Darmós es una pequeña población de poco más de cien habitantes que se encuentra al sur de Tarragona, en el tramo final del río Ebro. Si uno va por la zona, ya sea al propio Darmós o a las localidades cercanas, como Tivissa, Móra d’Ebre o Móra la Nova, y por casualidad se declara aficionado a la música clásica, va a comprobar como de repente aparecen dos o tres vecinos que se pondrán a hablarle de una chica que es de ahí y que canta muy bien. Podría parecer un caso típico de orgullo de pueblo por una cantante local, si no fuera porque llevan razón: la chica que canta bien acaba de debutar en la Royal Opera House de Londres como protagonista de ‘La fille du Régiment’ de Donizetti al lado del tenor Juan Diego Flórez. Eso, tras haber estado haciendo de Mélisande en ‘Pelléas et Mélisande’ de Debussy en el Teatro de la Scala de Milán en mayo y de Susanna en ‘Le nozze de Figaro’ de Mozart en el Liceo de Barcelona en junio. La chica de Darmós que canta bien es Sara Blanch , que tras años de carrera de fondo está viendo recompensados sus esfuerzos. «Fue increíble, el público fue muy cálido y rio y aplaudió mucho durante toda la función, fue una noche muy especial y emotiva que no olvidaré nunca», contaba este martes desde Londres cuando apenas habían pasado doce horas desde que cayó el telón. Con los aplausos se cerraba un período intenso lleno de emociones. «El primer día que pisé el escenario de la ROH en los ensayos fue muy emocionante, noté una energía maravillosa», explica, para añadir: «Lo he ido asimilado poco a poco, porque hay días que me despierto y no sé ni dónde estoy. Además, nunca había estado en Londres, ni de visita turística». Y ahora se encuentra «haciendo la producción de Pelly que fue creada para este escenario, con Juan Diego Flórez y Natalie Dessay como protagonistas». «Cuando me vi ahí, fue como un sueño y fue muy raro. No lo acabo de encajar del todo. Es muy impactante», confiesa.Lo que sí que conocía bien era su papel de Marie, «un rol precioso», que debutó hace unos años ni más ni menos que en el Donizetti Opera Festival. «Es muy exigente, pero es un papel para pasárselo bien, disfrutar mucho en escena. La música es preciosa y es muy teatral», asegura. Precisamente, la teatralidad es uno de sus puntos fuertes, un espacio en el que se siente especialmente cómoda.Noticia relacionada general No No El Festival de Aix-en-Provence mira a la muerte de frente Alberto González Lapuente«A mí me encanta lo cómico , para mí es muy natural. Disfrutas tú y haces disfrutar a los demás, y cuando oyes reír al público se crea una gran energía de conexión», dice la soprano, que tampoco rehúye los papeles dramáticos, y que se declara abierta incluso a hacer alguna incursión en el teatro o el cine: «Si algún día me propusieran hacer cine, no diría que no. Me gusta mucho y sería explorar otro campo, trabajando la actuación sin que la voz dicte los ritmos. En la ópera tienes pautado el tiempo en el que debes canalizar una emoción, la duración de las notas está escrita. En el teatro, en cambio, veo esa parte de libertad, de dejar que los silencios duren lo que quieras, de alargar una palabra más o menos… Creo que es interesante».Sara Blanch ay Juan Diego Flórez, en ‘La Fille du Régiment’, de Donizetti. The Royal Opera, Londres. © 2026 Tristram KentonEsa vocación le viene de pequeña. A menudo explica que se moría de ganas de subirse al escenario cuando llegaban las orquestas a la fiesta mayor del pueblo. Y no solo eso. «Miraba películas y luego me encerraba en la habitación, para que nadie me viera, y me ponía a interpretar lo que hacía la protagonista, tenía curiosidad por ver cómo se le daba vida a un personaje». Parece que tenía que ser un poco tremenda, pero no: «Me apasionaba subir a un escenario, pero luego también tenía mis momentos de introspección, de estar tranquila y sola».Estos días, sus padres mantienen informados al minuto a los vecinos de Darmós. Ahí sigue, y parece que seguirá siendo, la chica del pueblo que canta bien. « Yo normalmente no voy de diva , pero con la gente de mi pueblo, que me quieren y me han visto crecer, soy una más, no me puedo comportar con ellos de otra manera, salgo con mi camiseta y mis pantalones cortos…». Y ella también está informada de lo que pasa en casa, a pesar de la distancia a la que obliga su profesión: «Hace unos días, por ejemplo, el coro del pueblo, en el que empecé a cantar, hizo un concierto, y me emocioné al verlo en redes sociales. Me sabe muy mal no estar ahí, y es como contradictorio, porque al fin y al cabo estoy en la Royal Opera House…». Darmós es una pequeña