Cuando apenas restan unas horas para la nueva operación salida, con millones de viajeros por tierra, mar y aire, en coche, tren, avión o barco, muchos de estos ciudadanos se aventuran a realizar un viaje sin seguro. Y los problemas pueden llegar en el destino cuando ocurre una contingencia que no todo el mundo espera. Sobre todo, si el desplazamiento se produce a otro país ajeno a la Unión Europea, donde la cosa puede complicarse. En los viajes a terceros países, que es como se denominan esos territorios fuera de Europa, los sistemas sanitarios suelen ser muy diferentes y los costes de atención médica muy elevados, disponer de una póliza adecuada puede evitar situaciones complejas y gastos imprevistos. Además de la cobertura sanitaria, este tipo de seguros ofrece servicios de asistencia, repatriación o responsabilidad civil que resultan clave ante cualquier incidencia durante el viaje y, por lo general, se trata de pólizas con un coste reducido en relación con el nivel de protección que proporcionan.La contratación de este tipo de seguros se ha generalizado en los últimos años y, en muchos casos, se incorpora de forma automática al proceso de reserva de viajes o servicios asociados. Sin embargo, desde el Consejo General de Mediadores de Seguros se insiste en que no todas las pólizas ofrecen las mismas garantías , por lo que es importante ver con detalle sus coberturas en función de las características del viaje. Por eso, existen algunos clave que deben ser objeto de especial atención al contratar un seguro de viaje:Inicio de coberturas y garantía de anulación. El momento en el que comienza la cobertura constituye una diferencia relevante entre productos. No todos los seguros incluyen la garantía de anulación, que permite recuperar los gastos en caso de no poder viajar por causas justificadas, como enfermedad, accidente o situaciones imprevistas. Para que esta cobertura sea efectiva, habitualmente debe contratarse antes de realizar los primeros pagos del viaje.Repatriación y transporte sanitario. La repatriación sigue siendo una de las garantías esenciales. Aunque está incluida en la mayoría de las pólizas, se recomienda comprobar que no esté sujeta a límites económicos y revisar las condiciones en las que se presta, especialmente en lo relativo al uso de transporte sanitario especializado.Capital asegurado en asistencia sanitaria. Los costes médicos en el extranjero pueden alcanzar importes muy elevados, especialmente fuera de la Unión Europea, por lo que resulta aconsejable contratar coberturas suficientes y adecuadas al destino.Responsabilidad civil. Los daños a terceros durante un viaje pueden dar lugar a reclamaciones significativas y no siempre están cubiertos por otras pólizas, como el seguro del hogar, por lo que conviene verificar su inclusión y alcance.Duración y tipo de viaje. La duración del desplazamiento y su naturaleza condicionan el tipo de seguro necesario. Mientras que las pólizas estándar suelen cubrir viajes de corta duración, las estancias prolongadas o los desplazamientos frecuentes -por motivos profesionales o académicos- requieren soluciones aseguradoras específicas. Cuando apenas restan unas horas para la nueva operación salida, con millones de viajeros por tierra, mar y aire, en coche, tren, avión o barco, muchos de estos ciudadanos se aventuran a realizar un viaje sin seguro. Y los problemas pueden llegar en el destino cuando ocurre una contingencia que no todo el mundo espera. Sobre todo, si el desplazamiento se produce a otro país ajeno a la Unión Europea, donde la cosa puede complicarse. En los viajes a terceros países, que es como se denominan esos territorios fuera de Europa, los sistemas sanitarios suelen ser muy diferentes y los costes de atención médica muy elevados, disponer de una póliza adecuada puede evitar situaciones complejas y gastos imprevistos. Además de la cobertura sanitaria, este tipo de seguros ofrece servicios de asistencia, repatriación o responsabilidad civil que resultan clave ante cualquier incidencia durante el viaje y, por lo general, se trata de pólizas con un coste reducido en relación con el nivel de protección que proporcionan.La contratación de este tipo de seguros se ha generalizado en los últimos años y, en muchos casos, se incorpora de forma automática al proceso de reserva de viajes o servicios asociados. Sin embargo, desde el Consejo General de Mediadores de Seguros se insiste en que no todas las pólizas ofrecen las mismas garantías , por lo que es importante ver con detalle sus coberturas en función de las características del viaje. Por eso, existen algunos clave que deben ser objeto de especial atención al contratar un seguro de viaje:Inicio de coberturas y garantía de anulación. El momento en el