El Departamento de Justicia (DOJ por su sigla en inglés) de Estados Unidos ha demandado para impedir que se certifiquen los resultados de las elecciones para el Senado en Alaska si el incumbente republicano pierde su escaño. El resultado de la contienda en Alaska podría determinar qué partido termina controlando la Cámara Alta del Congreso.
La contienda es clave para los demócratas hacerse con el control del Senado en noviembre
El Departamento de Justicia (DOJ por su sigla en inglés) de Estados Unidos ha demandado para impedir que se certifiquen los resultados de las elecciones para el Senado en Alaska si el incumbente republicano pierde su escaño. El resultado de la contienda en Alaska podría determinar qué partido termina controlando la Cámara Alta del Congreso.
Esa banca la tiene Dan S. Sullivan, quien se enfrenta a la candidata demócrata Mary Peltola en una contienda muy reñida, según las encuestas. Los republicanos tienen una mayoría de 53 escaños en el Senado, frente a 47 de los demócratas, que necesitan llegar a 51 para hacerse con el control del Senado. Uno de los cuatro escaños donde aspiran arrebatar un puesto a los republicanos es el de Alaska.

La demanda, presentada el jueves ante el tribunal federal de Alaska, señala que en la contienda hay otro candidato llamado también Daniel J. Sullivan, lo que podría confundir a los votantes. El DOJ ha pedido de manera preventiva que un tribunal retrase la certificación de los resultados si Sullivan pierde en noviembre y los votos de su homónimo podrían haber cambiado el resultado.
La iniciativa supone un nuevo intento del DOJ del Gobierno de Trump de intervenir en la organización de las elecciones. La Constitución de EE UU establece que la organización de las elecciones queda en manos de los Estados, no del Gobierno federal, por lo que el Ejecutivo tiene un margen muy limitado para meterse en cómo los Estados manejan los comicios. El Congreso establece las reglas para las elecciones federales.
El DOJ no puede bloquear por sí mismo la certificación, sino que necesita que un juez lo ordene.
Las autoridades electorales de Alaska ya intentaron excluir al segundo Sullivan en junio, cuestionando similitudes entre ambas campañas. Pero un tribunal estatal permitió que continuara con la candidatura, y el Tribunal Supremo de Alaska confirmó la decisión.
La demanda parte del siguiente supuesto: que el senador pierda el escaño pero, si se le suman los votos que obtuvo su homónimo, entonces derrote a Peltola. Es un escenario para el que la demanda no establece cómo se podría determinar entonces cuál fue la intención de los electores.
La demanda no solicita que el tribunal declare un ganador ni reasigne votos automáticamente, sino que ha solicitado que un tribunal suspenda la certificación mientras se investiga si quienes votaron por el otro Sullivan pretendían en realidad votar por el senador.
Las autoridades de Alaska utilizan un sistema de votación que permite a los electores ordenar a los candidatos por preferencia, en lugar de escoger a uno. Con ese sistema, si ningún candidato consigue la mayoría necesaria para ganar, se elimina al que tenga menos votos, y sus votos se redistribuyen entre los que siguen en la contienda. Cada voto pasa al siguiente candidato que ese elector haya marcado en su orden de preferencia, y que también siga en la contienda. Si no marcó otra opción, el voto deja de contar en otras rondas.
Por tanto el sistema permite a los votantes elegir a un Sullivan como primera opción y al otro como segunda, y si el primero queda eliminado, su voto pasa al segundo. La confusión que alega la demanda es que alguien marque primero al homónimo cuando en realidad quería elegir al senador.
El Gobierno ha fundamentado la demanda en la Ley Nacional de Registro de Votantes, que busca proteger la integridad del proceso.
Un portavoz del DOJ dijo a EL PAÍS que “la División de Elecciones de Alaska determinó que la candidatura del señor Daniel J. Sullivan tenía como objetivo engañar a los votantes y comprometer la imparcialidad de la papeleta. Por ello, el Departamento de Justicia, de conformidad con la Ley Nacional de Registro de Votantes aprobada por el Congreso, está tomando las medidas necesarias para garantizar que esta candidatura frívola no socave la integridad de las elecciones de Alaska ni la voluntad de sus votantes”.
El segundo Sullivan es un exprofesor de Petersburg, una pequeña ciudad pesquera de unos 3.000 habitantes al sureste de Alaska, que ha dicho que se lanzó en la contienda por su descontento con el senador. El candidato aparecerá en la boleta sin afiliación partidista, y el senador figurará como republicano.
Trump le ha dado su respaldo al senador y se ha referido a la candidatura de su homónimo como una “estafa” para engañar a los votantes.
Las encuestas indican que los demócratas tienen posibilidades de recuperar el control del Senado. El Partido lleva ventaja en cinco Estados con escaños ocupados por republicanos, Maine, Carolina del Norte, Ohio, Texas y Alaska. Varias de las contiendas están dentro del margen de error.
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