El precio del litro de diésel va camino de regresar a los niveles que tenía justo antes de que el Gobierno aprobase el decreto anticrisis para hacer frente a la guerra en Irán. Apenas dos semanas después de que se pusiera en vigor aquella norma, con la rebaja del IVA a los combustibles del 21% al 10%, el coste del gasóleo ha avanzado ya un 60% de lo que había caído gracias a aquella reducción tributaria que va perdiendo efecto cada día que pasa con la intervención bélica en ciernes. El coste de este combustible, el más vendido en España, se ha situado de media por encima de los 1,88 euros el litro, lo que supone un avance de más de 11 céntimos con respecto al mínimo que marcó con el IVA reducido. Entonces, el 22 de marzo, su precio de venta al público consiguió descender hasta los 1,77 euros. Lo hizo de un día para otro desde los 1,96 euros que llegó a rozar antes de que el Ejecutivo plasmara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) sus medidas impositivas para amortiguar esta crisis energética.Es decir, el gasóleo cayó en 19 céntimos el litro. Pero en apenas diez días, los tres últimos de marzo y la primera semana superada de abril, el combustible se ha incrementado en 11 céntimos. Cada jornada que transcurre está más cerca del coste original antes del decreto que del precio mínimo que marcó tras la puesta en marcha de ese paquete de medidas legislativas. Llenar hoy un depósito de diésel cuesta más de 94 euros. Hacerlo antes del descanso de la Semana Santa valía 87 euros. Y surtirlo antes del decreto ya suponía desembolsar casi 100 euros por llenar un tanque de 50 litros. Llenar un depósito de diésel costaba 100 euros en marzo, bajó a 87 euros tras el decreto y ahora vuelve a suponer un desembolso superior a los 94 eurosCon esta evolución ascendente, que se ha visto acelerada con la vuelta a la normalidad laboral tras las vacaciones, vuelve a haber más de 1.000 estaciones de servicio donde el precio del diésel se sitúa, de nuevo, por encima de los dos euros el litro. Se trata de un 8,5% de todas las gasolineras de toda España. Con la aprobación del decreto, apenas fueron unas decenas de puntos de suministro los que mantuvieron esos elevados precios. Los costes disparados del gasóleo se explican por la mayor tensión que vive este producto en los mercados europeos, cuya demanda es mucho mayor que el de otros derivados del petróleo. Las refinerías del Viejo Continente se ven más tensionadas por esta coyuntura en un momento de elevado consumo. En el caso de España, se trata de una red de puntos de refino más flexible y competitivo que en el resto de socios comunitarios. Porque pueden tratar un amplio abanico de crudos, desde los que llegan de América a los de África, los dos grandes surtidores. Como por la mayor capacidad de extraer mejores productos en un mismo tratamiento gracias a las millonarias inversiones realizadas por las petroleras españolas en los últimos años. En el caso de la gasolina , aunque había dibujado una tendencia mucho más moderada de precios, la vuelta de la Semana Santa también ha supuesto un incremento de costes. El litro de este combustible cuesta ya 1,57 euros, frente a los 1,55 a los que llegó a bajar tras aprobarse el decreto. Y frente a los 1,81 euros en los que se situó antes del 22 de marzo. Cuerpo sigue a la esperaEl avance de los combustibles pone en tensión algunas de las medidas aprobadas por el Ejecutivo, que estarán en vigor hasta el 30 de junio de este año. Desde el Ministerio de Economía, con el nuevo vicepresidente primero Carlos Cuerpo al frente, se han mostrado abiertos a modificar o ampliar este paquete de acciones. Pero, por ahora, continúan realizando «un seguimiento de un doble impacto: el económico de la guerra y el de la efectividad de las medidas ya implantadas». No hay sobre la mesa la posibilidad de adoptar nuevas medidas a corto plazo. A la espera de los acontecimientos. El Gobierno sigue analizando el impacto de sus medidas sin prever, a corto plazo, nuevos planes aunque el coste del combustible esté subiendo