La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía, Carolina España, se ha puesto desde el primer momento al frente del rechazo en bloque de las comunidades autónomas del PP a la propuesta de reforma de financiación autonómica del Gobierno. No era una tarea sencilla. El Ministerio de Hacienda, dirigido entonces por la que iba a ser candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, atacó el flanco andaluz durante semanas incidiendo en que era la comunidad autónoma que salía más beneficiada del reparto de nuevos recursos del sistema -solo ligeramente por encima de Cataluña- y en que se resolvería su situación histórica de infrafinanciación. La campaña no sirvió para llevar a Montero al Gobierno de la Junta, ni para torcer el criterio de la consejera, que ha vuelto a rechazar de plano la propuesta del Ministerio en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.¿Por qué Andalucía rechaza la propuesta del Gobierno para la reforma de la financiación autonómica?Porque los propios datos del Ministerio demuestran que va a seguir estando infrafinanciada. Andalucía es la comunidad más poblada de España y va a seguir recibiendo menos recursos que la media. Hay un dato especialmente revelador: si Andalucía recibiera la misma financiación por habitante ajustado que Cataluña, recibiría alrededor de 2.000 millones de euros más. De lo que hablamos es de la igualdad entre españoles, que se rompe definitivamente con este modelo. Andalucía no va a aceptar un modelo que económicamente la agravia y que, además, utiliza el dinero de todos para garantizar el apoyo de los socios a Sánchez. Es una forma de corrupción política.¿Estaba condenada al fracaso por ser el fruto de una negociación con ERC?Un sistema de financiación autonómica debe acordarse entre todas las comunidades autónomas y en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. No puede ser el resultado de una negociación bilateral con un partido independentista, que después se presenta al resto de territorios como un acuerdo cerrado. Pero, además, hay cuestiones de fondo muy importantes. Hay elementos especialmente preocupantes, como el fondo vinculado al IVA de las pymes o el denominado fondo climático. No encontramos una justificación técnica que explique esos mecanismos y, en cambio, sí vemos que determinados territorios resultan claramente beneficiados. El Gobierno incide en que con este rechazo Andalucía renuncia a recursos extra…Recibir más recursos no significa estar bien financiados ni que esos recursos sean los que nos corresponden. Además, no son un regalo del Gobierno, proceden de los impuestos que pagan los ciudadanos y las empresas de Andalucía y que deben repartirse con criterios justos y transparentes. No podemos aceptar que se utilice la llegada de más recursos como argumento para que Andalucía dé por bueno un sistema que mantiene la desigualdad. Estamos hablando de una financiación con la que se pagan la sanidad, la educación o los servicios sociales de todos los ciudadanos. Por eso Andalucía no puede renunciar a reclamar una financiación justa ni aceptar un sistema que consolide privilegios a sólo unos territorios.¿Por qué cree que la propuesta del Gobierno ha generado más rechazo que nunca?Por que tiene deficiencias y por la forma en la que se ha negociado. Si fuera solo una cuestión política, sería difícil explicar que haya autonomías gobernadas por el PSOE que hayan mostrado su rechazo. Las comunidades autónomas no hemos participado realmente en la elaboración del modelo. Se nos impuso. De hecho, lo primero que conocimos de este sistema de financiación fue lo que dijo Oriol Junqueras públicamente. No ha habido un debate multilateral real, se nos ha convocado para pronunciarnos sobre una propuesta que eran lentejas. Además, los datos muestran que el nuevo sistema mantiene los agravios y genera nuevos desequilibrios en favor de otras, es lógico que exista un rechazo amplio.Una comunidad infrafinanciada como Andalucía, ¿por qué cree que es peor escenario aceptar este modelo que mantener otro que claramente la perjudica?Porque perpetúa los agravios y blanquea los privilegios al independentismo. No se resuelve la desigualdad del sistema actual y, además, se introducen nuevos elementos que pueden generar más diferencias entre territorios. Andalucía no puede aceptar una reforma simplemente porque suponga recibir más recursos que en el modelo actual, lo que necesitamos es un sistema que garantice que todos los españoles tengan acceso a los servicios públicos fundamentales en condiciones de igualdad, vivan donde vivan. Queremos una reforma del sistema, pero una reforma justa, transparente y multilateral, que corrija las distorsiones actuales y no cree otras