El caso Tomé estalló en el canal antiacoso del PSOE y, tras llegar al juzgado, ha cogido peso. La jueza que investiga por presunto acoso sexual al expresidente de la Diputación de Lugo y todavía alcalde de Monforte, José Tomé, ha escuchado ya el testimonio de tres mujeres que relatan tocamientos no consentidos, mensajes obscenos y un ofrecimiento de empleo público a cambio de sexo, informan fuentes cercanas al proceso. Una de ellas es la que logró que se abriera la causa judicial tras llevar su caso a la Fiscalía, mientras que las otras dos, que también presentaron una denuncia interna en el PSOE, han declarado este martes como testigos ante la instructora.
Las afectadas han comparecido como testigos en la causa por presunto acoso sexual contra el exsocialista, que sigue siendo alcalde de Monforte
El caso Tomé estalló en el canal antiacoso del PSOE y, tras llegar al juzgado, ha cogido peso. La jueza que investiga por presunto acoso sexual al expresidente de la Diputación de Lugo y todavía alcalde de Monforte, José Tomé, ha escuchado ya el testimonio de tres mujeres que relatan tocamientos no consentidos, mensajes obscenos y un ofrecimiento de empleo público a cambio de sexo, informan fuentes cercanas al proceso. Una de ellas es la que logró que se abriera la causa judicial tras llevar su caso a la Fiscalía, mientras que las otras dos, que también presentaron una denuncia interna en el PSOE, han declarado este martes como testigos ante la instructora.
Las dos mujeres que han comparecido este martes han descrito a la jueza supuesto acoso y comportamientos machistas de quien fue máxima autoridad del PSdeG-PSOE en Lugo entre febrero de 2022 y diciembre de 2025, pero no tienen previsto presentar denuncia contra él por temor a las consecuencias que tendría ese paso en sus vidas, señalan fuentes conocedoras de la instrucción judicial. Entre los testimonios escuchados en el juzgado número tres del Tribunal de Instancia de Lugo, añaden las mismas fuentes, está el de Pilar García Porto, secretaria de Organización del PSdeG de Lugo y alcaldesa de Antas de Ulla. García Porto alegó que no tuvo conocimiento directo de las acusaciones contra Tomé por parte de las afectadas y que la dirección del partido, tras ser informada en octubre de las acusaciones contra el entonces presidente de la Diputación lucense, no ordenó ninguna medida de protección hacia la denunciante.
Según la querella presentada en marzo por la Fiscalía, Tomé ofreció a la mujer que lo ha denunciado una plaza de administrativa en el Ayuntamiento de Monforte a cambio de mantener relaciones sexuales con él. Ella, que iba a intentar hacerse con el puesto en una oposición, relata que el exbarón del PSOE en Lugo le advirtió que para conseguir ese empleo público “se tenía que acostar con él”. Lo hizo el 11 de septiembre de 2025, durante una reunión en una cafetería frente a la casa consistorial.
“Si quieres conseguir la plaza, necesito algo a cambio”, afirmó Tomé según la denuncia. Aunque la denunciante estudiara, la amenazó supuestamente el regidor, “no iba a aprobar” si a él “no le salía de los huevos”. Entonces, prosigue la querella, ordenó a la mujer que subiera con él al despacho de la Alcaldía. Llegó “a agarrarla del brazo mientras insistía hasta en tres ocasiones”.
La mujer se negó y, a consecuencia de lo ocurrido, sufrió una crisis de ansiedad que fue presenciada por una amiga. Al día siguiente, según su relato, recibió un WhatsApp de Tomé instándola a comer con él. Ella le respondió con un mensaje de rechazo en el que le recordaba lo ocurrido. Como era simpatizante del PSdeG y había participado en la campaña de las autonómicas de 2024, la mujer puso los hechos en conocimiento de la cúpula del partido a través de una familiar también vinculada a la formación socialista.
A sus 68 años, Tomé acumula una larga trayectoria en puestos de poder, no solo en la política de la provincia de Lugo, sino también en el sindicalismo. La denuncia de acoso sexual contra él se realizó primero en un canal interno de la dirección federal del PSOE y fue divulgada por el programa de televisión de Cuatro Código 10. Ocurrió a principios del pasado mes de diciembre.
El veterano político se defendió entonces diciendo que era “una persona normal y corriente” y que enviaba por Whatsapp “una broma, un mensaje, pero de eso a acosar…” Negó tajantemente que pudiera haber pruebas de que había mantenido un “comportamiento asqueroso” y avisó de que no pensaba dimitir. Tardó solo cinco horas en anunciar que renunciaba a la Presidencia de la Diputación de Lugo y al liderazgo del PSdeG en la provincia y que se daba de baja en el partido. Lo que no abandonó fue la alcaldía de Monforte, un puesto en el que sigue.
La querella señala también a la dirección de los socialistas gallegos. Apunta a que su inacción afectó “de forma negativa” a la denunciante, “al producirle una mayor indefensión y revictimización”. El líder de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, conoció las acusaciones contra Tomé en octubre de 2025, dos meses antes de que el escándalo llegara a la prensa. Se las comunicó una familiar de la víctima. Besteiro dice que Tomé lo negó todo, por lo que él se limitó a animar a la mujer a denunciar. El expresidente de la Diputación de Lugo era entonces uno de sus más estrechos colaboradores.
Tomé, defendido por el despacho de Javier Gómez de Liaño, uno de los primeros abogados del exgerente del PP Luis Bárcenas, ha intentado sin éxito frenar la causa. El pasado junio la jueza rechazó su petición de sobreseimiento libre. Aún no lo ha llamado a declarar como investigado, pero se espera que el alcalde de Monforte reciba la citación pronto.
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