El mapa del emprendimiento innovador registra un incipiente cambio de tendencia: un número creciente de proyectos germina y escala con éxito desde diversos lugares del territorio nacional, demostrando que el sector ya no bulle solo en los epicentros tradicionales. La generalización del teletrabajo a raíz de la pandemia supuso un primer punto de inflexión y la eclosión de la inteligencia artificial, que disminuye mucho el tamaño mínimo de los equipos necesarios para arrancar, ha sido el último revulsivo. Aunque la financiación continúa muy concentrada en Madrid y Barcelona, en línea con su peso demográfico y económico, lejos de los grandes núcleos también hay vida para las startups, que han entendido que las estrategias de especialización territorial son su mejor baza para competir de tú a tú, apostando por aquellos verticales donde la región ya cuenta con un tejido productivo de base.Un reciente informe elaborado por CaixaBank, a través de DayOne, y Afi (Analistas Financieros Internacionales) advierte «señales de una progresiva descentralización de la innovación». La Comunidad de Madrid y Cataluña siguen siendo los principales polos del emprendimiento innovador, concentrando el 20% y el 18% de las startups analizadas, respectivamente. Pero el estudio, cuya muestra son las más de 1.000 candidaturas presentadas en la última edición de los Premios EmprendeXXI, equivalentes a una quinta parte de las startups identificadas en España, también refleja que el ecosistema patrio se está diversificando territorialmente: la Comunidad Valenciana ya representa el 13% de las startups participantes y Andalucía el 11%, consolidándose como ecosistemas de referencia más allá de los ‘hubs’ habituales.Las grandes plazas concentran recursos, mientras que otros territorios empiezan a construir nichos tecnológicos propios. Por ejemplo, Navarra destaca en biotecnología. Castilla y León y Castilla-La Mancha en agrotech. Y Baleares, Galicia, Extremadura o Cantabria presentan una presencia notable de startups vinculadas a la inteligencia artificial. Así, cada región está desarrollando fortalezas diferenciadas. «La innovación ya no depende exclusivamente de la concentración geográfica, sino cada vez más de la capacidad de cada territorio para conectar talento, conocimiento, tejido empresarial y oportunidad de mercado», explican desde CaixaBank DayOne.Factores a favorEmprender desde localizaciones minoritarias ha dejado de verse como un aventura reservada solo para los más atrevidos. «La digitalización, el trabajo remoto , el acceso a financiación, la madurez de la transferencia tecnológica desde las universidades y las redes de apoyo regionales tanto públicas como privadas han reducido significativamente la dependencia geográfica», señalan desde CaixaBank DayOne. Esta combinación de factores se traduce en que lo importante ya no es tanto dónde nace una startup, sino su capacidad para captar talento, clientes, financiación y conocimiento, con independencia de su ubicación.No es de extrañar, por tanto, que otro de los informes de referencia en el mundo startupero, Spain Global Startup Hub 2026, realizado por ICEX, ponga de manifiesto que ciudades como Valencia, Málaga, Bilbao o San Sebastián continúan ganando protagonismo gracias a ecosistemas especializados. Además, las firmas emergentes surgidas fuera de los grandes ‘hubs’ disfrutan de ventajas competitivas. «Suelen tener una conexión más directa con las capacidades productivas, científicas o industriales de su territorio, lo que les permite desarrollar propuestas muy especializadas y resolver problemas concretos ligados a sectores donde existe conocimiento diferencial», aseguran desde CaixaBank DayOne. Esa cercanía puede acelerar colaboraciones y oportunidades que, en ecosistemas grandes, resultan más difíciles de generar.Comparte este extremo David Francés, que fundó Agerpix Technologies desde Golmayo, un municipio soriano que apenas supera los 3.000 habitantes. Especializada en agricultura de precisión, su objetivo es ayudar a las empresas agrícolas a mejorar la rentabilidad, producción y calidad de sus cultivos, minimizando la incertidumbre en la toma de decisiones. «Soria es mejor medio para un emprendimiento agrotech que el centro de Madrid por la capacidad de llegar al campo y porque los perfiles que encontramos están acostumbrados a este tipo de entornos», afirma el CEO de la compañía desde su stand en la feria Fruit Attraction, celebrada en Ifema, donde exhiben un robot cuadrúpedo capaz de contar racimos, evaluar el vigor y predecir la producción en viñedos de uva de mesa, dentro de una iniciativa cofinanciada por la Unión Europea.David Francés, fundador de Agerpix Technologies, junto al robot