La Comisión Europea mantiene a España en la zona de los países que no superan los límites de déficit público este año, pero advierte de que el que viene podría tener problemas y por ello sugiere, entre otras cosas, que se suba el IVA en bares y hostelería , que actualmente se sitúa en el 10% y que podría elevarse hasta el tipo general del 21%. En la lista de recomendaciones del semestre europeo que acaba de hacerse pública, Bruselas le propone también al Gobierno que corrija la situación «extravagante» en palabras de un técnico del ejecutivo comunitario, de que el Gobierno dedique más gasto social a los ancianos y jubilados que a los jóvenes que luchan para incorporarse al tejido económico. En este sentido, la Comisión lanza a todos los países el mensaje de que la inversión en la formación de las jóvenes generaciones es fundamental para la futura competitividad de Europa.La redacción del informe dedicado a España se percibe este año como un dictamen parcialmente contaminado por los condicionantes políticos. No se hace ninguna mención, ni siquiera de pasada, al hecho de que el país lleva ya tres años sin presupuestos y se dispone a llegar al cuarto ejercicio seguido sin cuentas públicas. «Un presupuesto prorrogado es un presupuesto» contestan en los pasillos de la Comisión, donde apenas se atreven a admitir que «tres prórrogas seguidas es ciertamente algo inusual». Como mucho, se hace constar la queja de que «no existe un enfoque sistemático para evaluar la eficacia de los gastos tributarios» y que «la calidad de las finanzas públicas se beneficiaría de una mejor presentación de informes consolidados y una evaluación sistemática de todos los gastos tributarios en todos los niveles territoriales.Sin mención a las cuentas públicas «Un presupuesto prorrogado es un presupuesto», aseguran en los pasillos de la Comisión los técnicos, sin atreverse a criticar abiertamente el hecho de que el Gobierno acumule tres prórrogas de las cuentas generalesTambién se nota la mano de la actual vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera , que cuando era ministra de medio ambiente en España no quiso aumentar los llamados «impuestos medioambientales» como reclamaban los informes de Bruselas y de alguna manera ha logrado ahora que el tema haya desaparecido del texto sin más explicaciones. Se sabe que el asunto concreto estaba en la redacción inicial, pero ha desaparecido para quedar solo en una mención de pasada según la cual «los ingresos fiscales medioambientales ascendieron al 1,6 % del PIB en España, frente al 2,1 % en la UE».Noticia relacionada general No No Las CC.AA. del PP frenan el plan de Hacienda para una negociación bilateral de la reforma de la financiación Bruno PérezEn lugar de ello, este año ha aparecido esa recomendación para que el Gobierno aumente sus ingresos a base de subir el IVA en la hostelería. «España presenta las mayores brechas en materia de IVA en la UE, debido a una de las mayores diferencias en los tipos del IVA y a la mayor brecha en las exenciones del impuesto derivadas de políticas nacionales. Entre las categorías en las que se aplican tipos preferenciales del gravamen, destacan los restaurantes y los servicios de alojamiento por su gran impacto presupuestario en medio de un efecto redistributivo muy limitado. Un uso más restringido de los tipos preferenciales del IVA contribuiría a simplificar el sistema tributario». Según los cálculos de la Comisión, a su vez hechos con las cifras de la AIReF, la subida del IVA en la hostelería podría recaudar hasta un 0,6% del PIB (unos 9.000 millones de euros), que es más o menos la cifra que el Gobierno necesitaría para alejar cualquier peligro de entrar en la zona de déficit excesivo. Según los técnicos comunitarios, en España habría demasiadas excepciones en la aplicación del IVA y este aumento presuponen que afectaría más a las rentas más altas.Más recaudación 0,6% El efecto de subir el IVA en el PIB Bruselas estima que un incremento del IVA en la hostelería podría aumentar la recaudación el equivalente a seis décimas de producto interior brutoUna de las recomendaciones transversales es la de invertir más en la educación de los jóvenes para su incorporación activa a la economía . «La competitividad de Europa no se construirá únicamente con tecnología, capital o regulación financiera sino con las personas, las habilidades que desarrollan y las oportunidades que les brindamos para que contribuyan plenamente a nuestras economías y sociedades». ha dicho la comisaria Roxana Mînzatu a propósito de esta recomendación. De hecho, este año es el primero en el que se le dice a España que tiene que «reequilibrar el gasto social entre generaciones» , lo que quiere decir que se invierte demasiado en los jubilados y menos en los jóvenes. Para el problema de la vivienda, tan conectado con esta cuestión, la Comisión no ha escuchado ninguna de las propuestas del Gobierno. Más bien al contrario, pues propone «ampliar el parque de viviendas, incluso mediante la revisión del marco regulatorio, la simplificación de los procesos de concesión de permisos, la facilitación de la disponibilidad de terrenos y la reutilización del parque de edificios subutilizado». La