que comienza la cobertura constituye una diferencia relevante entre productos. No todos los seguros incluyen la garantía de anulación, que permite recuperar los gastos en caso de no poder viajar por causas justificadas, como enfermedad, accidente o situaciones imprevistas. Para que esta cobertura sea efectiva, habitualmente debe contratarse antes de realizar los primeros pagos del viaje.Repatriación y transporte sanitario. La repatriación sigue siendo una de las garantías esenciales. Aunque está incluida en la mayoría de las pólizas, se recomienda comprobar que no esté sujeta a límites económicos y revisar las condiciones en las que se presta, especialmente en lo relativo al uso de transporte sanitario especializado.Capital asegurado en asistencia sanitaria. Los costes médicos en el extranjero pueden alcanzar importes muy elevados, especialmente fuera de la Unión Europea, por lo que resulta aconsejable contratar coberturas suficientes y adecuadas al destino.Responsabilidad civil. Los daños a terceros durante un viaje pueden dar lugar a reclamaciones significativas y no siempre están cubiertos por otras pólizas, como el seguro del hogar, por lo que conviene verificar su inclusión y alcance.Duración y tipo de viaje. La duración del desplazamiento y su naturaleza condicionan el tipo de seguro necesario. Mientras que las pólizas estándar suelen cubrir viajes de corta duración, las estancias prolongadas o los desplazamientos frecuentes -por motivos profesionales o académicos- requieren soluciones aseguradoras específicas.
Cuando apenas restan unas horas para la nueva operación salida, con millones de viajeros por tierra, mar y aire, en coche, tren, avión o barco, muchos de estos ciudadanos se aventuran a realizar un viaje sin seguro. Y los problemas pueden llegar en el destino … cuando ocurre una contingencia que no todo el mundo espera. Sobre todo, si el desplazamiento se produce a otro país ajeno a la Unión Europea, donde la cosa puede complicarse.
En los viajes a terceros países, que es como se denominan esos territorios fuera de Europa, los sistemas sanitarios suelen ser muy diferentes y los costes de atención médica muy elevados, disponer de una póliza adecuada puede evitar situaciones complejas y gastos imprevistos. Además de la cobertura sanitaria, este tipo de seguros ofrece servicios de asistencia, repatriación o responsabilidad civil que resultan clave ante cualquier incidencia durante el viaje y, por lo general, se trata de pólizas con un coste reducido en relación con el nivel de protección que proporcionan.
La contratación de este tipo de seguros se ha generalizado en los últimos años y, en muchos casos, se incorpora de forma automática al proceso de reserva de viajes o servicios asociados. Sin embargo, desde el Consejo General de Mediadores de Seguros se insiste en que no todas las pólizas ofrecen las mismas garantías, por lo que es importante ver con detalle sus coberturas en función de las características del viaje. Por eso, existen algunos clave que deben ser objeto de especial atención al contratar un seguro de viaje:
Inicio de coberturas y garantía de anulación. El momento en el que comienza la cobertura constituye una diferencia relevante entre productos. No todos los seguros incluyen la garantía de anulación, que permite recuperar los gastos en caso de no poder viajar por causas justificadas, como enfermedad, accidente o situaciones imprevistas. Para que esta cobertura sea efectiva, habitualmente debe contratarse antes de realizar los primeros pagos del viaje.
Repatriación y transporte sanitario. La repatriación sigue siendo una de las garantías esenciales. Aunque está incluida en la mayoría de las pólizas, se recomienda comprobar que no esté sujeta a límites económicos y revisar las condiciones en las que se presta, especialmente en lo relativo al uso de transporte sanitario especializado.
Capital asegurado en asistencia sanitaria. Los costes médicos en el extranjero pueden alcanzar importes muy elevados, especialmente fuera de la Unión Europea, por lo que resulta aconsejable contratar coberturas suficientes y adecuadas al destino.
Responsabilidad civil. Los daños a terceros durante un viaje pueden dar lugar a reclamaciones significativas y no siempre están cubiertos por otras pólizas, como el seguro del hogar, por lo que conviene verificar su inclusión y alcance.
Duración y tipo de viaje. La duración del desplazamiento y su naturaleza condicionan el tipo de seguro necesario. Mientras que las pólizas estándar suelen cubrir viajes de corta duración, las estancias prolongadas o los desplazamientos frecuentes -por motivos profesionales o académicos- requieren soluciones aseguradoras específicas.
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