Los últimos coletazos del verano están llegando ahora a las cuentas de los ciudadanos, después de una vacaciones plagadas de ocio, viajes y mucha diversión. Con todos esos gastos incluidos en la tarjeta, pueden aparecer algunos cargos inesperados de los que el titular no era muy consciente. ¿A qué responde este pago?, se preguntan. Posiblemente a los efectos de un fraude del que han sido víctimas y ahora llegan sus consecuencias en forma de menos dinero en la cuenta.Ante este tipo de situaciones, la entidad financiera no siempre tiene por qué proteger al cliente ni está obligada a reintegrarle todas las cantidades dinero que le han sustraído de forma fraudulenta . La clave está en la actitud que ha tenido el titular de esa cuenta o tarjeta con los posibles ‘hacker’. Incluso aunque haya actuado sin saber que le estaban estafando. Hay ocasiones en las que la entidad puede considerar que se trata de cargos derivados «de una actuación fraudulenta del titular de la tarjeta o de negligencia grave de sus obligaciones , especialmente de la conservación y utilización adecuada del instrumento de pago y de la protección de los elementos de seguridad del mismo», aclara el Banco de España. El banco puede considerar un cargo formalmente aceptado si el cliente ha dado sus claves o contraseñas, aunque haya sido por error o negligenciaEs decir, que si una persona ha proporcionado, por ejemplo, las claves o contraseñas de su tarjeta o sistema operativo. O si ha ofrecido el DNI que le hayan pedido. O si ha puesto encima de la mesa la numeración de esa tarjeta o de la cuenta bancaria… Y a partir de ahí le han robado el dinero de forma virtual, entonces el banco no tiene por qué hacerse cargo de esta operación. En los casos en los que los cargos se derivan de actos de ciberdelincuencia, en los que, fruto de un engaño, el titular ha entregado las claves de seguridad de la tarjeta a los ciberdelincuentes que han hecho un uso fraudulento de ellos, las entidades consideren que se trata de cargos «formalmente autorizados» , indica el supervisor bancario.¿Pero cuándo responden por ti?Cuando un ciudadano sufre una estafa virtual bancaria, debe saber que las entidades disponen de un formulario con lo que se denomina técnicamente como ‘cargos no reconocidos’. Se trata de una herramienta que se encuentra en web o en papel en la propia oficina, donde el usuario puede detallar la fecha y el importe de la operación y, en su caso, el nombre del establecimiento comercial donde se efectuó el cargo no reconocido. Incluso puede ir acompañado de una denuncia policial.Además, una vez que se realiza la comunicación al banco, no hay que asumir ningún cargo por las operaciones no autorizadas que pudieran producirse a partir de ese momento. La entidad tiene la obligación de responder y devolver el importe de las operaciones que considere como no autorizadas al final del siguiente día hábil al de la comunicación realizada, siempre que no considere que es un cargo formalmente autorizado.Ante determinados errores en la cuenta, existe un plazo de 13 meses para reclamarlo ante al banco, aunque lo mejor es hacerlo cuanto antes para evitar comisiones adicionalesSi el titular advierte este tipo de cargos inesperados, debe notificarlo lo antes posible a la entidad emisora de tu tarjeta o a la entidad donde tiene la cuenta en la que se ha realizado el cargo, aunque legalmente existen 13 meses para hacer la reclamación desde la fecha del adeudo. Si el cargo es resultado de un uso fraudulento hay que abordarlo cuanto antes para evitar cargos adicionales.Consejos para no caer en la trampaExisten algunas precauciones que sirven a los clientes bancarios para evitar sustos inesperados y robo de dinero de los ciberdelincuentes. Entre otras medidas, se encuentran:-Introduce los datos de tu tarjeta solo en sitios web seguros .-Lee la letra pequeña de determinados servicios o suscripciones que pagues con ella. Puede que se renueven automáticamente si no indicas tu intención de cancelarlos.-Custodia adecuadamente tus tarjetas y sus elementos de seguridad, así como otros instrumentos con los que puedas realizar pagos, como tu teléfono móvil o tu reloj.-Revisa con frecuencia los cargos que aparezcan en el estado de movimientos de tu tarjeta y en tu cuenta. Si conservas los comprobantes de pago será más fácil hacer esta revisión.