El sector aeronáutico y aeroespacial español está creciendo con fuerza, impulsado por el aumento de la demanda de transporte aéreo, el desarrollo de nuevas tecnologías, la transición hacia una aviación más sostenible, el auge de la actividad espacial y el incremento de los programas de defensa. Todo ello está generando una gran demanda de talento. En este contexto, «la necesidad de profesionales es muy elevada y afecta prácticamente a todos los niveles de cualificación», explica Gustavo Alonso Rodrigo, director de la ETSI Aeronáutica y del Espacio de la UPM. Vemos cómo el sector aeroespacial tiene que dar respuesta a un incremento del tráfico aéreo global que implica la necesidad de fabricar un número relevante de nuevas aeronaves, además de mejorar los mecanismos de MRO (Mantenimiento, Reparación y Operaciones) para dar soporte a las flotas actuales. «Este incremento del tráfico debe venir acompañado de una reducción de las emisiones de CO2, a través de mejoras de la eficiencia de dichas aeronaves y la utilización de combustibles alternativos», recuerda Óscar Martín Moraleda, socio de Deloitte. El rápido incremento de la demanda, junto a nuevas necesidades de innovación tecnológica, implica tener que evolucionar en los procesos de digitalización y uso de la IA, gestionar una cadena de suministro tensionada para asegurar su resiliencia, enfrentarse a nuevas amenazas y adaptar los modelos de gestión del talento para poder hacer frente a todas estas tendencias. En el sector espacial, «las nuevas oportunidades comerciales que supone la creación y explotación de constelaciones satelitales, está creando nuevos retos de adaptación de la producción, de las cadenas de valor y de evolución tecnológica, que sin duda también implican retos relevantes en la gestión del talento», subraya el socio de la consultora. A la hora de hablar de dicho talento, tal y como recuerda Gustavo Alonso Rodrigo, «en el ámbito universitario, existe una demanda creciente de graduados en Ingeniería Aeroespacial, que aportan una sólida formación científica y tecnológica y constituyen la base de incorporación de nuevos profesionales a las empresas». Sobre esa formación, los másteres habilitantes en Ingeniería Aeronáutica desempeñan un papel especialmente relevante, ya que preparan a los ingenieros para asumir responsabilidades de mayor complejidad en el diseño, desarrollo, certificación y gestión de sistemas aeronáuticos y espaciales. «Estos perfiles son particularmente necesarios en actividades de alto valor añadido y resultan esenciales para mantener la capacidad tecnológica y la competitividad de la industria española», puntualiza. A su vez, las empresas demandan cada vez más titulados de otras ingenierías para responder a la creciente digitalización del sector y a la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización o los nuevos sistemas de propulsión.Pero en su opinión, el verdadero reto se encuentra en la FP. «La industria necesita un número creciente de técnicos altamente cualificados en fabricación, montaje, mantenimiento, ensayos o integración de sistemas. Son profesionales imprescindibles para transformar los diseños en productos reales y garantizar su operación con los máximos estándares de calidad y seguridad, como este sector exige», destaca el docente. Cree que la industria es plenamente consciente de que el talento se ha convertido en uno de sus principales factores estratégicos y está reforzando su colaboración con universidades y centros de FP. Noticia relacionada No No La nueva era de la defensa agiganta los horizontes de la industria de los drones María José Pérez-BarcoNo obstante, considera que el sector no necesita simplemente formar más profesionales; «necesita también aprovechar mejor el talento que ya es capaz de formar», subraya. El sector requiere perfiles muy diversos y no todas las funciones exigen el mismo nivel de cualificación. Por ello, «es fundamental que las empresas definan con precisión las competencias que necesita cada puesto y seleccionen el perfil más adecuado en cada caso, ya sea un técnico de FP, un graduado universitario o un ingeniero con un máster habilitante», matiza. Y del mismo modo, las funciones, la progresión profesional y la retribución «deben ser coherentes con el nivel de formación, la especialización y la experiencia de cada profesional», añade. La FP es clave para dar