Orgullosos del pasado y de la fortaleza de las empresas españolas y optimistas con el futuro. Entre medias, un presente marcado por las tareas pendientes y retos por materializar que hagan posible el porvenir deseado y necesario de las infraestructuras españolas. El Foro ABC ‘Por un impulso a las infraestructuras en España: prioridades, nuevos desafíos y asignaturas pendientes’ celebrado en la sede de Vocento en colaboración con Acciona, fue espacio de diálogo entre expertos del sector que realizaron un riguroso análisis de la situación que atraviesa, con marcadas carencias, pero que quisieron dejar también un mensaje de esperanza en estar todavía a tiempo de fortalecer los equipamientos existentes y planificar mejor los que necesita el país. »La apuesta de España durante muchos años por las infraestructuras, mayor que en otros países, ha sido parte de la causa de la dinamización de la economía, de la cohesión territorial y de la creación de empresas líderes que compiten a nivel global», afirmó Alejandro Jiménez, director de Desarrollo de Negocio de Infraestructuras de Acciona. Entre los logros conseguidos destacó la red de alta velocidad, la de autopistas y la hidráulica. Pero con la crisis financiera del 2008 cambió todo, y «bajó la inversión en infraestructuras de forma drástica pasando a invertir mucho menos que países de nuestra competencia», añadió. Además de la falta de inversiones «tenemos un problema de falta de modelo de inversión, no tenemos», puntualizó. Según Seopan, las necesidades de inversión pública para la creación y modernización de infraestructuras alcanzan los 349.268 millones de euros, y España se sitúa a la cola de la Unión Europea en ratio de inversión pública. «Pasamos de invertir el 5,2% del PIB en 2009 al 2,9% actual», resaltó su presidente, Julián Núñez. Indicó también que para recuperar el 5,2% «será necesario más de una década cuando otros países como Francia ya lo han hecho». Además, el peso del stock de infraestructuras ha registrado una descapitalización de 10 puntos. Y además de la poca inversión en el sector, «el problema está en cómo se distribuye. En España se juega mucho a las inversiones de inauguración y no de mantenimiento y conservación», subrayó Miriam Martínez García, coordinadora del máster universitario en Planificación y Gestión de Infraestructuras de la UPM.Mantenimiento y conservaciónAntonio Sánchez Recio, socio responsable del Sector Construcción y Servicios de PwC España, destacó también el déficit importante en el mantenimiento y «al final pasa lo que vemos en todos los periódicos». Advirtió que la Comisión Europea ya ha avisado a España de la asimetría en la inversión en infraestructura ferroviaria con un 84% en obra nueva y solo un 16% en conservación. Cómo revertir esta situación no es fácil, «hay que equilibrar el gasto, obligar a hacer conservación y mantenimiento de la actual y establecer planes de innovación», puso como ejemplo Sánchez Recio. «Carreteras, ferrocarriles e infraestructuras hídricas están totalmente abandonadas y hay que establecer un sistema de renovación, sobre todo las críticas», puntualizó. En países como Alemania se ha creado un fondo de 500.000 millones de euros para la renovación de la infraestructura existente, algo que considera una buena idea así como dar paso a la empresa privada porque «si no hay recursos públicos hay que involucrar al privado».En el debate, moderado por el periodista de ABC Antonio Ramírez Cerezo, se abordó también la necesidad de Pactos de Estado que «nos permita planificar a medio y largo plazo las inversiones», comentó Miriam Martínez Garcia. En las facultades se forman a los futuros planificadores de las infraestructuras pero a la hora de la verdad «todo lo que se hace es a corto plazo». Otro aspecto que preocupa al sector es el de la regulación ya que «la existente es de los años 60 y la situación actual es muy diferente», recordó el presidente de Seopan. Por eso esta patronal ha enviado una propuesta al Estado para reformar las principales cuestiones que actúan como barrera «como la obligatoriedad de la revisión de precios». En el