La central nuclear de Almaraz tiene el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para seguir operando hasta 2030 con unas pequeñas salvedades, tal y como habían solicitado sus propietarios (Iberdrola, Endesa y Naturgy). Ahora la pelota está en el tejado del Gobierno, que deberá tomar una decisión en los próximos dos meses tras esta resolución, aunque desde el Ejecutivo no quieren confirmar si todavía tienen la capacidad de prolongar los plazos de alguna manera.El pasado otoño los propietarios de la planta extremeña solicitaron ampliar el periodo de explotación de la central nuclear de Almaraz. Por ello, el CSN ha tenido que elaborar un informe para confirmar que, a nivel técnico, no había ningún problema para que la central siga funcionando hasta 2030, fecha hasta la que se ha pedido seguir operando.Con este informe positivo del CNC la pelota recae sobre el tejado del Ministerio para la Transición Ecológica, que deberá resolver si deja en papel mojado el calendario de cierre y da el visto bueno a que Almaraz siga abierta hasta 2030. Es importante señalar que el Gobierno tiene entre sus atribuciones la de desarrollar la política energética nacional. Por tanto, aunque las empresas hayan pedido –por activa y por pasiva– que el parque nuclear siga abierto, la decisión última corresponde al Ejecutivo.La decisión se deberá tomar a marchas forzadas, aunque se trate únicamente de una cuestión estética. Fuentes del sector energético explican que el equipo de la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen conoce de sobra la situación de Almaraz y sabe que el informe técnico es impecable, por lo que su decisión se ha podido valorar durante muchos meses. Por ello pese a lo apurado de los plazos y a que todo hay que hacerlo antes de que finalice el mes de octubre, su decisión tendrá más valor simbólico que otra cosa.Por la tipología de central, al existir plantas gemelas en EE.UU. que tienen licencias para operar hasta 80 años; y habiendo pasado los análisis previos –puesto que Almaraz inicialmente iba a operar más años–, en el seno del Ejecutivo saben que los reactores extremeños están 100% disponibles para seguir en funcionamiento.Turno del GobiernoDesde el Ministerio para la Transición Ecológica ya se han pronunciado, y aseguran que todavía están a la espera de recibir el preceptivo informe del CSN sobre la solicitud de CNAT para renovar la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030.Asimismo, desde la cartera que dirige la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen aseguran que «siguiendo el procedimiento establecido, el Miteco estudiará el informe del CSN y toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión sobre la autorización de explotación de la central».Con el ‘ok’ del CSN todo apunta a un debate político, en el que el Gobierno tendrá muy complicado decir que se mantiene vigente el cierre progresivo de Almaraz, en 2027 y 2028 cada uno de sus reactores. Primero, porque en su momento argumentó que para que las centrales siguieran funcionando no se podían cruzar tres líneas rojas; principalmente, en materia de seguridad de suministro y materia fiscal.Las empresas han renunciado de manera voluntaria a la revisión fiscal, una de las cuestiones que más les ha hecho pelear puesto que entienden que la energía nuclear no es un negocio rentable para ellas porque soporta una carga impositiva que no se corresponde con lo que esta tecnología aporta al sistema. Pero es que su presión ha ido a más.Informe solventeA nivel técnico, el informe preceptivo se sustenta en 29 documentos elaborados por 16 áreas especialistas del CSN involucradas en el proceso. Además de los documentos elaborados, el cumplimiento de las condiciones y compromisos que forman parte de la autorización de explotación vigente se viene verificando mediante la supervisión y el control continuo de la instalación que realiza el regulador.Entre los aspectos analizados, se encuentra la documentación relativa al estado del envejecimiento de las estructuras, sistemas y componentes de seguridad, el plan de gestión de vida o la calificación ambiental de equipos. Asimismo, se ha analizado el estado de cumplimiento de los planes de acción y mejora asociados a la revisión periódica de la seguridad para el periodo completo de diez años, que sirvió como base para la anterior renovación de autorización (2020) que actualmente se encuentra vigente.En resumen, el informe del CSN plantea el mantenimiento de los límites y condiciones de la de la autorización vigente, con dos excepciones (una para matizar el alcance temporal de la renovación y otra para actualizar las revisiones vigentes de los Documentos Oficiales de Explotación) y una nueva condición relacionada específicamente con la renovación solicitada (asegurar dotaciones de personal con funciones relacionadas con la seguridad para 2028-2030). La