nuevas. La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía, Carolina España, se ha puesto desde el primer momento al frente del rechazo en bloque de las comunidades autónomas del PP a la propuesta de reforma de financiación autonómica del Gobierno. No era una tarea sencilla. El Ministerio de Hacienda, dirigido entonces por la que iba a ser candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, atacó el flanco andaluz durante semanas incidiendo en que era la comunidad autónoma que salía más beneficiada del reparto de nuevos recursos del sistema -solo ligeramente por encima de Cataluña- y en que se resolvería su situación histórica de infrafinanciación. La campaña no sirvió para llevar a Montero al Gobierno de la Junta, ni para torcer el criterio de la consejera, que ha vuelto a rechazar de plano la propuesta del Ministerio en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.¿Por qué Andalucía rechaza la propuesta del Gobierno para la reforma de la financiación autonómica?Porque los propios datos del Ministerio demuestran que va a seguir estando infrafinanciada. Andalucía es la comunidad más poblada de España y va a seguir recibiendo menos recursos que la media. Hay un dato especialmente revelador: si Andalucía recibiera la misma financiación por habitante ajustado que Cataluña, recibiría alrededor de 2.000 millones de euros más. De lo que hablamos es de la igualdad entre españoles, que se rompe definitivamente con este modelo. Andalucía no va a aceptar un modelo que económicamente la agravia y que, además, utiliza el dinero de todos para garantizar el apoyo de los socios a Sánchez. Es una forma de corrupción política.¿Estaba condenada al fracaso por ser el fruto de una negociación con ERC?Un sistema de financiación autonómica debe acordarse entre todas las comunidades autónomas y en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. No puede ser el resultado de una negociación bilateral con un partido independentista, que después se presenta al resto de territorios como un acuerdo cerrado. Pero, además, hay cuestiones de fondo muy importantes. Hay elementos especialmente preocupantes, como el fondo vinculado al IVA de las pymes o el denominado fondo climático. No encontramos una justificación técnica que explique esos mecanismos y, en cambio, sí vemos que determinados territorios resultan claramente beneficiados. El Gobierno incide en que con este rechazo Andalucía renuncia a recursos extra…Recibir más recursos no significa estar bien financiados ni que esos recursos sean los que nos corresponden. Además, no son un regalo del Gobierno, proceden de los impuestos que pagan los ciudadanos y las empresas de Andalucía y que deben repartirse con criterios justos y transparentes. No podemos aceptar que se utilice la llegada de más recursos como argumento para que Andalucía dé por bueno un sistema que mantiene la desigualdad. Estamos hablando de una financiación con la que se pagan la sanidad, la educación o los servicios sociales de todos los ciudadanos. Por eso Andalucía no puede renunciar a reclamar una financiación justa ni aceptar un sistema que consolide privilegios a sólo unos territorios.¿Por qué cree que la propuesta del Gobierno ha generado más rechazo que nunca?Por que tiene deficiencias y por la forma en la que se ha negociado. Si fuera solo una cuestión política, sería difícil explicar que haya autonomías gobernadas por el PSOE que hayan mostrado su rechazo. Las comunidades autónomas no hemos participado realmente en la elaboración del modelo. Se nos impuso. De hecho, lo primero que conocimos de este sistema de financiación fue lo que dijo Oriol Junqueras públicamente. No ha habido un debate multilateral real, se nos ha convocado para pronunciarnos sobre una propuesta que eran lentejas. Además, los datos muestran que el nuevo sistema mantiene los agravios y genera nuevos desequilibrios en favor de otras, es lógico que exista un rechazo amplio.Una comunidad infrafinanciada como Andalucía, ¿por qué cree que es peor escenario aceptar este modelo que mantener otro que claramente la perjudica?Porque perpetúa los agravios y blanquea los privilegios al independentismo. No se resuelve la desigualdad del sistema actual y, además, se introducen nuevos elementos que pueden generar más diferencias entre territorios. Andalucía no puede aceptar una reforma simplemente porque suponga recibir más recursos que en el modelo actual, lo que necesitamos es un sistema que garantice que todos los españoles tengan acceso a los servicios públicos fundamentales en condiciones de igualdad, vivan donde vivan. Queremos una reforma del sistema, pero una reforma justa, transparente y multilateral, que corrija las distorsiones actuales y no cree otras nuevas.