-No des por teléfono , correo electrónico, ni introduzcas en un enlace que te haya llegado por SMS o correo electrónico, datos que no darías a alguien que te encuentres por la calle, aunque te parezca que el origen de la llamada o de los mensajes es seguro. Los últimos coletazos del verano están llegando ahora a las cuentas de los ciudadanos, después de una vacaciones plagadas de ocio, viajes y mucha diversión. Con todos esos gastos incluidos en la tarjeta, pueden aparecer algunos cargos inesperados de los que el titular no era muy consciente. ¿A qué responde este pago?, se preguntan. Posiblemente a los efectos de un fraude del que han sido víctimas y ahora llegan sus consecuencias en forma de menos dinero en la cuenta.Ante este tipo de situaciones, la entidad financiera no siempre tiene por qué proteger al cliente ni está obligada a reintegrarle todas las cantidades dinero que le han sustraído de forma fraudulenta . La clave está en la actitud que ha tenido el titular de esa cuenta o tarjeta con los posibles ‘hacker’. Incluso aunque haya actuado sin saber que le estaban estafando. Hay ocasiones en las que la entidad puede considerar que se trata de cargos derivados «de una actuación fraudulenta del titular de la tarjeta o de negligencia grave de sus obligaciones , especialmente de la conservación y utilización adecuada del instrumento de pago y de la protección de los elementos de seguridad del mismo», aclara el Banco de España. El banco puede considerar un cargo formalmente aceptado si el cliente ha dado sus claves o contraseñas, aunque haya sido por error o negligenciaEs decir, que si una persona ha proporcionado, por ejemplo, las claves o contraseñas de su tarjeta o sistema operativo. O si ha ofrecido el DNI que le hayan pedido. O si ha puesto encima de la mesa la numeración de esa tarjeta o de la cuenta bancaria… Y a partir de ahí le han robado el dinero de forma virtual, entonces el banco no tiene por qué hacerse cargo de esta operación. En los casos en los que los cargos se derivan de actos de ciberdelincuencia, en los que, fruto de un engaño, el titular ha entregado las claves de seguridad de la tarjeta a los ciberdelincuentes que han hecho un uso fraudulento de ellos, las entidades consideren que se trata de cargos «formalmente autorizados» , indica el supervisor bancario.¿Pero cuándo responden por ti?Cuando un ciudadano sufre una estafa virtual bancaria, debe saber que las entidades disponen de un formulario con lo que se denomina técnicamente como ‘cargos no reconocidos’. Se trata de una herramienta que se encuentra en web o en papel en la propia oficina, donde el usuario puede detallar la fecha y el importe de la operación y, en su caso, el nombre del establecimiento comercial donde se efectuó el cargo no reconocido. Incluso puede ir acompañado de una denuncia policial.Además, una vez que se realiza la comunicación al banco, no hay que asumir ningún cargo por las operaciones no autorizadas que pudieran producirse a partir de ese momento. La entidad tiene la obligación de responder y devolver el importe de las operaciones que considere como no autorizadas al final del siguiente día hábil al de la comunicación realizada, siempre que no considere que es un cargo formalmente autorizado.Ante determinados errores en la cuenta, existe un plazo de 13 meses para reclamarlo ante al banco, aunque lo mejor es hacerlo cuanto antes para evitar comisiones adicionalesSi el titular advierte este tipo de cargos inesperados, debe notificarlo lo antes posible a la entidad emisora de tu tarjeta o a la entidad donde tiene la cuenta en la que se ha realizado el cargo, aunque legalmente existen 13 meses para hacer la reclamación desde la fecha del adeudo. Si el cargo es resultado de un uso fraudulento hay que abordarlo cuanto antes para evitar cargos adicionales.Consejos para no caer en la trampaExisten algunas precauciones que sirven a los clientes bancarios para evitar sustos inesperados y robo de dinero de los ciberdelincuentes. Entre otras medidas, se encuentran:-Introduce los datos de tu tarjeta solo en sitios web seguros .-Lee la letra pequeña de determinados servicios o suscripciones que pagues con ella. Puede que se renueven automáticamente si no indicas tu intención de cancelarlos.-Custodia adecuadamente tus tarjetas y sus elementos de seguridad, así como otros instrumentos con los que puedas realizar pagos, como tu teléfono móvil o tu reloj.-Revisa con frecuencia los cargos que aparezcan en el estado de movimientos de tu tarjeta y en tu cuenta. Si conservas los comprobantes de pago será más fácil hacer esta revisión.-No des por teléfono , correo electrónico, ni introduzcas en un enlace que te haya llegado por SMS o correo electrónico, datos que no darías a alguien que te encuentres por la calle, aunque te parezca que el origen de la llamada o de los mensajes es seguro.