central nuclear de Almaraz tiene el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para seguir operando hasta 2030 con unas pequeñas salvedades, tal y como habían solicitado sus propietarios (Iberdrola, Endesa y Naturgy). Ahora la pelota está en el tejado del Gobierno, que deberá tomar una decisión en los próximos dos meses tras esta resolución, aunque desde el Ejecutivo no quieren confirmar si todavía tienen la capacidad de prolongar los plazos de alguna manera.El pasado otoño los propietarios de la planta extremeña solicitaron ampliar el periodo de explotación de la central nuclear de Almaraz. Por ello, el CSN ha tenido que elaborar un informe para confirmar que, a nivel técnico, no había ningún problema para que la central siga funcionando hasta 2030, fecha hasta la que se ha pedido seguir operando.Con este informe positivo del CNC la pelota recae sobre el tejado del Ministerio para la Transición Ecológica, que deberá resolver si deja en papel mojado el calendario de cierre y da el visto bueno a que Almaraz siga abierta hasta 2030. Es importante señalar que el Gobierno tiene entre sus atribuciones la de desarrollar la política energética nacional. Por tanto, aunque las empresas hayan pedido –por activa y por pasiva– que el parque nuclear siga abierto, la decisión última corresponde al Ejecutivo.La decisión se deberá tomar a marchas forzadas, aunque se trate únicamente de una cuestión estética. Fuentes del sector energético explican que el equipo de la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen conoce de sobra la situación de Almaraz y sabe que el informe técnico es impecable, por lo que su decisión se ha podido valorar durante muchos meses. Por ello pese a lo apurado de los plazos y a que todo hay que hacerlo antes de que finalice el mes de octubre, su decisión tendrá más valor simbólico que otra cosa.Por la tipología de central, al existir plantas gemelas en EE.UU. que tienen licencias para operar hasta 80 años; y habiendo pasado los análisis previos –puesto que Almaraz inicialmente iba a operar más años–, en el seno del Ejecutivo saben que los reactores extremeños están 100% disponibles para seguir en funcionamiento.Turno del GobiernoDesde el Ministerio para la Transición Ecológica ya se han pronunciado, y aseguran que todavía están a la espera de recibir el preceptivo informe del CSN sobre la solicitud de CNAT para renovar la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030.Asimismo, desde la cartera que dirige la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen aseguran que «siguiendo el procedimiento establecido, el Miteco estudiará el informe del CSN y toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión sobre la autorización de explotación de la central».Con el ‘ok’ del CSN todo apunta a un debate político, en el que el Gobierno tendrá muy complicado decir que se mantiene vigente el cierre progresivo de Almaraz, en 2027 y 2028 cada uno de sus reactores. Primero, porque en su momento argumentó que para que las centrales siguieran funcionando no se podían cruzar tres líneas rojas; principalmente, en materia de seguridad de suministro y materia fiscal.Las empresas han renunciado de manera voluntaria a la revisión fiscal, una de las cuestiones que más les ha hecho pelear puesto que entienden que la energía nuclear no es un negocio rentable para ellas porque soporta una carga impositiva que no se corresponde con lo que esta tecnología aporta al sistema. Pero es que su presión ha ido a más.Informe solventeA nivel técnico, el informe preceptivo se sustenta en 29 documentos elaborados por 16 áreas especialistas del CSN involucradas en el proceso. Además de los documentos elaborados, el cumplimiento de las condiciones y compromisos que forman parte de la autorización de explotación vigente se viene verificando mediante la supervisión y el control continuo de la instalación que realiza el regulador.Entre los aspectos analizados, se encuentra la documentación relativa al estado del envejecimiento de las estructuras, sistemas y componentes de seguridad, el plan de gestión de vida o la calificación ambiental de equipos. Asimismo, se ha analizado el estado de cumplimiento de los planes de acción y mejora asociados a la revisión periódica de la seguridad para el periodo completo de diez años, que sirvió como base para la anterior renovación de autorización (2020) que actualmente se encuentra vigente.En resumen, el informe del CSN plantea el mantenimiento de los límites y condiciones de la de la autorización vigente, con dos excepciones (una para matizar el alcance temporal de la renovación y otra para actualizar las revisiones vigentes de los Documentos Oficiales de Explotación) y una nueva condición relacionada específicamente con la renovación solicitada (asegurar dotaciones de personal con funciones relacionadas con la seguridad para 2028-2030).