respuesta a la necesidad creciente de técnicos altamente especializadosÓscar Martín Moraleda también resalta la creciente necesidad de talento de todos los niveles de cualificación. «Este talento tiene que ayudar a impulsar el sector en sus retos de aumento de la demanda, transformación tecnológica y sostenibilidad», matiza. Cree que el reto es ver cómo afrontar la escasez de profesionales que va desde operarios especializados y técnicos de mantenimiento hasta expertos en digitalización «sin olvidarnos de perfiles de operarios de producción, montaje, mecanizado, mantenimiento y logística», añade. Desde Deloitte indican que de forma general las empresas del sector perciben una buena base teórica, pero falta de experiencia más práctica, sobre todo en algunas competencias especialistas en la industria. «No solo aplica a las universidades si no a la Formación Profesional. La industria sigue percibiendo, por tanto, una brecha entre las competencias con las que los profesionales acceden al mercado laboral y lo que la propia industria necesita», subraya Martín Moraleda. Y por ello en este ámbito se están haciendo grandes inversiones en preparar al talento desde el propio lado de las empresas. «También existen iniciativas específicas lideradas por importantes players público-privados del sector para incentivar modelos de formación de grado medio adaptados a las necesidades existentes», avanza.Relevo generacionalIrene Dorado Navas, directora de Operaciones de la asociación SPACE-Aero España, resalta el período de expansión que atraviesa el sector aeroespacial. Y recuerda que la demanda creciente de profesionales cualificados no e« una necesidad puntual sino que «hablamos de un reto estructural vinculado tanto al aumento de la actividad industrial como al relevo generacional que ya se está produciendo en muchas empresas». Precisamente dicho relevo generacional «constituye uno de los grandes desafíos de la industria aeroespacial», puntualiza. Muchas empresas están incorporando nuevos profesionales para sustituir a trabajadores con una amplia trayectoria que alcanzan la edad de jubilación, al tiempo que necesitan ampliar sus plantillas para responder al crecimiento de la actividad. «El reto, por tanto, no es únicamente incorporar nuevas personas, sino garantizar también la transmisión del conocimiento y la experiencia acumulada durante décadas», alerta Dorado Navas. Cree que para lograrlo, es fundamental atraer y retener a los jóvenes, ofreciéndoles oportunidades de desarrollo profesional en un sector altamente tecnológico, innovador e internacional. «En este contexto, resulta imprescindible seguir reforzando la FP, la especialización técnica y la colaboración entre empresas, universidades y centros educativos, de manera que la formación responda a las necesidades reales de la industria». Esta asociación está impulsada por compañías tractoras como Airbus Defense and Space, Airbus Operations y Sonaca España y busca fortalecer el tejido industrial y favorecer la colaboración entre todos los actores del sector. «El contacto permanente con nuestras empresas asociadas nos permite conocer de primera mano cuáles son sus necesidades y detectar tendencias que afectan al conjunto de la industria», explica la directora de Operaciones. Son conscientes de que la captación y formación de talento se ha convertido en una prioridad para todo el ecosistema aeroespacial. Hay una preocupación compartida entre las empresas, «la creciente dificultad para encontrar determinados perfiles profesionales que acompañen el crecimiento que está experimentando la industria», subraya. Empresas como Airbus, que acaba de estrenar un nuevo centro de FP, están muy implicadas en la formación del talentoLa demanda afecta prácticamente a toda la cadena de valor del sector. «Entre los perfiles más demandados destacan: ingenieros aeronáuticos, industriales y de otras especialidades STEM, técnicos de producción, especialistas en fabricación y montaje aeronáutico, profesionales de mantenimiento aeronáutico, operarios cualificados de diferentes ramas de FP (pintura, soldadura, mecanizados…)», enumera Irene Dorado. Sin olvidar los nuevos perfiles relacionados con la digitalización de procesos industriales, la automatización, la fabricación avanzada, la inteligencia artificial aplicada a la industria o el análisis de datos. «La combinación de estos perfiles