otra vez como la espumaAlgunas casas de análisis ya advierten de que si la escalada de precios continúa, el Gobierno tendría que actuar. «Convendría aplicar medidas más focalizadas que no distorsionen la señal de precios», señala un análisis de BBVA Research. Apunta que ante restricciones de oferta «no procede estimular la demanda», por lo que habría que acelerar la adaptación de los hábitos de consumo y reducir la dependencia de combustibles importados, como le ocurre al petróleo en España. Las petroleras prorrogan sus descuentosPor su parte, las grandes marcas comerciales siguen ampliando sus programas de descuentos anunciados antes de la Semana Santa. Moeve y Naturgy han anunciado que prorrogan hasta el 20 de abril su refuerzo del ‘Plan Multienergy’, ante la situación que vive el mercado. Se trata de un saldo de hasta 12 céntimos por litro de repostaje, el doble de lo habitual. Esta estrategia se mueve en el mismo camino de la de Repsol , que decidió a principios de abril prorrogar hasta el 3 de mayo la oferta anunciada el pasado 18 de marzo, por la que mantiene los descuentos de hasta 40 céntimos de euro por litro de combustible, en función de las energías que tengan contratadas con la firma. El precio del litro de diésel va camino de regresar a los niveles que tenía justo antes de que el Gobierno aprobase el decreto anticrisis para hacer frente a la guerra en Irán. Apenas dos semanas después de que se pusiera en vigor aquella norma, con la rebaja del IVA a los combustibles del 21% al 10%, el coste del gasóleo ha avanzado ya un 60% de lo que había caído gracias a aquella reducción tributaria que va perdiendo efecto cada día que pasa con la intervención bélica en ciernes. El coste de este combustible, el más vendido en España, se ha situado de media por encima de los 1,88 euros el litro, lo que supone un avance de más de 11 céntimos con respecto al mínimo que marcó con el IVA reducido. Entonces, el 22 de marzo, su precio de venta al público consiguió descender hasta los 1,77 euros. Lo hizo de un día para otro desde los 1,96 euros que llegó a rozar antes de que el Ejecutivo plasmara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) sus medidas impositivas para amortiguar esta crisis energética.Es decir, el gasóleo cayó en 19 céntimos el litro. Pero en apenas diez días, los tres últimos de marzo y la primera semana superada de abril, el combustible se ha incrementado en 11 céntimos. Cada jornada que transcurre está más cerca del coste original antes del decreto que del precio mínimo que marcó tras la puesta en marcha de ese paquete de medidas legislativas. Llenar hoy un depósito de diésel cuesta más de 94 euros. Hacerlo antes del descanso de la Semana Santa valía 87 euros. Y surtirlo antes del decreto ya suponía desembolsar casi 100 euros por llenar un tanque de 50 litros. Llenar un depósito de diésel costaba 100 euros en marzo, bajó a 87 euros tras el decreto y ahora vuelve a suponer un desembolso superior a los 94 eurosCon esta evolución ascendente, que se ha visto acelerada con la vuelta a la normalidad laboral tras las vacaciones, vuelve a haber más de 1.000 estaciones de servicio donde el precio del diésel se sitúa, de nuevo, por encima de los dos euros el litro. Se trata de un 8,5% de todas las gasolineras de toda España. Con la aprobación del decreto, apenas fueron unas decenas de puntos de suministro los que mantuvieron esos elevados precios. Los costes disparados del gasóleo se explican por la mayor tensión que vive este producto en los mercados europeos, cuya demanda es mucho mayor que el de otros derivados del petróleo. Las refinerías del Viejo Continente se ven más tensionadas por esta coyuntura en un momento de elevado consumo. En el caso de España, se trata de una red de puntos de refino más flexible y competitivo que en el resto de socios comunitarios. Porque pueden tratar un amplio abanico de crudos, desde los que llegan de América a los de África, los dos grandes surtidores. Como por la mayor capacidad de extraer mejores productos en un mismo tratamiento