Marina de Empresas, el polo de emprendimiento, educación e innovación impulsado por Juan Roig en la Marina del Puerto de Valencia, amplía sus instalaciones con el espacio que ocupaba la antigua base del equipo suizo del velero Alinghi, que ejerció de anfitrión en la Copa del América de 2007.
El complejo de emprendimiento, educación e innovación llega a los 27.000 metros cuadrados con la apertura del tercer edificio en la dársena del Puerto
Marina de Empresas, el polo de emprendimiento, educación e innovación impulsado por Juan Roig en la Marina del Puerto de Valencia, amplía sus instalaciones con el espacio que ocupaba la antigua base del equipo suizo del velero Alinghi, que ejerció de anfitrión en la Copa del América de 2007.
El complejo gana una superficie de 7.600 metros cuadrados y una capacidad para acoger a 1.000 personas tras derribar la construcción temporal y levantar un edificio que mantiene las líneas arquitectónicas del complejo que mira al mar. Junto a los dos edificios inaugurados en 2015, este tercer volumen completa el conjunto y da respuesta al crecimiento de la Escuela de Empresas, Negocios y Management (EDEM), la aceleradora de startups Lanzadera y la sociedad de inversión Angels.
El complejo suma un total de 27.000 metros cuadrados en el frente marítimo más atractivo de Valencia, situado en la dársena interior, entre el edificio del Reloj del Puerto, uno de los tinglados modernistas del puerto y el hito arquitectónico de la competición de vela que diseñaron el premio Pritzker David Chipperfield y Fermín Vázquez, Veles e vent.
El nuevo edificio Alinghi supone una inversión de 25 millones de euros, aportados directamente del patrimonio de Juan Roig en el marco de su proyecto legado, que el presidente de Mercadona inició en 2012. En total, ha invertido 70 millones en la Marina. Está diseñado por el estudio de arquitectura valenciano ERRE con la idea de adaptarse y flexibilizar las dinámicas de trabajo y la conexión entre alumnos, inversores, mentores y empresas.
“Queremos que haya alumnos desayunando al lado de empresarios. El emprendedor cada vez viene menos aquí a sentarse en una mesa y en unas sillas. Quieren tener una reunión con su equipo en una sala, hacer entrevistas, hacer formaciones… Este edificio cuenta con múltiples espacios que cambian la manera de trabajar de mesa-silla”, explican desde la Marina de Empresas en la presentación del espacio a los medios de comunicación.
En este sentido, las tres plantas de Alinghi, conectadas con una escalera de caracol azul, cuentan con puestos flexibles -donde el emprendedor no tendrá un sitio fijo, sino que deberá reservar su asiento cada día-, una gran variedad de salas y zonas comunes al aire libre.
Otro de los elementos diferenciadores de este nuevo edificio, según ha detallado Jesús Bivià, director de Proyectos Urbanos en ERRE, es el ventanal con vistas a Veles e Vents, donde se construirá un espacio de trabajo verde y polivalente con la cercanía del mar. Este miércoles, muchos de los emprendedores que están instalados en Lanzadera se trasladarán a Alinghi, que ya estará a “pleno rendimiento” a partir del próximo lunes 7 de septiembre, según Marina de Empresas.
En el exterior, todavía no finalizado, se realizará un proyecto de urbanización del entorno, con zonas ajardinadas y una “continuación” del comedor al exterior. Al mismo tiempo, en la fachada se alzará, “en época de plantación”, un muro verde. Según Bivià, el “reto” de construcción ha sido “integrar” el edificio con el mar. Para ello se han utilizado materiales como el hormigón o el FRP -Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio- para “soportar la humedad y que sea duradero”. El arquitecto ha señalado que la construcción “sigue la estética natural de la utilidad”, sin puestos asignados, diseñado “gracias a haber aprendido de su uso”.
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