tradicionales y emergentes es clave para mantener la competitividad del sector», puntualiza. Aerospace AcademyLa compañía Airbus acaba de presentar su nuevo Instituto de Formación Profesional, Aerospace Academy. Un proyecto localizado en Getafe que iniciará su actividad docente a finales de este año y prevé acoger a 350 alumnos de FP de forma anual. «Debemos contar con talento especializado que disponga de las competencias y conocimientos necesarios, por los que tenemos una clara necesidad de involucrarnos de forma activa en la definición de los perfiles profesionales y programas de formación que serán necesarios a futuro, lo que nos ha llevado a participar activamente en la identificación de competencias, el desarrollo de programas de formación, así como la implantación de grados para todo el sector», indica Diego Yuste Esteban, director general de la Aerospace Academy. Este proyecto nace para dar respuesta a estas necesidades, «ofreciendo un modelo educativo de especialización, alta calidad y excelencia, en que participarán los mejores expertos del sector productivo transmitiendo su conocimiento acerca de las últimas tecnologías o procesos».No será solo un centro de FP donde se impartirán grados y cursos «sino que trabajaremos en los principales pilares del sistema educativo, desplegando formación, orientación académica y profesional y acreditación profesional. Es un proyecto que va dirigido a todos los colectivos que quieran iniciarse en el sector, o que tengan una necesidad de especialización derivada de nuevas oportunidades profesionales o por la aplicación de nuevas tecnologías o procesos», aclara su director general. Aerospace Academy nace en Getafe, Madrid, donde Airbus tiene su sede principal en España y donde hay un ecosistema aeroespacial consolidado históricamente. «En los próximos años decidiremos si mantenemos solo esta sede, si ampliamos en Getafe o si podemos extender el modelo a otras regiones», avanza Diego Yuste. «Se podrá replicar el modelo en otras comunidades autónomas siempre y cuando exista una necesidad real», añade.Desde esta compañía recuerdan que han demostrado que la FP es importante, ya que desde el año 2015, en Airbus lideran iniciativas pioneras en el sector de la aeronáutica al colaborar estrechamente con el Ministerio de Educación y Formación Profesional, Consejerías y centros de FP con el objetivo de establecer programas de formación profesional que aborden las necesidades específicas de la empresa y toda su cadena de suministro. «Este nuevo modelo de FP es tremendamente ambicioso, pero necesario para garantizar la competitividad, crecimiento y desarrollo de la economía de un país y, por supuesto, de la industria aeroespacial», matiza. Aerospace Academy tendrá su principal foco de especialización en las familias profesionales específicas y relacionadas con las áreas productivas, es decir, Fabricación Mecánica y Transporte y Mantenimiento de Vehículos. El sector aeronáutico y aeroespacial español está creciendo con fuerza, impulsado por el aumento de la demanda de transporte aéreo, el desarrollo de nuevas tecnologías, la transición hacia una aviación más sostenible, el auge de la actividad espacial y el incremento de los programas de defensa. Todo ello está generando una gran demanda de talento. En este contexto, «la necesidad de profesionales es muy elevada y afecta prácticamente a todos los niveles de cualificación», explica Gustavo Alonso Rodrigo, director de la ETSI Aeronáutica y del Espacio de la UPM. Vemos cómo el sector aeroespacial tiene que dar respuesta a un incremento del tráfico aéreo global que implica la necesidad de fabricar un número relevante de nuevas aeronaves, además de mejorar los mecanismos de MRO (Mantenimiento, Reparación y Operaciones) para dar soporte a las flotas actuales. «Este incremento del tráfico debe venir acompañado de una reducción de las emisiones de CO2, a través de mejoras de la eficiencia de dichas aeronaves y la utilización de combustibles alternativos», recuerda Óscar Martín Moraleda, socio de Deloitte. El rápido incremento de la demanda, junto a nuevas necesidades de innovación tecnológica, implica tener que evolucionar en los procesos de digitalización y uso de la IA, gestionar una cadena de suministro tensionada para asegurar su resiliencia, enfrentarse a nuevas amenazas y adaptar los modelos de gestión del talento para poder