gracias a las millonarias inversiones realizadas por las petroleras españolas en los últimos años. En el caso de la gasolina , aunque había dibujado una tendencia mucho más moderada de precios, la vuelta de la Semana Santa también ha supuesto un incremento de costes. El litro de este combustible cuesta ya 1,57 euros, frente a los 1,55 a los que llegó a bajar tras aprobarse el decreto. Y frente a los 1,81 euros en los que se situó antes del 22 de marzo. Cuerpo sigue a la esperaEl avance de los combustibles pone en tensión algunas de las medidas aprobadas por el Ejecutivo, que estarán en vigor hasta el 30 de junio de este año. Desde el Ministerio de Economía, con el nuevo vicepresidente primero Carlos Cuerpo al frente, se han mostrado abiertos a modificar o ampliar este paquete de acciones. Pero, por ahora, continúan realizando «un seguimiento de un doble impacto: el económico de la guerra y el de la efectividad de las medidas ya implantadas». No hay sobre la mesa la posibilidad de adoptar nuevas medidas a corto plazo. A la espera de los acontecimientos. El Gobierno sigue analizando el impacto de sus medidas sin prever, a corto plazo, nuevos planes aunque el coste del combustible esté subiendo otra vez como la espumaAlgunas casas de análisis ya advierten de que si la escalada de precios continúa, el Gobierno tendría que actuar. «Convendría aplicar medidas más focalizadas que no distorsionen la señal de precios», señala un análisis de BBVA Research. Apunta que ante restricciones de oferta «no procede estimular la demanda», por lo que habría que acelerar la adaptación de los hábitos de consumo y reducir la dependencia de combustibles importados, como le ocurre al petróleo en España. Las petroleras prorrogan sus descuentosPor su parte, las grandes marcas comerciales siguen ampliando sus programas de descuentos anunciados antes de la Semana Santa. Moeve y Naturgy han anunciado que prorrogan hasta el 20 de abril su refuerzo del ‘Plan Multienergy’, ante la situación que vive el mercado. Se trata de un saldo de hasta 12 céntimos por litro de repostaje, el doble de lo habitual. Esta estrategia se mueve en el mismo camino de la de Repsol , que decidió a principios de abril prorrogar hasta el 3 de mayo la oferta anunciada el pasado 18 de marzo, por la que mantiene los descuentos de hasta 40 céntimos de euro por litro de combustible, en función de las energías que tengan contratadas con la firma.
El precio del litro de diésel va camino de regresar a los niveles que tenía justo antes de que el Gobierno aprobase el decreto anticrisis para hacer frente a la guerra en Irán. Apenas dos semanas después de que se pusiera en vigor aquella norma, … con la rebaja del IVA a los combustibles del 21% al 10%, el coste del gasóleo ha avanzado ya un 60% de lo que había caído gracias a aquella reducción tributaria que va perdiendo efecto cada día que pasa con la intervención bélica en ciernes.
El coste de este combustible, el más vendido en España, se ha situado de media por encima de los 1,88 euros el litro, lo que supone un avance de más de 11 céntimos con respecto al mínimo que marcó con el IVA reducido. Entonces, el 22 de marzo, su precio de venta al público consiguió descender hasta los 1,77 euros. Lo hizo de un día para otro desde los 1,96 euros que llegó a rozar antes de que el Ejecutivo plasmara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) sus medidas impositivas para amortiguar esta crisis energética.
Es decir, el gasóleo cayó en 19 céntimos el litro. Pero en apenas diez días, los tres últimos de marzo y la primera semana superada de abril, el combustible se ha incrementado en 11 céntimos. Cada jornada que transcurre está más cerca del coste original antes del decreto que del precio mínimo que marcó tras la puesta en marcha de ese paquete de medidas legislativas. Llenar hoy un depósito de diésel cuesta más de 94 euros. Hacerlo antes del descanso de la Semana Santa valía 87 euros. Y surtirlo antes del decreto ya suponía desembolsar casi 100 euros por llenar un tanque de 50 litros.
