El Gobierno belga ha anunciado que ya ha iniciado las negociaciones para adquirir todo el parque nuclear del país como elemento estratégico para garantizar la seguridad energética. Bélgica había aprobado en 2003 una ley que preveía el abandono de la energía atómica en 2025 y con el tiempo y las circunstancias internacionales se ha producido un cambio total de posición, hasta el punto de que el país vuelve a considerar a esta fuente de energía un elemento imprescindible para su estabilidad económica. El primer ministro belga, Bart de Wever, anunció en redes sociales a primera hora de la mañana de ayer que su Gobierno ha alcanzado un acuerdo con la empresa propietaria, la francesa Engie, «para definir las condiciones y poner en marcha los estudios necesarios para una toma completa del parque nuclear belga» por lo que «todas las actividades de desmantelamiento se suspenden de inmediato».Noticia relacionada general No No Red Eléctrica se defiende y asegura que nadie les atribuye «responsabilidades legales» por el apagón Raúl MasaSegún el comunicado conjunto, el gobierno de este pequeño Reino «asume la responsabilidad del futuro energético a largo plazo, con el objetivo de construir una actividad financiera y económicamente viable, que respalde la seguridad del suministro, los objetivos climáticos, la resiliencia industrial y la prosperidad socioeconómica».La apuesta por la energía nuclear forma parte de los acuerdos que se pactaron en la negociación para formar la actual coalición de Gobierno que preside De Wever, un nacionalista flamenco, pero se encontraban ante el obstáculo de que la actual propietaria prefiere invertir en Bélgica en parques de baterías o centrales de gas. La francesa Engie es una de las mayores compañías energéticas europeas surgida de la antigua GDF Suez, originalmente dedicada al gas y ahora a la energía en general, que obtuvo la propiedad de estas centrales a través de la absorción de la belga Electrabel. Su principal competidora es EDF (Electricite de France) que cuenta con el mayor parque nuclear de Europa. Menos dependencia de combustibles fósiles Ahora el Estado belga se hará con las infraestructuras nucleares de Engie con la intención de mantenerlas en funcionamiento. «Este gobierno opta por una energía segura, asequible y sostenible. Con menos dependencia de las importaciones fósiles y más control sobre nuestro propio suministro» ha asegurado De Wever.Bélgica llegó a tener siete reactores nucleares en funcionamiento de los que solo quedan dos en marcha. Ahora el Gobierno aspira a alcanzar una capacidad total de 4 GW de energía nuclear, lo que representa alrededor de la mitad de sus necesidades. Ello implica extender hasta 2045 las licencias de operación de los dos reactores aún activos y la reactivación de alguno de los que están parados pero no desmontados. Engie no estaba de acuerdo en financiar el coste del reacondicionamiento de las centrales cuya vida útil será prorrogada, lo que al parecer ha sido una de las razones por las que el Gobierno belga ha decidido comprarlas. La coalición de Gobierno también apoya la construcción de nuevos reactores, ya sean grandes unidades o pequeños y modulares (SMR) para lo que los medios belgas mencionan posibles futuras alianzas con EDF, con la estadounidense Westinghouse o la canadiense OPG.Se calcula que las negociaciones con Engie durarán hasta el otoño.Una vez pasado el invierno, los dos reactores operativos están parados desde el 1 de abril para realizar los trabajos necesarios de modernización, para poder prolongar su actividad, y volverán a ponerse en marcha el 1 de noviembre. Estas paradas durante la época del buen tiempo se repetirán en 2027 y 2028 pero a partir de 2029 y en principio hasta 2035, se prevé que estarán plenamente disponibles de manera permanente.La energía nuclear constituye más del 40% del mix energético belga mientras que el gas representa en torno al 20%. Las renovables (18% eólica y 12% solar) están aumentando en los últimos años, mientras que la política del Gobierno actual se centra en reducir la dependencia del gas de importación. El Gobierno belga ha anunciado que ya ha iniciado las negociaciones para adquirir todo el parque nuclear del país como elemento estratégico para garantizar la seguridad energética. Bélgica había aprobado en 2003 una ley que preveía el abandono de la energía atómica en 2025 y con el tiempo y las circunstancias internacionales se ha producido un cambio total de posición, hasta el punto de que el país vuelve a considerar a esta fuente de energía un elemento imprescindible para su estabilidad económica. El primer ministro belga, Bart de Wever, anunció en redes sociales a primera hora de la mañana de ayer que su Gobierno ha alcanzado un acuerdo con la empresa propietaria, la francesa Engie, «para definir las condiciones y poner en marcha los estudios necesarios para una toma completa del parque nuclear belga» por lo que «todas las actividades de desmantelamiento se suspenden de inmediato».Noticia relacionada general No No Red Eléctrica se defiende y asegura que nadie les atribuye «responsabilidades legales» por el apagón Raúl MasaSegún el comunicado conjunto, el gobierno de este pequeño Reino «asume la responsabilidad del futuro energético a largo plazo, con el objetivo de construir una actividad financiera y económicamente viable, que respalde la seguridad del suministro, los objetivos climáticos, la resiliencia industrial y la prosperidad socioeconómica».La apuesta por la energía nuclear forma parte de los acuerdos que se pactaron en la negociación para formar la actual coalición de Gobierno que preside De Wever, un nacionalista flamenco, pero se encontraban ante el obstáculo de que la actual propietaria prefiere invertir en Bélgica en parques de baterías o centrales de gas. La francesa Engie es una de las mayores compañías energéticas europeas surgida de la antigua GDF Suez, originalmente dedicada al gas y ahora a la energía en general, que obtuvo la propiedad de estas centrales a través de la absorción de la belga Electrabel. Su principal competidora es EDF (Electricite de France) que cuenta con el