Por si faltaba algún elemento para tensionar aún más al mercado de la vivienda, el euríbor comienza a amenazar en serio a una buena parte de los hipotecados con la modalidad variable, después de que el índice haya cerrado septiembre por encima del 3% por primera vez en más de dos años. Es el tercer mes consecutivo de subidas y la media más alta desde julio de 2024, cuando el índice se encontraba en el 3,526%.La subida de más de un punto porcentual con respecto al mismo mes de 2025 tendrá un impacto directo en la cuota de quienes tengan que revisar su hipoteca variable con el dato de septiembre. Hace justo un año , el indicador interbancario se situaba en el 2,172% y el debate era si volvería a bajar del 2%. Para visualizar las consecuencias de esta subida en el bolsillo de las familias, tomamos como referencia dos supuestos de hipotecas variables a 30 años, con revisión anual y un diferencial de euríbor más 0,60 puntos. En el caso de una hipoteca de 350.000 euros, la cuota pasaría de 1.432,93 euros mensuales en septiembre de 2025 a 1.625,12 euros en septiembre de 2026. Esto supone un incremento de 192,19 euros al mes o alrededor de 2.306 euros más al año. Mientras que, para una hipoteca de 200.000 euros, la cuota pasaría de 818,81 euros a 928,64 euros mensuales tras la revisión. En este caso, el incremento sería de 109,82 euros al mes, lo que equivale a unos 1.318 euros adicionales al año, según los cálculos de iahorro.El impacto es notablemente mayor que el de los meses anteriores. En agosto, para estos mismos supuestos, la revisión anual suponía un incremento aproximado de 88 euros al mes para una hipoteca de 200.000 euros y de 155 euros para una de 350.000 euros. En julio, las subidas eran de unos 82 y 143 euros, respectivamente.Un verano amenazanteLa evolución diaria explica el salto. El mes arrancó en el 3,029% y se mantuvo en la franja del 3,1% durante la primera quincena, hasta que el 14 de septiembre, pocos días después de la reunión del Banco Central Europeo (BCE), el índice subió más de 15 centésimas en una sola jornada, hasta el 3,312%. Desde entonces no ha vuelto a bajar del 3,3% y el 25 de septiembre marcó el 3,379%, su nivel diario más elevado en más de dos años.El 10 de septiembre, el BCE decidió subir los tipos de interés oficiales 25 puntos básicos, la segunda subida del año tras la de junio, lo que sitúa la facilidad de depósito en el 2,50% desde el 10 de septiembre. El organismo justificó la decisión por el repunte de la inflación derivado del encarecimiento de la energía y el conflicto en Oriente Próximo. Laura Martínez, portavoz de iAhorro, señala que «durante el verano el euríbor fue descontando lo que iba a hacer el BCE y, una vez confirmada la subida, el mercado ya mira a los próximos meses. Por eso el índice se ha instalado por encima del 3,3% en la segunda mitad del mes».Pendientes del BCELa próxima cita del BCE será el 29 de octubre. Tras la reunión de septiembre, su presidenta, Christine Lagarde, evitó anticipar nuevos movimientos, aunque advirtió de que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un periodo prolongado. «Con un euríbor por encima del 3%, cualquier revisión supone ya un esfuerzo adicional importante para las familias, así que es el momento de revisar las condiciones del préstamo y valorar si una subrogación o un cambio a tipo fijo o mixto puede compensar», recomienda Laura Martínez.Con todo, el último trimestre del año suele ser uno de los de mayor actividad comercial, ya que las entidades buscan cumplir sus objetivos antes del cierre del ejercicio. «Los bancos quieren terminar el año con buenos volúmenes de hipotecas, por lo que los perfiles solventes siguen teniendo margen para negociar, aunque las condiciones ya no son las de la primavera», concluye la portavoz de iAhorro.Qué ocurre en el mercado bancarioLas hipotecas a tipo fijo cierran septiembre en un escenario de precios más altos que hace un año, aunque el grueso del encarecimiento no se ha producido este mes, sino en la primavera. Entre abril y junio, con el conflicto en Oriente Próximo presionando la energía y las expectativas de inflación, buena parte de la banca se adelantó a un entorno de tipos más altos y fue revisado al alza sus ofertas en varias rondas sucesivas, con incrementos de entre una y tres décimas por ajuste. Algunas entidades llegaron a modificar sus condiciones tres meses seguidos. Septiembre, en cambio, ha sido un mes de contención. De momento, la mayoría de las entidades ha optado por mantener sus precios, en parte porque ya habían descontado este movimiento en los meses anteriores, y solo se han registrado ajustes al alza puntuales. Hoy los tipos fijos bonificados se mueven, en general, en una horquilla de entre el 2,5% y el 3% TIN, y las TAE se sitúan mayoritariamente entre el 3,4% y el 3,9%. En los productos con mayor vinculación, la TAE puede superar el 5% por el coste de los seguros y productos asociados. Por