible tener que recordar a una parte de la sociedad que a las personas hay que tratarlas como seres humanos. El mensaje de Jesús de Nazaret fue mucho más radical: “Amar al prójimo como a ti mismo”. Me pregunto si ese mensaje lo hubieran aplaudido también.
P. Por su fundación han pasado muchos menores llegados a Ceuta en los últimos 30 años. ¿Cómo les va ahora, qué vidas tienen?
R. Aún seguimos en contacto con muchos de ellos. Su felicidad y el recorrido que han hecho estaban condicionados por sus mochilas cargadas de dolor, pero también de enorme riqueza humana. Si algo nos han enseñado es que son auténticos supervivientes, capaces de construir sus vidas siendo muy pequeños y de crear historias de éxito.
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