Felipe VI ha querido este viernes aprovechar la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias para hacer un llamamiento al “tiempo” y a la “paciencia”. En definitiva, a la mesura en un mundo de aceleración tecnológica, pero también ante unas elecciones generales donde los ciudadanos tendrán una “altísima responsabilidad” a la hora de “definir la orientación política” del país, según ha asegurado el monarca.
Felipe VI ensalza los valores de la Constitución, que acoge “a todos los españoles sin distinción alguna”
Felipe VI ha querido este viernes aprovechar la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias para hacer un llamamiento al “tiempo” y a la “paciencia”. En definitiva, a la mesura en un mundo de aceleración tecnológica, pero también ante unas elecciones generales donde los ciudadanos tendrán una “altísima responsabilidad” a la hora de “definir la orientación política” del país, según ha asegurado el monarca.
A pocas semanas de que se celebren las elecciones el próximo 29 de noviembre, y en un contexto de una precampaña muy bronca, el jefe del Estado ha ensalzado el papel de la Constitución como cimiento “capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna”. También ha alabado el proceso de Transición a la hora de pasar de manera “pacífica” de una dictadura a una democracia.
“Requiere tiempo, en una sociedad madura como la nuestra, el ejercicio de la democracia. No se agota en unas elecciones como las que pronto viviremos, donde los ciudadanos tendrán, una vez más, la altísima responsabilidad de definir la orientación política de nuestro país”, ha recordado Felipe VI. “La democracia requiere de un compromiso diario, cívico y exigente, de un cuidado de sus formas e instituciones, para seguir garantizando nuestra convivencia”, ha insistido el Rey en un discurso que se pronuncia pocos días después de los disturbios y cargas policiales contra manifestantes que protestaban por la presencia del líder de Vox, Santiago Abascal —ya en plena precampaña electoral—, en A Coruña y Avilés. Y en un clima de gran descontento social —acceso a la vivienda, salarios, condiciones laborales…— que no se veía desde el 15M.
De hecho, el discurso de la princesa Leonor ha ido en gran parte dirigido a intentar empatizar con el público más joven: “Cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades, de conflictos, extremismos, populismos, guerras tecnológicas, híbridas, realidades líquidas, realpolitik, amenazas, incertidumbre…”, se preguntaba la heredera.
El jefe del Estado, que ha presidido este viernes junto a la reina Letizia Ortiz, la princesa Leonor y la infanta Sofía, esta 46ª edición de los premios, ha dicho que la democracia “es también una experiencia, un aprendizaje”. Ha reconocido que fue un proceso “complejo, basado en la generosidad y en la altura de miras”. La Transición, ha continuado; permitió pasar de manera “pacífica” de la dictadura a las libertades. “Un proceso cimentado en una Constitución capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna. Y un camino que sigue adelante, que se renueva año tras año; que nos obliga a todos a ser humildes, a mantenernos alerta, a renovar también la constante voluntad de aprender y mejorar”, ha dicho.
Durante los últimos días se había especulado con que el de hoy sería el último discurso del Rey en esta ceremonia, pasándole el testigo y el 100% del protagonismo a la princesa Leonor, como dejó caer en su discurso de la pasada edición. Fuentes de la Casa del Rey abundan en que, aunque la heredera irá tomando espacios en solitario —por ejemplo, este viernes ha recibido en audiencia ella sola a los galardonados—, no se espera que el Rey deje de asistir a estos premios el año que viene.
Timothy Garton Ash, los estudios Ghibli, Julian Barnes, Leo Messi, la Bóveda de las Semillas de Svalbard (Noruega), Christina Koch, David Klenerman, Shankar Balasubramanian, Pascal Mayer y Patti Smith. El rey Felipe VI ha tenido, también, palabras de agradecimiento para todos los galardonados. “Nuestros premiados (…) nos dan ejemplos excelentes de hasta dónde puede llegar una vida, una trayectoria, un proyecto de creación o investigación, cuando se vive con sinceridad; una sinceridad que nunca podrá alcanzar, por sí solo, un algoritmo”.
Mención especial, quizás, ha tenido la tecnología y la inteligencia artificial, o su evolución futura, la superinteligencia, se ha referido el Rey. “La inteligencia artificial a veces nos parece, por eficaz e inmediata, más fiable que la humana. Nuestros premiados desarman esa impresión”, ha dicho de manera contundente, porque sus “logros, vividos y trabajados hasta la médula, demuestran que solo con esfuerzo y constancia puede el talento convertir su potencial en realidades tangibles y duraderas”.
La experiencia, ha iniciado el Rey, es el rasgo que comparten los Premios Princesa de Asturias. “Una experiencia que no se puede transferir ni explicar, sino solo vivir; y que al cabo de nuestro periplo vital será nuestro gran patrimonio”, ha dicho para añadir la importancia de que la princesa Leonor y la infanta Sofía —siempre involucra en sus discursos a ambas hermanas— acumulen “experiencias valiosas en su aprendizaje de vida”.
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