cuadrúpedoPara el emprendedor, el hecho de estar radicado allí nunca ha sido un escollo, ni siquiera para la consecución de capital. «Cuando un fondo de inversión tiene interés en un tipo de tecnología examina cada rincón en busca de oportunidades porque es su trabajo. Bajo mi punto de vista, si el proyecto es interesante, accede a financiación», dice. Sí reconoce que, en ocasiones, les cuesta fichar personal cualificado: «Es la pescadilla que se muerde la cola. No hay suficiente gente para este tipo de proyectos y no hay muchos proyectos porque falta gente». Aunque defiende la presencialidad por la interacción cara a cara, es flexible cuando el mercado exige fórmulas en remoto: «Lo prioritario es captar talento comprometido y motivado». Este año han comenzado la internacionalización con la apertura de su primera filial en América Latina, Agerpix Perú, y su tecnología también está presente en Chile. Y es que, en un ecosistema empresarial interconectado, el valor diferencial de la innovación trasciende cualquier barrera geográfica.Motores propiosEl sector de la biotecnología y el agrofoodtech están siendo dos de los motores del emprendimiento en Navarra. Según los datos de las startups que están alojadas en los viveros de CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra), el 35,5% son compañías del sector salud, el 33,3% son digitales y el 31,2% agroalimentarias. Uxue Lotiz, directora gerente en CEIN, sostiene que una de las mayores fortalezas de la comunidad es que tiene «una triple hélice muy consolidada y con una fuerte vinculación entre la parte de la investigación, la empresa y entidades públicas como la nuestra, que apoya el nacimiento y escalado de startups». Pone en valor la madurez del ecosistema: «El perfil de la persona emprendedora en Navarra ronda los 40 años. Puede parecer una edad tardía, pero la explicación está en que se trata de personas que han detectado una oportunidad de negocio, la solución a un problema real, y deciden emprender cuando ya cuentan con la experiencia y el conocimiento en su sector». El resultado es una de las tasas de consolidación de empresas más alta de Europa , con un 8,2%, según los últimos datos publicados en el Global Entrepreneurship Monitor (GEM). «Además, existe un fuerte apoyo desde lo público, con ayudas al emprendimiento y la innovación. Solo este año, se han destinado 33 millones de euros desde el departamento de Industria, y de Transición ecológica y Digital empresarial del Gobierno de Navarra», agrega.Más allá de estos datos, Lotiz destaca que Navarra cuenta con una estrategia de especialización inteligente (S4), su hoja de ruta para impulsar la industria y, por supuesto, el emprendimiento. Dentro de esta estrategia, la transición ecológica y digital son las dos prioridades transversales.Sinergias onlineA Miguel Ángel Díez Ferreira, emprendedor en serie riojano, nunca le gustó trasladarse a Madrid o Barcelona para impulsar sus negocios, realizar cursos formativos o acceder a financiación. Por este motivo, quien fuera director de Impact –una de las mayores aceleradoras de Europa– y profesor en diversas universidades de nuestro país, fundó Startups Institute, una escuela online que ofrece formación práctica para crear empresas y hacerlas crecer. «Una de las limitaciones que sufríamos antes los emprendedores innovadores de provincias era que no teníamos colegas con los que intercambiar experiencias, un ‘aislamiento’ que nos obligaba a movernos para estar cerca de otros emprendedores como nosotros», lamenta. Sus programas rompen con esa inercia al conectar a emprendedores de toda España entre sí (su comunidad supera los 500) y con profesores en activo, reescribiendo las reglas del juego.En su opinión, el fenómeno de la descentralización de las startups se mantendrá al alza debido al avance imparable de la inteligencia artificial generativa, que posibilita que una sola persona asuma operaciones que un tiempo atrás hubieran requerido plantillas de decenas de empleados y elevados costes fijos. «Los algoritmos están facilitando la creación de producto por parte de emprendedores que no son demasiado técnicos y que antaño hubieran requerido una inversión inicial muy alta en equipo. El resultado directo es que se está poniendo muy de moda la figura del ‘ solopreneur ‘, un emprendedor solitario capaz de montar negocios gestionados por agentes de IA y que, en algunos casos, facturan millones de euros con estructuras mínimas», expone. En este paradigma, la ubicación física pierde relevancia, ya que estos perfiles pueden trabajar desde cualquier sitio sin renunciar a la ambición de una escala global.Establecerse en determinados entornos implica una serie de ventajas a distintos niveles, como la fidelización a largo plazo de los empleados . «En Madrid o Barcelona la competencia es feroz y es más común que los gigantes tecnológicos estadounidenses vengan a robarte el talento», comenta. A esta circunstancia se suman las profundas asimetrías en materia de costes, marcadas por las diferencias salariales y la escalada desbocada de los precios de alquiler de oficinas en las grandes ciudades. «Por la misma inversión puedes sacar mucho más rendimiento estando en una provincia mediana o pequeña que en Madrid o Barcelona», resume el experto. Todos estos elementos contribuyen a que un mayor número de personas se animen a materializar sus ideas desde cualquier rincón.