tema del agua apuestan por «fórmulas donde el Estado, aunque no tiene la competencia, debería asumir un liderazgo para poder impulsar la puesta en marcha de un plan masivo de infraestructuras hidráulicas con modelos como la concesión».El moderador y los ponentes del Foro ABC intercambian impresiones del debate JAIME GARCÍALos expertos coincidieron en señalar que no funciona el modelo de financiación de las infraestructuras porque «no nos garantiza los recursos de forma estable y recurrente», explicó el director de Desarrollo de Negocios de Infraestructuras de Acciona. «España ha fracasado en captar financiación privada para las infraestructuras. Todo el mundo sabe que se debe complementar el capital público con el privado pero España no lo sabe hacer», matizó. Un entorno estable y un marco regulatorio garantizarían «un reparto de riesgos y una estabilidad a largo plazo para acometer las inversiones». Si se analizan detalladamente los 350.000 millones de euros necesarios en diez años para invertir en infraestructuras, los números indican que la parte hidráulica es la que más capital necesita. «Es difícil priorizar pero una primera palanca sería la hidráulica, donde son necesarios más de 100.000 millones de euros en la próxima década», apuntó Julián Núñez. Miriam Martínez, por su parte, apuntó las carencias existentes en lo referente a la transformación y almacenamiento de las redes energéticas a lo cual se suma que «no tenemos buena conexión con Francia. Esta energía verde se podría vender y estaríamos ayudando a la descarbonización», resaltó. Lamentó también que la falta de mantenimiento está acabando con «la red de infraestructuras increíbles que logramos crear aprovechando la bonanza económica y las ayudas europeas». Precisamente la conservación y modernización de lo ya existente es la prioridad de inversión para Alejandro Jiménez porque «el euro que no se invierte ahora acaba costándonos más. Tenemos una red de infraestructuras muy extensa que cuesta mantener». Antonio Sánchez Recio habló de la necesidad de invertir en nuevos sectores que están creciendo como «lo relacionado con la digitalización y la descarbonización». A pesar de todas las dificultades existentes para aumentar la inversión en las infraestructuras, el debate sirvió para dejar constancia de la capacidad de España para mejorar las infraestructuras existentes y de ser punteros. En gran parte por la profesionalización de las empresas del sector y por su demostrada experiencia. Entre las ideas lanzadas coincidieron todos los ponentes en señalar la necesidad de una regulación moderna y actualizada que tenga nuevas formas de contratación. Además, para decidir los servicios que deben prestar las infraestructuras, es importante adaptarse a la nueva realidad. Hay por delante un mundo lleno de oportunidades de inversión donde una buena planificación a largo plazo, y reabrir el debate de la financiación serán sus grandes pilares. Orgullosos del pasado y de la fortaleza de las empresas españolas y optimistas con el futuro. Entre medias, un presente marcado por las tareas pendientes y retos por materializar que hagan posible el porvenir deseado y necesario de las infraestructuras españolas. El Foro ABC ‘Por un impulso a las infraestructuras en España: prioridades, nuevos desafíos y asignaturas pendientes’ celebrado en la sede de Vocento en colaboración con Acciona, fue espacio de diálogo entre expertos del sector que realizaron un riguroso análisis de la situación que atraviesa, con marcadas carencias, pero que quisieron dejar también un mensaje de esperanza en estar todavía a tiempo de fortalecer los equipamientos existentes y planificar mejor los que necesita el país. »La apuesta de España durante muchos años por las infraestructuras, mayor que en otros países, ha sido parte de la causa de la dinamización de la economía, de la cohesión territorial y de la creación de empresas líderes que compiten a nivel global», afirmó Alejandro Jiménez, director de Desarrollo de Negocio de Infraestructuras de Acciona. Entre los logros conseguidos destacó la red de alta velocidad, la de autopistas