El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha vinculado este miércoles los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo) a la “mala gestión” del Gobierno, al “mantenimiento deficiente de las infraestructuras” y a la “corrupción”, y ha prometido una “auditoría” de todas las cuentas del Ejecutivo saliente si llega a La Moncloa. “La mala gestión, por tanto, tiene costes, y el nepotismo, también”, ha afirmado en un foro organizado por La Razón. Además, el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha dimitido tras reunirse con el vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, que ha asumido la gestión de Transportes después de la salida de Óscar Puente por el accidente de Urda, que ha dejado 69 muertos. Cuerpo considera que la decisión del presidente de Adif de dimitir es “acertada”, y ha insistido en la necesidad de recuperar “la confianza en nuestro sistema ferroviario”. El BOE ha publicado este miércoles el cese de Puente y el real decreto por el que Cuerpo asume el despacho ordinario de los asuntos del ministerio. Si la renuncia de Puente responde a la responsabilidad política, la de Marco de la Peña es la del responsable técnico de la red de alta velocidad.
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, dimite tras la salida de Puente | Cuerpo considera la decisión “acertada”
FAES imputa las víctimas de Urda y Adamuz al Gobierno y pide “concentrar el voto en torno al PP el 29-N”
La Fundación para los Análisis y Estudios Sociales (FAES) ha publicado un editorial durísimo tras el nombramiento de Carlos Cuerpo como relevo de Óscar Puente como ministro de Transportes después de la tragedia ferroviaria de Toledo. “Urda remata ocho años de destrozo político, institucional y moral en España. Ocho años en que gobernar ha significado sobrevivir a cualquier precio. Y el precio ha sido demasiado alto: una amnistía para arrodillar al Estado, 125 imputaciones por haberlo saqueado, una invasión consentida y dos tragedias ferroviarias por haber olvidado que ‘lo público’ tiene mucho más que ver con la inversión a largo plazo que con librar cheques electorales a costa del futuro de la nación y el presente de sus infraestructuras”, sentencia la fundación presidida por José María Aznar.
El expresidente del Gobierno ya ha proclamado en varias ocasiones que las próximas elecciones, ahora fijadas con el adelanto electoral del 29-N, son las más importantes tras la Transición y que suponen una “reconstrucción” de todo el sistema. En esa tesis se reafirma FAES en su editorial después del siniestro que ha dejado 68 fallecidos en dos trenes Iryo y AVE hace una semana, por lo que demanda el voto de concentración en el PP “para sanear la escombrera institucional, política y ética que va a heredarse; habrá que contar con una mayoría tan sólida como nacional, es decir, nada sectaria, porque lo que hay que asegurar es el futuro de la nación y de la democracia, haciéndolas, sencillamente, posibles. Un asunto también legislativo, pero no solo. Se tratará de restaurar, antes que nada, la decencia”. Hace unas semanas, Aznar se lanzó precisamente contra el líder de Vox, Santiago Abascal, cuando afirmó que a Alberto Núñez Feijóo no le hacía falta “vestirse de capitán de los Tercios para presumir de ser español”.
En el comunicado, FAES carga también contra la respuesta de La Moncloa tras el choque. “Ya sabemos qué significan, para el presidente del Gobierno, expresiones como ‘integridad territorial’ o ‘accidente inasumible’: exactamente nada, porque su elocución no tiene consecuencias. Pero ahora, con el 28 de octubre, se acabaron las camisetas festivas y el ‘partido del amor’: nunca hubo nada que celebrar, pero las circunstancias ya no consienten ni siquiera fingir el más mínimo bailoteo. De golpe, España se ha visto retroceder cuarenta años o más, porque en 1992 viajar en tren a más de 40 kilómetros por hora no significaba arriesgar la vida”.
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