El segundo y último día de la huelga de estudiantes y trabajadores de las seis universidades públicas de Madrid concluye este jueves con una marcha de miles de manifestantes de todas las etapas educativas de la región, por el centro de la capital. Entre los cánticos que han abierto la manifestación, también integrada por docentes no universitarios en paro desde el 14 de octubre, están “¡Zarzalejo, siéntate!”, en referencia al rechazo de la responsable de Educación de la Comunidad, Mercedes Zarzalejo, a negociar con el profesorado; o “¡Ayuso, escucha, la pública está en lucha!”. La plataforma de las seis universidades públicas de Madrid, convocante del paro universitario, ha amenazado con más movilizaciones si el Gobierno autonómico no se abre a una negociación.
La plataforma de los seis campus públicos amenaza con más movilizaciones si el Gobierno de Ayuso no negocia sus demandas
El segundo y último día de la huelga de estudiantes y trabajadores de las seis universidades públicas de Madrid concluye este jueves con una marcha de miles de manifestantes de todas las etapas educativas de la región, por el centro de la capital. Entre los cánticos que han abierto la manifestación, también integrada por docentes no universitarios en paro desde el 14 de octubre, están “¡Zarzalejo, siéntate!”, en referencia al rechazo de la responsable de Educación de la Comunidad, Mercedes Zarzalejo, a negociar con el profesorado; o “¡Ayuso, escucha, la pública está en lucha!”. La plataforma de las seis universidades públicas de Madrid, convocante del paro universitario, ha amenazado con más movilizaciones si el Gobierno autonómico no se abre a una negociación.
“Si no hay negociación, la movilización irá a más”, advierte una portavoz del colectivo, Enma García, en declaraciones a los medios antes de la marcha. La plataforma asegura que el acuerdo de financiación firmado en marzo por los rectores y Ayuso, que ambos calificaron entonces como “histórico”, es “una gran estafa”.
La portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Reyes Maroto, ha afirmado ante los medios que el Partido Popular busca “recortar y asfixiar” la educación pública de la región. Por su parte, Manuela Bergerot, de Más Madrid, ha lamentado la situación económica de las universidades madrileñas Complutense y Rey Juan Carlos. Bergerot asegura que el Ejecutivo autonómico “ha incumplido” el pacto de financiación, y también lo considera “una auténtica estafa”.
El acuerdo selló una inversión de 180 millones de euros adicionales en 2027 dentro del nuevo modelo de financiación, hasta los 1.420,1 millones de euros, un 14,6% más que el año anterior. Pero las cifras son difíciles de interpretar, pues se incluye en el cómputo final la partida que pagan las familias y parte del aumento está condicionado a que las universidades cumplan objetivos.
La cascada de noticias de gran relevancia —el accidente ferroviario, la acampada de Sol, las elecciones en España y Estados Unidos— ha opacado mucho la movilización de las universidades, a diferencia de lo que ocurrió en noviembre de 2025, cuando los medios prestaron mucha más atención a sus reivindicaciones. Por entonces, la comunidad universitaria apoyaba a sus rectores, que negociaban un plan plurianual con el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, y la Complutense acababa de pedir un crédito para pagar las nóminas de fin de año. La Rey Juan Carlos valora ahora pedir 40 millones, pero no lo ha notificado a la Comunidad.
En la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la plataforma de estudiantes y trabajadores UCM por la Pública estimó el miércoles un 95% de seguimiento en la institución durante la primera jornada de huelga, mientras que la universidad no ha ofrecido todavía su propia cifra. En la Universidad Rey Juan Carlos, se suspendieron el miércoles el 66% de las clases, según los datos de la institución.
La Comunidad de Madrid ha optado por despreciar a las plataformas universitarias como lleva haciendo con los sindicatos de la huelga educativa desde hace cuatro semanas. El portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, defendió este miércoles que la huelga es “política” y no para pedir una mejor financiación, ya que, en sus palabras, está en “máximos históricos”.
La misma idea ha repetido Ayuso este jueves en el pleno de la Asamblea de Madrid. Preguntada por la portavoz socialista Mar Espinar, la presidenta ha optado por tomar la tangente y citar al exministro Oscar Puente y al exdelegado del Gobierno recién dimitido. Este desprecio contrasta con su actitud en noviembre de 2025 cuando, tras dos días de protestas, Ayuso y su equipo inundaron las redes de corazones recordando que ellos estudiaron en la universidad pública.
Están llamados al paro no universitario unos 65.000 profesores de infantil, primaria o secundaria que dan clase a más de 666.000 alumnos en la región. La huelga del profesorado, que comenzó el 14 de octubre, impulsa seis reivindicaciones principales. Los maestros piden acortar las horas lectivas semanales a 17 en secundaria y a 22 en infantil y primaria (desde 19 y 25 horas, respectivamente); bajar las ratios de estudiantes por clase, con más especialistas en atención a la diversidad; atajar la segregación socioeconómica del alumnado entre los centros públicos y los concertados; subir el sueldo de los docentes en 600 euros al mes; aliviar la carga burocrática y renovar los edificios con la climatización de las aulas y la eliminación de amianto.
Todo el personal (docentes, investigadores y trabajadores de administración y servicios) y el alumnado de los seis campus públicos están llamados a participar en la huelga universitaria de dos días. Las plataformas convocantes reclaman una financiación “adecuada” para los campus; el fin de la “privatización” de la universidad madrileña; una subida salarial para los trabajadores; plena libertad académica en todas las investigaciones y planes de estudio; y menos “injerencia” del Gobierno autonómico y la policía en el día a día de las universidades.
Además, un docente de Secundaria ha sido detenido este jueves al mediodía durante otra concentración frente a la Consejería de Educación. La plataforma Menos Lectivas, una de las convocantes de la protesta de maestros de todas las etapas educativas, ha asegurado que el profesor fue provocado por “agentes infiltrados” en la concentración antes de ser arrestado por la Policía Municipal.
Las aulas se deterioran. Los materiales faltan. Los grupos de alumnos disminuyen. Son las reclamaciones de los profesores de las universidades públicas de Madrid, las que les han llevado a una huelga de dos días este miércoles y jueves, y las que han impulsado la vuelta a Madrid de ‘la uni en la calle’, un movimiento de maestros y estudiantes que empezó hace más de una década. Antes de la manifestación principal, un centenar de estudiantes y profesores de la Universidad Complutense de Madrid se han dividido en pequeños grupos por toda la plaza frente al Museo Reina Sofía, durante la segunda y última jornada de la huelga de los seis campus públicos de la ciudad. Ocho facultades han participado en el acto, con un diverso programa de clases que han tratado el fenómeno climático El Niño, de Ciencias Físicas, o “la convivencia” con el lobo ibérico, de Veterinaria.
Muchos profesores de la Complutense que han acudido a la plaza también han participado en varias actividades del movimiento desde 2012, cuando la idea surgió por la decisión del entonces ministro de Educación, José Ignacio Wert (PP), de subir el precio de las matrículas universitarias y recortar el presupuesto para las becas.
Los docentes de la Complutense esperan mandar un mensaje “positivo” sobre la importancia de la universidad pública y lo que contribuye al conocimiento de la sociedad, señala un grupo de maestros.
Algunas clases tardan un poco en arrancar mientras los alumnos, sentados en el suelo, intentan acceder a materiales digitales en sus ordenadores portátiles. Otros estudiantes se disculpan al llegar tarde a sus clases al aire libre.
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