Junts per Catalunya eleva el tono con su política migratoria. A rebufo de la crisis de Ceuta, la formación independentista catalana ha desempolvado sus reclamaciones al Gobierno para que transfiera a Cataluña las competencias sobre migración y exige que la Generalitat tenga la llave para controlar las regularizaciones, con capacidad de vetar el pago de ayudas para aquellas personas que no demuestren una “integración” en Cataluña. “Hablar de inmigración no es ser racista. Lo que hace falta es afrontar los problemas y dar soluciones”, manifiesta el partido. Junts busca marcar perfil en un momento en que baraja unas expectativas electorales a la baja, y aparece perjudicado por el auge que experimenta la ultraderecha independentista que representa Aliança Catalana.
El partido independentista reclama poder condicionar la concesión de determinadas ayudas sociales en función de si hay “integración” en Cataluña
Junts per Catalunya eleva el tono con su política migratoria. A rebufo de la crisis de Ceuta, la formación independentista catalana ha desempolvado sus reclamaciones al Gobierno para que transfiera a Cataluña las competencias sobre migración y exige que la Generalitat tenga la llave para controlar las regularizaciones, con capacidad de vetar el pago de ayudas para aquellas personas que no demuestren una “integración” en Cataluña. “Hablar de inmigración no es ser racista. Lo que hace falta es afrontar los problemas y dar soluciones”, manifiesta el partido. Junts busca marcar perfil en un momento en que baraja unas expectativas electorales a la baja, y aparece perjudicado por el auge que experimenta la ultraderecha independentista que representa Aliança Catalana.
“La mejor solución para Cataluña es tener el control en inmigración”. Es la reclamación que ha recuperado Junts, en los días posteriores a la llegada masiva de ciudadanos africanos a Ceuta. Precisamente, sobre el reparto de menores migrantes no acompañados que han llegado a Ceuta, el portavoz de Junts Salvador Vergés ha vuelto a advertir al Gobierno de que Junts hará lo posible para que estos menores no terminen recalando en Cataluña. “No se puede seguir haciendo venir a menores no acompañados a Cataluña, cuando tenemos todos los centros de acogida saturados. Esto sería una irresponsabilidad”, alertó Vergés este martes, en una entrevista concedida a la agencia Efe. Vergés recalcó que “Cataluña siempre ha acogido a muchos más menores no acompañados que otras comunidades autónomas”, por lo que ahora son estas otras comunidades “las que deben recibir a estos menores” de Ceuta. El lunes, Míriam Nogueras manifestó que Cataluña “está al límite”
Por su parte, la consejería de Derechos Sociales de la Generalitat ya ha dejado claro que se pone a disposición del Ministerio para colaborar en la acogida de menores.
El discurso de Junts en relación con la inmigración busca marcar una línea propia, con la que poder competir frente a frente con Aliança Catalana, que rellena su argumentario con islamofobia y trata de ganar espacio electoral a costa de señalar a la población migrante como la culpable del descontento social.
El portavoz de Junts defiende “confrontar” con argumentos a la extrema derecha que lidera la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols. “Personalmente, creo que salir a confrontarlos, teniendo como tenemos nosotros las ideas claras y las carpetas bien trabajadas, es una buena opción”, opina. El auge de la extrema derecha en buena medida se explica, a su juicio, porque “los partidos tradicionales seguramente no han hecho suficiente énfasis en temas como la inmigración o la inseguridad”.
Según Vergés, Aliança “se aprovecha de determinados temas que preocupan a la gente”, pero “no aportan soluciones realistas”, por lo que Junts debe “explicar” qué piensa sobre estos asuntos. “De esta manera, la gente verá que nos hacemos cargo de estas cuestiones con soluciones, y no para incendiar”, ha alegado.
Después de la polémica desatada por la contratación por la vía de urgencia de una hija de Orriols en Ripoll como policía local, Vergés ha denunciado que a Aliança “se le perdonan errores o determinadas actitudes que a nosotros probablemente nos provocarían dimisiones inmediatas”.
Junts insiste en la necesidad que Cataluña gane poder de decisión sobre el proceso regulatorio y propone condicionar la concesión de determinadas ayudas sociales a inmigrantes a que estos “demuestren su capacidad de integración” en la sociedad catalana. Vergés pretende contraponer esa idea a las “propuestas populistas e incendiarias” que, dice él, divulga la extrema derecha, como la expulsión de personas migrantes. “Buscan incendiar, diciendo simplemente: ‘Todos los inmigrantes, fuera’. Esta no es la solución. Si tuviésemos una tasa de natalidad de dos hijos y pico por mujer fértil podríamos mantener la población con los que somos en este momento. Pero la realidad catalana es que tenemos un hijo por mujer fértil”, argumenta Vergés.
Para el portavoz parlamentario de Junts, hay que garantizar a cualquier persona migrante “los derechos más básicos”, de manera que “si un niño está enfermo hay que curarlo”, pero en cambio las prestaciones relacionadas con el acceso a la vivienda u otras ayudas sociales “deben ser un premio” por los “deberes” cumplidos.
“Si la persona recién llegada no demuestra esta voluntad y capacidad de integración, estas prestaciones no deben estar a su alcance”, subraya.
Su propuesta no tardó en recibir una respuesta del PSC, a través del diputado Ferran Pedret: “La ‘lepenización de los espíritus’ era esto”, afirmó Pedret, en alusión al proceso a través del cual los postulados del político ultraderechista francés Jean-Marie Le Pen acabaron arraigando en el ideario de otras formaciones políticas y sectores diversos de la sociedad francesa.
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