si faltaba algún elemento para tensionar aún más al mercado de la vivienda, el euríbor comienza a amenazar en serio a una buena parte de los hipotecados con la modalidad variable, después de que el índice haya cerrado septiembre por encima del 3% por primera vez en más de dos años. Es el tercer mes consecutivo de subidas y la media más alta desde julio de 2024, cuando el índice se encontraba en el 3,526%.La subida de más de un punto porcentual con respecto al mismo mes de 2025 tendrá un impacto directo en la cuota de quienes tengan que revisar su hipoteca variable con el dato de septiembre. Hace justo un año , el indicador interbancario se situaba en el 2,172% y el debate era si volvería a bajar del 2%. Para visualizar las consecuencias de esta subida en el bolsillo de las familias, tomamos como referencia dos supuestos de hipotecas variables a 30 años, con revisión anual y un diferencial de euríbor más 0,60 puntos. En el caso de una hipoteca de 350.000 euros, la cuota pasaría de 1.432,93 euros mensuales en septiembre de 2025 a 1.625,12 euros en septiembre de 2026. Esto supone un incremento de 192,19 euros al mes o alrededor de 2.306 euros más al año. Mientras que, para una hipoteca de 200.000 euros, la cuota pasaría de 818,81 euros a 928,64 euros mensuales tras la revisión. En este caso, el incremento sería de 109,82 euros al mes, lo que equivale a unos 1.318 euros adicionales al año, según los cálculos de iahorro.El impacto es notablemente mayor que el de los meses anteriores. En agosto, para estos mismos supuestos, la revisión anual suponía un incremento aproximado de 88 euros al mes para una hipoteca de 200.000 euros y de 155 euros para una de 350.000 euros. En julio, las subidas eran de unos 82 y 143 euros, respectivamente.Un verano amenazanteLa evolución diaria explica el salto. El mes arrancó en el 3,029% y se mantuvo en la franja del 3,1% durante la primera quincena, hasta que el 14 de septiembre, pocos días después de la reunión del Banco Central Europeo (BCE), el índice subió más de 15 centésimas en una sola jornada, hasta el 3,312%. Desde entonces no ha vuelto a bajar del 3,3% y el 25 de septiembre marcó el 3,379%, su nivel diario más elevado en más de dos años.El 10 de septiembre, el BCE decidió subir los tipos de interés oficiales 25 puntos básicos, la segunda subida del año tras la de junio, lo que sitúa la facilidad de depósito en el 2,50% desde el 10 de septiembre. El organismo justificó la decisión por el repunte de la inflación derivado del encarecimiento de la energía y el conflicto en Oriente Próximo. Laura Martínez, portavoz de iAhorro, señala que «durante el verano el euríbor fue descontando lo que iba a hacer el BCE y, una vez confirmada la subida, el mercado ya mira a los próximos meses. Por eso el índice se ha instalado por encima del 3,3% en la segunda mitad del mes».Pendientes del BCELa próxima cita del BCE será el 29 de octubre. Tras la reunión de septiembre, su presidenta, Christine Lagarde, evitó anticipar nuevos movimientos, aunque advirtió de que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un periodo prolongado. «Con un euríbor por encima del 3%, cualquier revisión supone ya un esfuerzo adicional importante para las familias, así que es el momento de revisar las condiciones del préstamo y valorar si una subrogación o un cambio a tipo fijo o mixto puede compensar», recomienda Laura Martínez.Con todo, el último trimestre del año suele ser uno de los de mayor actividad comercial, ya que las entidades buscan cumplir sus objetivos antes del cierre del ejercicio. «Los bancos quieren terminar el año con buenos volúmenes de hipotecas, por lo que los perfiles solventes siguen teniendo margen para negociar, aunque las condiciones ya no son las de la primavera», concluye la portavoz de iAhorro.Qué ocurre en el mercado bancarioLas hipotecas a tipo fijo cierran septiembre en un escenario de precios más altos que hace un año, aunque el grueso del encarecimiento no se ha producido este mes, sino en la primavera. Entre abril y junio, con el conflicto en Oriente Próximo presionando la energía y las expectativas de inflación, buena parte de la banca se adelantó a un entorno de tipos más altos y fue revisado al alza sus ofertas en varias rondas sucesivas, con incrementos de entre una y tres décimas por ajuste. Algunas entidades llegaron a modificar sus condiciones tres meses seguidos. Septiembre, en cambio, ha sido un mes de contención. De momento, la mayoría de las entidades ha optado por mantener sus precios, en parte porque ya habían descontado este movimiento en los meses anteriores, y solo se han registrado ajustes al alza puntuales. Hoy los tipos fijos bonificados se mueven, en general, en una horquilla de entre el 2,5% y el 3% TIN, y las TAE se sitúan mayoritariamente entre el 3,4% y el 3,9%. En los productos con mayor vinculación, la TAE puede superar el 5% por el coste de los seguros y productos asociados.