hacer frente a todas estas tendencias. En el sector espacial, «las nuevas oportunidades comerciales que supone la creación y explotación de constelaciones satelitales, está creando nuevos retos de adaptación de la producción, de las cadenas de valor y de evolución tecnológica, que sin duda también implican retos relevantes en la gestión del talento», subraya el socio de la consultora. A la hora de hablar de dicho talento, tal y como recuerda Gustavo Alonso Rodrigo, «en el ámbito universitario, existe una demanda creciente de graduados en Ingeniería Aeroespacial, que aportan una sólida formación científica y tecnológica y constituyen la base de incorporación de nuevos profesionales a las empresas». Sobre esa formación, los másteres habilitantes en Ingeniería Aeronáutica desempeñan un papel especialmente relevante, ya que preparan a los ingenieros para asumir responsabilidades de mayor complejidad en el diseño, desarrollo, certificación y gestión de sistemas aeronáuticos y espaciales. «Estos perfiles son particularmente necesarios en actividades de alto valor añadido y resultan esenciales para mantener la capacidad tecnológica y la competitividad de la industria española», puntualiza. A su vez, las empresas demandan cada vez más titulados de otras ingenierías para responder a la creciente digitalización del sector y a la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización o los nuevos sistemas de propulsión.Pero en su opinión, el verdadero reto se encuentra en la FP. «La industria necesita un número creciente de técnicos altamente cualificados en fabricación, montaje, mantenimiento, ensayos o integración de sistemas. Son profesionales imprescindibles para transformar los diseños en productos reales y garantizar su operación con los máximos estándares de calidad y seguridad, como este sector exige», destaca el docente. Cree que la industria es plenamente consciente de que el talento se ha convertido en uno de sus principales factores estratégicos y está reforzando su colaboración con universidades y centros de FP. Noticia relacionada No No La nueva era de la defensa agiganta los horizontes de la industria de los drones María José Pérez-BarcoNo obstante, considera que el sector no necesita simplemente formar más profesionales; «necesita también aprovechar mejor el talento que ya es capaz de formar», subraya. El sector requiere perfiles muy diversos y no todas las funciones exigen el mismo nivel de cualificación. Por ello, «es fundamental que las empresas definan con precisión las competencias que necesita cada puesto y seleccionen el perfil más adecuado en cada caso, ya sea un técnico de FP, un graduado universitario o un ingeniero con un máster habilitante», matiza. Y del mismo modo, las funciones, la progresión profesional y la retribución «deben ser coherentes con el nivel de formación, la especialización y la experiencia de cada profesional», añade. La FP es clave para dar respuesta a la necesidad creciente de técnicos altamente especializadosÓscar Martín Moraleda también resalta la creciente necesidad de talento de todos los niveles de cualificación. «Este talento tiene que ayudar a impulsar el sector en sus retos de aumento de la demanda, transformación tecnológica y sostenibilidad», matiza. Cree que el reto es ver cómo afrontar la escasez de profesionales que va desde operarios especializados y técnicos de mantenimiento hasta expertos en digitalización «sin olvidarnos de perfiles de operarios de producción, montaje, mecanizado, mantenimiento y logística», añade. Desde Deloitte indican que de forma general las empresas del sector perciben una buena base teórica, pero falta de experiencia más práctica, sobre todo en algunas competencias especialistas en la industria. «No solo aplica a las universidades si no a la Formación Profesional. La industria sigue percibiendo, por tanto, una brecha entre las competencias con las que los profesionales acceden al mercado laboral y lo que la propia industria necesita», subraya Martín Moraleda. Y por ello en este ámbito se están haciendo grandes inversiones en preparar al talento desde el propio lado de las empresas. «También existen iniciativas específicas lideradas por importantes players público-privados del sector para incentivar modelos de formación de grado medio adaptados a las necesidades existentes», avanza.Relevo generacionalIrene Dorado