«Jamás he tenido dudas de que emprender desde Extremadura nos podía posicionar a nivel global», afirma al otro lado del teléfono Jesús Martín, CEO del Grupo neoCK, que ha encontrado en esta comunidad autónoma todas las condiciones necesarias para crecer. «Talento, apoyo de la administración pública y acceso a un nicho hiperespecializado», resume. En este sentido, piensa que el éxito empresarial no entiende de geografías, sino de dominio sectorial. «Nosotros somos los que mejor conocemos el mercado de la economía social, y combinando talento adecuado con innovación tecnológica, hemos generado soluciones totalmente disruptivas, sin importar el código postal». Y es que, a su juicio, la verdadera palanca diferencial consiste en abordar cualquier campo de actividad con un conocimiento exhaustivo y especializado.Jesús Martín es el fundador y CEO de Grupo neoCK, radicado en Badajoz, que prevé superar los 15 millones de facturación en 2030Captación de fondosEl acceso a financiación, a juicio del emprendedor, es la asignatura pendiente. «En la actualidad ni la tecnología ni el talento suponen ya una brecha. Nosotros contamos con empleados a lo largo y ancho de España y en países como Portugal, Colombia y Chile. El verdadero reto es que el capital fluya hacia todas las regiones , es decir, que los fondos de inversión vean más allá de la M-30 y de La Diagonal». El informe de CaixaBank DayOne y Afi revela que la Comunidad de Madrid y Cataluña reúnen conjuntamente más del 50% de la financiación total captada por las startups analizadas, superando el 64% junto con las radicadas en el País Vasco.Por su parte, la última edición del Observatorio de Startups de la Fundación Bankinter recoge que Barcelona, con 1.374 millones de euros captados en 140 operaciones, se mantuvo en 2025 como el epicentro del ecosistema emprendedor nacional. Madrid, con 865 millones de euros en 104 operaciones, reforzó su posición como segundo gran ‘hub’ de innovación, seguida de Valencia, que con 262 millones de euros, se situó como la tercera ciudad por volumen de inversión. San Sebastián, gracias a la ronda de la startup Multiverse Computing, se posicionó en cuarta posición, alcanzando los 202 millones de euros, por delante de Bilbao, La Coruña y Guadalajara.El verdadero desafío para el ecosistema español en los próximos años no será descentralizar el ingenio –una realidad que ya late con fuerza–, sino conseguir que los circuitos de financiación maduren al mismo ritmo y rompan, de una vez por todas, los sesgos geográficos tradicionales. El mapa del emprendimiento innovador registra un incipiente cambio de tendencia: un número creciente de proyectos germina y escala con éxito desde diversos lugares del territorio nacional, demostrando que el sector ya no bulle solo en los epicentros tradicionales. La generalización del teletrabajo a raíz de la pandemia supuso un primer punto de inflexión y la eclosión de la inteligencia artificial, que disminuye mucho el tamaño mínimo de los equipos necesarios para arrancar, ha sido el último revulsivo. Aunque la financiación continúa muy concentrada en Madrid y Barcelona, en línea con su peso demográfico y económico, lejos de los grandes núcleos también hay vida para las startups, que han entendido que las estrategias de especialización territorial son su mejor baza para competir de tú a tú, apostando por aquellos verticales donde la región ya cuenta con un tejido productivo de base.Un reciente informe elaborado por CaixaBank, a través de DayOne, y Afi (Analistas Financieros Internacionales) advierte «señales de una progresiva descentralización de la innovación». La Comunidad de Madrid y Cataluña siguen siendo los principales polos del emprendimiento innovador, concentrando el 20% y el 18% de las startups analizadas, respectivamente. Pero el estudio, cuya muestra son las más de 1.000 candidaturas presentadas en la última edición de los Premios EmprendeXXI, equivalentes a una quinta parte de las startups identificadas en España, también refleja que el ecosistema patrio se está