«La mecatrónica no viene a sustituir a las ingenierías tradicionales. Al contrario: las conecta. Integra conocimientos de mecánica, electricidad, electrónica, automática, informática industrial, fabricación y organización. Y necesita también de esa mirada global que supone la ingeniería industrial: hacer que todas las partes funcionen juntas en una fábrica, en una instalación, en una línea de producción o en un proyecto industrial real». Así resume César Franco, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales y director del Máster Universitario de ingeniería Industrial de la UAX, la esencia de la mecatrónica.Este compendio de perfiles se convierte en esencial en los procesos de automatización, sobre todo en el sector industrial. Y como señala Franco, la IA vuelve a cotizar al alza en un escenario en el que «la ingeniería permite que una máquina deje de ser solo una máquina para convertirse en un sistema capaz de medir lo que ocurre, procesar información y actuar de forma precisa. Un robot en una línea de montaje no es únicamente una estructura de acero que se mueve. Es un sistema en el que los sensores captan información, el software interpreta lo que sucede, los sistemas de control ajustan la respuesta y la mecánica ejecuta el movimiento con precisión y seguridad».La nueva era de la Industria 4.0, de la robótica, de la sensórica, de los datos… en suma, de la optimización de las cadenas de suministro, hace que la mecatrónica se haya convertido en una nueva referencia de empleo… y de formación. Esta disciplina es decisiva «para fabricar mejor, con más precisión, más seguridad, más flexibilidad, menor consumo de recursos y mayor capacidad de adaptación. En esos aspectos es clave porque permite transformar datos, sensores, máquinas y procesos en decisiones industriales más eficientes», añade el especialista. Como recuerda Franco, hay que avanzar en este sentido: «Según Fundación CYD, Ingeniería, Industria y Construcción representaban solo el 12,4% del alumnado universitario en el curso 2023-2024, y eso que los titulados de este ámbito presentan buenos resultados laborales: entre quienes trabajan por cuenta ajena, el 90,5% tiene contrato indefinido y la base media de cotización supera los 33.000 euros».Noticia relacionada general No No De la mecatrónica a la ciberseguridad: los ciclos de FP que tienen más salidas que un grado universitario C. J.Las aulas respondenYa hay un título de FP de Técnico Superior en Mecatrónica Industrial, y España cuenta con centros universitarios de referencia como en los casos de las universidades de Mondragón y Zaragoza. En el caso de la primera, Carlos García, coordinador de la Escuela Politécnica Superior, señala cómo «nuestro Grado en Ingeniería Mecatrónica fue el primer título que se impartió en Euskadi para aglutinar en una misma titulación tres áreas de conocimiento, hasta entonces separadas, pero con necesidades comunes en las empresas: la mecánica, la electrónica y la informática». El grado se ha convertido en todo un éxito, desarrollado bajo el modelo de formación dual «(las competencias definidas para el perfil de egresado se adquieren compaginando la formación en el aula con las prácticas en la empresa, a media jornada a partir del segundo o tercer curso, lo que asegura una preparación orientada al mundo real»), con una tasa de empleabilidad del 94%».Desde la Eupla (Escuela Universitaria Politécnica de la Almunia de Doña Godina, centro público adscrito a la Universidad de Zaragoza) su equipo directivo destaca cómo «la automatización, la robotización y la digitalización de los procesos industriales están impulsando de forma significativa la demanda de titulaciones de ingeniería en Aragón, con una demanda disparada por la actual transformación industrial ante necesidades como la automoción, la logística, las energías renovables o los centros de datos, que están integrando de forma creciente sistemas de automatización y control avanzado». «El grado en Ingeniería Mecatrónica impartido en la EUPLA es (añaden) una titulación de la Universidad de Zaragoza diseñada para ofrecer una formación práctica y aplicada, estrechamente vinculada al entorno productivo aragonés. Esta