Navas, directora de Operaciones de la asociación SPACE-Aero España, resalta el período de expansión que atraviesa el sector aeroespacial. Y recuerda que la demanda creciente de profesionales cualificados no e« una necesidad puntual sino que «hablamos de un reto estructural vinculado tanto al aumento de la actividad industrial como al relevo generacional que ya se está produciendo en muchas empresas». Precisamente dicho relevo generacional «constituye uno de los grandes desafíos de la industria aeroespacial», puntualiza. Muchas empresas están incorporando nuevos profesionales para sustituir a trabajadores con una amplia trayectoria que alcanzan la edad de jubilación, al tiempo que necesitan ampliar sus plantillas para responder al crecimiento de la actividad. «El reto, por tanto, no es únicamente incorporar nuevas personas, sino garantizar también la transmisión del conocimiento y la experiencia acumulada durante décadas», alerta Dorado Navas. Cree que para lograrlo, es fundamental atraer y retener a los jóvenes, ofreciéndoles oportunidades de desarrollo profesional en un sector altamente tecnológico, innovador e internacional. «En este contexto, resulta imprescindible seguir reforzando la FP, la especialización técnica y la colaboración entre empresas, universidades y centros educativos, de manera que la formación responda a las necesidades reales de la industria». Esta asociación está impulsada por compañías tractoras como Airbus Defense and Space, Airbus Operations y Sonaca España y busca fortalecer el tejido industrial y favorecer la colaboración entre todos los actores del sector. «El contacto permanente con nuestras empresas asociadas nos permite conocer de primera mano cuáles son sus necesidades y detectar tendencias que afectan al conjunto de la industria», explica la directora de Operaciones. Son conscientes de que la captación y formación de talento se ha convertido en una prioridad para todo el ecosistema aeroespacial. Hay una preocupación compartida entre las empresas, «la creciente dificultad para encontrar determinados perfiles profesionales que acompañen el crecimiento que está experimentando la industria», subraya. Empresas como Airbus, que acaba de estrenar un nuevo centro de FP, están muy implicadas en la formación del talentoLa demanda afecta prácticamente a toda la cadena de valor del sector. «Entre los perfiles más demandados destacan: ingenieros aeronáuticos, industriales y de otras especialidades STEM, técnicos de producción, especialistas en fabricación y montaje aeronáutico, profesionales de mantenimiento aeronáutico, operarios cualificados de diferentes ramas de FP (pintura, soldadura, mecanizados…)», enumera Irene Dorado. Sin olvidar los nuevos perfiles relacionados con la digitalización de procesos industriales, la automatización, la fabricación avanzada, la inteligencia artificial aplicada a la industria o el análisis de datos. «La combinación de estos perfiles tradicionales y emergentes es clave para mantener la competitividad del sector», puntualiza. Aerospace AcademyLa compañía Airbus acaba de presentar su nuevo Instituto de Formación Profesional, Aerospace Academy. Un proyecto localizado en Getafe que iniciará su actividad docente a finales de este año y prevé acoger a 350 alumnos de FP de forma anual. «Debemos contar con talento especializado que disponga de las competencias y conocimientos necesarios, por los que tenemos una clara necesidad de involucrarnos de forma activa en la definición de los perfiles profesionales y programas de formación que serán necesarios a futuro, lo que nos ha llevado a participar activamente en la identificación de competencias, el desarrollo de programas de formación, así como la implantación de grados para todo el sector», indica Diego Yuste Esteban, director general de la Aerospace Academy. Este proyecto nace para dar respuesta a estas necesidades, «ofreciendo un modelo educativo de especialización, alta calidad y excelencia, en que participarán los mejores expertos del sector productivo transmitiendo su conocimiento acerca de las últimas tecnologías o procesos».No será solo un centro de FP donde se impartirán grados y cursos «sino que trabajaremos en los principales pilares del sistema educativo, desplegando formación, orientación académica y profesional y acreditación profesional. Es un proyecto que va dirigido a todos los colectivos que