La tensión militar en Oriente Próximo ha vuelto. Y como ya hemos aprendido en los últimos cuatro meses, la sensibilidad energética es máxima. Después de semanas preocupados por el coste del crudo, ahora las miradas se centran en el gas natural, al menos desde España, debido al impacto que tiene sobre el consumidor doméstico con unos precios eléctricos en el mercado mayorista que sobrepasan los 100 euros el megavatio hora.En los meses de verano se produce un repunte del consumo eléctrico debido al uso de aire acondicionado, y para ello se necesita de todas las tecnologías disponibles. Pero hay un condicionante. En el periodo de mayor calor la energía eólica tiene un comportamiento más modesto que en otras fechas. Eso provoca que el gas tenga más presencia. El problema es que tampoco se necesita abusar de esta materia primera, la clave es que su coste se ha disparado –de nuevo– por la tensión en el estrecho de Ormuz.La semana pasada ya se vieron las primeras tensiones entre EE.UU. e Irán, y ha sido este fin de semana cuando las fuerzas estadounidenses lanzaron una nueva ofensiva militar con el objetivo de «seguir mermando» su capacidad para atacar a buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, según informó el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).Noticia relacionada general No No Repsol, Moeve, Mercadona… Los grandes perjudicados por el apagón tardarán una década en cobrar Raúl MasaLos ataques fueron ordenados por el presidente de EE.UU., Donald Trump, «para hacer rendir cuentas» a las fuerzas iraníes. En respuesta a esos ataques, Irán anunció que ha lanzado una ofensiva sobre intereses estadounidenses en Bahréin, Jordania y Kuwait. También dijeron estar bajo ataque Qatar, Omán y Emiratos.El resultado de todo esto se ha visto reflejado de inmediato en el mercado TTF del gas natural, que se ha disparado por encima de los 50 €/MWh. Eso, a su vez, tiene una traslación directa sobre el mercado mayorista de la electricidad, que en las sesiones del lunes y el martes está en los 124 €/MWh. Además, ya ha marcado varias sesiones por encima de los 100 euros.Cabe recordar que este precio incide de manera directa en los consumidores que tienen contratos en el mercado regulado, que en estos momentos todavía tienen cerca de ocho millones de abonados. Aunque el mayor golpe es para la industria , que por norma general está indexada al mercado diario para aprovechar los periodos de precios bajos, aunque sufre cuando hay picos muy elevados.Los mercados recelanPese al rebote en los precios, diversos analistas vuelven a lanzar mensajes de tranquilidad. El director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer, Norbert Rücker, estima que la escalada entre EE.UU. e Irán mantiene en vilo a los mercados energéticos pero, por ahora, el suministro mundial de petróleo y gas resiste el pulso geopolítico. El nuevo pulso de ambos países se ha concentrado en objetivos militares y, de momento, las infraestructuras energéticas críticas no sufren daños. Tampoco se ha producido el escenario más temido: el bloqueo total del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo continúa, principalmente, por la ruta septentrional bajo control iraní y, previsiblemente, también por el corredor meridional de Omán con apoyo estadounidense.100 euros La luz disparara La luz es cara es verano. Se trata de una realidad que sucede todos los años, pero no deja de ser preocupante para los consumidoresPese al aumento de la tensión, los factores que favorecieron las negociaciones y el posterior alto el fuego siguen presentes. Washington trata de evitar un repunte del precio de los combustibles que alimente la inflación; Teherán necesita mantener abiertas sus exportaciones para sostener una economía debilitada y conservar el respaldo de sus compradores asiáticos; mientras que las monarquías del Golfo continúan apostando por fórmulas pragmáticas para contener el impacto del conflicto.El impacto domésticoEsta situación llega en el peor momento posible. Las sucesivas olas de calor que está viviendo España vuelven a poner de manifiesto el impacto que tienen las altas temperaturas sobre el consumo eléctrico de los hogares.Según un análisis de la consultora de precios Selectra, un hogar español consume de media 821,5 kWh durante los cuatro meses de verano, un 15,8% más que durante los meses de temperaturas más suaves (abril, mayo, octubre y noviembre). Sin embargo, el incremento no es uniforme. El uso del aire acondicionado hace que las diferencias entre comunidades autónomas sean muy significativas: mientras un hogar de Illes Balears supera los 1.240 kWh durante el verano, en Castilla y León el consumo apenas alcanza los 480 kWh, menos de la mitad.Los datos muestran que el impacto del calor sobre el consumo eléctrico es especialmente intenso en el arco mediterráneo y el sur peninsular, donde las altas temperaturas obligan a utilizar sistemas de refrigeración durante más horas y durante un mayor número de días. Y todo ello con unos precios al alza. La