Las fuerzas del Gobierno yemení, respaldadas por Arabia Saudí, anunciaron haber arrebatado a la milicia hutí ―que respalda Irán― el control del estrecho de Bab el Mandeb, la estratégica vía que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. En una ofensiva lanzada el pasado 10 de septiembre, el brazo armado del partido-milicia Ansar Alá avanzó hasta el puerto de Mocha (en la costa del mar Rojo) hasta acerse con el paso marítimo. El ejército yemení protagonizó el lunes un avance relámpago, obligando a los hutíes a replegarse de varias de las zonas que habían tomado y desplazando el epicentro de los combates hacia la sureña ciudad de Taíz, tercera urbe más poblada del país.
Los milicianos proiraníes se hacen fuertes en Taíz conforme Adén asegura que va a recuperar todo el territorio nacional
Los hutíes se hacen fuertes en Taíz conforme Adén asegura que va a restablecer


Las fuerzas del Gobierno yemení, respaldadas por Arabia Saudí, anunciaron haber arrebatado a la milicia hutí que respalda Irán el control del estrecho de Bab el Mandeb, la estratégica vía que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. En una ofensiva lanzada el pasado 10 de septiembre, el brazo armado del partido-milicia Ansar Alá llegó hasta la ciudad de Mocha (en la costa del mar Rojo). El ejército yemení protagonizó el lunes un avance relámpago, obligando a los hutíes a replegarse de varias de las zonas que habían tomado el mes pasado y desplazando el epicentro de los combates hacia la sureña ciudad de Taíz, tercera urbe más poblada del país.
“Hemos retomado la isla de Mayun [situada en medio del estrecho de Bab el Mandeb], el puerto de Mocha y toda esta zona de Dhubab, entrando por aquí”, señaló este lunes por la mañana sobre un mapa de Yemen y en su despacho de Madrid el embajador de Yemen en España, Aws Abdulá Alawd. Con un gesto de la mano, barrió desde Adén, la capital leal al presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial (el Gobierno en funciones), Rashad al Alimi, hacia la costa occidental.
El anuncio ha llegado apenas 24 horas después de que Al Alimi anunciara ayer el inicio de una gran ofensiva militar bautizada como “Amanecer de Yemen” para recuperar todas las zonas controladas por los hutíes, el grupo rebelde apoyado por Irán. Una ofensiva que rompe con cuatro años de tregua sellada entre Riad y Ansar Alá que la milicia rompió el pasado mes de julio cuando se hicieron con el estrecho. La conquista por parte de Ansar Alá suponía para Teherán una ventaja a la hora de negociar con EE UU: la capacidad de estrangular simultáneamente dos nudos clave (Ormuz y Bab el Mandeb) para el comercio general global, y de los hidrocarburos en particular.
“Queremos restaurar la libertad de navegación en el estrecho”, asegura el diplomático yemení, cuyo Gobierno ha pedido el respaldo internacional más allá del de la coalición aliada que lidera Riad en una coyuntura en la que el cierre de Ormuz ha desestabilizado los mercados mundiales, disparando el precio de los hidrocarburos. “Esta batalla puede ser la prueba más crítica hasta la fecha para el Gobierno yemení, con su credibilidad y su supervivencia como autoridad de gobierno efectiva en juego. Debe restaurar la confianza en su capacidad para proteger el país, unificar las fuerzas bajo su autoridad y traducir los avances en el campo de batalla en seguridad, servicios y una gobernanza eficaz”, escribe Yazeed Al-Jeddawy, del Centro de Estudios Estratégicos de Saná.
Mientras tanto, los propios hutíes, que niegan los avances anunciados por Aden, lograron tomar nuevas posiciones en la poblada ciudad de Taiz, donde se han hecho con varias carreteras y dejaron sitiadas a las fuerzas gubernamentales en la zona, según cinco fuentes militares del Gobierno yemení, en declaraciones recogidas por Reuters. El grupo amenazó además con atacar el tráfico aéreo en el espacio aéreo saudí.
Arabia Saudí, con la que Yemen comparte 1.200 kilómetros de frontera, es el principal respaldo del Gobierno de Adén y quien ha armado y entrenado a las fuerzas gubernamentales yemeníes. Riad apoya la campaña militar con su fuerza aérea y ha buscado ayuda logística de sus aliados para restablecer el libre tránsito en el mar Rojo y poner fin a los ataques del grupo contra su territorio. La coalición liderada por Arabia Saudí asegura que participaron 100 cazas y que se destruyeron 324 “objetivos de alto valor”, informa el diario kuwaití The Arab Times.
Riad afirmó el lunes que había atacado cientos de objetivos para proporcionar cobertura aérea al estrecho de Bab el Mandeb y a las fuerzas terrestres yemeníes. El Gobierno yemení asegura que su aviación ha lanzado ataques en varios frentes, incluida la provincia de Saná, desde cuya capital homónima los hutíes controlan desde 2014 el noroeste del país, adonde habitan el 70% de los 40 millones de yemeníes. La ofensiva hutí iniciada a comienzos de septiembre ha provocado ya más de 150.000 desplazados, según la ONU, una cifra que el Gobierno yemení eleva a cerca de 200.000.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