y la hidráulica. Pero con la crisis financiera del 2008 cambió todo, y «bajó la inversión en infraestructuras de forma drástica pasando a invertir mucho menos que países de nuestra competencia», añadió. Además de la falta de inversiones «tenemos un problema de falta de modelo de inversión, no tenemos», puntualizó. Según Seopan, las necesidades de inversión pública para la creación y modernización de infraestructuras alcanzan los 349.268 millones de euros, y España se sitúa a la cola de la Unión Europea en ratio de inversión pública. «Pasamos de invertir el 5,2% del PIB en 2009 al 2,9% actual», resaltó su presidente, Julián Núñez. Indicó también que para recuperar el 5,2% «será necesario más de una década cuando otros países como Francia ya lo han hecho». Además, el peso del stock de infraestructuras ha registrado una descapitalización de 10 puntos. Y además de la poca inversión en el sector, «el problema está en cómo se distribuye. En España se juega mucho a las inversiones de inauguración y no de mantenimiento y conservación», subrayó Miriam Martínez García, coordinadora del máster universitario en Planificación y Gestión de Infraestructuras de la UPM.Mantenimiento y conservaciónAntonio Sánchez Recio, socio responsable del Sector Construcción y Servicios de PwC España, destacó también el déficit importante en el mantenimiento y «al final pasa lo que vemos en todos los periódicos». Advirtió que la Comisión Europea ya ha avisado a España de la asimetría en la inversión en infraestructura ferroviaria con un 84% en obra nueva y solo un 16% en conservación. Cómo revertir esta situación no es fácil, «hay que equilibrar el gasto, obligar a hacer conservación y mantenimiento de la actual y establecer planes de innovación», puso como ejemplo Sánchez Recio. «Carreteras, ferrocarriles e infraestructuras hídricas están totalmente abandonadas y hay que establecer un sistema de renovación, sobre todo las críticas», puntualizó. En países como Alemania se ha creado un fondo de 500.000 millones de euros para la renovación de la infraestructura existente, algo que considera una buena idea así como dar paso a la empresa privada porque «si no hay recursos públicos hay que involucrar al privado».En el debate, moderado por el periodista de ABC Antonio Ramírez Cerezo, se abordó también la necesidad de Pactos de Estado que «nos permita planificar a medio y largo plazo las inversiones», comentó Miriam Martínez Garcia. En las facultades se forman a los futuros planificadores de las infraestructuras pero a la hora de la verdad «todo lo que se hace es a corto plazo». Otro aspecto que preocupa al sector es el de la regulación ya que «la existente es de los años 60 y la situación actual es muy diferente», recordó el presidente de Seopan. Por eso esta patronal ha enviado una propuesta al Estado para reformar las principales cuestiones que actúan como barrera «como la obligatoriedad de la revisión de precios». En el tema del agua apuestan por «fórmulas donde el Estado, aunque no tiene la competencia, debería asumir un liderazgo para poder impulsar la puesta en marcha de un plan masivo de infraestructuras hidráulicas con modelos como la concesión».El moderador y los ponentes del Foro ABC intercambian impresiones del debate JAIME GARCÍALos expertos coincidieron en señalar que no funciona el modelo de financiación de las infraestructuras porque «no nos garantiza los recursos de forma estable y recurrente», explicó el director de Desarrollo de Negocios de Infraestructuras de Acciona. «España ha fracasado en captar financiación privada para las infraestructuras. Todo el mundo sabe que se debe complementar el capital público con el privado pero España no lo sabe hacer», matizó. Un entorno estable y un marco regulatorio garantizarían «un reparto de riesgos y una estabilidad a largo plazo para acometer las inversiones». Si se analizan detalladamente los 350.000 millones de euros necesarios en diez años para invertir en infraestructuras, los números indican que la parte hidráulica es la que más capital necesita. «Es difícil priorizar pero una primera palanca sería la hidráulica, donde