“Desaliento”, “escepticismo” e “indignación”. Es lo que la princesa Leonor de Borbón ha confesado percibir en las generaciones más jóvenes. En su discurso en la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias, la heredera ha querido lanzar un mensaje de “esperanza” ante las complejidades que afronta su generación, la Z. Y ha animado a los jóvenes a mantener el “entusiasmo” en tiempos, ha reconocido de “desencanto social profundo”.
La Princesa de Asturias lanza un mensaje de esperanza ante las “complejidades” que afrontan los ciudadanos de su generación
“Desaliento”, “escepticismo” e “indignación”. Es lo que la princesa Leonor de Borbón ha confesado percibir en las generaciones más jóvenes. En su discurso en la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias, la heredera ha querido lanzar un mensaje de “esperanza” ante las complejidades que afronta su generación, la Z. Y ha animado a los jóvenes a mantener el “entusiasmo” en tiempos, ha reconocido el “desencanto social profundo”.
“Los jóvenes nos hacemos preguntas. Cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades, de conflictos, extremismos, populismos, guerras tecnológicas, híbridas, realidades líquidas, realpolitik, amenazas, incertidumbre, todo amplificado además en las redes…, los números macroeconómicos y el coste de la vida…”, ha dicho la Princesa en el discurso de la 46º edición de los premios. Horas antes, la princesa debutó en solitario en las audiencias con todos los premiados.
Su generación, cree, afronta una gran “complejidad”. SU discurso, como habitualmente dirigido a los jóvenes coetáneos de la heredera, ha estado cargado de empatía. Leonor ha reconocido los principales problemas que ocupan a la ciudadanía —falta de expectativas, imposibilidad de planear una vida o tener un buen trabajo, una casa— para después intentar llevar un poco de optimismo y esperanza. La primogénita de los Reyes ha recurrido entonces a la figura —y el trabajo— de todos los premiados para decir que “tiene sentido” confiar.
De Timothy Garton Ash —el británico más europeo— ha dicho —ha resaltado su capacidad para ayudar a entender lo que sucede en Europa. “La Unión Europea, junto al Reino Unido, tiene ahora la oportunidad de apuntalar los valores sobre los que se edificó. Y debe hacerlo con la necesidad clara de (…) reforzar la seguridad y la defensa”, ha dicho Leonor dirigiéndose al británico, premio de Ciencias Sociales.
La princesa ha animado a leer a Julian Barnes, premio a las Letras, si se quiere “reír, llorar, derrumbarse o entusiasmarse”. Y ha defendido su escritura frente a la tecnología avanzada: “Ninguna IA [Inteligencia Artificial] podrá replicar la emoción que provoca su obra”.
Pasión al unísono. “No sé si existe otro fenómeno capaz de generar ese sentimiento universal”, ha dicho la princesa del premiado en la categoría de Deportes, Leo Messi. “Tiene sentido mirar hoy a Messi y a su trayectoria irrepetible”, ha dicho Leonor antes de alabar el gran trabajo de la Bóveda de las Semillas de Svalbard (Noruega), premio de Cooperación. “Preservar el patrimonio vegetal y garantizar la seguridad alimentaria y la diversidad de cultivos tiene todo el sentido del mundo”, sobre todo cuando se pueden ver amenazados por “guerras, inundaciones, incendios, determinadas decisiones políticas o falta de recursos”, ha criticado.
Leonor ha compartido también una anécdota personal de la infancia con su hermana, la infanta Sofía —que tenía solo dos años— y su madre, la reina Letizia. “Mi madre nos lleva a ver Ponyo en el acantilado. Me quedo hipnotizada con la historia”, ha remarcado para decir que el cine —una de las pasiones de la Reina— “educa, incluso cuando no se lo propone”, en referencia a los estudios Ghibli, premio a la Comunicación y las Humanidades.
De la física e ingeniera Christina Koch, premio de la Concordia, ha señalado el “esfuerzo”, “preparación” y “trabajo”. “Nos hace comprender que somos más pequeños de lo que pensamos y menos importantes de lo que creemos, pero siempre responsables de cada palabra y acción; responsables del modo en que cada día nos conducimos por la vida”, ha remarcado.
Leonor ha resaltado la “colaboración” en la proeza científica materializada en los premiados David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer, premios a la Investigación Científica y Técnica por su aportación al desarrollo de técnicas avanzadas para descifrar el ADN.
Leonor ha resaltado la “rebeldía”, el “desparpajo” y la “valentía” de la cantante y escritora Patti Smith. Ha reconocido que es una mujer “libre, fuerte e independiente”. “Al escuchar sus canciones, comprender el sentido que tiene reconocer la mirada inconformista de una artista integral”, ha dicho la heredera antes de volver a la idea de “esperanza” con la que arrancó la ceremonia. “Sí, tiene sentido honrar a estas mujeres y hombres”. Y parafraseando a Paul Valéry, ha concluido: “El viento se levanta… ¡¡Hay que vivir!!”.
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