Lo que debería ser un punto de encuentro ha acabado este martes en una brecha. La lucha contra la compra especulativa de vivienda ha abierto en el Parlament un choque entre la CUP y el resto de fuerzas de izquierdas. La Junta de Portavoces del Parlament ha acordado incluir en el pleno de la próxima semana la propuesta registrada por Comuns para tramitarla por lectura única, como ya se sabía, pero ha rechazado incorporar en el orden del día la iniciativa sobre el mismo tema de la CUP, que aspiraba a un debate conjunto de ambos textos.
La CUP acusa a ERC y Comuns de impedir el debate conjunto de las dos propuestas y los comunes niegan haber bloqueado la iniciativa de los anticapitalistas
La CUP acusa a ERC y Comuns de impedir el debate conjunto de las dos propuestas y los comunes niegan haber bloqueado la iniciativa de los anticapitalistas


Lo que debería ser un punto de encuentro ha acabado este martes en una brecha. La lucha contra la compra especulativa de vivienda ha abierto en el Parlament un choque entre la CUP y el resto de fuerzas de izquierdas. La Junta de Portavoces del Parlament ha acordado incluir en el pleno de la próxima semana la propuesta registrada por Comuns para tramitarla por lectura única, como ya se sabía, pero ha rechazado incorporar en el orden del día la iniciativa sobre el mismo tema de la CUP, que aspiraba a un debate conjunto de ambos textos.
Comuns y la CUP tienen registradas en el Parlament dos proposiciones de ley distintas para limitar la compra especulativa de vivienda. El Govern dio en febrero su apoyo a la iniciativa de los comunes, que desde entonces se ha convertido en la base de la negociación con ERC y el Sindicat de Llogateres para intentar consensuar un texto. Los negociadores aspiraban a incorporar también a la CUP, como ya ocurrió en abril de 2025 con la regulación de los alquileres de temporada. Sin embargo, ese consenso se resquebrajó este martes. La posibilidad de debatir conjuntamente ambas proposiciones quedó descartada y, una vez la Junta de Portavoces dio luz verde a incluir la ley de los comunes en el orden del día del próximo pleno, ERC votó en contra de incorporar también la iniciativa de la CUP. PSC y Comuns apoyaron que esta última llegara al pleno.
La decisión ha desatado las críticas de la CUP. “Me sorprende que aquellos grupos que hacen tan bien discursos sobre la unidad de la izquierda no quieran un debate conjunto sobre este tema”, ha afirmado la diputada Laure Vega en una rueda de prensa en el Parlament. “No sirve de nada hacer discursos cuando no hay una acción que lo avale”, ha añadido, antes de advertir que, si las fuerzas de izquierda no son capaces de trabajar juntas para defender el derecho a la vivienda, “cualquier intento de unidad es pura publicidad”.
Los comunes, sin embargo, rechazan esa lectura. Su portavoz parlamentario, David Cid, ha negado haber bloqueado la iniciativa de la CUP y ha asegurado que la posibilidad de que ambas leyes se debatieran conjuntamente “no se ha votado” en la Junta de Portavoces. Comuns, ha defendido Cid, ha apoyado tanto que la proposición de los comunes como la de los anticapitalistas llegaran al pleno de la próxima semana. “No hemos sido nosotros los que hemos bloqueado que la ley de la CUP vaya al pleno”, ha insistido varias veces, en relación a la posición de los republicanos.
ERC, por su parte, atribuye su voto en contra a una cuestión estrictamente procedimental. Fuentes republicanas defienden ante EL PAÍS que “ya se lleva la ley de los Comuns” y sostienen que no tenía sentido tramitar dos proposiciones distintas sobre el mismo asunto. “Para nosotros no habría sido un problema acumular ambas iniciativas, pero dos leyes separadas no tenían sentido. Los Comuns la registraron antes”, argumentan. Pese al desencuentro, ninguna de las formaciones cuestiona el objetivo de sacar adelante una ley que limite la compra especulativa de vivienda antes del parón parlamentario de agosto.
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