quieran iniciarse en el sector, o que tengan una necesidad de especialización derivada de nuevas oportunidades profesionales o por la aplicación de nuevas tecnologías o procesos», aclara su director general. Aerospace Academy nace en Getafe, Madrid, donde Airbus tiene su sede principal en España y donde hay un ecosistema aeroespacial consolidado históricamente. «En los próximos años decidiremos si mantenemos solo esta sede, si ampliamos en Getafe o si podemos extender el modelo a otras regiones», avanza Diego Yuste. «Se podrá replicar el modelo en otras comunidades autónomas siempre y cuando exista una necesidad real», añade.Desde esta compañía recuerdan que han demostrado que la FP es importante, ya que desde el año 2015, en Airbus lideran iniciativas pioneras en el sector de la aeronáutica al colaborar estrechamente con el Ministerio de Educación y Formación Profesional, Consejerías y centros de FP con el objetivo de establecer programas de formación profesional que aborden las necesidades específicas de la empresa y toda su cadena de suministro. «Este nuevo modelo de FP es tremendamente ambicioso, pero necesario para garantizar la competitividad, crecimiento y desarrollo de la economía de un país y, por supuesto, de la industria aeroespacial», matiza. Aerospace Academy tendrá su principal foco de especialización en las familias profesionales específicas y relacionadas con las áreas productivas, es decir, Fabricación Mecánica y Transporte y Mantenimiento de Vehículos.
El sector aeronáutico y aeroespacial español está creciendo con fuerza, impulsado por el aumento de la demanda de transporte aéreo, el desarrollo de nuevas tecnologías, la transición hacia una aviación más sostenible, el auge de la actividad espacial y el incremento de los … programas de defensa. Todo ello está generando una gran demanda de talento. En este contexto, «la necesidad de profesionales es muy elevada y afecta prácticamente a todos los niveles de cualificación», explica Gustavo Alonso Rodrigo, director de la ETSI Aeronáutica y del Espacio de la UPM. Vemos cómo el sector aeroespacial tiene que dar respuesta a un incremento del tráfico aéreo global que implica la necesidad de fabricar un número relevante de nuevas aeronaves, además de mejorar los mecanismos de MRO (Mantenimiento, Reparación y Operaciones) para dar soporte a las flotas actuales. «Este incremento del tráfico debe venir acompañado de una reducción de las emisiones de CO2, a través de mejoras de la eficiencia de dichas aeronaves y la utilización de combustibles alternativos», recuerda Óscar Martín Moraleda, socio de Deloitte. El rápido incremento de la demanda, junto a nuevas necesidades de innovación tecnológica, implica tener que evolucionar en los procesos de digitalización y uso de la IA, gestionar una cadena de suministro tensionada para asegurar su resiliencia, enfrentarse a nuevas amenazas y adaptar los modelos de gestión del talento para poder hacer frente a todas estas tendencias. En el sector espacial, «las nuevas oportunidades comerciales que supone la creación y explotación de constelaciones satelitales, está creando nuevos retos de adaptación de la producción, de las cadenas de valor y de evolución tecnológica, que sin duda también implican retos relevantes en la gestión del talento», subraya el socio de la consultora.
A la hora de hablar de dicho talento, tal y como recuerda Gustavo Alonso Rodrigo, «en el ámbito universitario, existe una demanda creciente de graduados en Ingeniería Aeroespacial, que aportan una sólida formación científica y tecnológica y constituyen la base de incorporación de nuevos profesionales a las empresas». Sobre esa formación, los másteres habilitantes en Ingeniería Aeronáutica desempeñan un papel especialmente relevante, ya que preparan a los ingenieros para asumir responsabilidades de mayor complejidad en el diseño, desarrollo, certificación y gestión de sistemas aeronáuticos y espaciales. «Estos perfiles son particularmente necesarios en actividades de alto valor añadido y resultan esenciales para mantener la capacidad tecnológica y la competitividad de la industria española», puntualiza. A su vez, las empresas demandan cada vez más titulados de otras ingenierías para responder a la creciente digitalización del sector y a la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización o los nuevos sistemas de propulsión.