diversificando territorialmente: la Comunidad Valenciana ya representa el 13% de las startups participantes y Andalucía el 11%, consolidándose como ecosistemas de referencia más allá de los ‘hubs’ habituales.Las grandes plazas concentran recursos, mientras que otros territorios empiezan a construir nichos tecnológicos propios. Por ejemplo, Navarra destaca en biotecnología. Castilla y León y Castilla-La Mancha en agrotech. Y Baleares, Galicia, Extremadura o Cantabria presentan una presencia notable de startups vinculadas a la inteligencia artificial. Así, cada región está desarrollando fortalezas diferenciadas. «La innovación ya no depende exclusivamente de la concentración geográfica, sino cada vez más de la capacidad de cada territorio para conectar talento, conocimiento, tejido empresarial y oportunidad de mercado», explican desde CaixaBank DayOne.Factores a favorEmprender desde localizaciones minoritarias ha dejado de verse como un aventura reservada solo para los más atrevidos. «La digitalización, el trabajo remoto , el acceso a financiación, la madurez de la transferencia tecnológica desde las universidades y las redes de apoyo regionales tanto públicas como privadas han reducido significativamente la dependencia geográfica», señalan desde CaixaBank DayOne. Esta combinación de factores se traduce en que lo importante ya no es tanto dónde nace una startup, sino su capacidad para captar talento, clientes, financiación y conocimiento, con independencia de su ubicación.No es de extrañar, por tanto, que otro de los informes de referencia en el mundo startupero, Spain Global Startup Hub 2026, realizado por ICEX, ponga de manifiesto que ciudades como Valencia, Málaga, Bilbao o San Sebastián continúan ganando protagonismo gracias a ecosistemas especializados. Además, las firmas emergentes surgidas fuera de los grandes ‘hubs’ disfrutan de ventajas competitivas. «Suelen tener una conexión más directa con las capacidades productivas, científicas o industriales de su territorio, lo que les permite desarrollar propuestas muy especializadas y resolver problemas concretos ligados a sectores donde existe conocimiento diferencial», aseguran desde CaixaBank DayOne. Esa cercanía puede acelerar colaboraciones y oportunidades que, en ecosistemas grandes, resultan más difíciles de generar.Comparte este extremo David Francés, que fundó Agerpix Technologies desde Golmayo, un municipio soriano que apenas supera los 3.000 habitantes. Especializada en agricultura de precisión, su objetivo es ayudar a las empresas agrícolas a mejorar la rentabilidad, producción y calidad de sus cultivos, minimizando la incertidumbre en la toma de decisiones. «Soria es mejor medio para un emprendimiento agrotech que el centro de Madrid por la capacidad de llegar al campo y porque los perfiles que encontramos están acostumbrados a este tipo de entornos», afirma el CEO de la compañía desde su stand en la feria Fruit Attraction, celebrada en Ifema, donde exhiben un robot cuadrúpedo capaz de contar racimos, evaluar el vigor y predecir la producción en viñedos de uva de mesa, dentro de una iniciativa cofinanciada por la Unión Europea.David Francés, fundador de Agerpix Technologies, junto al robot cuadrúpedoPara el emprendedor, el hecho de estar radicado allí nunca ha sido un escollo, ni siquiera para la consecución de capital. «Cuando un fondo de inversión tiene interés en un tipo de tecnología examina cada rincón en busca de oportunidades porque es su trabajo. Bajo mi punto de vista, si el proyecto es interesante, accede a financiación», dice. Sí reconoce que, en ocasiones, les cuesta fichar personal cualificado: «Es la pescadilla que se muerde la cola. No hay suficiente gente para este tipo de proyectos y no hay muchos proyectos porque falta gente». Aunque defiende la presencialidad por la interacción cara a cara, es flexible cuando el mercado exige fórmulas en remoto: «Lo prioritario es captar talento comprometido y motivado». Este año han comenzado la internacionalización con la apertura de su primera filial en América Latina, Agerpix Perú, y su tecnología también está presente en Chile. Y es que, en un ecosistema empresarial interconectado, el valor diferencial de la innovación trasciende cualquier barrera geográfica.Motores propiosEl sector de la biotecnología y el agrofoodtech están siendo dos de los motores del emprendimiento en Navarra. Según los datos de las startups que están alojadas en los viveros de CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra), el 35,5% son compañías del sector salud, el 33,3% son digitales y el 31,2% agroalimentarias. Uxue Lotiz, directora gerente en CEIN, sostiene que una de las mayores fortalezas de la comunidad es que tiene «una