Por si faltaba algún elemento para tensionar aún más al mercado de la vivienda, el euríbor comienza a amenazar en serio a una buena parte de los hipotecados con la modalidad variable, después de que el índice haya cerrado septiembre por encima del 3% por primera vez en más de dos años. … Es el tercer mes consecutivo de subidas y la media más alta desde julio de 2024, cuando el índice se encontraba en el 3,526%.
La subida de más de un punto porcentual con respecto al mismo mes de 2025 tendrá un impacto directo en la cuota de quienes tengan que revisar su hipoteca variable con el dato de septiembre. Hace justo un año, el indicador interbancario se situaba en el 2,172% y el debate era si volvería a bajar del 2%.
Para visualizar las consecuencias de esta subida en el bolsillo de las familias, tomamos como referencia dos supuestos de hipotecas variables a 30 años, con revisión anual y un diferencial de euríbor más 0,60 puntos. En el caso de una hipoteca de 350.000 euros, la cuota pasaría de 1.432,93 euros mensuales en septiembre de 2025 a 1.625,12 euros en septiembre de 2026. Esto supone un incremento de 192,19 euros al mes o alrededor de 2.306 euros más al año. Mientras que, para una hipoteca de 200.000 euros, la cuota pasaría de 818,81 euros a 928,64 euros mensuales tras la revisión. En este caso, el incremento sería de 109,82 euros al mes, lo que equivale a unos 1.318 euros adicionales al año, según los cálculos de iahorro.
El impacto es notablemente mayor que el de los meses anteriores. En agosto, para estos mismos supuestos, la revisión anual suponía un incremento aproximado de 88 euros al mes para una hipoteca de 200.000 euros y de 155 euros para una de 350.000 euros. En julio, las subidas eran de unos 82 y 143 euros, respectivamente.
Un verano amenazante
La evolución diaria explica el salto. El mes arrancó en el 3,029% y se mantuvo en la franja del 3,1% durante la primera quincena, hasta que el 14 de septiembre, pocos días después de la reunión del Banco Central Europeo (BCE), el índice subió más de 15 centésimas en una sola jornada, hasta el 3,312%. Desde entonces no ha vuelto a bajar del 3,3% y el 25 de septiembre marcó el 3,379%, su nivel diario más elevado en más de dos años.
El 10 de septiembre, el BCE decidió subir los tipos de interés oficiales 25 puntos básicos, la segunda subida del año tras la de junio, lo que sitúa la facilidad de depósito en el 2,50% desde el 10 de septiembre. El organismo justificó la decisión por el repunte de la inflación derivado del encarecimiento de la energía y el conflicto en Oriente Próximo. Laura Martínez, portavoz de iAhorro, señala que «durante el verano el euríbor fue descontando lo que iba a hacer el BCE y, una vez confirmada la subida, el mercado ya mira a los próximos meses. Por eso el índice se ha instalado por encima del 3,3% en la segunda mitad del mes».
Pendientes del BCE
La próxima cita del BCE será el 29 de octubre. Tras la reunión de septiembre, su presidenta, Christine Lagarde, evitó anticipar nuevos movimientos, aunque advirtió de que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un periodo prolongado. «Con un euríbor por encima del 3%, cualquier revisión supone ya un esfuerzo adicional importante para las familias, así que es el momento de revisar las condiciones del préstamo y valorar si una subrogación o un cambio a tipo fijo o mixto puede compensar», recomienda Laura Martínez.
Con todo, el último trimestre del año suele ser uno de los de mayor actividad comercial, ya que las entidades buscan cumplir sus objetivos antes del cierre del ejercicio. «Los bancos quieren terminar el año con buenos volúmenes de hipotecas, por lo que los perfiles solventes siguen teniendo margen para negociar, aunque las condiciones ya no son las de la primavera», concluye la portavoz de iAhorro.
Qué ocurre en el mercado bancario
Las hipotecas a tipo fijo cierran septiembre en un escenario de precios más altos que hace un año, aunque el grueso del encarecimiento no se ha producido este mes, sino en la primavera. Entre abril y junio, con el conflicto en Oriente Próximo presionando la energía y las expectativas de inflación, buena parte de la banca se adelantó a un entorno de tipos más altos y fue revisado al alza sus ofertas en varias rondas sucesivas, con incrementos de entre una y tres décimas por ajuste. Algunas entidades llegaron a modificar sus condiciones tres meses seguidos.
Septiembre, en cambio, ha sido un mes de contención. De momento, la mayoría de las entidades ha optado por mantener sus precios, en parte porque ya habían descontado este movimiento en los meses anteriores, y solo se han registrado ajustes al alza puntuales. Hoy los tipos fijos bonificados se mueven, en general, en una horquilla de entre el 2,5% y el 3% TIN, y las TAE se sitúan mayoritariamente entre el 3,4% y el 3,9%. En los productos con mayor vinculación, la TAE puede superar el 5% por el coste de los seguros y productos asociados.
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