Comisión Europea mantiene a España en la zona de los países que no superan los límites de déficit público este año, pero advierte de que el que viene podría tener problemas y por ello sugiere, entre otras cosas, que se suba el IVA en bares y hostelería , que actualmente se sitúa en el 10% y que podría elevarse hasta el tipo general del 21%. En la lista de recomendaciones del semestre europeo que acaba de hacerse pública, Bruselas le propone también al Gobierno que corrija la situación «extravagante» en palabras de un técnico del ejecutivo comunitario, de que el Gobierno dedique más gasto social a los ancianos y jubilados que a los jóvenes que luchan para incorporarse al tejido económico. En este sentido, la Comisión lanza a todos los países el mensaje de que la inversión en la formación de las jóvenes generaciones es fundamental para la futura competitividad de Europa.La redacción del informe dedicado a España se percibe este año como un dictamen parcialmente contaminado por los condicionantes políticos. No se hace ninguna mención, ni siquiera de pasada, al hecho de que el país lleva ya tres años sin presupuestos y se dispone a llegar al cuarto ejercicio seguido sin cuentas públicas. «Un presupuesto prorrogado es un presupuesto» contestan en los pasillos de la Comisión, donde apenas se atreven a admitir que «tres prórrogas seguidas es ciertamente algo inusual». Como mucho, se hace constar la queja de que «no existe un enfoque sistemático para evaluar la eficacia de los gastos tributarios» y que «la calidad de las finanzas públicas se beneficiaría de una mejor presentación de informes consolidados y una evaluación sistemática de todos los gastos tributarios en todos los niveles territoriales.Sin mención a las cuentas públicas «Un presupuesto prorrogado es un presupuesto», aseguran en los pasillos de la Comisión los técnicos, sin atreverse a criticar abiertamente el hecho de que el Gobierno acumule tres prórrogas de las cuentas generalesTambién se nota la mano de la actual vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera , que cuando era ministra de medio ambiente en España no quiso aumentar los llamados «impuestos medioambientales» como reclamaban los informes de Bruselas y de alguna manera ha logrado ahora que el tema haya desaparecido del texto sin más explicaciones. Se sabe que el asunto concreto estaba en la redacción inicial, pero ha desaparecido para quedar solo en una mención de pasada según la cual «los ingresos fiscales medioambientales ascendieron al 1,6 % del PIB en España, frente al 2,1 % en la UE».Noticia relacionada general No No Las CC.AA. del PP frenan el plan de Hacienda para una negociación bilateral de la reforma de la financiación Bruno PérezEn lugar de ello, este año ha aparecido esa recomendación para que el Gobierno aumente sus ingresos a base de subir el IVA en la hostelería. «España presenta las mayores brechas en materia de IVA en la UE, debido a una de las mayores diferencias en los tipos del IVA y a la mayor brecha en las exenciones del impuesto derivadas de políticas nacionales. Entre las categorías en las que se aplican tipos preferenciales del gravamen, destacan los restaurantes y los servicios de alojamiento por su gran impacto presupuestario en medio de un efecto redistributivo muy limitado. Un uso más restringido de los tipos preferenciales del IVA contribuiría a simplificar el sistema tributario». Según los cálculos de la Comisión, a su vez hechos con las cifras de la AIReF, la subida del IVA en la hostelería podría recaudar hasta un 0,6% del PIB (unos 9.000 millones de euros), que es más o menos la cifra que el Gobierno necesitaría para alejar cualquier peligro de entrar en la zona de déficit excesivo. Según los técnicos comunitarios, en España habría demasiadas excepciones en la aplicación del IVA y este aumento presuponen que afectaría más a las rentas más altas.Más recaudación 0,6% El efecto de subir el IVA en el PIB Bruselas estima que un incremento del IVA en la hostelería podría aumentar la recaudación el equivalente a seis décimas de producto interior brutoUna de las recomendaciones transversales es la de invertir más en la educación de los jóvenes para su incorporación activa a la economía . «La competitividad de Europa no se construirá únicamente con tecnología, capital o regulación financiera sino con las personas, las habilidades que desarrollan y las oportunidades que les brindamos para que contribuyan plenamente a nuestras economías y sociedades». ha dicho la comisaria Roxana Mînzatu a propósito de esta recomendación. De hecho, este año es el primero en el que se le dice a España que tiene que «reequilibrar el gasto social entre generaciones» , lo que quiere decir que se invierte demasiado en los jubilados y menos en los jóvenes. Para el problema de la vivienda, tan conectado con esta cuestión, la Comisión no ha escuchado ninguna de las propuestas del Gobierno. Más bien al contrario, pues propone «ampliar el parque de viviendas, incluso mediante la revisión del marco regulatorio, la simplificación de los procesos de concesión de permisos, la facilitación de la disponibilidad de terrenos y la reutilización del parque de edificios subutilizado».
