Castilla-La Mancha afrontará durante la próxima década un importante cambio demográfico que reducirá la población en edad laboral al mismo tiempo que aumentará con fuerza el número de personas mayores de 64 años. Según un análisis de la Fundación Adecco basado en las proyecciones del INE, la región perderá 12.520 personas de entre 16 y 64 años entre 2030 y 2040, mientras que sumará 64.704 mayores de 64 años en ese mismo periodo.
El estudio Inclusión y Empleo ante el reto demográfico, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, señala que esta evolución tendrá consecuencias sobre la capacidad de las empresas para cubrir vacantes y sobre la sostenibilidad económica y social de Castilla-La Mancha.
La población en edad laboral crecerá inicialmente desde las 723.289 personas de 2026 hasta alcanzar un máximo de 742.451 en 2033. A partir de ese momento comenzará a descender hasta situarse en torno a 725.832 personas en 2040, 16.619 menos que en el máximo previsto para 2033.
En sentido contrario, la población mayor de 64 años aumentará desde aproximadamente 226.203 personas en 2030 hasta 290.907 en 2040, lo que representa un incremento del 28,6 %.
El talento sénior seguirá teniendo un peso fundamental
El informe relaciona esta evolución con la salida progresiva de las generaciones más numerosas nacidas en las décadas de 1960 y 1970 y con la incorporación de cohortes jóvenes menos numerosas debido al descenso de la natalidad.
En este escenario, las personas de entre 50 y 64 años seguirán representando una parte muy importante de la población potencialmente activa. Su peso pasará del 33,9 % en 2026 al 34,9 % en 2035 y se situará todavía en el 34,2 % en 2040.
Además, actualmente el grupo de 50 a 64 años es un 29,6 % más numeroso que el de 20 a 34 años. Aunque esa diferencia se reducirá hasta el 19,4 % en 2040, la población sénior seguirá superando numéricamente a la joven durante todo el periodo analizado.
Para Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, este escenario obliga a aprovechar mejor todo el talento disponible.
“El desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta: no podemos permitirnos que personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión y otras personas con dificultades de acceso al empleo permanezcan al margen cuando las empresas afrontan una creciente escasez de profesionales”, señala Mesonero.
Inclusión laboral para ampliar la base de trabajadores
La Fundación Adecco considera que la inclusión debe formar parte de la respuesta al reto demográfico, facilitando la incorporación al mercado laboral de personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión, desempleados de larga duración y otros colectivos que encuentran mayores dificultades para acceder al empleo.
La organización plantea reforzar la orientación, la formación, la accesibilidad, la conciliación y la adaptación de los puestos de trabajo, además de combatir los prejuicios y las barreras que dificultan la contratación.
“La inclusión no puede entenderse como una cuestión filantrópica, sino como una palanca estratégica de competitividad, especialmente ante el creciente déficit de profesionales”, afirma Mesonero.
El informe dedica también especial atención al edadismo y a la necesidad de mantener a los trabajadores de mayor edad dentro del mercado laboral cuando quieran y puedan continuar desarrollando su actividad.
“El edadismo es un obstáculo que Castilla-La Mancha debe superar”, señala el director general de la Fundación Adecco, que considera un “contrasentido demográfico y económico” prescindir de un colectivo que seguirá representando más del 34 % de la población en edad laboral en 2040.
Formación, migración y tecnología
Junto a la inclusión y el aprovechamiento del talento sénior, el estudio plantea otras medidas para afrontar la menor disponibilidad futura de trabajadores.
Entre ellas se encuentra una migración vinculada a las necesidades reales del mercado laboral, mejorando la formación en origen, la homologación de titulaciones y la acreditación de competencias. También se apuesta por reforzar la cualificación y recualificación de los trabajadores para reducir la distancia entre los perfiles disponibles y aquellos que demandan las empresas.
La digitalización, la automatización y la inteligencia artificial aparecen igualmente como herramientas para elevar la productividad ante una menor disponibilidad de profesionales, siempre acompañadas de formación y medidas que eviten ampliar la brecha digital.