tensión militar en Oriente Próximo ha vuelto. Y como ya hemos aprendido en los últimos cuatro meses, la sensibilidad energética es máxima. Después de semanas preocupados por el coste del crudo, ahora las miradas se centran en el gas natural, al menos desde España, debido al impacto que tiene sobre el consumidor doméstico con unos precios eléctricos en el mercado mayorista que sobrepasan los 100 euros el megavatio hora.En los meses de verano se produce un repunte del consumo eléctrico debido al uso de aire acondicionado, y para ello se necesita de todas las tecnologías disponibles. Pero hay un condicionante. En el periodo de mayor calor la energía eólica tiene un comportamiento más modesto que en otras fechas. Eso provoca que el gas tenga más presencia. El problema es que tampoco se necesita abusar de esta materia primera, la clave es que su coste se ha disparado –de nuevo– por la tensión en el estrecho de Ormuz.La semana pasada ya se vieron las primeras tensiones entre EE.UU. e Irán, y ha sido este fin de semana cuando las fuerzas estadounidenses lanzaron una nueva ofensiva militar con el objetivo de «seguir mermando» su capacidad para atacar a buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, según informó el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).Noticia relacionada general No No Repsol, Moeve, Mercadona… Los grandes perjudicados por el apagón tardarán una década en cobrar Raúl MasaLos ataques fueron ordenados por el presidente de EE.UU., Donald Trump, «para hacer rendir cuentas» a las fuerzas iraníes. En respuesta a esos ataques, Irán anunció que ha lanzado una ofensiva sobre intereses estadounidenses en Bahréin, Jordania y Kuwait. También dijeron estar bajo ataque Qatar, Omán y Emiratos.El resultado de todo esto se ha visto reflejado de inmediato en el mercado TTF del gas natural, que se ha disparado por encima de los 50 €/MWh. Eso, a su vez, tiene una traslación directa sobre el mercado mayorista de la electricidad, que en las sesiones del lunes y el martes está en los 124 €/MWh. Además, ya ha marcado varias sesiones por encima de los 100 euros.Cabe recordar que este precio incide de manera directa en los consumidores que tienen contratos en el mercado regulado, que en estos momentos todavía tienen cerca de ocho millones de abonados. Aunque el mayor golpe es para la industria , que por norma general está indexada al mercado diario para aprovechar los periodos de precios bajos, aunque sufre cuando hay picos muy elevados.Los mercados recelanPese al rebote en los precios, diversos analistas vuelven a lanzar mensajes de tranquilidad. El director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer, Norbert Rücker, estima que la escalada entre EE.UU. e Irán mantiene en vilo a los mercados energéticos pero, por ahora, el suministro mundial de petróleo y gas resiste el pulso geopolítico. El nuevo pulso de ambos países se ha concentrado en objetivos militares y, de momento, las infraestructuras energéticas críticas no sufren daños. Tampoco se ha producido el escenario más temido: el bloqueo total del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo continúa, principalmente, por la ruta septentrional bajo control iraní y, previsiblemente, también por el corredor meridional de Omán con apoyo estadounidense.100 euros La luz disparara La luz es cara es verano. Se trata de una realidad que sucede todos los años, pero no deja de ser preocupante para los consumidoresPese al aumento de la tensión, los factores que favorecieron las negociaciones y el posterior alto el fuego siguen presentes. Washington trata de evitar un repunte del precio de los combustibles que alimente la inflación; Teherán necesita mantener abiertas sus exportaciones para sostener una economía debilitada y conservar el respaldo de sus compradores asiáticos; mientras que las monarquías del Golfo continúan apostando por fórmulas pragmáticas para contener el impacto del conflicto.El impacto domésticoEsta situación llega en el peor momento posible. Las sucesivas olas de calor que está viviendo España vuelven a poner de manifiesto el impacto que tienen las altas temperaturas sobre el consumo eléctrico de los hogares.Según un análisis de la consultora de precios Selectra, un hogar español consume de media 821,5 kWh durante los cuatro meses de verano, un 15,8% más que durante los meses de temperaturas más suaves (abril, mayo, octubre y noviembre). Sin embargo, el incremento no es uniforme. El uso del aire acondicionado hace que las diferencias entre comunidades autónomas sean muy significativas: mientras un hogar de Illes Balears supera los 1.240 kWh durante el verano, en Castilla y León el consumo apenas alcanza los 480 kWh, menos de la mitad.Los datos muestran que el impacto del calor sobre el consumo eléctrico es especialmente intenso en el arco mediterráneo y el sur peninsular, donde las altas temperaturas obligan a utilizar sistemas de refrigeración durante más horas y durante un mayor número de días. Y todo ello con unos precios al alza.
