El Salón Náutico Internacional de Barcelona prepara una nueva ampliación de su oferta después del viraje hacia las embarcaciones de mayor eslora emprendido el pasado año. Del 14 al 18 de octubre en el Port Vell la cita náutica superará los 170 expositores directos, 300 marcas representadas de todas las esloras y más de 200 embarcaciones, de las que 130 estarán en el agua, además de incorporar nuevos sectores y reforzar las experiencias de navegación dirigidas a los potenciales compradores. La respuesta empresarial ha elevado las expectativas de los organizadores. «Estamos muy ilusionados, ya que la respuesta del sector nos hace pronosticar que 2026 será una gran edición», afirma el presidente del salón, Luis Conde. A su juicio, el encuentro volverá a demostrar su condición de «plataforma divulgativa y comercial imprescindible para la náutica deportiva y de recreo de nuestro país».Organizado por Fira de Barcelona con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), el salón alcanzará su sexagésima tercera edición con el propósito de consolidar el reposicionamiento iniciado en 2025. El certamen apostó entonces por aumentar el peso de los barcos de mayor tamaño, ampliar la muestra flotante y ofrecer una experiencia más exclusiva para atraer a compradores nacionales e internacionales.La próxima convocatoria mantendrá esa orientación comercial, pero ampliará su perímetro con actividades vinculadas a los puertos deportivos, el submarinismo, los deportes acuáticos y el estilo de vida náutico. La oferta abarcará desde barcos pequeños y medianos hasta yates de más de 16 metros, además de una de las mayores exposiciones de catamaranes de Europa.Luis Conde anticipa «una gran edición», con nuevos sectores, demostraciones en el agua y más pruebas de navegaciónEntre las compañías confirmadas figura el grupo francés Beneteau, uno de los principales fabricantes mundiales de embarcaciones de recreo, que acudirá con sus marcas Beneteau, Jeanneau, Lagoon y Excess. También participarán, entre otras, Bayliner, Mercury, Fjord, Bluegame, Quicksilver, Sea Ray, X-Yachts, De Antonio Yachts, Dufour, Honda, Kawasaki, Pardo, Pirelli, Raymarine, Sasga, Saxdor y Sunreef.NovedadesLa principal transformación se apreciará en el muelle de la Fusta, que concentrará bajo el lema SeaMotion dos de las novedades. Experience Water será un espacio para demostraciones en el agua de productos, accesorios y equipamientos, de modo que los visitantes puedan comprobar su funcionamiento en condiciones reales. Un pabellón cubierto albergará, por su parte, las áreas Marinas & Harbour Facilities , dedicada a los puertos deportivos, y Diving, Shopping & Water Sports , centrada en el submarinismo, los deportes acuáticos, el equipamiento y el estilo de vida náutico. El muelle de la Fusta conservará también la exposición flotante de grandes yates a motor, embarcaciones deportivas y empresas de equipamiento. Los veleros y catamaranes se repartirán entre los muelles de España y Marina Port Vell. En este último enclave se instalará el Village, punto de encuentro de fabricantes, compradores, distribuidores y profesionales, con restauración de alto nivel y espacios para el contacto empresarial. El salón mantendrá así el componente prémium introducido en 2025.Otra de las prioridades será aumentar las pruebas de navegación para que los potenciales compradores puedan probar las embarcaciones antes de decidir. Barcelona aspira con esta iniciativa a consolidarse entre los salones europeos con mayor oferta de experiencias reales en el agua. «Este año apostamos por ampliar la oferta para mejorar la experiencia tanto de los expositores como de los visitantes, ya sean profesionales o simples aficionados a la náutica», explica el director del evento, Josep Antoni Llopart.«Boutique» de barcosLa ampliación supone una evolución del modelo presentado en 2025 bajo el lema The Boatique, que Conde definió como una apuesta por convertir el salón en «una boutique de barcos» y dejar atrás el formato universal. La edición de octubre conservará esa posición, aunque abrirá nuevas vías para atraer a aficionados y futuros navegantes para combinar el negocio de las grandes esloras con la creación de una nueva base de usuarios. Conde confía en que la mayor participación empresarial, la diversidad de barcos y las nuevas actividades vuelvan a situar a Barcelona en el mapa internacional del sector. La cita aspira a ejercer no solo como escaparate comercial, sino también como punto de encuentro de una industria que considera la capital catalana y el Mediterráneo un enclave estratégico para crecer. El