La encuesta del Banco Central Europeo (BCE) sobre el crédito bancario en el primer trimestre de 2026, la primera que recoge las intervenciones bélicas de Donald Tump en Venezuela y en Irán , hace saltar hoy muchas alarmas. Los bancos de la zona euro han estrechado el acceso al crédito en estos tres meses y esperan seguir haciéndolo durante el trimestre en curso, ya que siguen subiendo los precios de la energía y los costes de financiación. La encuesta trimestral a los bancos de 21 países que comparten el euro muestra que las condiciones de financiación ya estaban empeorando, muy especialmente como consecuencia del conflicto con Irán, que comenzó a finales de febrero, incluso antes de cualquier posible subida de tipos de interés por parte del BCE. Este dato reduce el margen de maniobra en materia de política monetaria por parte del BCE, y permite augurar una inflación peor que la que aparece ya en todas las previsiones.El endurecimiento en los criterios de los bancos para aprobar préstamos fue mayor de lo esperado y, en el caso de las empresas, el más restrictivo desde el tercer trimestre de 2023. Las entidades informaron de un endurecimiento neto del 2% en los estándares crediticios para préstamos a hogares para la compra de viviendas, mientras que los estándares crediticios para Crédito al consumo y otros préstamos a los hogares siguió ajustándose de forma más marcada, hasta el 15%. Para las empresas, el endurecimiento neto fue mayor de lo esperado, del 6%, superando la media histórica, en lo que supone el mayor dato desde el tercer trimestre de 2023, hecho que profundiza en la tendencia acumulada desde mediados de 2025. «Los riesgos percibidos para las perspectivas económicas y una menor tolerancia al riesgo de los bancos fueron los principales factores que contribuyeron, con los bancos indicando en una pregunta abierta dedicada que los desarrollos geopolíticos y energéticos ejercían una presión cada vez más estricta», afirma el BCE en su informe, que señala también que «algunos bancos informaron de un endurecimiento adicional relacionado con exposiciones a empresas intensivas en energía y a Oriente Medio».Noticia relacionada general No No Putin garantiza a Irán que Rusia actuará en favor de sus intereses y los de la región Álex BustosPara los tres meses que quedan hasta junio, las entidades esperan un «endurecimiento neto generalizado y más marcado del estándar crediticio», alerta el BCE, que por otra parte confirma también que la demanda de préstamos disminuyó ligeramente entre enero y marzo, contrariamente a las propias expectativas de los bancos, debido a que las empresas redujeron sus inversiones, o repusieron sus inventarios. «Algunos destacaron que los desarrollos continuos en los precios de la energía están impulsando una mayor demanda de liquidez por parte de las empresas, mientras que otros señalan una mayor incertidumbre y el aplazamiento de inversiones como factores que frenan la demanda», señala el emisor europeo.«Es necesario un plan terapéutico claro para los bancos», diagnostica la vicepresidenta del Consejo de Supervisión del BCE, Claudia Maria Buch, que, teniendo en cuenta también la consulta sobre competitividad de la Comisión Europea, defiende que «el sector bancario europeo puede prepararse para el futuro promoviendo la integración y la competencia, manteniendo la resiliencia». «Los mercados bancarios que funcionen bien son esenciales para una economía saludable. Esto es aún más cierto en un entorno geopolítico incierto, en medio de nuevos choques energéticos y ante la gran necesidad de inversión en energía sostenible, infraestructuras digitales, defensa y tecnologías innovadoras», advierte.«El sector bancario se encuentra actualmente en bastante buena situación, como demuestra la evaluación anual de supervisión del BCE. Como resultado de las reformas posteriores a la crisis financiera —incluida una mayor supervisión— los bancos europeos están mejor capitalizados , son más líquidos y gozan de mayor confianza en los mercados, pero necesitan esta resiliencia para poder cumplir su papel en una economía basada en la división del trabajo. Los bancos bien capitalizados pueden prestar más y promover un crecimiento sostenible, especialmente en tiempos de estrés. En su última Revisión de la Estabilidad Financiera Global, el Fondo Monetario Internacional fue muy claro: la mayor resiliencia es el mandato y no el final del trabajo que está por venir», considera Buch sobre la situación actual del sistema bancario europeo. La