triple hélice muy consolidada y con una fuerte vinculación entre la parte de la investigación, la empresa y entidades públicas como la nuestra, que apoya el nacimiento y escalado de startups». Pone en valor la madurez del ecosistema: «El perfil de la persona emprendedora en Navarra ronda los 40 años. Puede parecer una edad tardía, pero la explicación está en que se trata de personas que han detectado una oportunidad de negocio, la solución a un problema real, y deciden emprender cuando ya cuentan con la experiencia y el conocimiento en su sector». El resultado es una de las tasas de consolidación de empresas más alta de Europa , con un 8,2%, según los últimos datos publicados en el Global Entrepreneurship Monitor (GEM). «Además, existe un fuerte apoyo desde lo público, con ayudas al emprendimiento y la innovación. Solo este año, se han destinado 33 millones de euros desde el departamento de Industria, y de Transición ecológica y Digital empresarial del Gobierno de Navarra», agrega.Más allá de estos datos, Lotiz destaca que Navarra cuenta con una estrategia de especialización inteligente (S4), su hoja de ruta para impulsar la industria y, por supuesto, el emprendimiento. Dentro de esta estrategia, la transición ecológica y digital son las dos prioridades transversales.Sinergias onlineA Miguel Ángel Díez Ferreira, emprendedor en serie riojano, nunca le gustó trasladarse a Madrid o Barcelona para impulsar sus negocios, realizar cursos formativos o acceder a financiación. Por este motivo, quien fuera director de Impact –una de las mayores aceleradoras de Europa– y profesor en diversas universidades de nuestro país, fundó Startups Institute, una escuela online que ofrece formación práctica para crear empresas y hacerlas crecer. «Una de las limitaciones que sufríamos antes los emprendedores innovadores de provincias era que no teníamos colegas con los que intercambiar experiencias, un ‘aislamiento’ que nos obligaba a movernos para estar cerca de otros emprendedores como nosotros», lamenta. Sus programas rompen con esa inercia al conectar a emprendedores de toda España entre sí (su comunidad supera los 500) y con profesores en activo, reescribiendo las reglas del juego.En su opinión, el fenómeno de la descentralización de las startups se mantendrá al alza debido al avance imparable de la inteligencia artificial generativa, que posibilita que una sola persona asuma operaciones que un tiempo atrás hubieran requerido plantillas de decenas de empleados y elevados costes fijos. «Los algoritmos están facilitando la creación de producto por parte de emprendedores que no son demasiado técnicos y que antaño hubieran requerido una inversión inicial muy alta en equipo. El resultado directo es que se está poniendo muy de moda la figura del ‘ solopreneur ‘, un emprendedor solitario capaz de montar negocios gestionados por agentes de IA y que, en algunos casos, facturan millones de euros con estructuras mínimas», expone. En este paradigma, la ubicación física pierde relevancia, ya que estos perfiles pueden trabajar desde cualquier sitio sin renunciar a la ambición de una escala global.Establecerse en determinados entornos implica una serie de ventajas a distintos niveles, como la fidelización a largo plazo de los empleados . «En Madrid o Barcelona la competencia es feroz y es más común que los gigantes tecnológicos estadounidenses vengan a robarte el talento», comenta. A esta circunstancia se suman las profundas asimetrías en materia de costes, marcadas por las diferencias salariales y la escalada desbocada de los precios de alquiler de oficinas en las grandes ciudades. «Por la misma inversión puedes sacar mucho más rendimiento estando en una provincia mediana o pequeña que en Madrid o Barcelona», resume el experto. Todos estos elementos contribuyen a que un mayor número de personas se animen a materializar sus ideas desde cualquier rincón.«Jamás he tenido dudas de que emprender desde Extremadura nos podía posicionar a nivel global», afirma al otro lado del teléfono Jesús Martín, CEO del Grupo neoCK, que ha encontrado en esta comunidad autónoma todas las condiciones necesarias para crecer. «Talento, apoyo de la administración pública y acceso a un nicho hiperespecializado», resume. En este sentido, piensa que el éxito empresarial no entiende de geografías, sino de dominio sectorial. «Nosotros somos los que mejor conocemos el mercado de la economía social, y combinando talento adecuado con innovación tecnológica, hemos generado soluciones totalmente disruptivas, sin importar el código postal». Y es que, a su juicio, la verdadera palanca diferencial consiste en abordar cualquier campo de actividad con un conocimiento exhaustivo y especializado.Jesús