La tensión militar en Oriente Próximo ha vuelto. Y como ya hemos aprendido en los últimos cuatro meses, la sensibilidad energética es máxima. Después de semanas preocupados por el coste del crudo, ahora las miradas se centran en el gas natural, al menos desde España, … debido al impacto que tiene sobre el consumidor doméstico con unos precios eléctricos en el mercado mayorista que sobrepasan los 100 euros el megavatio hora.
En los meses de verano se produce un repunte del consumo eléctrico debido al uso de aire acondicionado, y para ello se necesita de todas las tecnologías disponibles. Pero hay un condicionante. En el periodo de mayor calor la energía eólica tiene un comportamiento más modesto que en otras fechas. Eso provoca que el gas tenga más presencia. El problema es que tampoco se necesita abusar de esta materia primera, la clave es que su coste se ha disparado –de nuevo– por la tensión en el estrecho de Ormuz.
La semana pasada ya se vieron las primeras tensiones entre EE.UU. e Irán, y ha sido este fin de semana cuando las fuerzas estadounidenses lanzaron una nueva ofensiva militar con el objetivo de «seguir mermando» su capacidad para atacar a buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, según informó el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).
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Repsol, Moeve, Mercadona…
Raúl Masa
Los ataques fueron ordenados por el presidente de EE.UU., Donald Trump, «para hacer rendir cuentas» a las fuerzas iraníes. En respuesta a esos ataques, Irán anunció que ha lanzado una ofensiva sobre intereses estadounidenses en Bahréin, Jordania y Kuwait. También dijeron estar bajo ataque Qatar, Omán y Emiratos.
El resultado de todo esto se ha visto reflejado de inmediato en el mercado TTF del gas natural, que se ha disparado por encima de los 50 €/MWh. Eso, a su vez, tiene una traslación directa sobre el mercado mayorista de la electricidad, que en las sesiones del lunes y el martes está en los 124 €/MWh. Además, ya ha marcado varias sesiones por encima de los 100 euros.
Cabe recordar que este precio incide de manera directa en los consumidores que tienen contratos en el mercado regulado, que en estos momentos todavía tienen cerca de ocho millones de abonados. Aunque el mayor golpe es para la industria, que por norma general está indexada al mercado diario para aprovechar los periodos de precios bajos, aunque sufre cuando hay picos muy elevados.
Los mercados recelan
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Pese al rebote en los precios, diversos analistas vuelven a lanzar mensajes de tranquilidad. El director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer, Norbert Rücker, estima que la escalada entre EE.UU. e Irán mantiene en vilo a los mercados energéticos pero, por ahora, el suministro mundial de petróleo y gas resiste el pulso geopolítico.
El nuevo pulso de ambos países se ha concentrado en objetivos militares y, de momento, las infraestructuras energéticas críticas no sufren daños. Tampoco se ha producido el escenario más temido: el bloqueo total del estrecho de Ormuz. El tránsito marítimo continúa, principalmente, por la ruta septentrional bajo control iraní y, previsiblemente, también por el corredor meridional de Omán con apoyo estadounidense.
100 euros
La luz disparara
La luz es cara es verano. Se trata de una realidad que sucede todos los años, pero no deja de ser preocupante para los consumidores
Pese al aumento de la tensión, los factores que favorecieron las negociaciones y el posterior alto el fuego siguen presentes. Washington trata de evitar un repunte del precio de los combustibles que alimente la inflación; Teherán necesita mantener abiertas sus exportaciones para sostener una economía debilitada y conservar el respaldo de sus compradores asiáticos; mientras que las monarquías del Golfo continúan apostando por fórmulas pragmáticas para contener el impacto del conflicto.
El impacto doméstico
Esta situación llega en el peor momento posible. Las sucesivas olas de calor que está viviendo España vuelven a poner de manifiesto el impacto que tienen las altas temperaturas sobre el consumo eléctrico de los hogares.
Según un análisis de la consultora de precios Selectra, un hogar español consume de media 821,5 kWh durante los cuatro meses de verano, un 15,8% más que durante los meses de temperaturas más suaves (abril, mayo, octubre y noviembre). Sin embargo, el incremento no es uniforme. El uso del aire acondicionado hace que las diferencias entre comunidades autónomas sean muy significativas: mientras un hogar de Illes Balears supera los 1.240 kWh durante el verano, en Castilla y León el consumo apenas alcanza los 480 kWh, menos de la mitad.
Los datos muestran que el impacto del calor sobre el consumo eléctrico es especialmente intenso en el arco mediterráneo y el sur peninsular, donde las altas temperaturas obligan a utilizar sistemas de refrigeración durante más horas y durante un mayor número de días. Y todo ello con unos precios al alza.
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