La central nuclear de Almaraz tiene el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para seguir operando hasta 2030, tal y como habían solicitado sus propietarios. Ahora la pelota está en el tejado del Gobierno, que deberá tomar una decisión en los próximos dos … meses tras esta resolución.
El pasado otoño los propietarios de la planta extremeña solicitaron ampliar el periodo de explotación de la central nuclear de Almaraz. Por ello, el CSN ha tenido que elaborar un informe para confirmar que, a nivel técnico, no había ningún problema para que la central siga funcionando hasta 2030, fecha hasta la que se ha pedido seguir operando.
Con este informe positivo del CNC la pelota recae sobre el tejado del Ministerio para la Transición Ecológica, que deberá resolver si deja en papel mojado el calendario de cierre y da el visto bueno a que Almaraz siga abierta hasta 2030. Es importante señalar que el Gobierno tiene entre sus atribuciones la de desarrollar la política energética nacional. Por tanto, aunque las empresas hayan pedido –por activa y por pasiva– que el parque nuclear siga abierto, la decisión última corresponde al Ejecutivo.
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La decisión se deberá tomar a marchas forzadas, aunque se trate únicamente de una cuestión estética. Fuentes del sector energético explican que el equipo de la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen conoce de sobra la situación de Almaraz y sabe que el informe técnico es impecable, por lo que su decisión se ha podido valorar durante muchos meses. Por ello pese a lo apurado de los plazos y a que todo hay que hacerlo antes de que finalice el mes de octubre, su decisión tendrá más valor simbólico que otra cosa.
Por la tipología de central, al existir plantas gemelas en EE.UU. que tienen licencias para operar hasta 80 años; y habiendo pasado los análisis previos –puesto que Almaraz inicialmente iba a operar más años–, en el seno del Ejecutivo saben que los reactores extremeños están 100% disponibles para seguir en funcionamiento.
Turno del Gobierno
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica ya se han pronunciado, y aseguran que todavía están a la espera de recibir el preceptivo informe del CSN sobre la solicitud de CNAT para renovar la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030.
Asimismo, desde la cartera que dirige la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen aseguran que «siguiendo el procedimiento establecido, el Miteco estudiará el informe del CSN y toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión sobre la autorización de explotación de la central».
Con el ‘ok’ del CSN todo apunta a un debate político, en el que el Gobierno tendrá muy complicado decir que se mantiene vigente el cierre progresivo de Almaraz, en 2027 y 2028 cada uno de sus reactores. Primero, porque en su momento argumentó que para que las centrales siguieran funcionando no se podían cruzar tres líneas rojas; principalmente, en materia de seguridad de suministro y materia fiscal.
Las empresas han renunciado de manera voluntaria a la revisión fiscal, una de las cuestiones que más les ha hecho pelear puesto que entienden que la energía nuclear no es un negocio rentable para ellas porque soporta una carga impositiva que no se corresponde con lo que esta tecnología aporta al sistema. Pero es que su presión ha ido a más.
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