población de poco más de cien habitantes que se encuentra al sur de Tarragona, en el tramo final del río Ebro. Si uno va por la zona, ya sea al propio Darmós o a las localidades cercanas, como Tivissa, Móra d’Ebre o Móra la Nova, y por casualidad se declara aficionado a la música clásica, va a comprobar como de repente aparecen dos o tres vecinos que se pondrán a hablarle de una chica que es de ahí y que canta muy bien. Podría parecer un caso típico de orgullo de pueblo por una cantante local, si no fuera porque llevan razón: la chica que canta bien acaba de debutar en la Royal Opera House de Londres como protagonista de ‘La fille du Régiment’ de Donizetti al lado del tenor Juan Diego Flórez. Eso, tras haber estado haciendo de Mélisande en ‘Pelléas et Mélisande’ de Debussy en el Teatro de la Scala de Milán en mayo y de Susanna en ‘Le nozze de Figaro’ de Mozart en el Liceo de Barcelona en junio. La chica de Darmós que canta bien es Sara Blanch , que tras años de carrera de fondo está viendo recompensados sus esfuerzos. «Fue increíble, el público fue muy cálido y rio y aplaudió mucho durante toda la función, fue una noche muy especial y emotiva que no olvidaré nunca», contaba este martes desde Londres cuando apenas habían pasado doce horas desde que cayó el telón. Con los aplausos se cerraba un período intenso lleno de emociones. «El primer día que pisé el escenario de la ROH en los ensayos fue muy emocionante, noté una energía maravillosa», explica, para añadir: «Lo he ido asimilado poco a poco, porque hay días que me despierto y no sé ni dónde estoy. Además, nunca había estado en Londres, ni de visita turística». Y ahora se encuentra «haciendo la producción de Pelly que fue creada para este escenario, con Juan Diego Flórez y Natalie Dessay como protagonistas». «Cuando me vi ahí, fue como un sueño y fue muy raro. No lo acabo de encajar del todo. Es muy impactante», confiesa.Lo que sí que conocía bien era su papel de Marie, «un rol precioso», que debutó hace unos años ni más ni menos que en el Donizetti Opera Festival. «Es muy exigente, pero es un papel para pasárselo bien, disfrutar mucho en escena. La música es preciosa y es muy teatral», asegura. Precisamente, la teatralidad es uno de sus puntos fuertes, un espacio en el que se siente especialmente cómoda.Noticia relacionada general No No El Festival de Aix-en-Provence mira a la muerte de frente Alberto González Lapuente«A mí me encanta lo cómico , para mí es muy natural. Disfrutas tú y haces disfrutar a los demás, y cuando oyes reír al público se crea una gran energía de conexión», dice la soprano, que tampoco rehúye los papeles dramáticos, y que se declara abierta incluso a hacer alguna incursión en el teatro o el cine: «Si algún día me propusieran hacer cine, no diría que no. Me gusta mucho y sería explorar otro campo, trabajando la actuación sin que la voz dicte los ritmos. En la ópera tienes pautado el tiempo en el que debes canalizar una emoción, la duración de las notas está escrita. En el teatro, en cambio, veo esa parte de libertad, de dejar que los silencios duren lo que quieras, de alargar una palabra más o menos… Creo que es interesante».Sara Blanch ay Juan Diego Flórez, en ‘La Fille du Régiment’, de Donizetti. The Royal Opera, Londres. © 2026 Tristram KentonEsa vocación le viene de pequeña. A menudo explica que se moría de ganas de subirse al escenario cuando llegaban las orquestas a la fiesta mayor del pueblo. Y no solo eso. «Miraba películas y luego me encerraba en la habitación, para que nadie me viera, y me ponía a interpretar lo que hacía la protagonista, tenía curiosidad por ver cómo se le daba vida a un personaje». Parece que tenía que ser un poco tremenda, pero no: «Me apasionaba subir a un escenario, pero luego también tenía mis momentos de introspección, de estar tranquila y sola».Estos días, sus padres mantienen informados al minuto a los vecinos de Darmós. Ahí sigue, y parece que seguirá siendo, la chica del pueblo que canta bien. « Yo normalmente no voy de diva , pero con la gente de mi pueblo, que me quieren y me han visto crecer, soy una más, no me puedo comportar con ellos de otra manera, salgo con mi camiseta y mis pantalones cortos…». Y ella también está informada de lo que pasa en casa, a pesar de la distancia a la que obliga su profesión: «Hace unos días, por ejemplo, el coro del pueblo, en el que empecé a cantar, hizo un concierto, y me emocioné al verlo en redes sociales. Me sabe muy mal no estar ahí, y es como contradictorio, porque al fin y al cabo estoy en la Royal Opera House…». Darmós es una pequeña población de poco más de cien