La Comisión Europea mantiene a España en la zona de los países que no superan los límites de déficit público este año, pero advierte de que el que viene podría tener problemas y para ello sugiere, entre otras cosas, que se suba el IVA … en bares y hostelería. En la lista de recomendaciones del semestre europeo que acaba de hacerse pública, Bruselas le propone también al Gobierno que corrija la situación «extravagante» en palabras de un técnico del ejecutivo comunitario, de que el Gobierno dedique más gasto social a los ancianos y jubilados que a los jóvenes que luchan para incorporarse al tejido económico. En este sentido, la Comisión lanza a todos los países el mensaje de que la inversión en la formación de las jóvenes generaciones es fundamental para la futura competitividad de Europa.
La redacción del informe dedicado a España se percibe este año como un dictamen parcialmente contaminado por los condicionantes políticos. No se hace ninguna mención, ni siquiera de pasada, al hecho de que el país lleva ya tres años sin presupuestos y se dispone a llegar al cuarto ejercicio seguido sin cuentas públicas. «Un presupuesto prorrogado es un presupuesto» contestan en los pasillos de la Comisión donde apenas se atreven a admitir que «tres prórrogas seguidas es ciertamente algo inusual». Como mucho, se hace constar la queja de que «no existe un enfoque sistemático para evaluar la eficacia de los gastos tributarios» y que «la calidad de las finanzas públicas se beneficiaría de una mejor presentación de informes consolidados y una evaluación sistemática de todos los gastos tributarios en todos los niveles territoriales.
Sin mención a las cuentas públicas
«Un presupuesto prorrogado es un presupuesto», aseguran en los pasillos de la Comisión los técnicos, sin atreverse a criticar abiertamente el hecho de que el Gobierno acumule tres prórrogas de las cuentas generales
También se nota la mano de la actual vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, que cuando era ministra de medio ambiente en España no quiso aumentar los llamados «impuestos medioambientales» como reclamaban los informes de Bruselas y de alguna manera ha logrado ahora que el tema haya desaparecido del texto sin más explicaciones. Se sabe que el asunto concreto estaba en la redacción inicial, pero ha desaparecido para quedar solo en una mención de pasada según la cual «los ingresos fiscales medioambientales ascendieron al 1,6 % del PIB en España, frente al 2,1 % en la UE».
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En lugar de ello, este año ha aparecido esa recomendación para que el Gobierno aumente sus ingresos a base de subir el IVA en la hostelería. «España presenta las mayores brechas en materia de IVA en la UE, debido a una de las mayores diferencias en los tipos del IVA y a la mayor brecha en las exenciones del impuesto derivadas de políticas nacionales. Entre las categorías en las que se aplican tipos preferenciales del gravamen, destacan los restaurantes y los servicios de alojamiento por su gran impacto presupuestario en medio de un efecto redistributivo muy limitado. Un uso más restringido de los tipos preferenciales del IVA contribuiría a simplificar el sistema tributario».
Según los cálculos de la Comisión, a su vez hechos con las cifras de la AIReF, la subida del IVA en la hostelería podría recaudar hasta un 0,6% del PIB, que es más o menos la cifra que el Gobierno necesitaría para alejar cualquier peligro de entrar en la zona de déficit excesivo. Según los técnicos comunitarios, en España habría demasiadas excepciones en la aplicación del IVA y este aumento presuponen que afectaría más a las rentas más altas.
Más recaudación
0,6%
El efecto de subir el IVA en el PIB
Bruselas estima que un incremento del IVA en la hostelería podría aumentar la recaudación el equivalente a seis décimas de producto interior bruto
Una de las recomendaciones transversales es la de invertir más en la educación de los jóvenes para su incorporación activa a la economía . «La competitividad de Europa no se construirá únicamente con tecnología, capital o regulación financiera sino con las personas, las habilidades que desarrollan y las oportunidades que les brindamos para que contribuyan plenamente a nuestras economías y sociedades». ha dicho la comisaria Roxana Mînzatu a propósito de esta recomendación.
De hecho, este año es el primero en el que se le dice a España que tiene que «reequilibrar el gasto social entre generaciones», lo que quiere decir que se invierte demasiado en los jubilados y menos en los jóvenes. Para el problema de la vivienda, tan conectado con esta cuestión, la Comisión no ha escuchado ninguna de las propuestas del Gobierno. Más bien al contrario, pues propone «ampliar el parque de viviendas, incluso mediante la revisión del marco regulatorio, la simplificación de los procesos de concesión de permisos, la facilitación de la disponibilidad de terrenos y la reutilización del parque de edificios subutilizado».
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