conexión facilita la incorporación de los egresados al mercado laboral en ámbitos como la automatización industrial, la gestión de procesos productivos o el diseño de sistemas mecatrónicos». Esta titulación consta de cuatro años de duración y 240 créditos ECTS, y habilita para el ejercicio de profesiones asociadas a la Ingeniería Técnica Industrial.Sobre el terrenoA pie de fábrica, empresas como Erreka, que atiende a todo tipo de soluciones para, entre otros, automoción, salud, gestión de accesos, movilidad, energías renovables, infraestructuras críticas, minería y aeronáutica, cuenta con la mecatrónica en el día a día de su actividad. Así lo comenta Iker Príncipe, director de Mercados y Estrategia de Erreka: «Por ejemplo, es muy útil en las puertas automáticas de acceso, donde motores eléctricos, sensores de presencia y sistemas electrónicos trabajan de forma coordinada para detectar a una persona y abrirse de manera segura y eficiente. También se aplica en sistemas de atornillado inteligente, utilizados en sectores como el eólico o grandes infraestructuras, donde es fundamental garantizar la fiabilidad de uniones críticas». El uso en maquinaria automatizada y robots para fabricar componentes de plástico destinados al sector de la automoción, así como tornillos y pernos, es otra de las aplicaciones en Erreka.Belén Belmonte, consultora de Soluciones de Fábrica Digital en Siemens Digital Industries Software, destaca, por su parte, la relevancia de la innovadora plataforma NX Mechatronics Concept Designer (NX MCD) «para transformar la manera en la que las empresas diseñan, validan y ponen en funcionamiento sus sistemas de producción». Esta potente herramienta de software integra capacidades de ingeniería mecánica, eléctrica y de automatización en un solo entorno, «permitiendo a los ingenieros crear y probar virtualmente máquinas completas antes de construirlas físicamente. La tecnología utiliza el concepto de ‘gemelo digital’ . Un enfoque revolucionario que está siendo adoptado por empresas españolas en sectores clave como la automoción (España es el segundo mayor fabricante europeo), la industria alimentaria (principal sector manufacturero del país), y la farmacéutica (cuarto mercado de la UE), con ahorros documentados de hasta un 33% en tiempo y recursos de desarrollo».Eficiencia 4.0Belmonte añade casos de éxito como el de Electroingenium, «una ingeniería zaragozana especializada en automatización industrial que se ha incorporado al ecosistema Siemens Xcelerator. Esta empresa ha logrado reducir los tiempos de puesta en marcha en fábrica entre un 50% y un 70% utilizando las herramientas de comisionado virtual de Siemens, incluyendo NX MCD, SIMIT y PLCSim Advanced, para optimizar procesos en sectores tan diversos como el agua, biogás, química y telecomunicaciones, permitiendo a sus clientes probar, validar y depurar sistemas de automatización digitalmente antes de su implementación física».Un entorno de eficiencia en el que, como subraya Belmonte: «La democratización de las tecnologías de simulación avanzada está permitiendo que empresas españolas de todos los tamaños aceleren su innovación y mejoren la calidad de sus productos, consolidando a España como referente en la digitalización de la industria manufacturera europea».Toda una apuesta, por lo tanto, de futuro, con más empresas españolas (o con sede en España) como Grupo ABB, Gestamp, Fagor Automatización, Mecalux, etc.). Como concluye Franco: «La industria del futuro no será puramente virtual. Será física y digital a la vez. Combinará personas, materiales, energía, código, sensores, máquinas, datos y decisiones. Por ello, el ingeniero industrial no será un especialista aislado , sino un integrador con visión global, capaz de hacer que todas las piezas tecnológicas funcionen juntas con seguridad, eficiencia, responsabilidad y sentido práctico». La mecatrónica encaja en este presente del futuro, «al unir el mundo físico con el digital y recordar algo esencial en plena era de la IA: el progreso tecnológico solo transforma de verdad la sociedad si llega a la industria real, a los productos, a las infraestructuras y a la vida cotidiana de las personas». «La