Los últimos coletazos del verano están llegando ahora a las cuentas de los ciudadanos, después de una vacaciones plagadas de ocio, viajes y mucha diversión. Con todos esos gastos incluidos en la tarjeta, pueden aparecer algunos cargos inesperados de los que el titular no … era muy consciente. ¿A qué responde este pago?, se preguntan. Posiblemente a los efectos de un fraude del que han sido víctimas y ahora llegan sus consecuencias en forma de menos dinero en la cuenta.
Ante este tipo de situaciones, la entidad financiera no siempre tiene por qué proteger al cliente ni está obligada a reintegrarle todas las cantidades dinero que le han sustraído de forma fraudulenta. La clave está en la actitud que ha tenido el titular de esa cuenta o tarjeta con los posibles ‘hacker’. Incluso aunque haya actuado sin saber que le estaban estafando. Hay ocasiones en las que la entidad puede considerar que se trata de cargos derivados «de una actuación fraudulenta del titular de la tarjeta o de negligencia grave de sus obligaciones, especialmente de la conservación y utilización adecuada del instrumento de pago y de la protección de los elementos de seguridad del mismo», aclara el Banco de España.
El banco puede considerar un cargo formalmente aceptado si el cliente ha dado sus claves o contraseñas, aunque haya sido por error o negligencia
Es decir, que si una persona ha proporcionado, por ejemplo, las claves o contraseñas de su tarjeta o sistema operativo. O si ha ofrecido el DNI que le hayan pedido. O si ha puesto encima de la mesa la numeración de esa tarjeta o de la cuenta bancaria… Y a partir de ahí le han robado el dinero de forma virtual, entonces el banco no tiene por qué hacerse cargo de esta operación. En los casos en los que los cargos se derivan de actos de ciberdelincuencia, en los que, fruto de un engaño, el titular ha entregado las claves de seguridad de la tarjeta a los ciberdelincuentes que han hecho un uso fraudulento de ellos, las entidades consideren que se trata de cargos «formalmente autorizados», indica el supervisor bancario.
¿Pero cuándo responden por ti?
Cuando un ciudadano sufre una estafa virtual bancaria, debe saber que las entidades disponen de un formulario con lo que se denomina técnicamente como ‘cargos no reconocidos’. Se trata de una herramienta que se encuentra en web o en papel en la propia oficina, donde el usuario puede detallar la fecha y el importe de la operación y, en su caso, el nombre del establecimiento comercial donde se efectuó el cargo no reconocido. Incluso puede ir acompañado de una denuncia policial.
Además, una vez que se realiza la comunicación al banco, no hay que asumir ningún cargo por las operaciones no autorizadas que pudieran producirse a partir de ese momento. La entidad tiene la obligación de responder y devolver el importe de las operaciones que considere como no autorizadas al final del siguiente día hábil al de la comunicación realizada, siempre que no considere que es un cargo formalmente autorizado.
Ante determinados errores en la cuenta, existe un plazo de 13 meses para reclamarlo ante al banco, aunque lo mejor es hacerlo cuanto antes para evitar comisiones adicionales
Si el titular advierte este tipo de cargos inesperados, debe notificarlo lo antes posible a la entidad emisora de tu tarjeta o a la entidad donde tiene la cuenta en la que se ha realizado el cargo, aunque legalmente existen 13 meses para hacer la reclamación desde la fecha del adeudo. Si el cargo es resultado de un uso fraudulento hay que abordarlo cuanto antes para evitar cargos adicionales.
Consejos para no caer en la trampa
Existen algunas precauciones que sirven a los clientes bancarios para evitar sustos inesperados y robo de dinero de los ciberdelincuentes. Entre otras medidas, se encuentran:
-Introduce los datos de tu tarjeta solo en sitios web seguros.
-Lee la letra pequeña de determinados servicios o suscripciones que pagues con ella. Puede que se renueven automáticamente si no indicas tu intención de cancelarlos.
-Custodia adecuadamente tus tarjetas y sus elementos de seguridad, así como otros instrumentos con los que puedas realizar pagos, como tu teléfono móvil o tu reloj.
-Revisa con frecuencia los cargos que aparezcan en el estado de movimientos de tu tarjeta y en tu cuenta. Si conservas los comprobantes de pago será más fácil hacer esta revisión.
-No des por teléfono, correo electrónico, ni introduzcas en un enlace que te haya llegado por SMS o correo electrónico, datos que no darías a alguien que te encuentres por la calle, aunque te parezca que el origen de la llamada o de los mensajes es seguro.
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