
Los vecinos de la Dreta de l’Eixample de Barcelona llevan tiempo denunciando que multitud de fincas se están convirtiendo en edificios fantasma. Ese fenómeno se debe, en parte, a las adquisiciones por parte de fondos de inversión y grupos inmobiliarios cuyo negocio se basa en reformar inmuebles para reemplazar a sus residentes por otros de mayor poder adquisitivo que, en no pocas ocasiones, usan esas casas como segunda residencia. Pero también al uso tradicional que se ha hecho de entresuelos y primeras plantas para abrir negocios, consultas o despachos profesionales. El Gobierno catalán ha lanzado un plan para atacar ese segundo aspecto que se plasma en una convocatoria de subvenciones de hasta 30.000 euros para negocios que trasladen su actividad desde entresuelos, principales y plantas a locales comerciales ubicados a pie de calle, según explican a EL PAÍS fuentes del Govern.
El Gobierno catalán subvencionará con hasta 30.000 euros obras para llevar actividades económicas de entresuelos y primeras plantas a los bajos
El Gobierno catalán subvencionará con hasta 30.000 euros obras para llevar actividades económicas de entresuelos y primeras plantas a los bajos


Los vecinos de la Dreta de l’Eixample de Barcelona llevan tiempo denunciando que multitud de fincas se están convirtiendo en edificios fantasma. Ese fenómeno se debe, en parte, a las adquisiciones por parte de fondos de inversión y grupos inmobiliarios cuyo negocio se basa en reformar inmuebles para reemplazar a sus residentes por otros de mayor poder adquisitivo que, en no pocas ocasiones, usan esas casas como segunda residencia. Pero también al uso tradicional que se ha hecho de entresuelos y primeras plantas para abrir negocios, consultas o despachos profesionales. El Gobierno catalán ha lanzado un plan para atacar ese segundo aspecto que se plasma en una convocatoria de subvenciones de hasta 30.000 euros para negocios que trasladen su actividad desde entresuelos, principales y plantas a locales comerciales ubicados a pie de calle, según explican a EL PAÍS fuentes del Govern.
El Departamento de Empresa y Trabajo quiere matar dos pájaros de un tiro. El programa lanzado por la consejería busca preservar la continuidad y variedad comercial de los cascos urbanos de Cataluña, cuya oferta ha sufrido un empobrecimiento por el turismo o por la proliferación de mini supermercados, y liberar espacio en esas plantas para casas en un momento de máxima escasez, en especial en las grandes ciudades. Fuentes del Gobierno explican que la vivienda se ha convertido ahora en la gran prioridad del Ejecutivo de Salvador Illa, que de forma paralela al desarrollo del plan 50.000 busca todo tipo de fórmulas para incrementar la oferta de pisos. “Trabajamos con un doble objetivo: por una parte, aumentar el tejido comercial a pie de calle, que es el que da vida a nuestros pueblos y ciudades y, por otra, contribuir a hacer crecer el parque de vivienda disponible, que es una necesidad de país. Esta iniciativa, pues, responde a dos grandes retos económicos y sociales, como son potenciar el comercio de proximidad y la vivienda”, afirma el consejero de Empresa y Tranajo, Miquel Sàmper.
El plan del departamento se materializa en una línea de subvenciones para incentivar el traslado de actividades económicas ubicadas en entresuelos o plantas superiores sin acceso directo desde la calle hacia locales comerciales ubicados a pie de calle. El programa, con una dotación inicial de 600.000 euros, dará ayudas de hasta el 75% de los gastos que implique ese traslado, con un tope de 30.000 euros. Según las bases de la convocatoria, entre las acciones que podrán ser subvencionadas hay los gastos vinculados a adquisición, alquiler o concesión administrativa y los relacionados con la apertura del nuevo establecimiento, entre otros, proyectos de interiorismo, instalaciones técnicas, mobiliario comercial y renovación de escaparates. La convocatoria, abierta a profesionales autónomos y empresas, está abierta hasta el 30 de octubre y podrán beneficiarse quienes hagan ese traslado entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026.
Esta ayuda se incorpora dentro de un programa más amplio impulsado por el Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda (CCAM), adscrito a la dirección general de Comercio que dirige Marta Angerri. Ese plan pretende apoyar la apertura, reforma y mejora de comercios, garantizando la supervivencia de establecimientos antiguos, pero también su modernización. Además, según las bases, trata de garantizar el “mix comercial óptimo y adecuado en cada zona, incrementando su atractivo y evitando la ruptura del continuo comercial”. En plata: busca evitar la uniformización de los cascos urbanos, que también se han visto perjudicados por la proliferación del comercio online.
La convocatoria también especifica que uno de los objetivos es reconvertir espacio destinado a negocios a uso residencia para “incrementar el parque de vivienda disponible” y “paliar el déficit existente”, que un estudio de la Cámara de Comercio de Barcelona sitúa en 142.000 casas en los últimos cinco años. “Es fundamental llevar la actividad económica de las plantas superiores hacia las plantas bajas porque esto refuerza la vitalidad de los ejes comerciales y genera nuevas oportunidades para la vivienda en el resto de plantas”, añade Sàmper. De hecho, el Govern examina todas las posibilidades a su alcance para crear vivienda, sobre todo asequible. En julio, ya lanzó una iniciativa pactada con los Comunes para incrementar edificabilidad a planes urbanísticos e inmuebles que no han agotado su verticalidad para poder generar más vivienda protegida.
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