son necesarios más de 100.000 millones de euros en la próxima década», apuntó Julián Núñez. Miriam Martínez, por su parte, apuntó las carencias existentes en lo referente a la transformación y almacenamiento de las redes energéticas a lo cual se suma que «no tenemos buena conexión con Francia. Esta energía verde se podría vender y estaríamos ayudando a la descarbonización», resaltó. Lamentó también que la falta de mantenimiento está acabando con «la red de infraestructuras increíbles que logramos crear aprovechando la bonanza económica y las ayudas europeas». Precisamente la conservación y modernización de lo ya existente es la prioridad de inversión para Alejandro Jiménez porque «el euro que no se invierte ahora acaba costándonos más. Tenemos una red de infraestructuras muy extensa que cuesta mantener». Antonio Sánchez Recio habló de la necesidad de invertir en nuevos sectores que están creciendo como «lo relacionado con la digitalización y la descarbonización». A pesar de todas las dificultades existentes para aumentar la inversión en las infraestructuras, el debate sirvió para dejar constancia de la capacidad de España para mejorar las infraestructuras existentes y de ser punteros. En gran parte por la profesionalización de las empresas del sector y por su demostrada experiencia. Entre las ideas lanzadas coincidieron todos los ponentes en señalar la necesidad de una regulación moderna y actualizada que tenga nuevas formas de contratación. Además, para decidir los servicios que deben prestar las infraestructuras, es importante adaptarse a la nueva realidad. Hay por delante un mundo lleno de oportunidades de inversión donde una buena planificación a largo plazo, y reabrir el debate de la financiación serán sus grandes pilares.
Orgullosos del pasado y de la fortaleza de las empresas españolas y optimistas con el futuro. Entre medias, un presente marcado por las tareas pendientes y retos por materializar que hagan posible el porvenir deseado y necesario de las infraestructuras españolas. El Foro ABC ‘Por … un impulso a las infraestructuras en España: prioridades, nuevos desafíos y asignaturas pendientes’ celebrado en la sede de Vocento en colaboración con Acciona, fue espacio de diálogo entre expertos del sector que realizaron un riguroso análisis de la situación que atraviesa, con marcadas carencias, pero que quisieron dejar también un mensaje de esperanza en estar todavía a tiempo de fortalecer los equipamientos existentes y planificar mejor los que necesita el país. »La apuesta de España durante muchos años por las infraestructuras, mayor que en otros países, ha sido parte de la causa de la dinamización de la economía, de la cohesión territorial y de la creación de empresas líderes que compiten a nivel global», afirmó Alejandro Jiménez, director de Desarrollo de Negocio de Infraestructuras de Acciona. Entre los logros conseguidos destacó la red de alta velocidad, la de autopistas y la hidráulica. Pero con la crisis financiera del 2008 cambió todo, y «bajó la inversión en infraestructuras de forma drástica pasando a invertir mucho menos que países de nuestra competencia», añadió. Además de la falta de inversiones «tenemos un problema de falta de modelo de inversión, no tenemos», puntualizó.
Según Seopan, las necesidades de inversión pública para la creación y modernización de infraestructuras alcanzan los 349.268 millones de euros, y España se sitúa a la cola de la Unión Europea en ratio de inversión pública. «Pasamos de invertir el 5,2% del PIB en 2009 al 2,9% actual», resaltó su presidente, Julián Núñez. Indicó también que para recuperar el 5,2% «será necesario más de una década cuando otros países como Francia ya lo han hecho». Además, el peso del stock de infraestructuras ha registrado una descapitalización de 10 puntos. Y además de la poca inversión en el sector, «el problema está en cómo se distribuye. En España se juega mucho a las inversiones de inauguración y no de mantenimiento y conservación», subrayó Miriam Martínez García, coordinadora del máster universitario en Planificación y Gestión de Infraestructuras de la UPM.
