
La Red de Ciudades y Territorios por la Bicicleta (RedBici) ha hecho público este jueves su barómetro, la gran radiografía sobre el uso de los pedales que se publica cada dos años. El documento, que analiza nueve grandes urbes españolas, explica que el uso de la bici crece ligeramente (del 48,1% de 2024 al 56% de 2026), aunque sobre todo gracias a ciclistas esporádicos; y que los ciclistas habituales bajan. La encuesta, con todo, muestra algún movimiento de fondo, como que hay más usuarios de bicis eléctricas, que crecen sobre todo en ciudad (saltan del 29,3% al 43%).
El barómetro de la organización nacional RedBici constata que la bicicleta se estanca en la ciudad y que se mantiene enorme la brecha de género
La Red de Ciudades y Territorios por la Bicicleta (RedBici) ha hecho público este jueves su barómetro, la gran radiografía sobre el uso de los pedales que se publica cada dos años. El documento, que analiza nueve grandes urbes españolas, explica que el uso de la bici crece ligeramente (del 48,1% de 2024 al 56% de 2026), aunque sobre todo gracias a ciclistas esporádicos; y que los ciclistas habituales bajan. La encuesta, con todo, muestra algún movimiento de fondo, como que hay más usuarios de bicis eléctricas, que crecen sobre todo en ciudad (saltan del 29,3% al 43%).
En la encuesta destacan también tres aspectos negativos. Uno, la seguridad y la poca existencia de carriles bici condicionan mucho el uso de las dos redes. Dos, persiste y se agranda la brecha de género, pues las mujeres la utilizan mucho menos que los hombres (la diferencia de uso era de 18,3 puntos en 2024 y aumenta hasta 19,5 puntos en 2026). Y tres, el porcentaje de encuestados que creen que las administraciones deberían promover bastante o mucho el uso de la bici cae: de un 86% a un 84,6% en dos años.
La presidenta de RedBici, Nora Abete, ha celebrado el dato de apoyo a la promoción de la bici, que ha calificado de “abrumador”, y ha destacado la demanda de aparcamientos seguros y mejores conexiones supramunicipales. Como punto negro ha señalado la brecha de género: “Nos preocupa enormemente. ¿Por qué la utilizamos menos? Parece que tanto por una mayor percepción de inseguridad y vulnerabilidad como por los aún diferentes patrones de movilidad de cuidados y desplazamientos complejos”, ha dicho.
Presentado esta vez en el salón Smart City Expo de Barcelona, el barómetro se basa en encuestas telefónicas a casi 5.000 personas de entre 14 y 70 años. Los datos comienzan con lo básico. De entrada, el potencial es enorme, porque casi todo el mundo sabe montar en bici (94,8%), el 65% tiene bici (la mayoría son bicis de montaña) y un 5% bici eléctrica. Un 57,7% la utiliza para desplazamientos diarios o de ocio, un cajón enorme que complica la calibración, porque cuando el uso crece es cuando se pedalea a diario o semanalmente.
De hecho, las medias de ciclistas que lo hacen para cuestiones que no son de ocio son muy bajas: para desplazamientos cotidianos son apenas un 23,4%, estudiar 17,5% o ir al trabajo 16,5%. Entre estos, ganan los trayectos dentro del municipio de residencia (ocho de cada diez) y en su mayoría inferiores a cinco kilómetros (el 69%).
¿Y por qué lo hacen? El principal motivo o ventaja de ir en bici (aunque sin distinguir el uso) es hacer deporte o ejercicio (25,6%); el segundo, la rapidez en los desplazamientos (21,5%); y el tercero, que es un medio de transporte que no contamina (18,3%). En cambio, se ven como desventajas considerarlo peligroso (18,5%), el clima (14,9%), la circulación (13,2%) o la falta de carriles bici (9,1%). Y lo que más echa para atrás a la hora de montar en bici es el riesgo de sufrir un accidente (48%) o el exceso de tráfico (35,5%).
Otros datos son más elocuentes. Por ciudades, las que más usuarios habituales tienen son Vitoria (44,3% de ciclistas habituales) y Barcelona (34%). Les siguen Murcia, Málaga, Zaragoza, Sevilla, Valencia, Madrid y Bilbao, con entre un 33% y un 18% de usuarios.
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