La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía, Carolina España, se ha puesto desde el primer momento al frente del rechazo en bloque de las comunidades autónomas del PP a la propuesta de reforma de financiación autonómica del Gobierno. No … era una tarea sencilla. El Ministerio de Hacienda, dirigido entonces por la que iba a ser candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, atacó el flanco andaluz durante semanas incidiendo en que era la comunidad autónoma que salía más beneficiada del reparto de nuevos recursos del sistema -solo ligeramente por encima de Cataluña- y en que se resolvería su situación histórica de infrafinanciación. La campaña no sirvió para llevar a Montero al Gobierno de la Junta, ni para torcer el criterio de la consejera, que ha vuelto a rechazar de plano la propuesta del Ministerio en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
¿Por qué Andalucía rechaza la propuesta del Gobierno para la reforma de la financiación autonómica?
Porque los propios datos del Ministerio demuestran que va a seguir estando infrafinanciada. Andalucía es la comunidad más poblada de España y va a seguir recibiendo menos recursos que la media. Hay un dato especialmente revelador: si Andalucía recibiera la misma financiación por habitante ajustado que Cataluña, recibiría alrededor de 2.000 millones de euros más. De lo que hablamos es de la igualdad entre españoles, que se rompe definitivamente con este modelo. Andalucía no va a aceptar un modelo que económicamente la agravia y que, además, utiliza el dinero de todos para garantizar el apoyo de los socios a Sánchez. Es una forma de corrupción política.
¿Estaba condenada al fracaso por ser el fruto de una negociación con ERC?
Un sistema de financiación autonómica debe acordarse entre todas las comunidades autónomas y en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. No puede ser el resultado de una negociación bilateral con un partido independentista, que después se presenta al resto de territorios como un acuerdo cerrado. Pero, además, hay cuestiones de fondo muy importantes. Hay elementos especialmente preocupantes, como el fondo vinculado al IVA de las pymes o el denominado fondo climático. No encontramos una justificación técnica que explique esos mecanismos y, en cambio, sí vemos que determinados territorios resultan claramente beneficiados.
El Gobierno incide en que con este rechazo Andalucía renuncia a recursos extra…
Newsletter
Recibir más recursos no significa estar bien financiados ni que esos recursos sean los que nos corresponden. Además, no son un regalo del Gobierno, proceden de los impuestos que pagan los ciudadanos y las empresas de Andalucía y que deben repartirse con criterios justos y transparentes. No podemos aceptar que se utilice la llegada de más recursos como argumento para que Andalucía dé por bueno un sistema que mantiene la desigualdad. Estamos hablando de una financiación con la que se pagan la sanidad, la educación o los servicios sociales de todos los ciudadanos. Por eso Andalucía no puede renunciar a reclamar una financiación justa ni aceptar un sistema que consolide privilegios a sólo unos territorios.
¿Por qué cree que la propuesta del Gobierno ha generado más rechazo que nunca?
Por que tiene deficiencias y por la forma en la que se ha negociado. Si fuera solo una cuestión política, sería difícil explicar que haya autonomías gobernadas por el PSOE que hayan mostrado su rechazo. Las comunidades autónomas no hemos participado realmente en la elaboración del modelo. Se nos impuso. De hecho, lo primero que conocimos de este sistema de financiación fue lo que dijo Oriol Junqueras públicamente. No ha habido un debate multilateral real, se nos ha convocado para pronunciarnos sobre una propuesta que eran lentejas. Además, los datos muestran que el nuevo sistema mantiene los agravios y genera nuevos desequilibrios en favor de otras, es lógico que exista un rechazo amplio.
Una comunidad infrafinanciada como Andalucía, ¿por qué cree que es peor escenario aceptar este modelo que mantener otro que claramente la perjudica?
Porque perpetúa los agravios y blanquea los privilegios al independentismo. No se resuelve la desigualdad del sistema actual y, además, se introducen nuevos elementos que pueden generar más diferencias entre territorios. Andalucía no puede aceptar una reforma simplemente porque suponga recibir más recursos que en el modelo actual, lo que necesitamos es un sistema que garantice que todos los españoles tengan acceso a los servicios públicos fundamentales en condiciones de igualdad, vivan donde vivan. Queremos una reforma del sistema, pero una reforma justa, transparente y multilateral, que corrija las distorsiones actuales y no cree otras nuevas.
RSS de noticias de economia