Llenar un depósito de diésel costaba 100 euros en marzo, bajó a 87 euros tras el decreto y ahora vuelve a suponer un desembolso superior a los 94 euros
Con esta evolución ascendente, que se ha visto acelerada con la vuelta a la normalidad laboral tras las vacaciones, vuelve a haber más de 1.000 estaciones de servicio donde el precio del diésel se sitúa, de nuevo, por encima de los dos euros el litro. Se trata de un 8,5% de todas las gasolineras de toda España. Con la aprobación del decreto, apenas fueron unas decenas de puntos de suministro los que mantuvieron esos elevados precios.
Los costes disparados del gasóleo se explican por la mayor tensión que vive este producto en los mercados europeos, cuya demanda es mucho mayor que el de otros derivados del petróleo. Las refinerías del Viejo Continente se ven más tensionadas por esta coyuntura en un momento de elevado consumo. En el caso de España, se trata de una red de puntos de refino más flexible y competitivo que en el resto de socios comunitarios. Porque pueden tratar un amplio abanico de crudos, desde los que llegan de América a los de África, los dos grandes surtidores. Como por la mayor capacidad de extraer mejores productos en un mismo tratamiento gracias a las millonarias inversiones realizadas por las petroleras españolas en los últimos años.
En el caso de la gasolina, aunque había dibujado una tendencia mucho más moderada de precios, la vuelta de la Semana Santa también ha supuesto un incremento de costes. El litro de este combustible cuesta ya 1,57 euros, frente a los 1,55 a los que llegó a bajar tras aprobarse el decreto. Y frente a los 1,81 euros en los que se situó antes del 22 de marzo.
Cuerpo sigue a la espera
El avance de los combustibles pone en tensión algunas de las medidas aprobadas por el Ejecutivo, que estarán en vigor hasta el 30 de junio de este año. Desde el Ministerio de Economía, con el nuevo vicepresidente primero Carlos Cuerpo al frente, se han mostrado abiertos a modificar o ampliar este paquete de acciones. Pero, por ahora, continúan realizando «un seguimiento de un doble impacto: el económico de la guerra y el de la efectividad de las medidas ya implantadas». No hay sobre la mesa la posibilidad de adoptar nuevas medidas a corto plazo. A la espera de los acontecimientos.
El Gobierno sigue analizando el impacto de sus medidas sin prever, a corto plazo, nuevos planes aunque el coste del combustible esté subiendo otra vez como la espuma
Algunas casas de análisis ya advierten de que si la escalada de precios continúa, el Gobierno tendría que actuar. «Convendría aplicar medidas más focalizadas que no distorsionen la señal de precios», señala un análisis de BBVA Research. Apunta que ante restricciones de oferta «no procede estimular la demanda», por lo que habría que acelerar la adaptación de los hábitos de consumo y reducir la dependencia de combustibles importados, como le ocurre al petróleo en España.
Las petroleras prorrogan sus descuentos
Por su parte, las grandes marcas comerciales siguen ampliando sus programas de descuentos anunciados antes de la Semana Santa. Moeve y Naturgy han anunciado que prorrogan hasta el 20 de abril su refuerzo del ‘Plan Multienergy’, ante la situación que vive el mercado. Se trata de un saldo de hasta 12 céntimos por litro de repostaje, el doble de lo habitual.
Esta estrategia se mueve en el mismo camino de la de Repsol, que decidió a principios de abril prorrogar hasta el 3 de mayo la oferta anunciada el pasado 18 de marzo, por la que mantiene los descuentos de hasta 40 céntimos de euro por litro de combustible, en función de las energías que tengan contratadas con la firma.
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