Rusia ha lanzado durante la madrugada de este domingo uno de los mayores bombardeos con misiles balísticos contra Kiev desde el inicio de la guerra, con el que ha matado al menos a una persona y ha herido a otras 16, según ha informado el presidente ucranio, Volodímir Zelenski. También durante la noche, otro ataque de Moscú ha matado a cuatro personas y herido a 19 más en Járkov, cerca de la frontera con Rusia.
Moscú golpea el país invadido con más de 40 proyectiles de largo alcance y drones, la mayoría contra la capital, y causa cinco muertos
Rusia ha lanzado durante la madrugada de este domingo uno de los mayores bombardeos con misiles balísticos contra Kiev desde el inicio de la guerra, con el que ha matado al menos a una persona y ha herido a otras 16, según ha informado el presidente ucranio, Volodímir Zelenski. También durante la noche, otro ataque de Moscú ha matado a cuatro personas y herido a 19 más en Járkov, cerca de la frontera con Rusia.
En la capital ucrania, una serie de potentes explosiones sacudió la ciudad en plena noche en un bombardeo que, según la Fuerza Aérea ucrania, incluyó 41 misiles, de los que 18 fueron derribados. El ejército también ha afirmado haber abatido 108 de los 125 drones empleados por Rusia.
Los impactos han devastado edificios en varios distritos y han provocado numerosos incendios. Entre las infraestructuras dañadas figuran edificios residenciales, almacenes, un supermercado y una residencia de estudiantes, ha detallado el alcalde de Kiev, Vitali Klitschkó, quien ha añadido que tres de los heridos se encuentran en estado grave.
En cuanto al ataque de Járkov, fue dirigido contra un centro logístico postal situado a las afueras de la ciudad, según el gobernador regional. Este se ha producido solo un día después de que Ucrania golpeara dos almacenes de la empresa de comercio electrónico Wildberries, conocida como el Amazon ruso, situados en las ciudades rusas de Elektrostal y de Kotovsk, y con los que provocó la muerte de ocho civiles.
Las fuerzas rusas también han alcanzado un centro de rehabilitación en la vecina región de Sumi, según el ministro de Exteriores en funciones, Andrii Sybiha. En la capital regional, una persona ha muerto en un ataque con bombas guiadas, informó el Ministerio del Interior.
Las fuerzas rusas han intensificado en las últimas semanas los ataques con misiles balísticos contra Kiev y otras ciudades ucranias, mientras Ucrania afronta una grave escasez de sistemas de defensa antiaérea de diseño estadounidense.
La semana pasada, Zelenski anunció que Estados Unidos y Ucrania habían alcanzado un acuerdo político para fabricar bajo licencia misiles interceptores Patriot y expresó su esperanza de que la producción pueda comenzar antes de que termine el año.
Sin embargo, el recrudecimiento de los ataques rusos, cuando la invasión a gran escala entra en su quinto año, aumenta la presión sobre los aliados de Kiev para acelerar el suministro de sistemas capaces de interceptar misiles balísticos.
“La protección frente a los misiles balísticos es ahora mismo nuestra prioridad absoluta y permanente”, ha escrito Zelenski en la red social X. “Necesitamos misiles interceptores todos los días”.
Humo y escombros en Kiev
En el oeste de Kiev, este domingo por la mañana los equipos de emergencia rebuscaban entre los escombros aún humeantes y apagaban los incendios en los apartamentos destruidos por las explosiones. Un vecino que se ha identificado únicamente como Vlad ha asegurado a Reuters que se encontraba dentro de su vivienda cuando la onda expansiva arrancó la puerta del balcón, que le golpeó en la cabeza. “Mi abuela vive conmigo y no puede caminar. ¿Cómo iba a salir corriendo y dejarla atrás?“, se preguntaba.
Más cerca del centro de la ciudad, los misiles han dañado una estación de metro que ya había sido objetivo ruso en ocasiones anteriores y han destruido un paso subterráneo peatonal cercano. Los trabajos de retirada de escombros han comenzado este mismo domingo, mientras los viandantes observaban la escena en aparente tranquilidad.
Los vendedores de fruta de la zona afectada han reanudado su actividad en sus puestos improvisados mientras, al fondo, una excavadora cargaba cascotes en un camión. “Kiev florecerá”, ha afirmado Iryna Lomeiko, de 68 años, reflejando la determinación de un barrio que ha sufrido repetidos ataques rusos. “Esos idiotas lo destruyen todo, pero nosotros lo repararemos y volveremos a construirlo”, ha asegurado. “Todo saldrá bien”.
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