Martín es el fundador y CEO de Grupo neoCK, radicado en Badajoz, que prevé superar los 15 millones de facturación en 2030Captación de fondosEl acceso a financiación, a juicio del emprendedor, es la asignatura pendiente. «En la actualidad ni la tecnología ni el talento suponen ya una brecha. Nosotros contamos con empleados a lo largo y ancho de España y en países como Portugal, Colombia y Chile. El verdadero reto es que el capital fluya hacia todas las regiones , es decir, que los fondos de inversión vean más allá de la M-30 y de La Diagonal». El informe de CaixaBank DayOne y Afi revela que la Comunidad de Madrid y Cataluña reúnen conjuntamente más del 50% de la financiación total captada por las startups analizadas, superando el 64% junto con las radicadas en el País Vasco.Por su parte, la última edición del Observatorio de Startups de la Fundación Bankinter recoge que Barcelona, con 1.374 millones de euros captados en 140 operaciones, se mantuvo en 2025 como el epicentro del ecosistema emprendedor nacional. Madrid, con 865 millones de euros en 104 operaciones, reforzó su posición como segundo gran ‘hub’ de innovación, seguida de Valencia, que con 262 millones de euros, se situó como la tercera ciudad por volumen de inversión. San Sebastián, gracias a la ronda de la startup Multiverse Computing, se posicionó en cuarta posición, alcanzando los 202 millones de euros, por delante de Bilbao, La Coruña y Guadalajara.El verdadero desafío para el ecosistema español en los próximos años no será descentralizar el ingenio –una realidad que ya late con fuerza–, sino conseguir que los circuitos de financiación maduren al mismo ritmo y rompan, de una vez por todas, los sesgos geográficos tradicionales.
El mapa del emprendimiento innovador registra un incipiente cambio de tendencia: un número creciente de proyectos germina y escala con éxito desde diversos lugares del territorio nacional, demostrando que el sector ya no bulle solo en los epicentros tradicionales. La generalización del teletrabajo a raíz … de la pandemia supuso un primer punto de inflexión y la eclosión de la inteligencia artificial, que disminuye mucho el tamaño mínimo de los equipos necesarios para arrancar, ha sido el último revulsivo. Aunque la financiación continúa muy concentrada en Madrid y Barcelona, en línea con su peso demográfico y económico, lejos de los grandes núcleos también hay vida para las startups, que han entendido que las estrategias de especialización territorial son su mejor baza para competir de tú a tú, apostando por aquellos verticales donde la región ya cuenta con un tejido productivo de base.
Un reciente informe elaborado por CaixaBank, a través de DayOne, y Afi (Analistas Financieros Internacionales) advierte «señales de una progresiva descentralización de la innovación». La Comunidad de Madrid y Cataluña siguen siendo los principales polos del emprendimiento innovador, concentrando el 20% y el 18% de las startups analizadas, respectivamente. Pero el estudio, cuya muestra son las más de 1.000 candidaturas presentadas en la última edición de los Premios EmprendeXXI, equivalentes a una quinta parte de las startups identificadas en España, también refleja que el ecosistema patrio se está diversificando territorialmente: la Comunidad Valenciana ya representa el 13% de las startups participantes y Andalucía el 11%, consolidándose como ecosistemas de referencia más allá de los ‘hubs’ habituales.
Las grandes plazas concentran recursos, mientras que otros territorios empiezan a construir nichos tecnológicos propios. Por ejemplo, Navarra destaca en biotecnología. Castilla y León y Castilla-La Mancha en agrotech. Y Baleares, Galicia, Extremadura o Cantabria presentan una presencia notable de startups vinculadas a la inteligencia artificial. Así, cada región está desarrollando fortalezas diferenciadas. «La innovación ya no depende exclusivamente de la concentración geográfica, sino cada vez más de la capacidad de cada territorio para conectar talento, conocimiento, tejido empresarial y oportunidad de mercado», explican desde CaixaBank DayOne.
Factores a favor
Emprender desde localizaciones minoritarias ha dejado de verse como un aventura reservada solo para los más atrevidos. «La digitalización, el trabajo remoto, el acceso a financiación, la madurez de la transferencia tecnológica desde las universidades y las redes de apoyo regionales tanto públicas como privadas han reducido significativamente la dependencia geográfica», señalan desde CaixaBank DayOne. Esta combinación de factores se traduce en que lo importante ya no es tanto dónde nace una startup, sino su capacidad para captar talento, clientes, financiación y conocimiento, con independencia de su ubicación.