encuesta del Banco Central Europeo (BCE) sobre el crédito bancario en el primer trimestre de 2026, la primera que recoge las intervenciones bélicas de Donald Tump en Venezuela y en Irán , hace saltar hoy muchas alarmas. Los bancos de la zona euro han estrechado el acceso al crédito en estos tres meses y esperan seguir haciéndolo durante el trimestre en curso, ya que siguen subiendo los precios de la energía y los costes de financiación. La encuesta trimestral a los bancos de 21 países que comparten el euro muestra que las condiciones de financiación ya estaban empeorando, muy especialmente como consecuencia del conflicto con Irán, que comenzó a finales de febrero, incluso antes de cualquier posible subida de tipos de interés por parte del BCE. Este dato reduce el margen de maniobra en materia de política monetaria por parte del BCE, y permite augurar una inflación peor que la que aparece ya en todas las previsiones.El endurecimiento en los criterios de los bancos para aprobar préstamos fue mayor de lo esperado y, en el caso de las empresas, el más restrictivo desde el tercer trimestre de 2023. Las entidades informaron de un endurecimiento neto del 2% en los estándares crediticios para préstamos a hogares para la compra de viviendas, mientras que los estándares crediticios para Crédito al consumo y otros préstamos a los hogares siguió ajustándose de forma más marcada, hasta el 15%. Para las empresas, el endurecimiento neto fue mayor de lo esperado, del 6%, superando la media histórica, en lo que supone el mayor dato desde el tercer trimestre de 2023, hecho que profundiza en la tendencia acumulada desde mediados de 2025. «Los riesgos percibidos para las perspectivas económicas y una menor tolerancia al riesgo de los bancos fueron los principales factores que contribuyeron, con los bancos indicando en una pregunta abierta dedicada que los desarrollos geopolíticos y energéticos ejercían una presión cada vez más estricta», afirma el BCE en su informe, que señala también que «algunos bancos informaron de un endurecimiento adicional relacionado con exposiciones a empresas intensivas en energía y a Oriente Medio».Noticia relacionada general No No Putin garantiza a Irán que Rusia actuará en favor de sus intereses y los de la región Álex BustosPara los tres meses que quedan hasta junio, las entidades esperan un «endurecimiento neto generalizado y más marcado del estándar crediticio», alerta el BCE, que por otra parte confirma también que la demanda de préstamos disminuyó ligeramente entre enero y marzo, contrariamente a las propias expectativas de los bancos, debido a que las empresas redujeron sus inversiones, o repusieron sus inventarios. «Algunos destacaron que los desarrollos continuos en los precios de la energía están impulsando una mayor demanda de liquidez por parte de las empresas, mientras que otros señalan una mayor incertidumbre y el aplazamiento de inversiones como factores que frenan la demanda», señala el emisor europeo.«Es necesario un plan terapéutico claro para los bancos», diagnostica la vicepresidenta del Consejo de Supervisión del BCE, Claudia Maria Buch, que, teniendo en cuenta también la consulta sobre competitividad de la Comisión Europea, defiende que «el sector bancario europeo puede prepararse para el futuro promoviendo la integración y la competencia, manteniendo la resiliencia». «Los mercados bancarios que funcionen bien son esenciales para una economía saludable. Esto es aún más cierto en un entorno geopolítico incierto, en medio de nuevos choques energéticos y ante la gran necesidad de inversión en energía sostenible, infraestructuras digitales, defensa y tecnologías innovadoras», advierte.«El sector bancario se encuentra actualmente en bastante buena situación, como demuestra la evaluación anual de supervisión del BCE. Como resultado de las reformas posteriores a la crisis financiera —incluida una mayor supervisión— los bancos europeos están mejor capitalizados , son más líquidos y gozan de mayor confianza en los mercados, pero necesitan esta resiliencia para poder cumplir su papel en una economía basada en la división del trabajo. Los bancos bien capitalizados pueden prestar más y promover un crecimiento sostenible, especialmente en tiempos de estrés. En su última Revisión de la Estabilidad Financiera Global, el Fondo Monetario Internacional fue muy claro: la mayor resiliencia es el mandato y no el final del trabajo que está por venir», considera Buch sobre la situación actual del sistema bancario europeo.