Salón Náutico Internacional de Barcelona prepara una nueva ampliación de su oferta después del viraje hacia las embarcaciones de mayor eslora emprendido el pasado año. Del 14 al 18 de octubre en el Port Vell la cita náutica superará los 170 expositores directos, 300 marcas representadas de todas las esloras y más de 200 embarcaciones, de las que 130 estarán en el agua, además de incorporar nuevos sectores y reforzar las experiencias de navegación dirigidas a los potenciales compradores. La respuesta empresarial ha elevado las expectativas de los organizadores. «Estamos muy ilusionados, ya que la respuesta del sector nos hace pronosticar que 2026 será una gran edición», afirma el presidente del salón, Luis Conde. A su juicio, el encuentro volverá a demostrar su condición de «plataforma divulgativa y comercial imprescindible para la náutica deportiva y de recreo de nuestro país».Organizado por Fira de Barcelona con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), el salón alcanzará su sexagésima tercera edición con el propósito de consolidar el reposicionamiento iniciado en 2025. El certamen apostó entonces por aumentar el peso de los barcos de mayor tamaño, ampliar la muestra flotante y ofrecer una experiencia más exclusiva para atraer a compradores nacionales e internacionales.La próxima convocatoria mantendrá esa orientación comercial, pero ampliará su perímetro con actividades vinculadas a los puertos deportivos, el submarinismo, los deportes acuáticos y el estilo de vida náutico. La oferta abarcará desde barcos pequeños y medianos hasta yates de más de 16 metros, además de una de las mayores exposiciones de catamaranes de Europa.Luis Conde anticipa «una gran edición», con nuevos sectores, demostraciones en el agua y más pruebas de navegaciónEntre las compañías confirmadas figura el grupo francés Beneteau, uno de los principales fabricantes mundiales de embarcaciones de recreo, que acudirá con sus marcas Beneteau, Jeanneau, Lagoon y Excess. También participarán, entre otras, Bayliner, Mercury, Fjord, Bluegame, Quicksilver, Sea Ray, X-Yachts, De Antonio Yachts, Dufour, Honda, Kawasaki, Pardo, Pirelli, Raymarine, Sasga, Saxdor y Sunreef.NovedadesLa principal transformación se apreciará en el muelle de la Fusta, que concentrará bajo el lema SeaMotion dos de las novedades. Experience Water será un espacio para demostraciones en el agua de productos, accesorios y equipamientos, de modo que los visitantes puedan comprobar su funcionamiento en condiciones reales. Un pabellón cubierto albergará, por su parte, las áreas Marinas & Harbour Facilities , dedicada a los puertos deportivos, y Diving, Shopping & Water Sports , centrada en el submarinismo, los deportes acuáticos, el equipamiento y el estilo de vida náutico. El muelle de la Fusta conservará también la exposición flotante de grandes yates a motor, embarcaciones deportivas y empresas de equipamiento. Los veleros y catamaranes se repartirán entre los muelles de España y Marina Port Vell. En este último enclave se instalará el Village, punto de encuentro de fabricantes, compradores, distribuidores y profesionales, con restauración de alto nivel y espacios para el contacto empresarial. El salón mantendrá así el componente prémium introducido en 2025.Otra de las prioridades será aumentar las pruebas de navegación para que los potenciales compradores puedan probar las embarcaciones antes de decidir. Barcelona aspira con esta iniciativa a consolidarse entre los salones europeos con mayor oferta de experiencias reales en el agua. «Este año apostamos por ampliar la oferta para mejorar la experiencia tanto de los expositores como de los visitantes, ya sean profesionales o simples aficionados a la náutica», explica el director del evento, Josep Antoni Llopart.«Boutique» de barcosLa ampliación supone una evolución del modelo presentado en 2025 bajo el lema The Boatique, que Conde definió como una apuesta por convertir el salón en «una boutique de barcos» y dejar atrás el formato universal. La edición de octubre conservará esa posición, aunque abrirá nuevas vías para atraer a aficionados y futuros navegantes para combinar el negocio de las grandes esloras con la creación de una nueva base de usuarios. Conde confía en que la mayor participación empresarial, la diversidad de barcos y las nuevas actividades vuelvan a situar a Barcelona en el mapa internacional del sector. La cita aspira a ejercer no solo como escaparate comercial, sino también como punto de encuentro de una industria que considera la capital catalana y el Mediterráneo un enclave estratégico para crecer.