mecatrónica no viene a sustituir a las ingenierías tradicionales. Al contrario: las conecta. Integra conocimientos de mecánica, electricidad, electrónica, automática, informática industrial, fabricación y organización. Y necesita también de esa mirada global que supone la ingeniería industrial: hacer que todas las partes funcionen juntas en una fábrica, en una instalación, en una línea de producción o en un proyecto industrial real». Así resume César Franco, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales y director del Máster Universitario de ingeniería Industrial de la UAX, la esencia de la mecatrónica.Este compendio de perfiles se convierte en esencial en los procesos de automatización, sobre todo en el sector industrial. Y como señala Franco, la IA vuelve a cotizar al alza en un escenario en el que «la ingeniería permite que una máquina deje de ser solo una máquina para convertirse en un sistema capaz de medir lo que ocurre, procesar información y actuar de forma precisa. Un robot en una línea de montaje no es únicamente una estructura de acero que se mueve. Es un sistema en el que los sensores captan información, el software interpreta lo que sucede, los sistemas de control ajustan la respuesta y la mecánica ejecuta el movimiento con precisión y seguridad».La nueva era de la Industria 4.0, de la robótica, de la sensórica, de los datos… en suma, de la optimización de las cadenas de suministro, hace que la mecatrónica se haya convertido en una nueva referencia de empleo… y de formación. Esta disciplina es decisiva «para fabricar mejor, con más precisión, más seguridad, más flexibilidad, menor consumo de recursos y mayor capacidad de adaptación. En esos aspectos es clave porque permite transformar datos, sensores, máquinas y procesos en decisiones industriales más eficientes», añade el especialista. Como recuerda Franco, hay que avanzar en este sentido: «Según Fundación CYD, Ingeniería, Industria y Construcción representaban solo el 12,4% del alumnado universitario en el curso 2023-2024, y eso que los titulados de este ámbito presentan buenos resultados laborales: entre quienes trabajan por cuenta ajena, el 90,5% tiene contrato indefinido y la base media de cotización supera los 33.000 euros».Noticia relacionada general No No De la mecatrónica a la ciberseguridad: los ciclos de FP que tienen más salidas que un grado universitario C. J.Las aulas respondenYa hay un título de FP de Técnico Superior en Mecatrónica Industrial, y España cuenta con centros universitarios de referencia como en los casos de las universidades de Mondragón y Zaragoza. En el caso de la primera, Carlos García, coordinador de la Escuela Politécnica Superior, señala cómo «nuestro Grado en Ingeniería Mecatrónica fue el primer título que se impartió en Euskadi para aglutinar en una misma titulación tres áreas de conocimiento, hasta entonces separadas, pero con necesidades comunes en las empresas: la mecánica, la electrónica y la informática». El grado se ha convertido en todo un éxito, desarrollado bajo el modelo de formación dual «(las competencias definidas para el perfil de egresado se adquieren compaginando la formación en el aula con las prácticas en la empresa, a media jornada a partir del segundo o tercer curso, lo que asegura una preparación orientada al mundo real»), con una tasa de empleabilidad del 94%».Desde la Eupla (Escuela Universitaria Politécnica de la Almunia de Doña Godina, centro público adscrito a la Universidad de Zaragoza) su equipo directivo destaca cómo «la automatización, la robotización y la digitalización de los procesos industriales están impulsando de forma significativa la demanda de titulaciones de ingeniería en Aragón, con una demanda disparada por la actual transformación industrial ante necesidades como la automoción, la logística, las energías renovables o los centros de datos, que están integrando de forma creciente sistemas de automatización y control avanzado». «El grado en Ingeniería Mecatrónica impartido en la EUPLA es (añaden) una titulación de la Universidad de Zaragoza diseñada para ofrecer una formación práctica y aplicada, estrechamente vinculada al entorno productivo aragonés. Esta