Pero en su opinión, el verdadero reto se encuentra en la FP. «La industria necesita un número creciente de técnicos altamente cualificados en fabricación, montaje, mantenimiento, ensayos o integración de sistemas. Son profesionales imprescindibles para transformar los diseños en productos reales y garantizar su operación con los máximos estándares de calidad y seguridad, como este sector exige», destaca el docente. Cree que la industria es plenamente consciente de que el talento se ha convertido en uno de sus principales factores estratégicos y está reforzando su colaboración con universidades y centros de FP.
No obstante, considera que el sector no necesita simplemente formar más profesionales; «necesita también aprovechar mejor el talento que ya es capaz de formar», subraya. El sector requiere perfiles muy diversos y no todas las funciones exigen el mismo nivel de cualificación. Por ello, «es fundamental que las empresas definan con precisión las competencias que necesita cada puesto y seleccionen el perfil más adecuado en cada caso, ya sea un técnico de FP, un graduado universitario o un ingeniero con un máster habilitante», matiza. Y del mismo modo, las funciones, la progresión profesional y la retribución «deben ser coherentes con el nivel de formación, la especialización y la experiencia de cada profesional», añade.
La FP es clave para dar respuesta a la necesidad creciente de técnicos altamente especializados
Óscar Martín Moraleda también resalta la creciente necesidad de talento de todos los niveles de cualificación. «Este talento tiene que ayudar a impulsar el sector en sus retos de aumento de la demanda, transformación tecnológica y sostenibilidad», matiza. Cree que el reto es ver cómo afrontar la escasez de profesionales que va desde operarios especializados y técnicos de mantenimiento hasta expertos en digitalización «sin olvidarnos de perfiles de operarios de producción, montaje, mecanizado, mantenimiento y logística», añade. Desde Deloitte indican que de forma general las empresas del sector perciben una buena base teórica, pero falta de experiencia más práctica, sobre todo en algunas competencias especialistas en la industria. «No solo aplica a las universidades si no a la Formación Profesional. La industria sigue percibiendo, por tanto, una brecha entre las competencias con las que los profesionales acceden al mercado laboral y lo que la propia industria necesita», subraya Martín Moraleda. Y por ello en este ámbito se están haciendo grandes inversiones en preparar al talento desde el propio lado de las empresas. «También existen iniciativas específicas lideradas por importantes players público-privados del sector para incentivar modelos de formación de grado medio adaptados a las necesidades existentes», avanza.
Relevo generacional
Irene Dorado Navas, directora de Operaciones de la asociación SPACE-Aero España, resalta el período de expansión que atraviesa el sector aeroespacial. Y recuerda que la demanda creciente de profesionales cualificados no e« una necesidad puntual sino que «hablamos de un reto estructural vinculado tanto al aumento de la actividad industrial como al relevo generacional que ya se está produciendo en muchas empresas». Precisamente dicho relevo generacional «constituye uno de los grandes desafíos de la industria aeroespacial», puntualiza. Muchas empresas están incorporando nuevos profesionales para sustituir a trabajadores con una amplia trayectoria que alcanzan la edad de jubilación, al tiempo que necesitan ampliar sus plantillas para responder al crecimiento de la actividad. «El reto, por tanto, no es únicamente incorporar nuevas personas, sino garantizar también la transmisión del conocimiento y la experiencia acumulada durante décadas», alerta Dorado Navas. Cree que para lograrlo, es fundamental atraer y retener a los jóvenes, ofreciéndoles oportunidades de desarrollo profesional en un sector altamente tecnológico, innovador e internacional. «En este contexto, resulta imprescindible seguir reforzando la FP, la especialización técnica y la colaboración entre empresas, universidades y centros educativos, de manera que la formación responda a las necesidades reales de la industria».