El Salón Náutico Internacional de Barcelona prepara una nueva ampliación de su oferta después del viraje hacia las embarcaciones de mayor eslora emprendido el pasado año. Del 14 al 18 de octubre en el Port Vell la cita náutica superará los 170 expositores directos, … 300 marcas representadas de todas las esloras y más de 200 embarcaciones, de las que 130 estarán en el agua, además de incorporar nuevos sectores y reforzar las experiencias de navegación dirigidas a los potenciales compradores. La respuesta empresarial ha elevado las expectativas de los organizadores. «Estamos muy ilusionados, ya que la respuesta del sector nos hace pronosticar que 2026 será una gran edición», afirma el presidente del salón, Luis Conde. A su juicio, el encuentro volverá a demostrar su condición de «plataforma divulgativa y comercial imprescindible para la náutica deportiva y de recreo de nuestro país».
Organizado por Fira de Barcelona con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), el salón alcanzará su sexagésima tercera edición con el propósito de consolidar el reposicionamiento iniciado en 2025. El certamen apostó entonces por aumentar el peso de los barcos de mayor tamaño, ampliar la muestra flotante y ofrecer una experiencia más exclusiva para atraer a compradores nacionales e internacionales.
La próxima convocatoria mantendrá esa orientación comercial, pero ampliará su perímetro con actividades vinculadas a los puertos deportivos, el submarinismo, los deportes acuáticos y el estilo de vida náutico. La oferta abarcará desde barcos pequeños y medianos hasta yates de más de 16 metros, además de una de las mayores exposiciones de catamaranes de Europa.

Luis Conde anticipa «una gran edición», con nuevos sectores, demostraciones en el agua y más pruebas de navegación
Entre las compañías confirmadas figura el grupo francés Beneteau, uno de los principales fabricantes mundiales de embarcaciones de recreo, que acudirá con sus marcas Beneteau, Jeanneau, Lagoon y Excess. También participarán, entre otras, Bayliner, Mercury, Fjord, Bluegame, Quicksilver, Sea Ray, X-Yachts, De Antonio Yachts, Dufour, Honda, Kawasaki, Pardo, Pirelli, Raymarine, Sasga, Saxdor y Sunreef.
Novedades
La principal transformación se apreciará en el muelle de la Fusta, que concentrará bajo el lema SeaMotion dos de las novedades. Experience Water será un espacio para demostraciones en el agua de productos, accesorios y equipamientos, de modo que los visitantes puedan comprobar su funcionamiento en condiciones reales. Un pabellón cubierto albergará, por su parte, las áreas Marinas & Harbour Facilities, dedicada a los puertos deportivos, y Diving, Shopping & Water Sports, centrada en el submarinismo, los deportes acuáticos, el equipamiento y el estilo de vida náutico. El muelle de la Fusta conservará también la exposición flotante de grandes yates a motor, embarcaciones deportivas y empresas de equipamiento. Los veleros y catamaranes se repartirán entre los muelles de España y Marina Port Vell. En este último enclave se instalará el Village, punto de encuentro de fabricantes, compradores, distribuidores y profesionales, con restauración de alto nivel y espacios para el contacto empresarial. El salón mantendrá así el componente prémium introducido en 2025.
Otra de las prioridades será aumentar las pruebas de navegación para que los potenciales compradores puedan probar las embarcaciones antes de decidir. Barcelona aspira con esta iniciativa a consolidarse entre los salones europeos con mayor oferta de experiencias reales en el agua. «Este año apostamos por ampliar la oferta para mejorar la experiencia tanto de los expositores como de los visitantes, ya sean profesionales o simples aficionados a la náutica», explica el director del evento, Josep Antoni Llopart.
«Boutique» de barcos
La ampliación supone una evolución del modelo presentado en 2025 bajo el lema The Boatique, que Conde definió como una apuesta por convertir el salón en «una boutique de barcos» y dejar atrás el formato universal. La edición de octubre conservará esa posición, aunque abrirá nuevas vías para atraer a aficionados y futuros navegantes para combinar el negocio de las grandes esloras con la creación de una nueva base de usuarios. Conde confía en que la mayor participación empresarial, la diversidad de barcos y las nuevas actividades vuelvan a situar a Barcelona en el mapa internacional del sector. La cita aspira a ejercer no solo como escaparate comercial, sino también como punto de encuentro de una industria que considera la capital catalana y el Mediterráneo un enclave estratégico para crecer.
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