El Consell Esportiu del Barcelonès Nord (Cebnord), un órgano privado que se nutre de fondos públicos y que promueve el deporte escolar en Badalona, Santa Coloma y Sant Adrià, ha abierto expediente disciplinario y despedido al que fue hasta hace poco su máximo responsable operativo: el exatleta olímpico Carles Sala. Tras elaborar una auditoría por los números rojos de los últimos años, el Consell acusa a Sala de actuaciones “negligentes”, “fraudulentas” y “absolutamente inaceptables” que han ocasionado un perjuicio de 150.000 euros, según la documentación a la que ha accedido EL PAÍS, lo que ha dejado a la entidad en una situación económica “crítica”.
El Consell Esportiu del Barcelonès Nord le acusa de dejar a la entidad en una situación “crítica” por cargar “gastos personales” y ser “negligente” con las subvenciones

El Consell Esportiu del Barcelonès Nord (Cebnord), un órgano privado que se nutre de fondos públicos y que promueve el deporte escolar en Badalona, Santa Coloma y Sant Adrià, ha abierto expediente disciplinario y despedido al que fue hasta hace poco su máximo responsable operativo: el exatleta olímpico Carles Sala. Tras elaborar una auditoría por los números rojos de los últimos años, el Consell acusa a Sala de actuaciones “negligentes”, “fraudulentas” y “absolutamente inaceptables” que han ocasionado un perjuicio de 150.000 euros, según la documentación a la que ha accedido EL PAÍS, lo que ha dejado a la entidad en una situación económica “crítica”.
Sala, que se especializó en las carreras de 110 metros vallas y participó en cinco Olimpiadas consecutivas, de Moscú ‘80 a Atlanta ‘96, presuntamente aprovechó su cargo como secretario técnico —una especie de gerente— para embolsarse miles de euros a costa del organismo, según el burofax dirigido este agosto al deportista. El Consell le ha despedido por motivos disciplinarios y, según las fuentes consultadas, contempla acudir a la vía penal por la gravedad de los hechos.
Preguntado por este diario, Sala no se pronuncia sobre las acusaciones concretas porque el asunto está “en manos de abogados”, pero señala que está inmerso en un contencioso laboral con el Consell. El deportista reclama que se le deben seis meses de nóminas, así como la devolución íntegra de un préstamo personal que, asegura, contrató para destinarlo a sufragar las actividades deportivas. Sala señala además que la junta directiva estaba “al día” sobre los números de la entidad.
El escrito del Consell recoge media docena de presuntas irregularidades. Por ejemplo, la contratación “fraudulenta”, en 2023, de su esposa como administrativa sin comunicarlo a la junta directiva: la mujer nunca llegó a impartir las formaciones para las que había sido fichada. Tras el inicio de las pesquisas por parte del teniente de alcalde de Sant Adrià Hugo Ferrer, que asumió la presidencia del órgano el pasado enero, Sala “procedió a dar de baja” a la esposa para “evitar ser descubierto”, agrega el documento. Para entonces, la entidad ya le había abonado 44.631 euros en salarios.

Aumento del 44% del sueldo
Sala, de 66 años, utilizó una tarjeta de crédito del Cebnord, siempre según la denuncia, para “gastos personales ajenos a la actividad de la entidad” que no estaban “ni autorizados ni justificados”. Constan, por ejemplo, pagos en restaurantes en fin de semana, fuera de horario de trabajo, en centros comerciales y en locales del municipio donde vive, por un total de 2.394 euros. El deportista también compró, siempre según la auditoría, objetos para su disfrute personal —un calentador de espuma de la cafetera Nespresso, una chaqueta para la moto, unas aletas de inmersión o un iPhone 13— por 4.112 euros. Y se “extralimitó”, según el burofax, gastando de forma indebida otros 7.347 euros con tickets restaurante.
Entre 2020 y 2025, además, Sala aprobó para sí mismo un aumento del salario de casi el 44%, muy por encima del IPC y de los incrementos aplicados al resto de la plantilla, en lo que supone, recoge el escrito, un “abuso de la confianza depositada por la entidad”.
Casi la mitad del perjuicio causado al Cebnord deriva de la supuesta “negligencia” de Sala en la gestión de las subvenciones. En 2024, no envió la documentación exigida por el Ayuntamiento de Badalona y la entidad perdió la ayuda prevista de 35.000 euros; al año siguiente, ni siquiera la solicitó, con lo que se evaporaron otros 35.000 euros. El Consell acusa también a Sala de falsificar documentos y, en particular, de utilizar la firma de dos presidentes (Francisco Burgos y su sucesor, Hugo Ferrer) para dar una pátina de legalidad a la contratación de su mujer.
Las maniobras de Sala no fueron detectadas en su día, según se desprende del escrito, por la junta directiva del Consell, integrada en su mayoría por responsables públicos de los tres ayuntamientos. “Es muy difícil que los miembros de gobierno puedan llegar a percatarse de este hecho”, justifica el burofax sobre la contratación de la mujer. A propósito de los gastos, añade que quedaban “difuminados entre muchos otros” y que el personal de administración “no fiscalizaba, solo contabilizaba”.
Mantener la actividad deportiva
Las sospechas afloraron al investigar el porqué del mal desempeño económico de la entidad. Según los datos publicados en su web, en el ejercicio 2023-2024 el Consell ingresó casi 400.000 euros (más de la mitad, en subvenciones), pero gastó 55.000 euros de más. El alcance del agujero quedó en evidencia en mayo, cuando el nuevo presidente pudo acceder a los datos de las cuentas corrientes, añade el burofax. Las fuentes consultadas explican que, durante muchos años, Sala “ocupó todo el poder” en el Cebnord. El deportista llegó al órgano tras retirarse en 2001, después de más de dos décadas en la élite del deporte y tras no haberse podido clasificar para los Juegos de Sidney. Como secretario técnico, era el máximo responsable operativo y se encargaba, entre otras cosas, del control de la ejecución económica.
El desfalco ha dejado una “crisis de tesorería” que ha puesto en jaque a la entidad. Se han producido retrasos en los pagos de las nóminas y los responsables trabajan ahora para “buscar dinero debajo de las piedras”. Fuentes del Consell explican que se “garantizan los puestos laborales” y, también, que van a empezar con normalidad “las ligas escolares y de lleure” programadas. El objetivo es mantener una “actividad esencial”: el Consell organiza el deporte escolar y actividades deportivas para niños y jóvenes en tres ciudades del área metropolitana que suman casi 400.000 habitantes.
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