No es de extrañar, por tanto, que otro de los informes de referencia en el mundo startupero, Spain Global Startup Hub 2026, realizado por ICEX, ponga de manifiesto que ciudades como Valencia, Málaga, Bilbao o San Sebastián continúan ganando protagonismo gracias a ecosistemas especializados. Además, las firmas emergentes surgidas fuera de los grandes ‘hubs’ disfrutan de ventajas competitivas. «Suelen tener una conexión más directa con las capacidades productivas, científicas o industriales de su territorio, lo que les permite desarrollar propuestas muy especializadas y resolver problemas concretos ligados a sectores donde existe conocimiento diferencial», aseguran desde CaixaBank DayOne. Esa cercanía puede acelerar colaboraciones y oportunidades que, en ecosistemas grandes, resultan más difíciles de generar.
Comparte este extremo David Francés, que fundó Agerpix Technologies desde Golmayo, un municipio soriano que apenas supera los 3.000 habitantes. Especializada en agricultura de precisión, su objetivo es ayudar a las empresas agrícolas a mejorar la rentabilidad, producción y calidad de sus cultivos, minimizando la incertidumbre en la toma de decisiones. «Soria es mejor medio para un emprendimiento agrotech que el centro de Madrid por la capacidad de llegar al campo y porque los perfiles que encontramos están acostumbrados a este tipo de entornos», afirma el CEO de la compañía desde su stand en la feria Fruit Attraction, celebrada en Ifema, donde exhiben un robot cuadrúpedo capaz de contar racimos, evaluar el vigor y predecir la producción en viñedos de uva de mesa, dentro de una iniciativa cofinanciada por la Unión Europea.

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Para el emprendedor, el hecho de estar radicado allí nunca ha sido un escollo, ni siquiera para la consecución de capital. «Cuando un fondo de inversión tiene interés en un tipo de tecnología examina cada rincón en busca de oportunidades porque es su trabajo. Bajo mi punto de vista, si el proyecto es interesante, accede a financiación», dice. Sí reconoce que, en ocasiones, les cuesta fichar personal cualificado: «Es la pescadilla que se muerde la cola. No hay suficiente gente para este tipo de proyectos y no hay muchos proyectos porque falta gente». Aunque defiende la presencialidad por la interacción cara a cara, es flexible cuando el mercado exige fórmulas en remoto: «Lo prioritario es captar talento comprometido y motivado». Este año han comenzado la internacionalización con la apertura de su primera filial en América Latina, Agerpix Perú, y su tecnología también está presente en Chile. Y es que, en un ecosistema empresarial interconectado, el valor diferencial de la innovación trasciende cualquier barrera geográfica.
Motores propios
El sector de la biotecnología y el agrofoodtech están siendo dos de los motores del emprendimiento en Navarra. Según los datos de las startups que están alojadas en los viveros de CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra), el 35,5% son compañías del sector salud, el 33,3% son digitales y el 31,2% agroalimentarias. Uxue Lotiz, directora gerente en CEIN, sostiene que una de las mayores fortalezas de la comunidad es que tiene «una triple hélice muy consolidada y con una fuerte vinculación entre la parte de la investigación, la empresa y entidades públicas como la nuestra, que apoya el nacimiento y escalado de startups». Pone en valor la madurez del ecosistema: «El perfil de la persona emprendedora en Navarra ronda los 40 años. Puede parecer una edad tardía, pero la explicación está en que se trata de personas que han detectado una oportunidad de negocio, la solución a un problema real, y deciden emprender cuando ya cuentan con la experiencia y el conocimiento en su sector». El resultado es una de las tasas de consolidación de empresas más alta de Europa, con un 8,2%, según los últimos datos publicados en el Global Entrepreneurship Monitor (GEM). «Además, existe un fuerte apoyo desde lo público, con ayudas al emprendimiento y la innovación. Solo este año, se han destinado 33 millones de euros desde el departamento de Industria, y de Transición ecológica y Digital empresarial del Gobierno de Navarra», agrega.
Más allá de estos datos, Lotiz destaca que Navarra cuenta con una estrategia de especialización inteligente (S4), su hoja de ruta para impulsar la industria y, por supuesto, el emprendimiento. Dentro de esta estrategia, la transición ecológica y digital son las dos prioridades transversales.
