Los Mossos d’Esquadra preparan un dispositivo de máximos para este sábado en Cataluña con el objetivo de evitar otro episodio de altercados y saqueos en tiendas como la semana pasada. El cuerpo policial prevé una decena de convocatorias Blocus en todo el territorio, aunque centrará sus esfuerzos en la ciudad de Barcelona. En la capital catalana han detectado tres citas distintas, sin un punto exacto de encuentro ni una hora cerrada: a partir de las cinco de la tarde en la plaza de Cataluña y en Arc de Triomf y, a partir de las ocho, en la zona de la Pedrera, en el paseo de Gràcia. “Es un fenómeno nuevo, sin ideología y no está organizado”, insisten fuentes de los Mossos sobre Blocus.
La policía catalana blindará la ciudad de Barcelona, donde han detectado tres convocatorias distintas
Los Mossos d’Esquadra preparan un dispositivo de máximos para este sábado en Cataluña con el objetivo de evitar otro episodio de altercados y saqueos en tiendas como la semana pasada. El cuerpo policial prevé una decena de convocatorias Blocus en todo el territorio, aunque centrará sus esfuerzos en la ciudad de Barcelona. En la capital catalana han detectado tres citas distintas, sin un punto exacto de encuentro ni una hora cerrada: a partir de las cinco de la tarde en la plaza de Cataluña y en Arc de Triomf y, a partir de las ocho, en la zona de la Pedrera, en el paseo de Gràcia. “Es un fenómeno nuevo, sin ideología y no está organizado”, insisten fuentes de los Mossos sobre Blocus.
En su evaluación de riesgos, la Comisaría General de Información ha dado un nivel 4, el máximo previsto, a las protestas en Barcelona. Lo ha hecho teniendo en cuenta los altercados del sábado pasado en la ciudad, cuando otorgó un nivel 2 a una protesta que se saldó con una treintena de negocios destrozados y saqueados y 130 personas detenidas (más de la mitad menores de edad).
En el resto de Cataluña, los agentes consideran que es menos probable que se puedan producir incidentes. Aun así, contarán con un amplio despliegue en distintas ciudades catalanas. Las convocatorias que han detectado en las redes sociales empiezan a las cinco de la tarde en Lleida, Badalona, Igualada y Mataró; a las siete, en Girona, Terrassa y Gavà; a las nueve de la noche, en Figueres, y a medianoche, en Castell-Platja d’Aro.
El dispositivo en Barcelona —y también en el resto de municipios— tendrá una amplia fase preventiva previa de identificaciones, que se llevarán a cabo tanto en la calle como en el transporte público, también en estacions de origen. Los Mossos se centrarán en detectar pirotecnia y elementos que sean susceptibles de ser usados en robos y saqueos, como ropa negra y pasamontañas para dificultar la identificación. Fuentes de los Mossos admiten la dificultad añadida que supone que la convocatoria coincida con la celebración de Halloween, en la que muchas personas salen a celebrar disfrazadas. Cada policía, indican esas mismas fuentes, valorará si esos disfraces son o no una excusa para ocultarse ante posibles disturbios.
Además, en el trabajo de prevención, los Mossos d’Esquadra han abierto distintas vías. Han estado en contacto con la judicatura y especialmente con la Fiscalía de Menores, teniendo en cuenta que la gran novedad del fenómeno Blocus es el elevado número de menores de edad detenidos (85), que además carecen de antecedentes policiales previos. También con el colegio de abogados, que ha incrementado el número de letrados que estarán de guardia durante el fin de semana. Asimismo, han mantenido contactos con el Consorcio de Educación para informarlo de lo ocurrido, de modo que se pueda llevar a cabo también un trabajo de prevención en los institutos.
Otro de los colectivos con los que los Mossos mantienen contactos para este fin de semana es el gremio de comerciantes, cuyos integrantes resultaron los principales perjudicados por los disturbios del pasado fin de semana. La policía catalana les ha informado de la situación que se prevé y del robusto despliegue policial preparado para dar respuesta. Los Mossos, insisten esas mismas fuentes, no han dado directrices a los negocios para que cierren sus establecimientos e insisten en que la elevada presencia de policías en la calle está pensada precisamente para permitir el normal funcionamiento del tejido comercial.
Desde los altercados del pasado 24 de octubre en Barcelona, los Mossos han detectado un centenar de carteles difundidos en las redes sociales bajo la marca Blocus. Todos comparten características: están confeccionados con inteligencia artificial, en castellano, y contienen incongruencias, como mezclar los llamamientos con esteladas o coronas de bandas latinas. También tienen en común que la imagen de fondo es una plaza de Catalunya con humo y fuego. La policía catalana analiza quién puede estar en el origen de las protestas y, hasta el momento, no descarta ninguna hipótesis: que sea meramente un acto anárquico y viral o que responda a un ataque híbrido causado por un agente externo.
Desde entonces, los Mossos han logrado el cierre de cuatro canales de Telegram donde se animaba a los altercados. Lo han hecho a través del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), que cuenta con una unidad específica sobre contenidos en redes. También han detenido a dos menores de edad, de 16 y 17 años, y a un mayor de 18, por su implicación en canales de este tipo. En la actualidad siguen activos 14 canales, explican fuentes de la policía catalana, pero apenas tienen seguidores e interacción. “Va a haber tolerancia cero, actuaremos contra quien instigue al delito, contra todos los que logremos identificar”, advierten fuentes de los Mossos d’Esquadra.
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