habitantes que se encuentra al sur de Tarragona, en el tramo final del río Ebro. Si uno va por la zona, ya sea al propio Darmós o a las localidades cercanas, como Tivissa, Móra d’Ebre o Móra la Nova, y por casualidad se declara aficionado a la música clásica, va a comprobar como de repente aparecen dos o tres vecinos que se pondrán a hablarle de una chica que es de ahí y que canta muy bien. Podría parecer un caso típico de orgullo de pueblo por una cantante local, si no fuera porque llevan razón: la chica que canta bien acaba de debutar en la Royal Opera House de Londres como protagonista de ‘La fille du Régiment’ de Donizetti al lado del tenor Juan Diego Flórez. Eso, tras haber estado haciendo de Mélisande en ‘Pelléas et Mélisande’ de Debussy en el Teatro de la Scala de Milán en mayo y de Susanna en ‘Le nozze de Figaro’ de Mozart en el Liceo de Barcelona en junio. La chica de Darmós que canta bien es Sara Blanch , que tras años de carrera de fondo está viendo recompensados sus esfuerzos. «Fue increíble, el público fue muy cálido y rio y aplaudió mucho durante toda la función, fue una noche muy especial y emotiva que no olvidaré nunca», contaba este martes desde Londres cuando apenas habían pasado doce horas desde que cayó el telón. Con los aplausos se cerraba un período intenso lleno de emociones. «El primer día que pisé el escenario de la ROH en los ensayos fue muy emocionante, noté una energía maravillosa», explica, para añadir: «Lo he ido asimilado poco a poco, porque hay días que me despierto y no sé ni dónde estoy. Además, nunca había estado en Londres, ni de visita turística». Y ahora se encuentra «haciendo la producción de Pelly que fue creada para este escenario, con Juan Diego Flórez y Natalie Dessay como protagonistas». «Cuando me vi ahí, fue como un sueño y fue muy raro. No lo acabo de encajar del todo. Es muy impactante», confiesa.Lo que sí que conocía bien era su papel de Marie, «un rol precioso», que debutó hace unos años ni más ni menos que en el Donizetti Opera Festival. «Es muy exigente, pero es un papel para pasárselo bien, disfrutar mucho en escena. La música es preciosa y es muy teatral», asegura. Precisamente, la teatralidad es uno de sus puntos fuertes, un espacio en el que se siente especialmente cómoda.Noticia relacionada general No No El Festival de Aix-en-Provence mira a la muerte de frente Alberto González Lapuente«A mí me encanta lo cómico , para mí es muy natural. Disfrutas tú y haces disfrutar a los demás, y cuando oyes reír al público se crea una gran energía de conexión», dice la soprano, que tampoco rehúye los papeles dramáticos, y que se declara abierta incluso a hacer alguna incursión en el teatro o el cine: «Si algún día me propusieran hacer cine, no diría que no. Me gusta mucho y sería explorar otro campo, trabajando la actuación sin que la voz dicte los ritmos. En la ópera tienes pautado el tiempo en el que debes canalizar una emoción, la duración de las notas está escrita. En el teatro, en cambio, veo esa parte de libertad, de dejar que los silencios duren lo que quieras, de alargar una palabra más o menos… Creo que es interesante».Sara Blanch ay Juan Diego Flórez, en ‘La Fille du Régiment’, de Donizetti. The Royal Opera, Londres. © 2026 Tristram KentonEsa vocación le viene de pequeña. A menudo explica que se moría de ganas de subirse al escenario cuando llegaban las orquestas a la fiesta mayor del pueblo. Y no solo eso. «Miraba películas y luego me encerraba en la habitación, para que nadie me viera, y me ponía a interpretar lo que hacía la protagonista, tenía curiosidad por ver cómo se le daba vida a un personaje». Parece que tenía que ser un poco tremenda, pero no: «Me apasionaba subir a un escenario, pero luego también tenía mis momentos de introspección, de estar tranquila y sola».Estos días, sus padres mantienen informados al minuto a los vecinos de Darmós. Ahí sigue, y parece que seguirá siendo, la chica del pueblo que canta bien. « Yo normalmente no voy de diva , pero con la gente de mi pueblo, que me quieren y me han visto crecer, soy una más, no me puedo comportar con ellos de otra manera, salgo con mi camiseta y mis pantalones cortos…». Y ella también está informada de lo que pasa en casa, a pesar de la distancia a la que obliga su profesión: «Hace unos días, por ejemplo, el coro del pueblo, en el que empecé a cantar, hizo un concierto, y me emocioné al verlo en redes sociales. Me sabe muy mal no estar ahí, y es como contradictorio, porque al fin y al cabo estoy en la Royal Opera House…». RSS de noticias de cultura
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