Mantenimiento y conservación
Antonio Sánchez Recio, socio responsable del Sector Construcción y Servicios de PwC España, destacó también el déficit importante en el mantenimiento y «al final pasa lo que vemos en todos los periódicos». Advirtió que la Comisión Europea ya ha avisado a España de la asimetría en la inversión en infraestructura ferroviaria con un 84% en obra nueva y solo un 16% en conservación. Cómo revertir esta situación no es fácil, «hay que equilibrar el gasto, obligar a hacer conservación y mantenimiento de la actual y establecer planes de innovación», puso como ejemplo Sánchez Recio. «Carreteras, ferrocarriles e infraestructuras hídricas están totalmente abandonadas y hay que establecer un sistema de renovación, sobre todo las críticas», puntualizó. En países como Alemania se ha creado un fondo de 500.000 millones de euros para la renovación de la infraestructura existente, algo que considera una buena idea así como dar paso a la empresa privada porque «si no hay recursos públicos hay que involucrar al privado».
En el debate, moderado por el periodista de ABC Antonio Ramírez Cerezo, se abordó también la necesidad de Pactos de Estado que «nos permita planificar a medio y largo plazo las inversiones», comentó Miriam Martínez Garcia. En las facultades se forman a los futuros planificadores de las infraestructuras pero a la hora de la verdad «todo lo que se hace es a corto plazo». Otro aspecto que preocupa al sector es el de la regulación ya que «la existente es de los años 60 y la situación actual es muy diferente», recordó el presidente de Seopan. Por eso esta patronal ha enviado una propuesta al Estado para reformar las principales cuestiones que actúan como barrera «como la obligatoriedad de la revisión de precios». En el tema del agua apuestan por «fórmulas donde el Estado, aunque no tiene la competencia, debería asumir un liderazgo para poder impulsar la puesta en marcha de un plan masivo de infraestructuras hidráulicas con modelos como la concesión».

(JAIME GARCÍA)
Los expertos coincidieron en señalar que no funciona el modelo de financiación de las infraestructuras porque «no nos garantiza los recursos de forma estable y recurrente», explicó el director de Desarrollo de Negocios de Infraestructuras de Acciona. «España ha fracasado en captar financiación privada para las infraestructuras. Todo el mundo sabe que se debe complementar el capital público con el privado pero España no lo sabe hacer», matizó. Un entorno estable y un marco regulatorio garantizarían «un reparto de riesgos y una estabilidad a largo plazo para acometer las inversiones». Si se analizan detalladamente los 350.000 millones de euros necesarios en diez años para invertir en infraestructuras, los números indican que la parte hidráulica es la que más capital necesita. «Es difícil priorizar pero una primera palanca sería la hidráulica, donde son necesarios más de 100.000 millones de euros en la próxima década», apuntó Julián Núñez. Miriam Martínez, por su parte, apuntó las carencias existentes en lo referente a la transformación y almacenamiento de las redes energéticas a lo cual se suma que «no tenemos buena conexión con Francia. Esta energía verde se podría vender y estaríamos ayudando a la descarbonización», resaltó. Lamentó también que la falta de mantenimiento está acabando con «la red de infraestructuras increíbles que logramos crear aprovechando la bonanza económica y las ayudas europeas».
Precisamente la conservación y modernización de lo ya existente es la prioridad de inversión para Alejandro Jiménez porque «el euro que no se invierte ahora acaba costándonos más. Tenemos una red de infraestructuras muy extensa que cuesta mantener». Antonio Sánchez Recio habló de la necesidad de invertir en nuevos sectores que están creciendo como «lo relacionado con la digitalización y la descarbonización».
A pesar de todas las dificultades existentes para aumentar la inversión en las infraestructuras, el debate sirvió para dejar constancia de la capacidad de España para mejorar las infraestructuras existentes y de ser punteros. En gran parte por la profesionalización de las empresas del sector y por su demostrada experiencia. Entre las ideas lanzadas coincidieron todos los ponentes en señalar la necesidad de una regulación moderna y actualizada que tenga nuevas formas de contratación. Además, para decidir los servicios que deben prestar las infraestructuras, es importante adaptarse a la nueva realidad. Hay por delante un mundo lleno de oportunidades de inversión donde una buena planificación a largo plazo, y reabrir el debate de la financiación serán sus grandes pilares.
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