conexión facilita la incorporación de los egresados al mercado laboral en ámbitos como la automatización industrial, la gestión de procesos productivos o el diseño de sistemas mecatrónicos». Esta titulación consta de cuatro años de duración y 240 créditos ECTS, y habilita para el ejercicio de profesiones asociadas a la Ingeniería Técnica Industrial.Sobre el terrenoA pie de fábrica, empresas como Erreka, que atiende a todo tipo de soluciones para, entre otros, automoción, salud, gestión de accesos, movilidad, energías renovables, infraestructuras críticas, minería y aeronáutica, cuenta con la mecatrónica en el día a día de su actividad. Así lo comenta Iker Príncipe, director de Mercados y Estrategia de Erreka: «Por ejemplo, es muy útil en las puertas automáticas de acceso, donde motores eléctricos, sensores de presencia y sistemas electrónicos trabajan de forma coordinada para detectar a una persona y abrirse de manera segura y eficiente. También se aplica en sistemas de atornillado inteligente, utilizados en sectores como el eólico o grandes infraestructuras, donde es fundamental garantizar la fiabilidad de uniones críticas». El uso en maquinaria automatizada y robots para fabricar componentes de plástico destinados al sector de la automoción, así como tornillos y pernos, es otra de las aplicaciones en Erreka.Belén Belmonte, consultora de Soluciones de Fábrica Digital en Siemens Digital Industries Software, destaca, por su parte, la relevancia de la innovadora plataforma NX Mechatronics Concept Designer (NX MCD) «para transformar la manera en la que las empresas diseñan, validan y ponen en funcionamiento sus sistemas de producción». Esta potente herramienta de software integra capacidades de ingeniería mecánica, eléctrica y de automatización en un solo entorno, «permitiendo a los ingenieros crear y probar virtualmente máquinas completas antes de construirlas físicamente. La tecnología utiliza el concepto de ‘gemelo digital’ . Un enfoque revolucionario que está siendo adoptado por empresas españolas en sectores clave como la automoción (España es el segundo mayor fabricante europeo), la industria alimentaria (principal sector manufacturero del país), y la farmacéutica (cuarto mercado de la UE), con ahorros documentados de hasta un 33% en tiempo y recursos de desarrollo».Eficiencia 4.0Belmonte añade casos de éxito como el de Electroingenium, «una ingeniería zaragozana especializada en automatización industrial que se ha incorporado al ecosistema Siemens Xcelerator. Esta empresa ha logrado reducir los tiempos de puesta en marcha en fábrica entre un 50% y un 70% utilizando las herramientas de comisionado virtual de Siemens, incluyendo NX MCD, SIMIT y PLCSim Advanced, para optimizar procesos en sectores tan diversos como el agua, biogás, química y telecomunicaciones, permitiendo a sus clientes probar, validar y depurar sistemas de automatización digitalmente antes de su implementación física».Un entorno de eficiencia en el que, como subraya Belmonte: «La democratización de las tecnologías de simulación avanzada está permitiendo que empresas españolas de todos los tamaños aceleren su innovación y mejoren la calidad de sus productos, consolidando a España como referente en la digitalización de la industria manufacturera europea».Toda una apuesta, por lo tanto, de futuro, con más empresas españolas (o con sede en España) como Grupo ABB, Gestamp, Fagor Automatización, Mecalux, etc.). Como concluye Franco: «La industria del futuro no será puramente virtual. Será física y digital a la vez. Combinará personas, materiales, energía, código, sensores, máquinas, datos y decisiones. Por ello, el ingeniero industrial no será un especialista aislado , sino un integrador con visión global, capaz de hacer que todas las piezas tecnológicas funcionen juntas con seguridad, eficiencia, responsabilidad y sentido práctico». La mecatrónica encaja en este presente del futuro, «al unir el mundo físico con el digital y recordar algo esencial en plena era de la IA: el progreso tecnológico solo transforma de verdad la sociedad si llega a la industria real, a los productos, a las infraestructuras y a la vida cotidiana de las personas».
