“Intrusiva, nerviosa y obstaculizadora”. Son los tres adjetivos que los Mossos d’Esquadra atribuyen a Belén L. para describir su estado de ánimo cuando llegaron al apartamento de Baqueira de Josep Juanpere la noche del pasado 26 de diciembre, festividad de Sant Esteve en Cataluña. Estaban solos, dos días antes él había pasado por un centro hospitalario porque se encontraba mal y se desvaneció, y nadie sabe todavía por qué la que era la pareja sentimental del reputado arquitecto no llamó a los servicios de emergencias cuando este empeoró de salud y acabó falleciendo. Cuando los sanitarios llegaron advertidos por su sobrino, Juanpere ya estaba muerto. Un juzgado de Vielha investiga por un supuesto caso de homicidio a la mujer, ya sea por precipitar el fallecimiento u omitir su socorro. La condena, según el auto del juez, podría conllevar penas de hasta 15 años de prisión. Ahora está en libertad provisional.
El atestado policial describe el dormitorio donde falleció el arquitecto sin signos de violencia, con algunos medicamentos y muestras de vómitos
“Intrusiva, nerviosa y obstaculizadora”. Son los tres adjetivos que los Mossos d’Esquadra atribuyen a Belén L. para describir su estado de ánimo cuando llegaron al apartamento de Baqueira de Josep Juanpere la noche del pasado 26 de diciembre, festividad de Sant Esteve en Cataluña. Estaban solos, dos días antes él había pasado por un centro hospitalario porque se encontraba mal y se desvaneció, y nadie sabe todavía por qué la que era la pareja sentimental del reputado arquitecto no llamó a los servicios de emergencias cuando este empeoró de salud y acabó falleciendo. Cuando los sanitarios llegaron advertidos por su sobrino, Juanpere ya estaba muerto. Un juzgado de Vielha investiga por un supuesto caso de homicidio a la mujer, ya sea por precipitar el fallecimiento u omitir su socorro. La condena, según el auto del juez, podría conllevar penas de hasta 15 años de prisión. Ahora está en libertad provisional.
Es tal el estado de “shock” –palabra que también utilizan–de la mujer, que, según el informe de los Mossos que consta en el sumario judicial, ella misma intentó impedir que accedieran al apartamento con el argumento de que los paradémicos que habían llegado antes “están intentando salvarlo [a Josep Juanpere]” e hizo una llamada a que todos los allí presentes rezaran juntos. En un momento dado, se sienta sola en el sofá, junta la manos y avisa: “No me molestéis que estoy rezando”. Según las diligencias policiales, repetía frases sin atender, escuchar ni entrar en razón.
El mismo relato explica que los sanitarios intentaron reanimar a Juanpere durante media hora solo por la insistencia de la mujer. Sabían que estaba muerto, porque el cuerpo estaba rígido y frío, lo que permitía presuponer que el cuerpo llevaba horas sin vida. Cuando llegaron al apartamento, se habían encontrado al hombre sobre la cama y su pareja practicándole “compresiones torácicas poco efectivas –dice el informe policial–, con una sola mano, a la vez que sostenía su teléfono”. El equipo médico bajó el cuerpo al suelo para hacerle los primeros auxilios de forma correcta, pero en ese momento ya se dieron cuenta de que sus ejercicios serían infructuosos. Durante las manipulaciones, el cuerpo expulsó “un líquido marronoso y maloliente”, sin determinar. El sobrino, que había accedido al apartamento junto a unos amigos forzando la cerradura, relató que a los Mossos que escuchó cómo la mujer, seguidora de terapias alternativas, decía: “Si estás aquí, estarás; si no, no estarás”.
Según la observación que los Mossos efectuaron en el apartamento, la habitación no ofrecía ninguna muestra de violencia. Sobre la cama había diferentes bolsas de plástico con medicamentos y un toalla blanca que, según las fotografías incluidas, mostraba manchas claras, rosas y amarillas, como el cojín de la cama, de posibles vómitos. Juanpere llevaba varios días tomando básicamente suero de fresa, agua y Aquarius.
Un informe forense elaborado el pasado mes de julio determina que la de Josep Juanpere fue “una muerte indeterminada” después de haber detectado un infarto agudo de miocardio y unos focos hemorrágicos y esguinces en tejidos de la zona cervical de origen posiblemente traumático. Ese es uno de los indicios que considera el juez en el que podría estar implicada su pareja, si bien sus abogados han defendido en un escrito de alegaciones que esas lesiones tienen otro origen: el golpe que se dio en la cabeza dos días antes de su fallecimiento, durante la Nochebuena.
Según relatan los Mossos –y recoge parcialmente el juez en su auto– tras recoger el testigo de quienes le acompañaban esa noche, Belén L. y el sobrino de Juanpere, el arquitecto se encontró mal tras la cena, un menú comprado por la mañana en Barcelona: pasta con trufa y crema blanca, que acompañaron con dry martinis y champán. No obstante, Perejaume acusaba de su indisposición a la trufa negra que había ingerido durante la comida. Llegado el momento de los postres, decidió retirarse para tumbarse en la cama y reposar. Cuando quiso levantarse al cabo de un rato, se mareó y se desmoronó, golpeando su cabeza contra un radiador y abriéndose una brecha de tres centímetros en la frente, según consta en los informes del Hospital de Vielha en el que pasaron unas horas esa misma noche, e iniciando una fase de vómitos continuados.
Otro de los indicios que para el juez son la base de mantener investigada a la mujer es la relación que ambos mantenían desde el verano, que en su auto de diligencias califica como “ciertamente tensa”. Los Mossos considera que ese podría ser también un móvil del crimen. Se basa en las explicaciones de varios de las 20 personas a quienes l policía autonómica ha tomado declaración en el caso, abierto desde el día posterior al fallecimiento. Desde que se conocieron en 2023, Josep y Belén mantenían una relación a distancia; él residía en Barcelona y ella en Madrid. Si bien el hijo declaró ante los Mossos que no vivían juntos porque su padre no quería formalizar más la relación, que supuestamente “se había deteriorado mucho” –según el informe policial– y discutían mucho por diversos motivos. Otra persona próxima a Juanpere declaró ante los Mossos que, en su opinión, el arquitecto quería acabar con la relación o distanciarse. En una conversación de Whatsapp con una amiga interceptada por los Mossos, Belén explicaba su estado así cuando su interlocutora lamentaba la muerte de su pareja: “Lo peor que te puede pasar en la vida cuando estás enamoradísima y felicísima”.
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