Sinergias online
A Miguel Ángel Díez Ferreira, emprendedor en serie riojano, nunca le gustó trasladarse a Madrid o Barcelona para impulsar sus negocios, realizar cursos formativos o acceder a financiación. Por este motivo, quien fuera director de Impact –una de las mayores aceleradoras de Europa– y profesor en diversas universidades de nuestro país, fundó Startups Institute, una escuela online que ofrece formación práctica para crear empresas y hacerlas crecer. «Una de las limitaciones que sufríamos antes los emprendedores innovadores de provincias era que no teníamos colegas con los que intercambiar experiencias, un ‘aislamiento’ que nos obligaba a movernos para estar cerca de otros emprendedores como nosotros», lamenta. Sus programas rompen con esa inercia al conectar a emprendedores de toda España entre sí (su comunidad supera los 500) y con profesores en activo, reescribiendo las reglas del juego.
En su opinión, el fenómeno de la descentralización de las startups se mantendrá al alza debido al avance imparable de la inteligencia artificial generativa, que posibilita que una sola persona asuma operaciones que un tiempo atrás hubieran requerido plantillas de decenas de empleados y elevados costes fijos. «Los algoritmos están facilitando la creación de producto por parte de emprendedores que no son demasiado técnicos y que antaño hubieran requerido una inversión inicial muy alta en equipo. El resultado directo es que se está poniendo muy de moda la figura del ‘solopreneur‘, un emprendedor solitario capaz de montar negocios gestionados por agentes de IA y que, en algunos casos, facturan millones de euros con estructuras mínimas», expone. En este paradigma, la ubicación física pierde relevancia, ya que estos perfiles pueden trabajar desde cualquier sitio sin renunciar a la ambición de una escala global.
Establecerse en determinados entornos implica una serie de ventajas a distintos niveles, como la fidelización a largo plazo de los empleados. «En Madrid o Barcelona la competencia es feroz y es más común que los gigantes tecnológicos estadounidenses vengan a robarte el talento», comenta. A esta circunstancia se suman las profundas asimetrías en materia de costes, marcadas por las diferencias salariales y la escalada desbocada de los precios de alquiler de oficinas en las grandes ciudades. «Por la misma inversión puedes sacar mucho más rendimiento estando en una provincia mediana o pequeña que en Madrid o Barcelona», resume el experto. Todos estos elementos contribuyen a que un mayor número de personas se animen a materializar sus ideas desde cualquier rincón.
«Jamás he tenido dudas de que emprender desde Extremadura nos podía posicionar a nivel global», afirma al otro lado del teléfono Jesús Martín, CEO del Grupo neoCK, que ha encontrado en esta comunidad autónoma todas las condiciones necesarias para crecer. «Talento, apoyo de la administración pública y acceso a un nicho hiperespecializado», resume. En este sentido, piensa que el éxito empresarial no entiende de geografías, sino de dominio sectorial. «Nosotros somos los que mejor conocemos el mercado de la economía social, y combinando talento adecuado con innovación tecnológica, hemos generado soluciones totalmente disruptivas, sin importar el código postal». Y es que, a su juicio, la verdadera palanca diferencial consiste en abordar cualquier campo de actividad con un conocimiento exhaustivo y especializado.

Captación de fondos
El acceso a financiación, a juicio del emprendedor, es la asignatura pendiente. «En la actualidad ni la tecnología ni el talento suponen ya una brecha. Nosotros contamos con empleados a lo largo y ancho de España y en países como Portugal, Colombia y Chile. El verdadero reto es que el capital fluya hacia todas las regiones, es decir, que los fondos de inversión vean más allá de la M-30 y de La Diagonal». El informe de CaixaBank DayOne y Afi revela que la Comunidad de Madrid y Cataluña reúnen conjuntamente más del 50% de la financiación total captada por las startups analizadas, superando el 64% junto con las radicadas en el País Vasco.
Por su parte, la última edición del Observatorio de Startups de la Fundación Bankinter recoge que Barcelona, con 1.374 millones de euros captados en 140 operaciones, se mantuvo en 2025 como el epicentro del ecosistema emprendedor nacional. Madrid, con 865 millones de euros en 104 operaciones, reforzó su posición como segundo gran ‘hub’ de innovación, seguida de Valencia, que con 262 millones de euros, se situó como la tercera ciudad por volumen de inversión. San Sebastián, gracias a la ronda de la startup Multiverse Computing, se posicionó en cuarta posición, alcanzando los 202 millones de euros, por delante de Bilbao, La Coruña y Guadalajara.
El verdadero desafío para el ecosistema español en los próximos años no será descentralizar el ingenio –una realidad que ya late con fuerza–, sino conseguir que los circuitos de financiación maduren al mismo ritmo y rompan, de una vez por todas, los sesgos geográficos tradicionales.
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