mayor parque nuclear de Europa. Menos dependencia de combustibles fósiles Ahora el Estado belga se hará con las infraestructuras nucleares de Engie con la intención de mantenerlas en funcionamiento. «Este gobierno opta por una energía segura, asequible y sostenible. Con menos dependencia de las importaciones fósiles y más control sobre nuestro propio suministro» ha asegurado De Wever.Bélgica llegó a tener siete reactores nucleares en funcionamiento de los que solo quedan dos en marcha. Ahora el Gobierno aspira a alcanzar una capacidad total de 4 GW de energía nuclear, lo que representa alrededor de la mitad de sus necesidades. Ello implica extender hasta 2045 las licencias de operación de los dos reactores aún activos y la reactivación de alguno de los que están parados pero no desmontados. Engie no estaba de acuerdo en financiar el coste del reacondicionamiento de las centrales cuya vida útil será prorrogada, lo que al parecer ha sido una de las razones por las que el Gobierno belga ha decidido comprarlas. La coalición de Gobierno también apoya la construcción de nuevos reactores, ya sean grandes unidades o pequeños y modulares (SMR) para lo que los medios belgas mencionan posibles futuras alianzas con EDF, con la estadounidense Westinghouse o la canadiense OPG.Se calcula que las negociaciones con Engie durarán hasta el otoño.Una vez pasado el invierno, los dos reactores operativos están parados desde el 1 de abril para realizar los trabajos necesarios de modernización, para poder prolongar su actividad, y volverán a ponerse en marcha el 1 de noviembre. Estas paradas durante la época del buen tiempo se repetirán en 2027 y 2028 pero a partir de 2029 y en principio hasta 2035, se prevé que estarán plenamente disponibles de manera permanente.La energía nuclear constituye más del 40% del mix energético belga mientras que el gas representa en torno al 20%. Las renovables (18% eólica y 12% solar) están aumentando en los últimos años, mientras que la política del Gobierno actual se centra en reducir la dependencia del gas de importación.
El Gobierno belga ha anunciado que ya ha iniciado las negociaciones para adquirir todo el parque nuclear del país como elemento estratégico para garantizar la seguridad energética. Bélgica había aprobado en 2003 una ley que preveía el abandono de la energía atómica en 2025 y … con el tiempo y las circunstancias internacionales se ha producido un cambio total de posición, hasta el punto de que el país vuelve a considerar a esta fuente de energía un elemento imprescindible para su estabilidad económica.
El primer ministro belga, Bart de Wever, anunció en redes sociales a primera hora de la mañana de ayer que su Gobierno ha alcanzado un acuerdo con la empresa propietaria, la francesa Engie, «para definir las condiciones y poner en marcha los estudios necesarios para una toma completa del parque nuclear belga» por lo que «todas las actividades de desmantelamiento se suspenden de inmediato».
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Según el comunicado conjunto, el gobierno de este pequeño Reino «asume la responsabilidad del futuro energético a largo plazo, con el objetivo de construir una actividad financiera y económicamente viable, que respalde la seguridad del suministro, los objetivos climáticos, la resiliencia industrial y la prosperidad socioeconómica».
La apuesta por la energía nuclear forma parte de los acuerdos que se pactaron en la negociación para formar la actual coalición de Gobierno que preside De Wever, un nacionalista flamenco, pero se encontraban ante el obstáculo de que la actual propietaria prefiere invertir en Bélgica en parques de baterías o centrales de gas.
La francesa Engie es una de las mayores compañías energéticas europeas surgida de la antigua GDF Suez, originalmente dedicada al gas y ahora a la energía en general, que obtuvo la propiedad de estas centrales a través de la absorción de la belga Electrabel. Su principal competidora es EDF (Electricite de France) que cuenta con el mayor parque nuclear de Europa.
Menos dependencia de combustibles fósiles
Ahora el Estado belga se hará con las infraestructuras nucleares de Engie con la intención de mantenerlas en funcionamiento. «Este gobierno opta por una energía segura, asequible y sostenible. Con menos dependencia de las importaciones fósiles y más control sobre nuestro propio suministro» ha asegurado De Wever.
Bélgica llegó a tener siete reactores nucleares en funcionamiento de los que solo quedan dos en marcha. Ahora el Gobierno aspira a alcanzar una capacidad total de 4 GW de energía nuclear, lo que representa alrededor de la mitad de sus necesidades. Ello implica extender hasta 2045 las licencias de operación de los dos reactores aún activos y la reactivación de alguno de los que están parados pero no desmontados. Engie no estaba de acuerdo en financiar el coste del reacondicionamiento de las centrales cuya vida útil será prorrogada, lo que al parecer ha sido una de las razones por las que el Gobierno belga ha decidido comprarlas. La coalición de Gobierno también apoya la construcción de nuevos reactores, ya sean grandes unidades o pequeños y modulares (SMR) para lo que los medios belgas mencionan posibles futuras alianzas con EDF, con la estadounidense Westinghouse o la canadiense OPG.
Se calcula que las negociaciones con Engie durarán hasta el otoño.
Una vez pasado el invierno, los dos reactores operativos están parados desde el 1 de abril para realizar los trabajos necesarios de modernización, para poder prolongar su actividad, y volverán a ponerse en marcha el 1 de noviembre. Estas paradas durante la época del buen tiempo se repetirán en 2027 y 2028 pero a partir de 2029 y en principio hasta 2035, se prevé que estarán plenamente disponibles de manera permanente.
La energía nuclear constituye más del 40% del mix energético belga mientras que el gas representa en torno al 20%. Las renovables (18% eólica y 12% solar) están aumentando en los últimos años, mientras que la política del Gobierno actual se centra en reducir la dependencia del gas de importación.
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