La encuesta del Banco Central Europeo (BCE) sobre el crédito bancario en el primer trimestre de 2026, la primera que recoge las intervenciones bélicas de Donald Tump en Venezuela y en Irán, hace saltar hoy muchas alarmas. Los bancos de la zona euro han … estrechado el acceso al crédito en estos tres meses y esperan seguir haciéndolo durante el trimestre en curso, ya que siguen subiendo los precios de la energía y los costes de financiación. La encuesta trimestral a los bancos de 21 países que comparten el euro muestra que las condiciones de financiación ya estaban empeorando, muy especialmente como consecuencia del conflicto con Irán, que comenzó a finales de febrero, incluso antes de cualquier posible subida de tipos de interés por parte del BCE. Este dato reduce el margen de maniobra en materia de política monetaria por parte del BCE, y permite augurar una inflación peor que la que aparece ya en todas las previsiones.
El endurecimiento en los criterios de los bancos para aprobar préstamos fue mayor de lo esperado y, en el caso de las empresas, el más restrictivo desde el tercer trimestre de 2023. Las entidades informaron de un endurecimiento neto del 2% en los estándares crediticios para préstamos a hogares para la compra de viviendas, mientras que los estándares crediticios para Crédito al consumo y otros préstamos a los hogares siguió ajustándose de forma más marcada, hasta el 15%.
Para las empresas, el endurecimiento neto fue mayor de lo esperado, del 6%, superando la media histórica, en lo que supone el mayor dato desde el tercer trimestre de 2023, hecho que profundiza en la tendencia acumulada desde mediados de 2025. «Los riesgos percibidos para las perspectivas económicas y una menor tolerancia al riesgo de los bancos fueron los principales factores que contribuyeron, con los bancos indicando en una pregunta abierta dedicada que los desarrollos geopolíticos y energéticos ejercían una presión cada vez más estricta», afirma el BCE en su informe, que señala también que «algunos bancos informaron de un endurecimiento adicional relacionado con exposiciones a empresas intensivas en energía y a Oriente Medio».
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Para los tres meses que quedan hasta junio, las entidades esperan un «endurecimiento neto generalizado y más marcado del estándar crediticio», alerta el BCE, que por otra parte confirma también que la demanda de préstamos disminuyó ligeramente entre enero y marzo, contrariamente a las propias expectativas de los bancos, debido a que las empresas redujeron sus inversiones, o repusieron sus inventarios. «Algunos destacaron que los desarrollos continuos en los precios de la energía están impulsando una mayor demanda de liquidez por parte de las empresas, mientras que otros señalan una mayor incertidumbre y el aplazamiento de inversiones como factores que frenan la demanda», señala el emisor europeo.
«Es necesario un plan terapéutico claro para los bancos», diagnostica la vicepresidenta del Consejo de Supervisión del BCE, Claudia Maria Buch, que, teniendo en cuenta también la consulta sobre competitividad de la Comisión Europea, defiende que «el sector bancario europeo puede prepararse para el futuro promoviendo la integración y la competencia, manteniendo la resiliencia». «Los mercados bancarios que funcionen bien son esenciales para una economía saludable. Esto es aún más cierto en un entorno geopolítico incierto, en medio de nuevos choques energéticos y ante la gran necesidad de inversión en energía sostenible, infraestructuras digitales, defensa y tecnologías innovadoras», advierte.
«El sector bancario se encuentra actualmente en bastante buena situación, como demuestra la evaluación anual de supervisión del BCE. Como resultado de las reformas posteriores a la crisis financiera —incluida una mayor supervisión— los bancos europeos están mejor capitalizados, son más líquidos y gozan de mayor confianza en los mercados, pero necesitan esta resiliencia para poder cumplir su papel en una economía basada en la división del trabajo. Los bancos bien capitalizados pueden prestar más y promover un crecimiento sostenible, especialmente en tiempos de estrés. En su última Revisión de la Estabilidad Financiera Global, el Fondo Monetario Internacional fue muy claro: la mayor resiliencia es el mandato y no el final del trabajo que está por venir», considera Buch sobre la situación actual del sistema bancario europeo.
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