Esta asociación está impulsada por compañías tractoras como Airbus Defense and Space, Airbus Operations y Sonaca España y busca fortalecer el tejido industrial y favorecer la colaboración entre todos los actores del sector. «El contacto permanente con nuestras empresas asociadas nos permite conocer de primera mano cuáles son sus necesidades y detectar tendencias que afectan al conjunto de la industria», explica la directora de Operaciones. Son conscientes de que la captación y formación de talento se ha convertido en una prioridad para todo el ecosistema aeroespacial. Hay una preocupación compartida entre las empresas, «la creciente dificultad para encontrar determinados perfiles profesionales que acompañen el crecimiento que está experimentando la industria», subraya.
Empresas como Airbus, que acaba de estrenar un nuevo centro de FP, están muy implicadas en la formación del talento
La demanda afecta prácticamente a toda la cadena de valor del sector. «Entre los perfiles más demandados destacan: ingenieros aeronáuticos, industriales y de otras especialidades STEM, técnicos de producción, especialistas en fabricación y montaje aeronáutico, profesionales de mantenimiento aeronáutico, operarios cualificados de diferentes ramas de FP (pintura, soldadura, mecanizados…)», enumera Irene Dorado. Sin olvidar los nuevos perfiles relacionados con la digitalización de procesos industriales, la automatización, la fabricación avanzada, la inteligencia artificial aplicada a la industria o el análisis de datos. «La combinación de estos perfiles tradicionales y emergentes es clave para mantener la competitividad del sector», puntualiza.
Aerospace Academy
La compañía Airbus acaba de presentar su nuevo Instituto de Formación Profesional, Aerospace Academy. Un proyecto localizado en Getafe que iniciará su actividad docente a finales de este año y prevé acoger a 350 alumnos de FP de forma anual. «Debemos contar con talento especializado que disponga de las competencias y conocimientos necesarios, por los que tenemos una clara necesidad de involucrarnos de forma activa en la definición de los perfiles profesionales y programas de formación que serán necesarios a futuro, lo que nos ha llevado a participar activamente en la identificación de competencias, el desarrollo de programas de formación, así como la implantación de grados para todo el sector», indica Diego Yuste Esteban, director general de la Aerospace Academy. Este proyecto nace para dar respuesta a estas necesidades, «ofreciendo un modelo educativo de especialización, alta calidad y excelencia, en que participarán los mejores expertos del sector productivo transmitiendo su conocimiento acerca de las últimas tecnologías o procesos».
No será solo un centro de FP donde se impartirán grados y cursos «sino que trabajaremos en los principales pilares del sistema educativo, desplegando formación, orientación académica y profesional y acreditación profesional. Es un proyecto que va dirigido a todos los colectivos que quieran iniciarse en el sector, o que tengan una necesidad de especialización derivada de nuevas oportunidades profesionales o por la aplicación de nuevas tecnologías o procesos», aclara su director general. Aerospace Academy nace en Getafe, Madrid, donde Airbus tiene su sede principal en España y donde hay un ecosistema aeroespacial consolidado históricamente. «En los próximos años decidiremos si mantenemos solo esta sede, si ampliamos en Getafe o si podemos extender el modelo a otras regiones», avanza Diego Yuste. «Se podrá replicar el modelo en otras comunidades autónomas siempre y cuando exista una necesidad real», añade.
Desde esta compañía recuerdan que han demostrado que la FP es importante, ya que desde el año 2015, en Airbus lideran iniciativas pioneras en el sector de la aeronáutica al colaborar estrechamente con el Ministerio de Educación y Formación Profesional, Consejerías y centros de FP con el objetivo de establecer programas de formación profesional que aborden las necesidades específicas de la empresa y toda su cadena de suministro. «Este nuevo modelo de FP es tremendamente ambicioso, pero necesario para garantizar la competitividad, crecimiento y desarrollo de la economía de un país y, por supuesto, de la industria aeroespacial», matiza. Aerospace Academy tendrá su principal foco de especialización en las familias profesionales específicas y relacionadas con las áreas productivas, es decir, Fabricación Mecánica y Transporte y Mantenimiento de Vehículos.
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