«La mecatrónica no viene a sustituir a las ingenierías tradicionales. Al contrario: las conecta. Integra conocimientos de mecánica, electricidad, electrónica, automática, informática industrial, fabricación y organización. Y necesita también de esa mirada global que supone la ingeniería industrial: hacer que todas las partes funcionen … juntas en una fábrica, en una instalación, en una línea de producción o en un proyecto industrial real». Así resume César Franco, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales y director del Máster Universitario de ingeniería Industrial de la UAX, la esencia de la mecatrónica.
Este compendio de perfiles se convierte en esencial en los procesos de automatización, sobre todo en el sector industrial. Y como señala Franco, la IA vuelve a cotizar al alza en un escenario en el que «la ingeniería permite que una máquina deje de ser solo una máquina para convertirse en un sistema capaz de medir lo que ocurre, procesar información y actuar de forma precisa. Un robot en una línea de montaje no es únicamente una estructura de acero que se mueve. Es un sistema en el que los sensores captan información, el software interpreta lo que sucede, los sistemas de control ajustan la respuesta y la mecánica ejecuta el movimiento con precisión y seguridad».
La nueva era de la Industria 4.0, de la robótica, de la sensórica, de los datos… en suma, de la optimización de las cadenas de suministro, hace que la mecatrónica se haya convertido en una nueva referencia de empleo… y de formación. Esta disciplina es decisiva «para fabricar mejor, con más precisión, más seguridad, más flexibilidad, menor consumo de recursos y mayor capacidad de adaptación. En esos aspectos es clave porque permite transformar datos, sensores, máquinas y procesos en decisiones industriales más eficientes», añade el especialista. Como recuerda Franco, hay que avanzar en este sentido: «Según Fundación CYD, Ingeniería, Industria y Construcción representaban solo el 12,4% del alumnado universitario en el curso 2023-2024, y eso que los titulados de este ámbito presentan buenos resultados laborales: entre quienes trabajan por cuenta ajena, el 90,5% tiene contrato indefinido y la base media de cotización supera los 33.000 euros».
Las aulas responden
Ya hay un título de FP de Técnico Superior en Mecatrónica Industrial, y España cuenta con centros universitarios de referencia como en los casos de las universidades de Mondragón y Zaragoza. En el caso de la primera, Carlos García, coordinador de la Escuela Politécnica Superior, señala cómo «nuestro Grado en Ingeniería Mecatrónica fue el primer título que se impartió en Euskadi para aglutinar en una misma titulación tres áreas de conocimiento, hasta entonces separadas, pero con necesidades comunes en las empresas: la mecánica, la electrónica y la informática». El grado se ha convertido en todo un éxito, desarrollado bajo el modelo de formación dual «(las competencias definidas para el perfil de egresado se adquieren compaginando la formación en el aula con las prácticas en la empresa, a media jornada a partir del segundo o tercer curso, lo que asegura una preparación orientada al mundo real»), con una tasa de empleabilidad del 94%».
Desde la Eupla (Escuela Universitaria Politécnica de la Almunia de Doña Godina, centro público adscrito a la Universidad de Zaragoza) su equipo directivo destaca cómo «la automatización, la robotización y la digitalización de los procesos industriales están impulsando de forma significativa la demanda de titulaciones de ingeniería en Aragón, con una demanda disparada por la actual transformación industrial ante necesidades como la automoción, la logística, las energías renovables o los centros de datos, que están integrando de forma creciente sistemas de automatización y control avanzado». «El grado en Ingeniería Mecatrónica impartido en la EUPLA es (añaden) una titulación de la Universidad de Zaragoza diseñada para ofrecer una formación práctica y aplicada, estrechamente vinculada al entorno productivo aragonés. Esta conexión facilita la incorporación de los egresados al mercado laboral en ámbitos como la automatización industrial, la gestión de procesos productivos o el diseño de sistemas mecatrónicos». Esta titulación consta de cuatro años de duración y 240 créditos ECTS, y habilita para el ejercicio de profesiones asociadas a la Ingeniería Técnica Industrial.