La Fundación Adecco advierte del impacto del envejecimiento demográfico y plantea la inclusión, el talento sénior, la formación y la migración como claves para afrontar la futura escasez de profesionales
Castilla-La Mancha afrontará durante la próxima década un importante cambio demográfico que reducirá la población en edad laboral al mismo tiempo que aumentará con fuerza el número de personas mayores de 64 años. Según un análisis de la Fundación Adecco basado en las proyecciones del INE, la región perderá 12.520 personas de entre 16 y 64 años entre 2030 y 2040, mientras que sumará 64.704 mayores de 64 años en ese mismo periodo.
El estudio Inclusión y Empleo ante el reto demográfico, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, señala que esta evolución tendrá consecuencias sobre la capacidad de las empresas para cubrir vacantes y sobre la sostenibilidad económica y social de Castilla-La Mancha.
La población en edad laboral crecerá inicialmente desde las 723.289 personas de 2026 hasta alcanzar un máximo de 742.451 en 2033. A partir de ese momento comenzará a descender hasta situarse en torno a 725.832 personas en 2040, 16.619 menos que en el máximo previsto para 2033.
En sentido contrario, la población mayor de 64 años aumentará desde aproximadamente 226.203 personas en 2030 hasta 290.907 en 2040, lo que representa un incremento del 28,6 %.
El informe relaciona esta evolución con la salida progresiva de las generaciones más numerosas nacidas en las décadas de 1960 y 1970 y con la incorporación de cohortes jóvenes menos numerosas debido al descenso de la natalidad.
En este escenario, las personas de entre 50 y 64 años seguirán representando una parte muy importante de la población potencialmente activa. Su peso pasará del 33,9 % en 2026 al 34,9 % en 2035 y se situará todavía en el 34,2 % en 2040.
Además, actualmente el grupo de 50 a 64 años es un 29,6 % más numeroso que el de 20 a 34 años. Aunque esa diferencia se reducirá hasta el 19,4 % en 2040, la población sénior seguirá superando numéricamente a la joven durante todo el periodo analizado.
Para Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, este escenario obliga a aprovechar mejor todo el talento disponible.
“El desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta: no podemos permitirnos que personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión y otras personas con dificultades de acceso al empleo permanezcan al margen cuando las empresas afrontan una creciente escasez de profesionales”, señala Mesonero.
La Fundación Adecco considera que la inclusión debe formar parte de la respuesta al reto demográfico, facilitando la incorporación al mercado laboral de personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión, desempleados de larga duración y otros colectivos que encuentran mayores dificultades para acceder al empleo.
La organización plantea reforzar la orientación, la formación, la accesibilidad, la conciliación y la adaptación de los puestos de trabajo, además de combatir los prejuicios y las barreras que dificultan la contratación.
“La inclusión no puede entenderse como una cuestión filantrópica, sino como una palanca estratégica de competitividad, especialmente ante el creciente déficit de profesionales”, afirma Mesonero.
El informe dedica también especial atención al edadismo y a la necesidad de mantener a los trabajadores de mayor edad dentro del mercado laboral cuando quieran y puedan continuar desarrollando su actividad.
“El edadismo es un obstáculo que Castilla-La Mancha debe superar”, señala el director general de la Fundación Adecco, que considera un “contrasentido demográfico y económico” prescindir de un colectivo que seguirá representando más del 34 % de la población en edad laboral en 2040.
Junto a la inclusión y el aprovechamiento del talento sénior, el estudio plantea otras medidas para afrontar la menor disponibilidad futura de trabajadores.
Entre ellas se encuentra una migración vinculada a las necesidades reales del mercado laboral, mejorando la formación en origen, la homologación de titulaciones y la acreditación de competencias. También se apuesta por reforzar la cualificación y recualificación de los trabajadores para reducir la distancia entre los perfiles disponibles y aquellos que demandan las empresas.
La digitalización, la automatización y la inteligencia artificial aparecen igualmente como herramientas para elevar la productividad ante una menor disponibilidad de profesionales, siempre acompañadas de formación y medidas que eviten ampliar la brecha digital.
Castilla-La Mancha – enTomelloso.com