Sobre el terreno
A pie de fábrica, empresas como Erreka, que atiende a todo tipo de soluciones para, entre otros, automoción, salud, gestión de accesos, movilidad, energías renovables, infraestructuras críticas, minería y aeronáutica, cuenta con la mecatrónica en el día a día de su actividad. Así lo comenta Iker Príncipe, director de Mercados y Estrategia de Erreka: «Por ejemplo, es muy útil en las puertas automáticas de acceso, donde motores eléctricos, sensores de presencia y sistemas electrónicos trabajan de forma coordinada para detectar a una persona y abrirse de manera segura y eficiente. También se aplica en sistemas de atornillado inteligente, utilizados en sectores como el eólico o grandes infraestructuras, donde es fundamental garantizar la fiabilidad de uniones críticas». El uso en maquinaria automatizada y robots para fabricar componentes de plástico destinados al sector de la automoción, así como tornillos y pernos, es otra de las aplicaciones en Erreka.
Belén Belmonte, consultora de Soluciones de Fábrica Digital en Siemens Digital Industries Software, destaca, por su parte, la relevancia de la innovadora plataforma NX Mechatronics Concept Designer (NX MCD) «para transformar la manera en la que las empresas diseñan, validan y ponen en funcionamiento sus sistemas de producción». Esta potente herramienta de software integra capacidades de ingeniería mecánica, eléctrica y de automatización en un solo entorno, «permitiendo a los ingenieros crear y probar virtualmente máquinas completas antes de construirlas físicamente. La tecnología utiliza el concepto de ‘gemelo digital’. Un enfoque revolucionario que está siendo adoptado por empresas españolas en sectores clave como la automoción (España es el segundo mayor fabricante europeo), la industria alimentaria (principal sector manufacturero del país), y la farmacéutica (cuarto mercado de la UE), con ahorros documentados de hasta un 33% en tiempo y recursos de desarrollo».
Eficiencia 4.0
Belmonte añade casos de éxito como el de Electroingenium, «una ingeniería zaragozana especializada en automatización industrial que se ha incorporado al ecosistema Siemens Xcelerator. Esta empresa ha logrado reducir los tiempos de puesta en marcha en fábrica entre un 50% y un 70% utilizando las herramientas de comisionado virtual de Siemens, incluyendo NX MCD, SIMIT y PLCSim Advanced, para optimizar procesos en sectores tan diversos como el agua, biogás, química y telecomunicaciones, permitiendo a sus clientes probar, validar y depurar sistemas de automatización digitalmente antes de su implementación física».
Un entorno de eficiencia en el que, como subraya Belmonte: «La democratización de las tecnologías de simulación avanzada está permitiendo que empresas españolas de todos los tamaños aceleren su innovación y mejoren la calidad de sus productos, consolidando a España como referente en la digitalización de la industria manufacturera europea».
Toda una apuesta, por lo tanto, de futuro, con más empresas españolas (o con sede en España) como Grupo ABB, Gestamp, Fagor Automatización, Mecalux, etc.). Como concluye Franco: «La industria del futuro no será puramente virtual. Será física y digital a la vez. Combinará personas, materiales, energía, código, sensores, máquinas, datos y decisiones. Por ello, el ingeniero industrial no será un especialista aislado, sino un integrador con visión global, capaz de hacer que todas las piezas tecnológicas funcionen juntas con seguridad, eficiencia, responsabilidad y sentido práctico». La mecatrónica encaja en este presente del futuro, «al unir el mundo físico con el digital y recordar algo esencial en plena era de la IA: el progreso tecnológico solo transforma de verdad la sociedad si llega a la industria real, a los productos, a las infraestructuras y a la vida cotidiana de las personas».
RSS de noticias de economia

